Stonehenge se erige como uno de los monumentos prehistóricos más enigmáticos, no solo por su imponente presencia, sino por su intrincada relación con los ciclos astronómicos, la ritualidad y la dinámica social del Neolítico. La orientación de sus piedras, en particular la Heel Stone, enmarca fenómenos como el amanecer del solsticio de verano, sugiriendo una función ceremonial ligada a los ritmos estacionales más que a la medición precisa del tiempo.

Las recientes investigaciones han destacado la importancia del ciclo lunar, especialmente a raíz del «gran ciclo lunar» de 18,6 años, y la posible alineación de las Station Stones con posiciones extremas de la luna. No obstante, persisten debates sobre interpretaciones como la de Stonehenge como calendario solar de 365,25 días, cuestionada por su anacronismo proyectado desde la actualidad.

El carácter funerario y peregrino del sitio se apoya en los hallazgos de cremaciones de individuos procedentes de regiones alejadas, así como en la vinculación con Durrington Walls, lugar asociado a festines y al mundo de los vivos. Ambos espacios parecen dibujar una geografía ritual de tránsito entre vida y muerte, reforzada por la presencia del río Avon y sus corredores procesionales.

La procedencia de las piedras revela la magnitud del esfuerzo humano implicado: los sarsens provienen de West Woods, a 25km, mientras que las bluestones viajaron desde las colinas de Preseli, en Gales, a más de 200km. El descubrimiento de la Altar Stone, originaria del noreste de Escocia, y la hipótesis de Waun Mawn, que sugiere la reutilización de un círculo megalítico galés, refuerzan la idea de Stonehenge como proyecto interregional.

Frente a la teoría glaciar, hoy el consenso científico defiende el traslado y selección humanos de las piedras, considerando la ausencia de evidencias glaciares y la coincidencia geoquímica con canteras específicas.

Stonehenge es actualmente interpretado como un complejo ritual, orientado a los solsticios, vinculado a los ancestros y a la integración territorial, más que como un mero observatorio astronómico. Sus misterios, lejos de resolverse, siguen profundizando el diálogo entre arqueología, geología y ciencia moderna.wwwhatsnew

  1. https://wwwhatsnew.com/2025/08/20/stonehenge-ciencia-ritual-y-geologia-tras-el-misterio-megalitico/
Categorías: Prehistoria

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He sido profesor de la Universidad de Murcia. Impartí docencia de los departamentos de Física y de Informática y Sistemas. Interesado en la ciencia, el escepticismo y el pensamiento crítico.

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