La investigación social moderna ofrece resultados a menudo sorprendentes, y el trabajo reciente de Julia Cagé, Moritz Hengel y Yuchen Huang destaca un fenómeno inquietante: el declive de donantes a organizaciones benéficas coincide con el auge electoral de la extrema derecha en Europa y Estados Unidos.nadaesgratis

Menos donantes, más polarización

En países como Francia, Alemania, Suecia, Reino Unido y EE. UU., la base de ciudadanos que donan a ONG y entidades sin ánimo de lucro se ha reducido de manera significativa. La clave no es la disminución del monto total donado, sino el descenso de la proporción de personas que contribuyen, lo cual amenaza la salud del sector solidario.nadaesgratis

El análisis detecta una correlación temporal entre el voto a partidos de ultraderecha y la caída en donativos. Sin embargo, los investigadores advierten que correlación no implica causalidad y profundizan en el misterio a través de encuestas individuales, datos fiscales administrativos y registros de grandes ONGs, confirmando que el patrón es consistente: allí donde la extrema derecha es más fuerte, hay menos donantes.nadaesgratis

¿Quién no dona?

Las encuestas muestran claramente que los votantes de Marine Le Pen y Éric Zemmour en Francia donan menos que el promedio. Este comportamiento se repite también en Alemania. Los investigadores toman precauciones ante la falacia ecológica y demuestran, con datos a nivel individual, que incluso controlando por edad, clase social, religión o confianza en instituciones, la relación persiste.nadaesgratis

El discurso político y la legitimidad de las ONG

El factor causal no parece ser una “variable omitida”, como el capital social, ni la presión de normas grupales. La investigación apunta al discurso de la extrema derecha, que ataca sistemáticamente al Tercer Sector por representar valores de “universalismo” o solidaridad global, ajenos a la identidad nacional. Esto genera una mayor desconfianza entre los votantes de ultraderecha hacia las ONGs, especialmente las de perfil internacional.nadaesgratis

Un análisis de los registros de ONG muestra que cuanto más global es la entidad, menor es la donación proveniente de áreas con mayoría de extrema derecha. En Italia, el mecanismo “5 per mille” confirma esta tendencia, señalando que la reticencia no responde sólo a cuestiones de cercanía, sino a una profunda transformación de valores y preferencias individuales.nadaesgratis

Preferencias y sustitución: el nuevo destino de las donaciones

El estudio sugiere que el fenómeno no se debe a una simple presión social o cambio de normas, sino a un cambio sustantivo de preferencias. Los “fieles” votantes de ultraderecha, en permanente sintonía con el discurso político de sus líderes, retiran su apoyo a las organizaciones benéficas y redirigen sus recursos a los propios partidos políticos, especialmente a la hora de financiar campañas.nadaesgratis

Este efecto sustitución tiene efectos directos: la caída de donativos afecta tanto a ONG internacionales como a entidades locales centradas en los más vulnerables; la única excepción son las organizaciones protectoras de animales, que siguen recibiendo apoyo.nadaesgratis

¿Solidaridad en crisis?

La narrativa política que deslegitima al Tercer Sector redefine la idea de solidaridad y beneficia directamente a los partidos de ultraderecha que canalizan los recursos hacia objetivos partidistas, relegando a una posición secundaria la ayuda desinteresada a los necesitados. Este cambio puede tener consecuencias de largo alcance sobre el tejido social, y queda por resolver si la transformación es reversible o se consolidará en las sociedades occidentales.nadaesgratis

La investigación, digna de una novela de misterio, muestra cómo el auge de la ultraderecha está alterando la legitimidad de la solidaridad, resignificando el lugar de las ONG y cuestionando de forma profunda quién merece recibir nuestra ayuda.# El misterio de la ultraderecha y las donaciones perdidas

Un reciente estudio en ciencias sociales revela un fenómeno llamativo: el número de personas que dona a organizaciones benéficas está cayendo, y este descenso coincide con el ascenso electoral de la extrema derecha en países como Francia, Alemania, Estados Unidos, Países Bajos, Suecia y Reino Unido. No es que se done menos dinero en general, sino que cada vez menos ciudadanos sostienen el sector solidario.nadaesgratis

Donaciones y orientación política

Los investigadores Julia Cagé, Moritz Hengel y Yuchen Huang analizaron tres tipos de datos: encuestas individuales, registros fiscales y datos internos de ONG. Las encuestas mostraron que los votantes de extrema derecha como Le Pen o Zemmour son menos propensos a donar que el resto, confirmando el patrón en Alemania. Datos fiscales demostraron que en los municipios franceses donde la ultraderecha gana más votos, menos hogares donan, y esto persiste incluso considerando factores como nivel de ingresos, demografía, educación o desigualdad. Lo mismo ocurre con las cifras reales de ONG como Acción Contra el Hambre y Oxfam: en áreas donde la extrema derecha es fuerte, las donaciones caen.nadaesgratis

Falacias y factores ocultos

¿Es una falacia ecológica? Analizando tanto datos agregados como individuales, los autores descartan que el patrón solo responda a estadísticas locales: los votantes individuales de ultraderecha donan menos incluso considerando su edad, género, religión, confianza en instituciones y situación personal. Tampoco parece que la “caída del capital social” sea la única explicación: aunque se controlan variables como confianza y satisfacción, la tendencia persiste, y no hay evidencia sólida de un factor oculto generalizado.nadaesgratis

El discurso y la legitimidad de la solidaridad

El análisis del discurso político revela un mecanismo causal: los partidos de extrema derecha critican a las ONG, tachándolas de agentes del “universalismo sin fronteras” y ajenas a los valores nacionales. El efecto es más fuerte en ONG globales que locales, y la tendencia se confirma incluso en contextos donde donar es gratis, como el “5 per mille” italiano. El rechazo no es solo práctico, sino simbólico: los votantes de ultraderecha canalizan sus donaciones hacia partidos y campañas políticas, restando apoyo a ONG de todo tipo, con la excepción de organizaciones de protección animal.nadaesgratis

Cambio de normas sociales o de preferencias

El estudio indica que no estamos tanto ante un cambio normativo como de preferencias. Los votantes tradicionales de la extrema derecha muestran una brecha persistente y robusta en donaciones, especialmente en municipios históricamente afines a dichas formaciones. En cambio, los “nuevos” votantes muestran una diferencia menos significativa.nadaesgratis

Consecuencias sociales

La legitimidad de la solidaridad cambia al ritmo del discurso ultraderechista. Donar a ONG se interpreta como alinearse con el “establishment globalista”, mientras que los partidos de extrema derecha canalizan estas donaciones hacia sus propios intereses políticos. El resultado: menos apoyo para causas benéficas, incluyendo las que ayudan a los vulnerables locales, y un tejido social que se resiente ante la polarización política.nadaesgratis

¿Es reversible esta transformación de la solidaridad? Los autores no lo saben. Pero el misterio invita a reflexionar sobre cómo el clima político puede redibujar la frontera entre el altruismo y la preferencia partidista.nadaesgratis

  1. https://nadaesgratis.es/santiago-sanchez-pages/el-misterio-de-la-ultraderecha-y-las-donaciones-perdidas

admin

He sido profesor de la Universidad de Murcia. Impartí docencia de los departamentos de Física y de Informática y Sistemas. Interesado en la ciencia, el escepticismo y el pensamiento crítico.

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