En los últimos años, la comunidad científica internacional se ha visto sacudida por escándalos que ponen en entredicho los mecanismos de control y la confianza en la ciencia. Una reciente investigación, presentada por la doctora Leslie McIntosh, vicepresidenta de Integridad en la Investigación en Digital Science y cofundadora del movimiento Forensic Scientometrics (FoSci), ha destapado cómo una red de investigación inexistente logró colocar más de 120 publicaciones entre 2019 y 2022 —con la colaboración de 331 autores de 232 instituciones— y, lo más grave, permitir que muchos de sus miembros accedieran luego a millones de dólares en fondos estatales legítimos para investigación.researchinformation

El surgimiento del Pharmakon Neuroscience Network

La investigación giró en torno al Pharmakon Neuroscience Network, una supuesta organización que nunca existió y cuya operación se basó en publicar trabajos científicos con firmas de autores jóvenes, especialmente estudiantes de doctorado y postdoctorado. Detrás de estas publicaciones se escondían prácticas irregulares tales como:researchinformation

  • Declaraciones de financiación de entidades no verificables
  • Afiliaciones institucionales sospechosas o imposibles de confirmar
  • Niveles de citación y notoriedad atípicos en poco tiempo
  • Colaboraciones internacionales poco realistas para trayectorias tan jóvenes

Solo tres de estos trabajos han sido finalmente retractados, a pesar de las evidencias de fraude.researchinformation

Millones en fondos pese al fraude

A pesar de haberse destapado la falsedad del Pharmakon Network en 2022, muchos de los investigadores vinculados a estos artículos han seguido publicando y acumulando fondos de investigación importantes posteriormente. Según los datos aportados por McIntosh, más de 20 autores relacionados con la red han recibido, desde 2022, al menos 6,5 millones de dólares en subvenciones de siete países, incluyendo Estados Unidos, Japón, Irlanda, Francia, Portugal y Croacia, además de cantidades indeterminadas de Rusia.researchinformation

Lo más preocupante es que cinco de estos investigadores nunca habían recibido financiación anteriormente, pero tras su participación en la red ficticia lograron acceder a subvenciones legítimas de diferentes organismos. En palabras de la investigadora, “su cartera de publicaciones parece haber sido clave para obtener estos fondos, sin que las instituciones detectasen el historial fraudulento”.researchinformation

Implicaciones para la confianza pública y la integridad científica

El caso Pharmakon ha destapado serias debilidades en los procesos de verificación y adjudicación de subvenciones públicas, así como en los sistemas de publicación y validación científica. Para McIntosh, el riesgo no solo es económico: la integridad del sistema científico y la confianza social en la ciencia quedan seriamente comprometidas cuando estas prácticas quedan impunes o apenas son corregidas.researchinformation

Actualmente, la mayoría de los artículos fraudulentos siguen en circulación y siendo citados, lo que agrava el efecto y el alcance del engaño. Según la doctora McIntosh, se requieren acciones mucho más robustas y coordinadas para salvaguardar la integridad de la investigación.

Recomendaciones para mitigar el fraude

El informe hace un llamamiento a gobiernos, editoriales y universidades para reforzar la supervisión e implementar nuevas herramientas de control:researchinformation

  • Implantar el uso obligatorio de identificadores institucionales verificados (por ejemplo, GRID o ROR) en todas las publicaciones y solicitudes de fondos.
  • Exigir declaraciones transparentes y verificables tanto de la autoría como de la financiación de cada estudio.
  • Fortalecer la vigilancia mediante tecnologías y metodologías de análisis forense (forensic scientometrics) capaces de detectar patrones anómalos de colaboración y autoría.

Solo a través de más transparencia, verificaciones automatizadas y colaboración internacional, el sistema podrá cerrar las brechas que permiten este tipo de fraudes, asegurando que los recursos públicos financian ciencia genuina, ética y socialmente valiosa.

Conclusión

El escándalo del Pharmakon Neuroscience Network es un recordatorio contundente de que la vigilancia y el escrutinio crítico son esenciales no solo para proteger los recursos públicos, sino la credibilidad misma de la ciencia y el bienestar de la sociedad.researchinformation

  1. https://www.researchinformation.info/news/researchers-tied-to-fake-network-secure-millions-in-taxpayer-grants/

admin

He sido profesor de la Universidad de Murcia. Impartí docencia de los departamentos de Física y de Informática y Sistemas. Interesado en la ciencia, el escepticismo y el pensamiento crítico.

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