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Un paso significativo hacia la justicia y reparación enfrenta la segunda diócesis más grande de Estados Unidos
En un movimiento sin precedentes que busca dar cierre a una de las crisis más oscuras de la Iglesia Católica en Estados Unidos, la Arquidiócesis de Nueva York anunció el 8 de diciembre que negociará un acuerdo global para compensar a aproximadamente 1300 víctimas de abuso sexual cometido durante su infancia por parte de sacerdotes y personal laico . Para financiar este histórico arreglo, la institución eclesiástica ha emprendido la venta de su sede en Manhattan y múltiples propiedades, con el objetivo de recaudar más de $300 millones .
El Anuncio del Cardenal Dolan
En una carta pastoral publicada el pasado lunes, el Cardenal Timothy Dolan, líder de la archidiócesis que sirve a 2.5 millones de católicos en casi 300 parroquias, reconoció la gravedad de las acusaciones y pidió perdón en nombre de la Iglesia. «Como hemos reconocido repetidamente, el abuso sexual de menores ocurrido hace mucho tiempo ha avergonzado a nuestra Iglesia», escribió Dolan. «Una vez más, pido perdón por la falta de quienes traicionaron la confianza depositada en ellos al no garantizar la seguridad de nuestros jóvenes» .
El anuncio representa la primera vez que la Archidiócesis de Nueva York muestra disposición explícita para negociar un acuerdo global que aborde la mayoría, si no todas, de las aproximadamente 1300 demandas pendientes por abusos sexuales . Esta decisión marca un cambio significativo en la estrategia de la institución, que históricamente había enfrentado estos casos de manera individual o se había resistido a reconocer la magnitud del problema.
Estrategia Financiera: Venta de Activos y Recortes
Para cumplir con el compromiso financiero, la Archidiócesis ha implementado una serie de «decisiones financieras muy difíciles», según describió el Cardenal Dolan. La estrategia incluye:
- La venta de la antigua sede archidiocesana en la Avenida Primera en Manhattan
- La reducción de su presupuesto operativo en un 10%
- Despidos de personal y recortes significativos en gastos
- La venta de múltiples propiedades inmobiliarias adicionales
El portavoz confirmó que los $300 millones serían destinados específicamente a proporcionar compensación a los sobrevivientes de abuso sexual, con la esperanza de cubrir la mayoría de las reclamaciones pendientes .
El Proceso de Medición
Un elemento crucial de este acuerdo es la designación de un mediador neutral: el juez retirado Daniel J. Buckley de California. Buckley tiene amplia experiencia en casos similares, habiendo mediado previamente el acuerdo entre la Archidiócesis de Los Ángeles y más de 1000 víctimas de abuso sexual .
Según el Cardenal Dolan, la decisión de contratar a Buckley fue tomada durante reuniones en noviembre con un grupo ad hoc de abogados que representan a cientos de sobrevivientes. «Un acuerdo global es uno que se negocia con la asistencia de un mediador de tercera parte que puede ayudar a resolver los casos más rápidamente y sin el estrés financiero y emocional de los prolongados procedimientos judiciales», explicó Dolan .
Reacciones de los Abogados y Víctimas
La respuesta inicial de los representantes legales de las víctimas ha sido cautelosamente optimista. Jeff Anderson, abogado que representa a 300 personas con denuncias, calificó el anuncio como «un paso en la dirección correcta», pero enfatizó que aún no existe un acuerdo formal .
«No hay acuerdo alguno; lo que sí tenemos es una propuesta para un proceso de mediación», declaró Anderson. Sin embargo, añadió: «Esta es la primera vez que la archidiócesis ha mostrado su disposición a participar en cualquier tipo de proceso para resolver todo esto» .
El abogado también enfatizó que cualquier acuerdo final podría resultar en una cifra mayor o menor a los $300 millones iniciales, dependiendo de las negociaciones . La postura de los representantes legales refleja un deseo de colaborar mientras mantienen la presión para asegurar una compensación justa para los sobrevivientes.
Contexto Legal e Histórico
La crisis de abusos sexuales en la Archidiócesis de Nueva York no es un fenómeno reciente. En 2019, la institución publicó una lista de 120 sacerdotes que habían sido «considerados acusados de manera creíble de abusar sexualmente de menores» . Además, desde 2019 hasta 2021, se presentaron más de 3300 demandas por abuso sexual infantil contra la Iglesia Católica en el estado de Nueva York, involucrando a más de 1700 personas, incluyendo cardenales, obispos, sacerdotes, miembros de órdenes religiosas y personal laico .
La Ley de Víctimas Infantiles (Child Victims Act) promulgada en 2020 jugó un papel fundamental, ya que temporalmente permitió a las víctimas de abuso sexual infantil presentar demandas por delitos ocurridos hace décadas. Esta legislación ha impulsado a más de dos docenas de diócesis católicas a buscar protección bancaria en los últimos años .
Casos Simultáneos: Nueva York y Nueva Orleans
Curiosamente, el anuncio de Nueva York coincidió temporalmente con una decisión similar en Nueva Orleans. El mismo 8 de diciembre, una jueza federal aprobó un acuerdo de $230 millones para la Archhidiócesis de Nueva Orleans, que se había declarado en bancarrota en mayo de 2020 . Este acuerdo resolvió una de las quiebras católicas más prolongadas del país, beneficiando a cientos de víctimas con más de 500 reclamaciones de abuso .
Aunque ambos casos son independientes, su simultaneidad refleja una tendencia nacional en la Iglesia Católica estadounidense hacia la resolución colectiva de demandas por abuso sexual, evitando costosos y prolongados procesos judiciales individuales.
El Camino Hacia la Sanación y la Rendición de Cuentas
El Cardenal Dolan enfatizó que el objetivo del acuerdo no es solo financiero, sino también terapéutico. «Es mi esperanza y oración que podamos trabajar juntos para lograr un acuerdo global y proporcionar a los sobrevivientes-víctimas la mayor compensación financiera posible para ayudar a sanar estas heridas», escribió .
Sin embargo, para muchas víctimas, como las que testificaron en el caso de Nueva Orleans, el dinero nunca será suficiente para compensar el trauma. Chris Naquin, quien sufrió abusos desde los 4 años y pasó décadas en instituciones mentales y prisiones, declaró entre lágrimas: «No creo que lo supere jamás. No hay cantidad de dinero en el mundo. Nunca tuve una infancia, y recién ahora estoy comenzando mi vida adulta a los 56 años» .
Estas palabras recuerdan que, mientras los acuerdos financieros son necesarios, la verdadera sanación requiere reconocimiento, previsión y un compromiso genuino con la prevención del futuro abuso.
Perspectivas Futuras
La Archidiócesis de Nueva York aún enfrenta un camino complejo antes de que se concrete cualquier acuerdo definitivo. La mediación con el Juez Buckley deberá abordar no solo el monto de las compensaciones, sino también las condiciones y el alcance de las políticas de prevención que la Iglesia deberá implementar.
El caso de Los Ángeles, que en octubre de 2024 acordó pagar $880 millones a 1353 víctimas, establece un precedente importante y puede servir como modelo para las negociaciones neoyorquinas . Comparativamente, los $300 millones propuestos por Nueva York podrían resultar insuficientes según el criterio de algunos analistas, especialmente considerando el número similar de víctimas.
Conclusión
El anuncio de la Archidiócesis de Nueva York representa un momento decisivo en la lucha por la justicia para las víctimas de abuso sexual por parte del clero. Si bien el camino hacia un acuerdo definitivo aún está por recorrer, la disposición a negociar un arreglo global y la movilización de recursos sustanciales constituyen pasos necesarios hacia la rendición de cuentas.
Para las 1300 personas que han denunciado abusos, este acuerdo potencial ofrece una oportunidad de cierre y reconocimiento después de décadas de silencio y lucha. Sin embargo, como han señalado los sobrevivientes, ninguna cantidad de dinero puede revertir el daño causado. El verdadero éxito de este proceso se medirá no solo por las compensaciones financieras, sino por la capacidad de la Iglesia de garantizar que estas atrocidades nunca más vuelvan a ocurrir.
Mientras tanto, la venta de la sede histórica en Manhattan simboliza el alto costo humano y material de una crisis que ha desafiado la moralidad y la institucionalidad de una de las organizaciones religiosas más antiguas e influyentes del mundo.
Fuentes: The Associated Press, The New York Times, USA Today, CNN, Reuters, New York Post, Insurance Journal, ABC7 New York, y medios hispanos como La Voz de Galicia y Diario Libre.
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