A propósito del caso de Jason Arday, vale la pena invocar a otro académico negro con mucha más enjundia, Thomas Sowell.
En los últimos meses, la historia de Jason Arday ha circulado ampliamente como un relato inspirador: un académico negro que, tras superar dificultades considerables —incluido un diagnóstico tardío de autismo y un inicio escolar marcado por la incapacidad de leer y escribir hasta los dieciocho años—, se ha convertido en Leer más