|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
La llamada «cirugía psíquica» es una práctica en la que supuestos sanadores afirman realizar operaciones quirúrgicas con las manos desnudas, sin instrumentos, sin anestesia y sin dejar cicatrices. Los practicantes simulan penetrar la piel del paciente, extraer sangre, tejido u «órganos enfermos», y luego «cerrar» el cuerpo sin rastro visible de incisión. Tras décadas de investigación, la evidencia científica es contundente: se trata de un fraude basado en prestidigitación.
Orígenes y expansión geográfica
La cirugía psíquica emergió de manera prominente a mediados del siglo XX, principalmente en Filipinas y Brasil. En Filipinas, la práctica se enraizó en tradiciones de curanderismo prehispánico combinadas con elementos del catolicismo colonial. [^1] Figuras como Tony Agpaoa y Alex Orbito atrajeron atención internacional entre las décadas de 1960 y 1980, generando un lucrativo turismo médico desde Estados Unidos, Europa y Australia. [^2]
En Brasil, la práctica adoptó formas vinculadas al espiritismo kardecista. Uno de los casos más conocidos fue João Teixeira de Farias («João de Deus»), investigado por un equipo médico brasileño que estudió 30 intervenciones quirúrgicas con corte. [^3] Otro caso emblemático fue el de Rubens Farias Jr., conocido como «Dr. Fritz III», quien supuestamente canalizaba el espíritu de un médico alemán fallecido en la Primera Guerra Mundial y llegaba a atender más de 1.400 pacientes en un solo día. [^4]
La evidencia: ilusionismo, no cirugía
La investigación más directa sobre el mecanismo de la cirugía psíquica proviene de P. Singer (1990), quien organizó una demostración relativamente controlada en la Universidad de Oakland en 1986, con la presencia de un mago profesional y un patólogo. El análisis de las grabaciones en vídeo reveló con precisión cómo se lograba la ilusión mediante prestidigitación. Además, ninguna de las muestras de tejido o sangre supuestamente extraídas durante el procedimiento correspondía a los sujetos tratados.
La American Cancer Society revisó exhaustivamente la literatura disponible y concluyó de forma categórica: no existe evidencia de que la cirugía psíquica produzca beneficio objetivo alguno en el tratamiento de ninguna condición médica, y urgió a las personas enfermas a no buscar este tipo de tratamiento. [^5]
El célebre ilusionista y escéptico James Randi investigó extensamente estas prácticas, documentando cómo los «cirujanos psíquicos» empleaban técnicas idénticas a los trucos de magia de escenario: ocultación de objetos en la palma, uso de vejigas con sangre animal, trozos de tejido animal preparados previamente y misdirección visual. Randi y otros magos profesionales replicaron paso a paso las supuestas cirugías utilizando solo material básico de prestidigitación. [^6][^2]
El caso brasileño: cortes reales, eficacia nula
Una investigación publicada en la Revista da Associação Médica Brasileira (Almeida et al., 2000) encontró un matiz importante en el caso brasileño: algunos sanadores espíritas sí realizaban incisiones reales en la piel o en el epitelio ocular, sin anestésicos ni antisépticos identificables. Solo una paciente se quejó de dolor. Sin embargo, el análisis histopatológico de los especímenes extraídos reveló que, salvo un lipoma de 210 gramos, todos eran tejidos sanos sin patología discernible. Los autores concluyeron que, si bien los procedimientos quirúrgicos eran reales, no pudieron identificar eficacia terapéutica específica alguna. [^3]
Por qué funciona la ilusión: factores psicológicos
Azuma y Stevenson (1988), publicando en el American Journal of Clinical Hypnosis, observaron que los pacientes experimentaban poco o ningún dolor y sangrado mínimo durante los procedimientos. Su hipótesis fue que una «atmósfera» grupal de apoyo inducía un estado cuasi-hipnótico en los pacientes que reducía el dolor y facilitaba la percepción de curación. [^7] Este componente ritual y comunitario — que incluye oraciones, invocaciones y la participación activa de la fe del paciente — resulta clave para entender por qué personas inteligentes y desesperadas se someten a estas prácticas.
La vulnerabilidad de los pacientes es un factor determinante. Muchos acuden a la cirugía psíquica cuando la medicina convencional no ofrece más opciones, especialmente en casos de cáncer avanzado. El efecto placebo, combinado con la sugestión grupal y la desesperación, puede producir sensaciones subjetivas de mejoría que refuerzan la creencia en la práctica.
Los daños: más allá de la estafa económica
El peligro principal de la cirugía psíquica no es solo el fraude económico, sino el retraso o abandono de tratamientos médicos efectivos. Un estudio observacional en Pakistán documentó que el 82% de los pacientes quirúrgicos hospitalizados habían utilizado alguna forma de curación espiritual, y que esta práctica era la causa más frecuente de diagnóstico tardío y peores resultados clínicos. [^8] Aunque ese estudio se refiere a la curación por fe en general (no específicamente a la cirugía psíquica), ilustra el patrón: la confianza en sanadores sin formación médica retrasa la atención que salva vidas.
Las condiciones higiénicas en las que se practican estas intervenciones — sin antisepsia ni protocolo médico — representan un riesgo adicional de infección, particularmente en los casos brasileños donde se realizan incisiones reales.
Conclusión
La cirugía psíquica es una de las pseudoterapias más claramente documentadas como fraude. Las investigaciones con control — análisis de vídeo, examen patológico de las muestras, observación por magos profesionales — demuestran de manera consistente que la versión filipina clásica se basa enteramente en prestidigitación, mientras que la variante brasileña, aunque puede incluir incisiones reales, no produce beneficio terapéutico demostrable más allá del placebo. La American Cancer Society, múltiples investigadores independientes y magos profesionales como James Randi coinciden: no hay evidencia de beneficio objetivo, y el riesgo de daño — por abandono de tratamientos reales, por infección, por explotación económica de personas vulnerables — es significativo.
Este artículo se basa en una búsqueda inicial de literatura académica y fuentes web. La cirugía psíquica ha recibido relativamente poca atención en revistas científicas de alto impacto, dado que su naturaleza fraudulenta quedó establecida hace décadas; una búsqueda más exhaustiva podría recuperar análisis antropológicos y sociológicos adicionales sobre las razones culturales de su persistencia.
[^1]: Alonzo, 2013. FAITH HEALING IN THE PHILIPPINES : AN HISTORICAL PERSPECTIVE.
[^2]: User, 2025. Psychic Surgery Explained: Miracle Healing or Clever Illusion?.
[^3]: Almeida et al., 2000. [Spiritual surgery: an investigation]. Revista da Associação Médica Brasileira.
[^4]: Omura, 1997. Impressions on Observing Psychic Surgery and Healing in Brazil Which Appear to Incorporate (+) Qi Gong Energy & the Use of Acupuncture Points.
[^5]: Unproven methods methods of cancer management: “Psychic surgery”, 1990.
[^6]: Randi, 1987. The Faith Healers.
[^7]: Azuma & Stevenson, 1988. «Psychic surgery» in the Philippines as a form of group hypnosis. American Journal of Clinical Hypnosis.
[^8]: Ateeq et al., 2018. FAITH HEALING. The Professional Medical Journal.
Generado por elicit
