Desinformación antivacunas, 3 ejemplos

La información sobre las vacunas que se está generando durante esta pandemia es tanta que a veces no es nada fácil separar el grano de la paja. Por ello en este post voy a contar tres casos de desinformación con los que me he topado recientemente y que pueden servir como ejemplo ilustrativo. 

Los he organizado por "nivel", del más básico al más sofisticado.

Allá van:

Trolls antivacunas

El primer ejemplo tuvo lugar en Twitter. Todo comenzó con este tuit que publiqué, incluyendo una tabla basada en datos oficiales de la efectividad de las vacunas en Israel:

Casi inmediatamente una cuenta (con seudónimo) escribió un comentario, mostrando su escepticismo con estos datos y haciendo referencia a este estudio que, según su interpretación, "demostraba" que eran falsos y que las vacunas no solo no habían sido efectivas en Israel, sino que estaban provocando muertes. 

¿Qué tenía de especial ese estudio? Sus autores habían buscado en los hospitales de su país a las personas que, a pesar de haber sido vacunadas, habían sido hospitalizadas por covid, consiguiendo datos de la mitad de los hospitales, identificando 152 hospitalizaciones. De las cuales 32 habían finalizado en fallecimiento. Y, como se puede leer en el tuit, la cuenta con pseudónimo daba a entender que esas 32 personas eran realmente todas las que habían muerto en ese periodo por covid y que su fallecimiento estaba relacionado con las vacunas. Los argumentos pueden sonar convincentes y preocupantes, sobre todo ante la presencia de un estudio, 152 hospitalizaciones y 32 muertes. ¿Pero realmente lo son? 

Veamos lo que realmente dicen los datos.

En primer lugar,  los autores del estudio no ponen en ningún momento en duda la efectividad y seguridad de las vacunas, simplemente identifican a personas vacunadas y  hospitalizadas (ninguna vacuna es 100% efectiva) y analizan sus características.

En segundo lugar, para saber si esos 32 fallecimientos son "todos" (o al menos muchos), podemos consultar los datos oficiales en Israel en el periodo de tiempo estudiado (mediados de enero 2021 a mediados de abril 2021). Comprobaremos que fallecieron por covid más de 2000 personas:

Por lo tanto, la afirmación de que los 32 fallecidos eran "todas las muertes por covid" era simplemente falsa. Si las 32 muertes de personas vacunadas ocurrieron en la mitad de los hospitales, podríamos deducir que en todo Israel, con el doble de hospitales, habrían fallecido unas 60 personas vacunadas. Una cantidad muy alejada de los 2000 fallecimientos por covid totales registrados.

En resumen, la cuenta troll (sin duda creada ad-hoc para el troleo antivacunas y que después fue suspendida por Twitter) seleccionó sobre otro tema (no analiza el riesgo de mortalidad ni hospitalización), lo interpretó incorrectamente (deduciendo asociaciones inexistentes) y dio datos falsos (afirmar que las muertes del estudio eran todas las muertes por covid). Así es como suelen actuar las cuentas troll antivacunas, intentando "apabullar" con supuestos datos y estudios que realmente poco o nada tienen que ver con sus argumentos.

Antivacunas profesionales y cherry picking

El segundo caso que quiero contar tiene algo más de "nivel", es decir, es más sofisticado. Está relacionado con la idea de que las vacunas pueden empeorar la pandemia provocando la supervivencia de los patógenos más peligrosos y agravando de los síntomas de las personas no vacunadas, de forma análoga a lo que ocurre con la resistencia a los antibióticos.

Pues bien, a través de una persona conocida me llegó el enlace a este estudio, en el que supuestamente "se demuestra" que así ocurre. Una investigación muy técnica y exhaustiva, publicada en una revista de bastante prestigio. Los antivacunas la han citado con bastante frecuencia para respaldar su teoría del aumento de las mutaciones del virus y la posibilidad del empeoramiento de los síntomas.

En este caso vamos a hacer una análisis algo más detallado de los datos y la evidencia.

En primer lugar, si leemos el estudio comprobaremos que se trata de un trabajo de 2015, anterior a la aparición del SARS-CoV2. Además, veremos que se trata de un estudio con pollos y sobre otra tipología de virus respiratorio. Por lo tanto, las extrapolaciones directas a esta pandemia no tienen demasiado sentido. 

En segundo lugar, si hacemos una búsqueda de estudios similares, podemos encontrar "Pathogen transmission from vaccinated hosts can cause dose-dependent reduction in virulence" (2020), realizado también con aves pero más reciente que el anterior y publicado en  la misma revista al inicio de la pandemia. Y que concluyó justo lo contrario, que la vacunación reduce la gravedad de los síntomas entre los no vacunados.

En tercer lugar podemos buscar estudios más centrados en datos reales, con humanos y sobre esta pandemia en concreto, como "Full vaccination suppresses SARS-CoV-2 delta variant mutation" (2021). En este trabajo precisamente se analizó la relación entre el nivel de vacunación de la población y el número de variantes del SARS-CoV-2, para saber si la vacunación aumentaba las mutaciones del virus. Sus autores concluyeron precisamente lo contrario de lo que afirman los antivacunas: una mayor vacunación se asoció a una reducción de mutaciones, como se aprecia en la imagen que incluyeron:


Por otro lado, siempre es interesante hacer un pequeño ejercicio de rastreo, para saber su origen y deducir posibles motivaciones. Si intentamos encontrar de dónde llega el estudio de los pollos nos encontraremos con canales bastante conocidos del entorno antivacunas: Aparece citado en este artículo publicado en la web de uno de los líderes del antivacunismo mundial,  Robert F. Kennedy. Un artículo escrito por Joseph Mercola, otro conocido antivacunas y multimillonario vendedor de todo tipo de productos de terapias alternativas cuyo historial podemos conocer aquí. Y el artículo además fue mencionado por el youtuber y podcaster Joe Rogan (cuyo "curriculum" como  defensor de las terapias naturales y alternativas está en este enlace), que fue quien terminó por popularizarlo masivamente.

Este ejemplo nos sirve para comprobar cómo trabajan los antivacunas, casi todos con potentes negocios relacionados con las terapias alternativas o en contra de la medicina real. Disponen de personal que continuamente busca y selecciona cuidadosamente estudios, haciendo cherry picking descarado y obviando toda evidencia que les lleve la contraria e interpretando libremente los resultados para que respalden sus teorías en contra de las vacunas. Y utilizando sus cadenas de contactos para difundir masivamente los mensajes.

Cocineros de datos engañosos

El último caso que voy a contar lo publiqué en forma de hilo de Twitter y es un ejemplo de cómo los antivacunas profesionales seleccionan y cocinan los datos con el objetivo de generar mensajes para engañar y atemorizar a la gente y persuadirles sobre sus ideas. Justo lo mismo de lo que acusan a las farmacéuticas.

Todo comienza con esta figura, que se ha hecho bastante popular por las redes sociales:



El gráfico muestra un aumento de muertes en el grupo de personas vacunadas,  que se mantiene por encima de las muertes de las personas no vacunadas. Los datos están tomados de fuentes oficiales del Gobierno Británico y quienes lo difunden afirman (o insinúan) que “demuestra” que las vacunas contra la covid han aumentado la mortalidad general de personas de 10 a 59 años.  

Vamos a analizar todos los datos para comprobar hasta qué punto esta afirmación es cierta (spoiler: no lo es):

En primer lugar, conviene comprobar si los datos son reales. Si acudimos a la fuente (enlace), nos podemos descargar el completo excel que ofrece la oficina de estadísticas británica, la ONS (Office for National Statistics), con muchos más datos de los que aparecen en el gráfico. 

Si nos centramos en la mortalidad por todas las causas, he encontrado los datos utilizados y los he representado por mi cuenta, para comprobar que, en efecto, coinciden:


De cualquier forma, al analizar el excel completo me han surgido algunas sospechas. Los datos se han seleccionado de entre otros muchos. Por ejemplo, de entre todos los tramos de edades solo se ha utilizado el de 10 a 59 años, el más amplio (50 años, ¡medio siglo!). Y en lugar de analizar la mortalidad por covid se analiza la mortalidad general o por cualquier causa. Todo ello ya es un claro indicio de cherry picking.

Hagamos una prueba: ¿Qué pasa si representamos los datos de mortalidad, pero en lugar de solo para ese grupo, para toda la población? Pues que el resultado es muy diferente, totalmente desfavorable para los no vacunados:



¿A qué se deben esas diferencias? ¿Qué dato es el realmente válido?

Es momento de analizar lo que ocurrió durante la pandemia en ese periodo de tiempo y asociarlo a lo que realmente está representando ese grafico que han difundido los antivacunas.Y adelanto que la clave está en la selección del grupo que se ha hecho, porque aunque parece que al hablar del “grupo de vacunados de 10 a 59 años” hablamos en todo momento de las mismas personas, realmente no es así. Las personas que se “contabilizan” en el periodo representado (enero 2021 a septiembre 2021) varían de forma muy importante. Y, sobre todo, su edad. 

Lo  explico.

En Inglaterra, como en España, primero se vacunó a los más mayores y a los sanitarios. Y según se avanzaba en la vacunación, se iban abordando grupos de menor edad. Por lo tanto, durante los primeros meses de la vacunación en el “grupo vacunados de 10 a 59 años”, el del gráfico, se contabilizaban sobre todo sanitarios relativamente jóvenes. Porque el resto de vacunados, los más mayores, sobrepasaban esa edad. 

Poco a poco se fue avanzando en el proceso de vacunación, y bajando de edad, como se muestra en esta gráfica (fuente):


Finalmente les tocó el turno a las personas de 50 a 59 años. Y este momento fue muy relevante para nuestro gráfico, porque cuando todas estas personas recibieron su segunda dosis “entraron” automáticamente al “grupo de vacunados de 10 a 59 años”. Un grupo en el que, recordemos, hasta entonces solo había sanitarios relativamente jóvenes. Así que en ese momento la composición del grupo cambió radicalmente, pasando a tener como colectivo mayoritario a personas de 50 a 59 años.  La media de edad del grupo aumentó, y mucho. Y su mortalidad general también, obviamente, ¡eran más viejos!

En las siguientes figuras se puede apreciar cómo las fechas encajan perfectamente. Por un lado el periodo en el que las personas de 50 a 59 años recibieron su segunda dosis (y empezaron a contabilizarse en el “grupo de vacunados de 10 a 59 años”) (fuente):


Y por otro el aumento de la mortalidad por todas las causas:



Por lo tanto, la subida de la línea roja que se ve en el primer gráfico realmente refleja la “entrada” de cientos de miles de personas de  50 a 59 años en este grupo, aumentando en gran medida la edad media. Y, obviamente, la mortalidad. Como es lógico, en el grupo de no vacunados ocurre justo lo contrario: el descenso de la línea azul, la de no vacunados, se debe a la salida de los más mayores del grupo de no vacunados tras recibir la primera dosis, reduciendo la edad media considerablemente.

¿Hasta qué punto ese aumento de edad en el grupo de vacunados es elevado y se diferencia del grupo de no vacunados? El excel de la ONS no contiene esa información pero podemos hacer un cálculo aproximado utilizando otros datos también oficiales, con porcentajes de vacunados y no vacunados de cada tramo de edad (fuente). En la siguiente tabla muestro los porcentajes en cada grupo en el momento de escribir estas líneas:



Como se puede observar, el promedio aproximado de edad de no vacunados está en torno a 25-30 años mientras que el de vacunados es de unos 40-45 años (no he realizado ninguna corrección respecto a la pirámide de población porque los porcentajes son bastante regulares en esos tramos). ¡Hay 15 años de diferencia! Ambos están dentro del tramo de 10 a 59, pero es obvio que no tiene ningún sentido hacer comparaciones de mortalidad por cualquier causa entre dos grupos con edades tan diferentes. 

Es decir, las pruebas muestran que el mayor riesgo de mortalidad general que se ve en el gráfico del “grupo vacunados de 10 a 59 años” no se debe a los efectos secundarios de las vacunas, sino a su mayor edad, unos 15 años más. Y podemos concluir que el gráfico no aporta ninguna información sobre el cambio de la mortalidad en función del estado de vacunación, porque durante el periodo de análisis la composición de los grupos cambia radicalmente y no se está teniendo en cuenta el efecto de las diferencias de edad. 

Por otro lado, también conviene puntualizar que el resto de los datos que hay en el excel, que son muchos, muestran claramente que las vacunas son eficaces y seguras y que los no vacunados tienen muchos más riesgos que los no vacunados. De hecho, todos los informes oficiales del Reino Unido, concluyen lo mismo (ejemplo). Pero de estos no hablan los antivacunas, claro. 

Por otro lado, viendo cómo se han seleccionado y presentado los datos, está claro que quien ha creado y difundido el gráfico tenía claro su objetivo: crear un mensaje en contra de las vacunas  Así actúan los antivacunas profesionales. Y si de nuevo rastreamos el origen de la información, llegaremos a este tuit del autor de la versión en español, que nos enlazará directamente a la fuente original, que es la siguiente: 



Se trata de la cuenta de Substack de Alex Berenson, otro conocido personaje en este mundillo. Un escritor cuya cuenta de Twitter fue suspendida por difundir información falsa y peligrosa, cercano a la extrema derecha norteamericana que, como explican en este artículo, lleva toda la pandemia lanzando mensajes negacionistas y antivacunas. Lo cual le ha ayudado a conseguir millones de nuevos seguidores y multiplicar su fama y sus ingresos por suscripciones y venta de libros, que es lo que realmente persigue.

Reflexiones finales

Tal y como conté en este post anterior,  las noticias alarmantes sobre las vacunas que se pueden leer en internet y las redes sociales las fabrican unos pocos personajes, dedicados "full time" a ello y con claros intereses económicos y/o políticos. Es información que se propaga como la pólvora y que normalmente nadie contrasta ni rebate, porque es bastante sofisticada y desmontarla requiere conocimientos y bastante trabajo. 

Mi recomendación es alejarse al máximo de este tipo de basura informativa. Hay miles y miles de expertos de todo el mundo analizando los datos y transmitiendo sus conclusiones a las entidades de referencia y a quienes toman las decisiones, así que cualquier información o noticia alarmista que se difunda a través de "canales paralelos" como internet es seguro que será un bulo o una exageración, muy posiblemente generada por antivacunas profesionales.

La pandemia de Covid ha sido la oportunidad que los antivacunas llevaban años esperando, ya que les está permitiendo difundir su desinformación de forma global y masiva, captando una enorme cantidad de seguidores. Espero que en un futuro próximo se evalúe hasta qué punto son responsables de los daños y muertes por covid que están sufriendo las personas no vacunadas.

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El experimento definitivo para poner a prueba la homeopatía



Esta es una traducción libre del artículo A Design for a Definitive Experiment to Test Homeopathy, por Richard Dawkins, publicado originalmente en el Volumen 45 # 6 de Skeptical Inquirer, en su edición para Noviembre/Diciembre 2021.



Es posible que usted se empeñe en defender el remedio "alternativo" de sus afectos —hierbas medicinales, acupuntura, medicina tradicional china, curas tribales de brujos— lo que sea. Si la evidencia lo apoya, el remedio de sus afectos merece ser aceptado por la medicina ortodoxa. Pero la homeopatía está en una clase propia. No sólo no funciona, sino que —con una reserva que se introducirá más adelante— no puede funcionar. O, poniéndolo en su forma más suave, si la homeopatía es su charlatanería personal favorita, va a tener que doblegarse mucho más que para cualquier otra rama de la medicina alternativa.

Los homeópatas creen que la eficacia aumenta cuanto más se diluye el supuesto ingrediente activo. Ellos miden la dilución en una escala logarítmica llamada C. 30C —que se recomienda como una dosis buena y eficaz— corresponde a una dilución de una parte en 10-60. El difunto James Randi calculó que esto equivale a una molécula del ingrediente activo en un volumen de agua igual al volumen del sistema solar. En otras palabras, no hay ningún ingrediente activo.

Los críticos suelen decir que no hay buenas pruebas de que la homeopatía funcione. Pero eso es un error. ¿Qué aspecto tendrían esas pruebas? ¿Cómo podría ser? Tendría que haber un ensayo de control a doble ciego en el que los pacientes fueran tratados con la dosis homeopática o con una sustancia de control, por ejemplo, agua. Dado que tanto la dosis experimental como la de control son idénticas —agua—, el experimento no puede arrojar un resultado positivo. Con la reserva mencionada, se deduce que no puede haber pruebas a favor de la homeopatía.

En realidad, ni la dosis experimental ni la de control son agua pura. A los niveles de dilución de los que estamos hablando, ambas dosis contienen trazas no sólo del supuesto ingrediente activo, sino también de todo lo demás, incluida la orina de Oliver Cromwell. Tales conclusiones se desprenden del siguiente cálculo conocido (no estoy seguro de quién lo hizo por primera vez, pero lo saqué de The Unnatural Nature of Science de Lewis Wolpert): Hay muchas más moléculas en un vaso lleno de agua que vasos llenos de agua en el mundo, incluido el mar. Lo mismo ocurre con las vejigas. Así que cada vez que tomas una taza de café, probablemente estás ingiriendo un componente de la orina de Cromwell (o alguna vez fue fue aspirado en el tronco del último mastodonte, o circuló en la sangre de Cristo, etc.).

He dicho que hay una reserva. Los homeópatas tienen una salida, o creen tenerla. El agua está dotada de "memoria". Cuando los homeópatas preparan un medicamento, no se limitan a diluirlo varias veces. Lo someten a sucusión — una agitación especial y ritualizada. La sucusión tiene lugar en cada una de las etapas de la dilución. La forma molecular del principio activo se imprime de algún modo en el agua y se reproduce, por sucusión, en toda el agua de las siguientes diluciones. Nadie sabe cuál es el mecanismo real de la memoria del agua. Si existe, es algo totalmente desconocido para la ciencia. No es imposible. El homeópata que lo demostrara ganaría no sólo el Premio Nobel de Medicina, sino también el de Física. Uno pensaría que con tan deslumbrantes incentivos, todos se afanarían en demostrar, de una vez por todas, la memoria del agua. En lugar de eso, lo único que hacen es contar anécdotas sobre pacientes que se recuperaron — como probablemente habrían hecho de todos modos.

Ni siquiera tienen que hacer la física. Un ensayo puramente médico bastaría para demostrar, con cualquier nivel deseado de confianza estadística, que la homeopatía realmente funciona. No es difícil preparar el experimento necesario. Aquí está mi diseño.

Toma un número N (cuanto más grande mejor) de pacientes que sufran una dolencia que los homeópatas coincidan en que se puede curar con alguna poción concreta cuando se diluye al nivel de 30C. Si es posible, divida a los pacientes en pares: mismo sexo, edad más o menos similar, etc. No es esencial que las parejas coincidan, pero aumentan las posibilidades de obtener un resultado positivo. De manera aleatoria, un individuo de cada pareja recibirá la dosis de control y el otro la homeopática. Por supuesto, los pacientes no deben saber qué dosis reciben, ni tampoco los médicos, los homeópatas, las enfermeras o cualquier otra persona que entre en contacto con los pacientes. Los conocimientos se guardan en forma de códigos numéricos secretos a los que nadie tiene acceso hasta que el experimento llega a su fin predeterminado.

Este es el procedimiento estándar de doble ciego. Resulta que he elegido un diseño de pares coincidentes, pero otros diseños también funcionarían bien. Ahora, sin embargo, la concesión especial a la teoría de la sucusión homeopática. Es laborioso pero necesario. Cada paciente debe tener su propia dosis completamente succionada. El agua de control debe ser succionada exactamente de la misma manera que el agua homeopática. La única diferencia es la pequeña cantidad de sustancia —o de agua— que se añade al principio del procedimiento. ¿Por qué cada paciente debe tener su propia dosis succionada por separado? ¿Por qué no preparar una gran cuba de agua succionada homeopáticamente que se sumerge para la mitad de los pacientes y otra gran cuba de agua succionada de control que se sumerge para la otra mitad de los pacientes? Porque puede haber una diferencia entre las cubas, su temperatura, su proximidad a la ventana, tal vez haya caído un insecto en una de ellas, tal vez la sucusión haya sido ligeramente diferente; no importa qué. Si el procedimiento de sucusión se lleva a cabo por separado para cada paciente individual, no hay posibilidad de que se produzcan estos errores de confusión.

La sucusión en sí puede ser realizada por homeópatas profesionales, y pueden ser tan parciales como se quiera — ellos no tienen forma de saber si están succionando agua de control u homeopática. El juicio sobre si la salud de cada paciente ha mejorado también puede ser realizado por homeópatas profesionales o por médicos convencionales, cualquiera de los cuales puede ser parcial. No importa quién lo haga, ni cuáles sean sus prejuicios, mientras ni ellos ni nadie sepa qué dosis recibió cada quién. Nadie debe saberlo hasta que se rompan los códigos y se termine el experimento. El análisis estadístico revelará entonces si el tratamiento homeopático funcionó.

Este experimento no se ha realizado. Se han realizado otros experimentos, pero ninguno de ellos, que yo sepa, ha dado el paso crucial de succionar el agua de control y el agua homeopática por separado para cada paciente. Si este experimento se realiza correctamente y arroja un resultado positivo, me comeré mi sombrero — no sin antes quitármelo a la homeopatía.

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La biodiversidad en Europa desde hace 2,5 millones de años: una síntesis con roedores

 Nuestra aragosaurera Gloria Cuenca ha presentado en el International Meeting of Archeology and History of Antibes,celebrado en Niza una interesante revisión de como ha evolucionado la biodiversidad de los roedores en Europa en los últimos millones de años. Os dejamos el resumen de esta interesante comunicación



Para evaluar la ganancia o pérdida de biodiversidad de los roedores durante el Pleistoceno en relación con las actividades humanas, analizamos la evolución de sus conjuntos fósiles según el número de OTU: la evolución del número de apariciones, de desapariciones y el número de géneros. / subgéneros por intervalo cronológico. Usamos géneros / subgéneros como la unidad taxonómica operativa, OTU, de los autores. Usamos las OTU porque no existe acuerdo en la literatura zoológica y paleontológica para clasificar ciertas especies de roedores en géneros o subgéneros, en particular en el caso de los arvicolinos. Para medir la biodiversidad, es necesario trabajar a gran escala, por lo tanto, el uso de OTU. Por ejemplo, si usamos el género Microtus como unidad de medida para la biodiversidad, parecería que nada ha cambiado desde el Pleistoceno Inferior. También perderíamos información ecológica ya que los taxones representan diferentes ambientes (biotopos) como orillas y bordes de hierba fresca, prados herbáceos alpinos, prados secos, prados húmedos, claros de bosques, bosques y turberas.


El análisis de los cerca de 500 yacimientos arqueológicos y / o paleontológicos indica que hubo un total de 39 OTU de roedores durante el Cuaternario de la Península Ibérica. Según la lista de roedores de la fauna ibérica, actualmente existen 18 OTU de roedores en la Península Ibérica, con introducciones históricas y recientes como Rattus, Mus, Castor, Marmota, Micromys, Ondatra y Myocastor. El castor fue incluido recientemente en la lista de especies de la Península Ibérica a proteger según un acuerdo ministerial. Así, han desaparecido durante el Cuaternario, 21 OTU de roedores. La extinción no fue instantánea, los géneros / subgéneros desaparecieron en diferentes momentos. Las extinciones, a diferencia de las primeras ocurrencias, son menos numerosas y el número máximo es cuatro en un intervalo de tiempo determinado. Además, algunas desapariciones son locales. El género Citellus (= Spermophilus), Alexandromys (= Microtus) y el ratón de abedul (Sicista), por ejemplo, aparecen y desaparecen durante cortos intervalos de tiempo en la península Ibérica hasta el final del Pleistoceno.


Podemos resumir que la extinción de roedores cuaternarios de la Península Ibérica, medida a partir de la presencia-ausencia de OTUs encontradas en la sucesión estratigráfica, no está ligada a actividades humanas, al menos hasta los últimos doscientos años. La extinción de roedores en el Cuaternario en la Península Ibérica es un hecho natural y discreto, no progresivo. La actividad humana está vinculada a la introducción de taxones exóticos, pero no a la extinción de los roedores en el Cuaternario.

Los antivacunas son los mejores aliados de las multinacionales farmacéuticas

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Matonean a Richard Dawkins por decir que el sexo es binario



Hace unos meses Richard Dawkins fue condenado por varias organizaciones ateas por la osadía de invitar a una conversación sobre los paralelos entre la identidad racial y la identidad de género, que en los rincones más podridos de la izquierda regresiva es algo equivalente al sacrilegio. Un auto de fe por blasfemia en toda regla.

Por estos días, Dawkins está promocionando su más reciente libro, Flights of Fancy, y como parte de la gira está siendo entrevistado por varios medios; una de esas entrevistas fue la que le concedió a The Times, en donde le preguntaron sobre estas recientes controversias — la entrevista se titula Richard Dawkins: "La raza es un espectro. El sexo es condenadamente binario"

Pues las criaturitas que viven de promover el odio contra Dawkins se dieron un festín de indignación y varios subidones de dopamina cuando de la entrevista se desprende que todo el matoneo del mundo no ha servido para cambiar la opinión del biólogo (por si el título no hubiera sido suficiente pista) — con este extracto ya estaban salivando:
Él recuerda haber leído el libro Conundrum, de 1974, de la historiadora Jan Morris, sobre la transición a mujer. "Ella se sentía una mujer atrapada en un cuerpo de hombre", dice Dawkins. "Creo que es un fenómeno real. Siento simpatía. Pero cuando las personas trans insisten en que se diga que ella es una mujer, se redefine algo. Si defines a una mujer como un humano portador del tipo XX, entonces ella no es una mujer. Si defines a una mujer como alguien que se identifica como mujer, se siente mujer y tal vez se ha operado, entonces según esa definición ella es una mujer. Desde un punto de vista científico, no es una mujer. Desde un punto de vista personal, lo es".
Y ya con eso los puritanitos empezaron la hoguera.

El mayor instigador de la pira fue el blogger Hemant Mehta, quien acusó a Dawkins de decir que las personas trans están mintiendo (?). Para rematar, Mehta dijo que el profesor de biología se equivocaba sobre la biología, y tan pancho porque no se molestó en ofrecer ninguna evidencia de por qué el científico se equivocaría en su campo.

Como expliqué en su momento, en los circulos ateos woke hay todo un género literario que gira alrededor de hacer la peor interpretación posible de las palabras de Richard Dawkins, sacarlo de contexto, y luego enviar turbas de indignaditos que no pueden leer por sí mismos contra el profesor británico. Dentro de este género hay una categoría especial, en la que Dawkins es matoneado por afirmar hechos demostrablemente ciertos. Bueno, pues el de que el sexo es binario se suma a esa cada vez más larga lista de verdades incómodas que los nuevos inquisidores no quieren aceptar ni que discutamos.

Mal que les pese, la mejor evidencia disponible (básicamente toda la disciplina de la Biología) apunta a que el sexo es binario, y no existe un solo estudio revisado por pares y publicado en revistas indexadas de amplia trayectoria y alto factor de impacto que ponga esa idea en tela de juicio.

Supongo que les tocará seguir intentando hacernos cambiar de opinión a punta de matoneo, cancelaciones y difamaciones rituales (mucha suerte con eso), porque no tienen de su lado lo único que nos haría cambiar de opinión: evidencia.

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