La empresa de cosmética natural Weleda mantuvo una relación significativa con el régimen nazi durante la Alemania nazi, especialmente vinculada al campo de concentración de Dachau, donde se realizaban experimentos humanos. Investigaciones recientes y documentos históricos han evidenciado que Weleda, conocida por su cosmética biodinámica (que es pseudocienncia) y natural, estuvo integrada en las políticas sanitarias y económicas del nazismo de formas que incluyen la utilización de trabajo forzado y el suministro de productos para experimentos médicos en prisioneros.

La historiadora alemana Anne Sudrow ha sido clave en esta investigación, evidenciando vínculos personales entre exempleados de Weleda y las SS, organización que controlaba los campos de concentración. Según Sudrow, empleados de la empresa llegaron incluso a ocupar cargos en Dachau. Weleda, además, recibía productos de trabajos forzados en el campo: los prisioneros cultivaban extensas plantaciones de hierbas medicinales bajo condiciones coercitivas, empleando técnicas de agricultura biodinámica que la compañía promovía por su prestigio en la medicina naturista del régimen. Este aspecto revela un apoyo mutuo entre la empresa y las autoridades nazis en la gestión de estos recursos.

Uno de los aspectos más controvertidos es que Weleda suministró una crema que fue probablemente usada en experimentos con humanos en Dachau, realizados bajo dirección médica del doctor de las SS Sigmund Rascher, conocido por sus crueles experimentos. La empresa confirmó haber entregado esta crema, aunque no ha quedado plenamente aclarado el grado de conocimiento o complicidad con respecto a su uso en experimentación humana o la intención original de Rascher.

Frente a estas revelaciones, Weleda ha manifestado oficialmente una condena firme a las atrocidades del nacionalsocialismo, incluyendo el fascismo, antisemitismo, racismo y las ideologías extremistas. La compañía ha anunciado la apertura de una investigación exhaustiva e independiente, encargada a la Sociedad de Historia Empresarial alemana (‘Gesellschaft für Unternehmensgeschichte’), con la intención de esclarecer completamente su papel histórico en ese periodo, esperando publicar las conclusiones en 2027.

Este paso refleja un reconocimiento institucional de los pasados vínculos con el régimen y un compromiso para abordar críticamente esa parte de su historia, muy influida por las políticas e ideologías del Tercer Reich. La investigación también pretende cubrir aspectos que estudios previos, encargados en 2023, no abordaron con suficiencia.

En conclusión, la relación entre Weleda y el régimen nazi incluye varios elementos delicados: colaboración con la agricultura forzada en campos de concentración, vinculación personal con cargos de las SS, y suministro de productos utilizados en experimentación humana que provocó la muerte y sufrimiento de prisioneros. Aunque Weleda ahora busca transparencia y reparación simbólica mediante la investigación histórica, estas conexiones ofrecen una perspectiva crítica sobre cómo las empresas alemanas se relacionaron con el nacionalsocialismo y cómo esa historia sigue siendo objeto de revisión.


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He sido profesor de la Universidad de Murcia. Impartí docencia de los departamentos de Física y de Informática y Sistemas. Interesado en la ciencia, el escepticismo y el pensamiento crítico.

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