Foodspotting «Para recomendar restaurantes»

Foodspotting es una sitio dedicado a recomendar restaurantes y negocios relacionados con la hostelerí­a, a través de fotografías geolocalizadas de sus comidas.

Su página principal muestra un mapa de Google con imágenes en miniatura de los platos subidos por los usuarios, que se pueden buscar indicando el nombre de la comida o bebida, posición fí­sica o ambas.

La página funciona de forma similar a Foursquare, por lo que es posible añadir a amigos, hacer comentarios, puntuar platos, ganar condecoraciones (badges) y por supuesto utilizar el teléfono móvil para fotografiar la comida e incluso subir la imagen directamente.

Actualmente cuenta con una aplicación para iPhone y al parecer en breve tendrán otra para Android, con el fin de conseguir el mayor número posible de usuarios móviles.

Fuente:  Wwwhat’s new?

Bayas de goji: mitos y hechos

Las llamadas «bayas de goji» comenzaron a venderse en España hace un par de años. Podrí­an haberse promocionado como un producto alimenticio más pero se prefirió adornar su publicidad con un aura de misterio con el propósito de atraer a los más incautos con los cebos habituales del misticismo oriental, medicinas milenarias y las propiedades casi mágicas del producto. Al dí­a de hoy hay hechos que permiten valorar algunas afirmaciones.

Datos básicos: las llamadas bayas de goji son el fruto de una solanácea de nombre cientí­fico Lycium barbarum L. Las solanáceas son una amplia familia entre cuyos representantes figuran la patata, el tomate, la berenjena o el pimiento (y otras más estupefacientes).

Afirmación 1: el goji es una planta originaria del Tibet donde crece a unos 4000 m de altitud.
Comentario: Lycium barbarum L. es una planta originaria del sudeste europeo y sudoeste asiático por lo que no es una sorpresa que fuera descrita por Linneo en el volumen 2 de su Species plantarum de 1873 (1) y dibujada en floras europeas bastante añejas como la alemana de Otto Wilhelm Thomé de 1885 (2). El arbusto crece muy por debajo de los 4000 m.

Afirmación 2: el goji se cultiva en el Tibet de forma tradicional y con intensivos cuidados que incluyen no ser tocados por la mano humana.
Comentario: la planta no se cultiva en el Tibet sino de forma comercial y extensiva principamente en la provincia china de Ningsia (Cheng,, K.-T. et al. (2000), RAPD analysis of Lycium barbarum medicine in Taiwan market. Bot. Bull. Acad. Sin. 41: 11-14.1); es, por tanto, un producto más que veremos después que no respeta un supuesto cultivo «ecológico».

Afirmación 3: es el alimento que utiliza la milenaria Medicina Tradicional China para recuperar el chi o energí­a vital.
Comentario: tal vez se use en las prácticas pseudomédicas de China pero serí­a un hecho irrelevante por dos motivos: 1) la MTC es acientí­fica y lo mismo incluye las bayas susodichas que el polvo de cuerno de rinoceronte y 2) la existencia del chi y, consecuentemente, la necesidad de recuperarlo, repararlo o parchearlo es algo indemostrado con lo que supone un argumento de validez nula.

Afirmación 4: las bayas son un alimento excepcional con multitud de nutrientes, antioxidantes, vitaminas, etc. y beneficiosos efectos sobre la salud.
Comentario: puede ser aunque hay circunstancias que aconsejan ser escéptico. El motivo es que los estudios y análisis existentes están monopolizados por un autor llamado H. Amagase cuya filiación es una empresa privada llamada Freelife International especializada en productos pseudomédicos donde, sorpresa, aparece nuestro goji bajo la marca registrada GoChi. Este tipo de cosas se llama conflicto de intereses y aunque no prueban que los estudios sean falsos deben ponernos en guardia ya que están hechos por los mismos que lo venden (ver Merck y sus fantasmales autores para un ejemplo farmacológico severo).
La única declaración explí­cita sobre las propiedades nutricionales del goji la ha hecho Emilio Martínez, catedrático de Fisologí­a que comenta que no tienen ninguna propiedad beneficiosa probada en estudios cientí­ficos extensos de intervención clí­nica en humanos y que sus componentes son los mismos que los de otras frutas y verduras.

Información completa en: GOLEM Blog

Bajo licencia Creative Commons

Las bebidas de té comercializadas contienen menos polifenoles que el té preparado en casa

Las primeras mediciones de los niveles de antioxidantes saludables en las bebidas comerciales de té ha concluido que los consumidores conscientes de la salud pueden no consumir lo que pagan: las dosis saludables de los antioxidantes, o polifenoles, que pueden prevenir de una serie de enfermedades.

Los ciení­ficos informaron hoy en la 24ª Reunión Nacional de la Sociedad Americana de Quí­mica (ACS) que muchas de las bebidas más populares incluidas en su estudio, bebidas que tienen en ventas anuales en los Estados Unidos mil millones de dólares, contienen menos polifenoles que una taza de té verde o negro de fabricación casera. Algunas contienen cantidades tan pequeñas que los consumidores tendrían que beber 20 botellas para obtener los polifenoles presentes en una taza de té.

«Los consumidores entienden muy bien el concepto de los beneficios de salud de beber té o de otros productos con té», dijo Li Shiming, Ph.D., quien informó sobre el nuevo estudio con el profesor Chi-Tang Ho y sus colaboradores. «Sin embargo, existe un gran desfase entre la percepción de que el consumo de té es saludable y la cantidad real de nutrientes saludables – polifenoles – que se encuentran en las bebidas de té envasadas. Nuestro análisis de las bebidas de té encontró que el contenido de polifenoles es extremadamente bajo.»

Li señaló que, además de el bajo contenido de polifenoles, el té comercial contiene otras sustancias, incluyendo grandes cantidades de azúcar y las calorías que acompaña y los consumidores preocupados por su salud pueden estar tratando de evitar. Li es un quí­mico analí­ticos de productos naturales en WellGen, Inc., una compañí­a de biotecnologí­a en el norte de Brunswick, Nueva Jersey (EE.UU.), que descubre y desarrolla alimentos de interés médico para pacientes con enfermedades, incluyendo un producto de té negro que será comercializado por sus beneficios antiinflamatorios , que se debe en parte a su alto contenido de polifenoles.

Li y sus colegas midieron los niveles de polifenoles – un grupo de antioxidantes naturales relacionados con la lucha contra el cáncer, propiedades anti-inflamatorias y antidiabéticas – de seis marcas de té comprado en supermercados. La mitad de ellos contení­a lo que Li caracterizado como «casi ningún antioxidante». El resto, una pequeña cantidad de polifenoles que Li dijo que probablemente conllevarí­an poco beneficio para la salud, especialmente cuando se considera el alto consumo de azúcar de las bebidas de té.

«Una persona tendrí­a que beber botella tras botella de estos tés, en algunos casos para recibir los beneficios para su salud», dijo. «Me sorprendía el contenido de polifenoles tan bajo. No me esperaba que fuera a un nivel tan bajo».

Los seis tés analizados contenían 81, 43, 40, 13, 4, y 3 miligramos (mg.) de polifenoles por botella de 16-oz. Una taza promedio de fabricación casera de té verde o negro, que cuesta unos pocos céntimos, contiene 50-150 mg de polifenoles.

Después del agua, el té es la bebida más consumida del mundo. Las ventas de té en Estados Unidos se han cuadruplicado desde 1990 alcanzando un total de siete mil millones de dólares anuales. La razón principal: la evidencia cientí­fica de que los polifenoles y otros antioxidantes presentes en el té podrí­an reducir el riesgo de cáncer, enfermedades cardí­acas y otras dolencias.

Li dijo que en algunos fabricantes coincidía el contenido de polifenoles con el indicado en la etiqueta del frasco. Pero las cantidades pueden ser incorrectas porque no hay estándares industriales o gubernamentales para la medición y listado de los compuestos polifenólicos en un producto determinado. Una bolsa de té común, por ejemplo, pesa unos 2,2 gramos y puede contener hasta 175 mg. de polifenoles. Pero los polifenoles se degradan y desaparecen cuando la bolsita de té está llena de agua caliente. El contenido de polifenoles también pueden variar al cambiar los fabricantes sus procesos, incluyendo la cantidad y calidad de té utilizado para preparar un lote y la hora elaboración de la infusión del té.

«Los polifenoles son amargos y astringentes, pero al destinarse a muchos consumidores, los fabricantes quieren mantener la amargura y la astringencia en un mí­nimo», explicó Li. «La forma más sencilla es añadir menos té, que hace que el contenido de polifenoles de té sea bajo, pero más suave y más dulce de sabor.»

Li utilizó una técnica de laboratorio estándar, denominada cromatografí­a lí­quida de alto rendimiento (HPLC), para hacer lo que describió como las primeras mediciones de los polifenoles del té en las bebidas envasadas. Se espera que la investigación fomente un uso similar de HPLC por los fabricantes y otros para proporcionar a los consumidores mejor información nutricional.

Con más de 161 000 miembros, ACS es la sociedad cientí­fica más grande del mundo y lí­der global en la provisión de acceso a la investigación relacionada con la quí­mica, con sus bases de datos, múltiples publicaciones revisadas por pares y conferencias cientí­ficas. Sus oficinas principales está¡n en Washington, DC, y Columbus, Ohio/EE.UU.) .

Fuente: EurekAlert

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