El colapso de la civilización maya clásica, ocurrido entre los siglos VIII y IX, ha sido tradicionalmente atribuido a sequías intensas que devastaron su agricultura y provocaron el abandono de ciudades emblemáticas. Sin embargo, un estudio reciente dirigido por Benjamin Gwinneth, publicado en Biogeosciences (2025), aporta evidencia clave de un clima relativamente estable en las tierras bajas del suroeste maya, contrastando con un uso de la tierra altamente variable. Analizando sedimentos del lago Itzan durante 3300 años, los investigadores sugieren que factores humanos y regionales jugaron un rol mayor que el cambio climático uniforme.egusphere.copernicus+1?
Metodología innovadora en el corazón maya
Gwinneth y su equipo (Johnston, Breckenridge y Douglas) examinaron el núcleo sedimentario del lago Itzan, cerca del sitio arqueológico de Itzan en las tierras bajas suroeste, una zona estratégica por su conexión con los ríos Pasion y Usumacinta. Utilizaron proxies paleoclimáticos y paleoecológicos avanzados: isótopos de carbono (?¹³C) y deuterio (?D) en ceras foliares de plantas, hidrocarburos aromáticos policíclicos (PAHs) para detectar fuegos y estanol fecal para estimar poblaciones humanas.copernicus+1?
Estos indicadores revelaron fluctuaciones drásticas en el uso del suelo —deforestación, agricultura C4 (maíz), recuperación forestal— pero una hidrología estable sin sequías multidecádicas extremas como las registradas en el norte y este maya (1200-1000 años BP). Mientras otras regiones sufrieron descensos del 40-70% en precipitaciones, Itzan mantuvo condiciones hídricas amortiguadas gracias al chorro de bajo nivel del Caribe y precipitaciones orográficas.phys+1?
Uso de la tierra: de la urbanización al abandono
El registro muestra tres fases clave:
- Preclásico (2000-1000 a.n.e.): Poblamiento inicial con quema moderada y agricultura emergente. ?¹³C indica expansión de maíz (C4), pero con recuperación forestal periódica.copernicus?
- Clásico Temprano-Tardío (250-900): Urbanización intensa con deforestación masiva (?¹³C hasta -25‰), fuegos elevados (PAHs) y alta densidad poblacional (estanol fecal). Sin embargo, el ?D foliar sugiere estabilidad climática, cuestionando la sequía como detonante principal.egusphere.copernicus+1?
- Postclásico (900-1500): Colapso demográfico con regeneración forestal extrema (?¹³C hasta -36.5‰), fuegos mínimos y baja población. El abandono no coincide con aridez extrema, sino con cambios sociales.copernicus?
Estos datos alinean con variabilidad regional: mientras el norte maya (Yucatán) sufrió megasequías, el suroeste mostró resiliencia climática.tiempo+1?
Repercusiones para la teoría del colapso maya
La hipótesis climática dominante (Hodell et al., 1995) postulaba sequías como causa principal, exacerbadas por deforestación y sobrepoblación. Estudios previos en Chichén Itzá y lagos del Petén respaldan esto para el este/norte. Pero Gwinneth et al. destacan variaciones regionales: el suroeste, posible epicentro del colapso según algunos (Douglas et al., 2016), no evidenció estrés hídrico severo.wikipedia+1?
Esto apoya teorías multifactoriales: agotamiento de suelos, guerras civiles, comercio interrumpido y prácticas agrícolas insostenibles (terrazas, chinampas) pudieron precipitar el declive sin sequía local catastrófica. Evidencia de agricultura intensiva sostenible en otras zonas (Beach et al., 2015) refuerza que el colapso fue societal más que ambiental uniforme.europapress+1?
Implicaciones para la paleoecología y la sostenibilidad moderna
El estudio subraya la necesidad de análisis multi-proxy y regionales para entender colapsos civilizatorios. Itzan demuestra cómo topografía y meteorología local modulan impactos globales: el suroeste, con lluvias abundantes (jet caribeño), amortiguó variaciones que devastaron el interior seco.phys+1?
Para hoy, ofrece lecciones: sociedades complejas colapsan no solo por clima, sino por rigidez social ante presiones acumuladas. En un mundo con cambio climático acelerado, resalta la importancia de adaptación local y gestión resiliente de recursos.anthropology+1?
Gwinneth concluye: «Aunque otras regiones mayas sufrieron sequías devastadoras, Itzan mantuvo un clima estable». Este hallazgo invita a repensar narrativas simplistas y priorizar datos granulares para predecir vulnerabilidades futuras.phys?
Fuentes consultadas:
- Gwinneth et al. (2025). Biogeosciences, 22, 7079-7088copernicus?
- Preprint EGUsphere (2025)egusphere.copernicus?
- Phys.org: «Collapse of Maya civilization: Drought doesn’t explain everything»phys?
- Tiempo.com: «Colapso maya: la sequía no lo explica todo»tiempo?
- Wikipedia: «Colapso maya»wikipedia?
- Beach et al. (2015): Evidencia agrícola sostenibleeuropapress?
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