La acción colectiva no es patrimonio exclusivo de las sociedades humanas; en la naturaleza, los dilemas que enfrentan los seres vivos para sobrevivir y prosperar revelan que ni siquiera los sistemas biológicos escapan a esta lógica implacable. Un ejemplo fascinante lo brinda el bosque de secuoyas californianas, donde árboles colosales compiten sin tregua por la luz solar, dando vida a una “tragedia de los comunes” vegetal.economia.uniandes+1
La competencia por la altura y los recursos
Las secuoyas, auténticos gigantes del reino vegetal, pueden superar los cien metros de altura. Este crecimiento extraordinario no es fruto de una planificación colectiva ni de acuerdos previos, sino del instinto individual de cada árbol por captar la máxima luz en la pugna silenciosa por la fotosíntesis. El resultado es una auténtica escalada biológica: si uno crece más, los demás también deben hacerlo para no quedar a la sombra, en una competencia que se perpetúa sin un techo racional previamente acordado.letraslibres+1
Dilema sin coordinación: todos pierden
Si existiera algún mecanismo natural de regulación o coordinación entre árboles, bastaría con fijar un límite razonable de crecimiento —por ejemplo, cincuenta metros— y ahorrar así el ingente esfuerzo biológico y energético que supone duplicar esa altura. Sin embargo, cada secuoya actúa por su cuenta, motivada únicamente por la necesidad de sobrevivir frente a sus vecinas. Así, el esfuerzo total de la comunidad arbórea se multiplica, pero nadie obtiene realmente ventaja: el bienestar colectivo se ve comprometido y gran parte de los recursos se destinan a una carrera absurda cuyo único resultado es el despilfarro universal.economia.uniandes
La tragedia de los comunes en el mundo natural
Este tipo de dilemas encarna lo que en la teoría social y ecológica se conoce como “la tragedia de los comunes”: situaciones en las que el interés individual de aprovechar al máximo un recurso compartido conduce a la sobreexplotación y, finalmente, al daño colectivo. Las secuoyas, al igual que los seres humanos gestionando bienes públicos o ecosistemas, ponen en evidencia cómo la falta de coordinación puede dar lugar a resultados subóptimos para todos los participantes.letraslibres+1
Paradojas evolutivas y falta de acuerdos
Pese al coste energético y la falta de eficiencia, la evolución no ha dotado a las secuoyas de un “pacto” que limite su crecimiento, porque la selección natural favorece, en último término, a los individuos competitivos y no necesariamente al grupo. Este patrón puede verse en otros sistemas biológicos: peces en bancos que compiten por alimentos, aves que rivalizan por espacios de anidación, o comunidades animales que protagonizan carreras armamentísticas de defensa y ataque.economia.uniandes
Reflexión
El dilema de acción colectiva de las secuoyas ilustra que lo colectivo y lo individual están inexorablemente entrelazados, incluso en la naturaleza. Muchos retos ecológicos y sociales actuales encuentran su origen y solución en la capacidad (o incapacidad) de los actores para coordinar, pactar y pensar en el bien común. La lección de las secuoyas resuena como advertencia: sin límites ni cooperación, incluso los más majestuosos pueden sacrificar bienestar en pos de una competencia interminable.letraslibres+1
- https://www.cetri.be/Los-cinco-dilemas-de-la-crisis
- http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0041-86332015000300001
- https://economia.uniandes.edu.co/sites/default/files/publicaciones/libros/Dilemas-de-lo-colectivo.pdf
- https://biblioteca.clacso.edu.ar/Colombia/fear-puj/20190716031401/CARDEN.PDF
- https://letraslibres.com/revista-espana/dilemas-economicos-la-tragedia-de-los-comunes/
- https://es.scribd.com/document/713369625/FCyE-dilemas-morales-ejemplos
- https://psicologiaaldia.com.mx/social/las-acciones-colectivas-y-los-dilemas-sociales/
- https://ddd.uab.cat/pub/trerecpro/2010/hdl_2072_46634/tesina_salcedo.pdf