La Unión Europea propone modificar la normativa sobre los productos dietéticos y los destinados a grupos vulnerables

El Ejecutivo comunitario ha propuesto la modificación de la normativa sobre los productos dietéticos y los especí­ficos para bebés, celí­acos, diabéticos u otras necesidades nutricionales particulares, con vistas a mejorar la información a los consumidores y aumentar su protección. Las nuevas reglas sustituirían a la directiva vigente sobre alimentos dietéticos, cuya aplicación «difiere mucho entre los Estados miembros» y genera «distorsiones» en el mercado europeo, según afirmó la Comisión Europea (CE) en un comunicado.

Bruselas defiende que productos como las barras adelgazantes, los complementos de proteí­nas o los alimentos sin lactosa pasen a ser cubiertos por la legislación comunitaria ya existente sobre nutrición y seguridad alimentaria. Esta propuesta legislativa refuerza además las disposiciones sobre alimentos destinados a grupos vulnerables que necesitan protección particular, y en especial, de los niños de hasta tres años de edad, de las personas mayores y de aquellas con condiciones médicas como desórdenes del metabolismo o enfermedades graves.

De este modo «se informaría mejor a los consumidores europeos y se lograrí­a una legislación más clara», explicó el portavoz de Sanidad de la CE, Frederic Vincent. Para ello, se mantendrí­an las reglas sobre el etiquetado y la composición de los productos especializados o con fines médicos y, como novedad, se crearí­a una única lista de las sustancias y aditivos para estos productos y que tendrán que ser mencionados en el envase, señaló Vincent.

Ampliar información en:  EROSKI CONSUMER

 

El Congreso de España aprueba definitivamente la Ley de Seguridad Alimentaria y Nutrición

El Pleno del Congreso de los Diputados aprobó el 24 de junio pasado de forma definitiva, la Ley de Seguridad Alimentaria y Nutrición tras la aprobación de las enmiendas procedentes del Senado. De esta manera, el texto culmina su trámite parlamentario y entrará en vigor tras su publicación en el Boletín Oficial del Estado.

El Pleno ha votado las enmiendas de la Cámara Alta de forma separada y han resultado aprobadas todas las enmiendas salvo las que hací­an referencia al párrafo segundo del artí­culo 40.5 desde «a partir de la renovación del contrato o servicio» hasta «serían obligatorias a partir de la renovación del contrato o servicio con el centro escolar». Tampoco han salido adelante las enmiendas al artí­culo 40.6.

Resumen de la norma

  • Objeto: se elimina la expresión «efectos secundarios»
    Se define la seguridad alimentaria como «el derecho a conocer los riesgos potenciales que pudieran estar asociados a un alimento y/o alguno de sus componentes; el derecho a conocer la incidencia de los riesgos emergentes en la seguridad alimentaria y a que las administraciones competentes garanticen la mayor protección posible frente a dichos riesgos».

  • Ámbito de aplicación
    Toda la cadena alimentaria, de acuerdo a la normativa comunitaria.
  • Principios de actuación
    De necesidad (justificadas por una razón de interés general que deberá acreditarse), proporcionalidad, no discriminación y mí­nima afección a la competencia.
  • Análisis de riesgo
    Según lo contemplado en el Reglamento (CE) nº 178/2002 (Conocido como el «Paquete de higiene»), se basará en la independencia, objetividad y transparencia.
  • Trazabilidad
  • Otros elementos de la seguridad alimentaria
    La nueva ley también regula los principios y seguridad de los alimentos y piensos, las garantí­as en el comercio exterior de alimentos y piensos, el control oficial y coordinación administrativa (incluye un informe anual en el que se dará cuenta del grado de cumplimientos del Plan Nacional de Control Oficial de la Cadena Alimentaria. En estos se incluyen los principios de comunicación de riesgos, que deberán apoyarse en «una sólida base cientí­fica» y teniendo en cuenta “la transparencia informativa y velando para evitar una innecesaria alarma de la población y causando el menor perjuicio posible al operador económico».
    En cuanto a la evaluación del riesgo, una de las novedades de la norma es la incorporación del concepto «riesgos emergentes» (el resultante de una incrementada exposición o susceptibilidad frente a un factor desconocido hasta el momento, o bien el asociado a un incremento en la exposición frente a un peligro identificado), pero queda muy diluida la información sobre los mismos al consumidor final.
  • Observatorio de la nutrición
    Se trata de una entiad cuyas funciones irán poco más allá de «recabar información».
  • Ácidos grasos trdans
    La redacción final se limita a proponer, en futuro, que los operadores tiendan a minimizar la presencia de los mismos en los alimentos, de forma en exceso imprecisa.
  • Publicidad de alimentos
    Se prohí­be la aportación de testimonios ,la promoción de alimentos con el fin de sustituir la alimentación natural en la lactancia o la referencia a centros sanitarios o la distribución a través de oficinas de farmacia.
  • Regulación voluntaria (arts. 45 y 46)

Ampliar información en:Calidad y Seguridad en la Industria Alimentaria

Los alimentos funcionales ¿Necesarios o simple cuestión de marketing?

Zumos enriquecidos en diferentes tipos de vitaminas, yogures de todo tipo, productos lácteos con Ácidos grasos omega 3, son claros ejemplos de este tipo de alimentos que no faltan en ninguna superficie comercial.

Son muchos los términos que se han acuñado para nombrar a este nuevo tipo de alimentos (alimentos funcionales, alimentos de diseño, nutraceúticos, farmaalimentos, etc.) aunque existen significativas diferencias entre todos ellos.

Por esta razón, lo primero que debemos aclarar cuál es el verdadero concepto de alimento funcional, entendiendo como tal â»aquel que le confiere al consumidor una determinada propiedad beneficiosa para la salud, independiente de sus propiedades puramente nutritivas» Mal empezamos porque según esta definición todos los alimentos serí­an funcionales pero no seamos «tiquismiquis» y sigamos.

¿Son los alimentos funcionales consecuencia de las campañas de marketing?

Por supuesto. En los últimos años la publicidad de este tipo de productos es tal que a veces parece que son los únicos que podemos encontrar en los supermercados.

Pero la mejor prueba del éxito de las campañas de marketing en el desarrollo de los alimentos funcionales la tenemos en los productos enriquecidos en los œnuevos Ácidos grasos omega-3.

Mucha gente no sabe que el tçermino «omega», que lo encontramos hasta en la sopa (nunca mejor dicho), se refiere únicamente a una nueva forma de numerar la posición del doble enlace en la cadena alifática del ácido graso. ..En vez de comenzar por un extremo de la cadena comienzo por el contrario, pero el compuesto es el mismo de siempre.

Es como si a mí­ a partir de hoy me llaman Pepe en vez de Jose y me venden como una nueva persona. Cosa que tampoco estaría mal

¿Son necesarios los alimentos funcionales?

A lo largo de la historia, el hombre se ha alimentado sin la presencia de este tipo de alimentos, por lo que podemos afirmar que no son imprescindibles ya que una dieta variada y equilibrada no los necesitarí­a.

En los muchos debates que llevo sobre este tema siempre me encuentro con la opinión de los puristas de la nutrición. Son tajantes y en el fondo no les falta la razón: tenemos los suficientes alimentos para que no hagan falta los alimentos funcionales.

Artí­culo completo en:  SCIENTIA

 

Elección de alimentos en materia de control de peso

Si alguna vez recibió la sugerencia de que las patatas fritas son buenas para usted, es una afirmación que  se disipa con evidencias. Un análisis de los datos de tres encuestas que asignan causas de aumento de peso por alimentos entre los que se encuentran las patatas fritas, refrescos y otros placeres diversos,  son los culpables más potentes del crecimiento de la cintura.

En el lado positivo, los investigadores atribuyen la pérdida de peso a comer yogur, fruta, frutos secos y verduras. El informe apareció el 23 de junio en la revista científica  New England Journal of Medicine.

«La sabiduría popular recomienda a menudo todo con moderación, con un enfoque único en el total de calorías consumidas, en lugar de la calidad de lo que se consume», dice el coautor del estudio, Dariush Mozaffarian, cardiólogo de la Escuela Médica de Harvard y del Hospital Brigham and Women de Boston (EE.UU.). «Nuestros resultados demuestran que la calidad de la dieta – los tipos de alimentos y bebidas que se consumen – están fuertemente ligados a la ganancia de peso.»

Mozaffarian y sus colegas combinaron los datos de tres estudios a largo plazo llevados a cabo entre 1986 y 2006 que incluyó a más de 22000 hombres y casi 100000 mujeres. La información sobre el peso, la dieta y el estilo de vida recogidos en las encuestas permitió a los investigadores calcular el efecto de determinados alimentos.

Ninguno de los participantes eran obesos o tenían algún problema de salud grave al inicio del estudio, y a nadie se le pidió ponerse a dieta. Comenzando con el peso de cada voluntario desde el principio, los investigadores monitorearon cualquier ganancia o pérdida en intervalos de cuatro años. En promedio, los participantes había ganado 1.52 kg en cada intervalo de cuatro años.

Las patatas destacaron como culpables. Una bolsa de una porción de patatas fritas añadido a la propia ingesta diaria implican 0. 77  kg en cuatro años. Las patatas preparadas como hervidas, en puré o al horno, agregan unos 454 g , mientras que las patatas fritas 1.52 kg. El azúcar que contienen las bebidas gaseosas (una por día) dio lugar a un incremento de masa de unos 450 g cada cuatro años. La mantequilla, granos refinados, dulces, carnes procesadas y rojas, jugos de frutas, frituras o alimentos que contengan grasas trans incrementaron el peso un poco menos.

Otros alimentos parecían lograr bajar de peso. L adición de una porción diaria de yogurt dio lugar a la pérdida de unos 450 g  cada cuatro años, mientras que la adición de una ración de frutos secos o frutas se asoció con una pérdida de alrededor de 225 g  cada uno. Una porción extra de granos enteros, vegetales o refrescos dietéticos redujeron el peso ligeramente

Cambios en la ingesta de productos lácteos, excepto mantequilla y el yogur, ya sean bajos en grasa o no, parece tener poco efecto sobre el peso.

El aumento de peso en edades medias es tan gradual que la gente no se da cuenta hasta que ya han ganado una cantidad considerable, afirma Mozaffarian. «Estas» pequeñas cantidades «son exactamente lo que está causando la epidemia de obesidad», dice.

La especificación de los alimentos que pueden disminuir o prevenir el aumento de peso es muy práctico, dice el científico nutricionista Christopher Gardner de la Universidad de Stanford (EE.UU.), quien no participó en este estudio. «Al elegir uno de estos alimentos, no optan por consumir algo más», dice. El punto fuerte del estudio, dice, es que demuestra que «estas diferencias son alcanzables porque la gente real, en vivo lo hicieron.»

Fuente: ScienceNews

 

 

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