
Día: 21 de octubre de 2012
60 aniversario de los códigos de barras

No sólo en los pasillos de los supermercados y las tiendas de ropa; también en los hospitales, donde permiten identificar pacientes y localizar equipos de forma rápida y eficiente, o en la logística detrás de los servicios de courier o la distribución de mercancías.
Pero hubo una época en la que los cajeros de las tiendas llevaban una cuenta manual de lo que compraban los clientes, y los dueños de los almacenes se veían obligados a cerrar una vez al mes para hacer recuento de existencias.
Hasta que el siete de octubre de 1952, dos estadounidenses patentaron el hoy ubicuo código de barras, y entraron en la historia. Sin embargo, no sería sino hasta dos décadas más tarde que su invento se volvería apto para la comercialización global. Antes, simplemente no existía la tecnología láser necesaria para leerlos de manera práctica y económica.
El primer sector que se percató del potencial de los códigos de barras fue el de los ferrocarriles, que empezó a identificar trenes y vagones con números únicos. Pero sólo en 1974 llegaron a las cajas de los supermercados.
Las distintivas franjas blancas y negras, en su primitiva versión linear, se utilizaron por primera vez en un supermercado de Ohio (EE.UU.) para escanear un paquete de goma de mascar de la marca Wrigleys.
Luego vendrían las versiones circulares y hexagonales, y más tarde aparecerían códigos legibles de dos dimensiones. La última innovación en este campo sería el código QR (del inglés Quick Response o «respuesta rápida»), un conjunto de puntos que contiene muchísima más información que la combinación de rayas original.
Fuente:BBC Ciencia
Amplio surtido de calabazas
Como se hace un transgénico

¿Está usted seguro de ser poseedor de una opinión informada sobre los transgénicos? ¿Cuando escucha la palabra la imagen de Blinky es lo primero que se le viene a la cabeza? ¿podría describir en pocas palabras en qué consiste la modificación genética sin googlear?
Primero hay que saber un par de cosas básicas, comenzando por el ADN.
¿Qué es el ADN (ácido desoxirribonucleico)? Es una molécula con forma de escalera girada a manera de doble hélice. Esta es la típica caricatura que sacan hasta en la sopa, proyectando la imagen de tecnología y modernidad a cualquier cosa que se le incluya.
¿Pero de qué está hecha? Son unidades de grupo fosfato-molécula de azúcar- base nitrogenada. La estructura se conforma de las moléculas de azúcar fosfatadas. Los peldaños son de moléculas llamadas bases nitrogenadas, que son cuatro y con ellas se pueden hacer palabras como GATTACA . (Véase la imagen de la izquierda)
¿Y dónde tiene uno el ADN? En el núcleo de todas nuestras células, que generalmente se encuentra revuelto como una madeja de estambre tras haber sido manipulada por cinco gatitos y sólo cuando hay división celular, se empaqueta formando los famosos cromosomas.
¿Y todo esto para qué me sirve? Básicamente, la “información” contenida en la molécula se “traduce” a aminoácidos que a su vez conforman las proteínas. Todo esto se utiliza para constituirnos como individuos, cómo nos desarrollamos, nuestras funciones biológicas, nuestro aspecto, nuestras deficiencias o enfermedades; en fin, TODO lo que somos.
Aquí llegamos al concepto de gen. Los genes son secuencias definidas de las bases nitrogenadas que generalmente traducen a una proteína específica y se les considera unidades de la herencia, es decir, que cuando se hereda tal o cual caracter, los genes van como paquetitos específicos.
Ahora bien, ya con todo este marco teórico podremos entender que la transformación genética es la inserción de un gen ajeno que produce una o varias proteínas de interés en el organismo blanco.
A fin de obtener un OGM, primero que nada hay que conseguir células no diferenciadas (que no estén especializadas para conformar un tejido específico), las cuales sean capaces de desarrollar un organismo nuevo y completo. En el caso de las plantas, se utilizan embriones, los meristemos o se aprovecha la capacidad de las células vegetales para “desdiferenciarse” de su especialidad.
Los métodos más usados para transformación en plantas son:
Tranfección por bacterias
Las bacterias del género Agrobacterium tienen la interesante capacidad de insertar una secuencia de genes a las plantas que parasitan para que las células vegetales trabajen a su favor. Esta secuencia de genes está presente en un plásmido que es ADN fuera del cromosoma único y cerrado de los procariotas. En este caso es el plásmido Ti (inductor de tumores).
Biobalística
Este es exactamente como suena. Se dispara, bueno, más bien bombardea al tejido con el ADN foráneo. Se utilizan micropartículas de oro o tungsteno con el material genético adherido y se espera a que atraviesen el núcleo donde se comienza a expresar la secuencia sin ningún problema. Para que las micropartículas puedan hacer esto, son expelidas a gran velocidad por explosión de pólvora seca, liberación de gas comprimido a alta presión que suele ser helio, pero también se utiliza aire, CO2 o N2, o bien por una descarga eléctrica de una gota de agua.
En animales:
Microinyección pronuclear
Se inyecta material genético foráneo directamente al núcleo de la célula a transformar. Se utilizan métodos físicos para inmovilizar la célula, por ejemplo, con micropipetas, y se introduce una aguja hipodérmica extremadamente delgada hasta el núcleo de la célula, donde se libera el inserto.
Transfección por retrovirus
Los virus dependen de la maquinaria molecular de sus hospederos para reproducirse. Introducen su propio material genético en la célula huésped, el cual codifica las piezas necesarias para construir nuevos virus y una vez que se activa, la célula redirige sus recursos principalmente a la producción de nuevos virus. En biotecnología, se aprovecha esta capacidad de manera similar que las Agrobacterium para introducir material genético a las células que se desean transformar, reemplazando el material original del virus con nuestra construcción genética y se infectan las células blanco.
¿Qué sigue?
Ya que tenemos a nuestro nuevo OGM, se requiere obtener la línea de transgénicos. Se debe asegurar que el transgen está integro, funciona correctamente, se encuentra totalmente integrado al genoma hospedero y que permanecerá así generación tras generación. En síntesis, lograr un nuevo linaje. Para esto, es necesario comprobar la presencia y adecuado funcionamiento del transgen. Después, mediante métodos bastante parecidos a los de la genética clásica de Mendel, se cruzan los clones una y otra vez hasta obtener varias generaciones que no presenten variación en la expresión y herencia de nuestro transgen.
Después se realizan “pruebas de biopeligrosidad” que abarcan posibles efectos a la salud, ambiente, etcétera. También para el transporte y manejo de los OGM como el Protocolo de Cartagena
La producción de un nuevo OGM no es barata y requiere bastante tiempo. No hay duda que es un proceso estrictamente científico y el producto final estará regulado por distintas instituciones internacionales. Es una tecnología más en nuestra búsqueda de un aprovechamiento más eficiente de los recursos. Nunca en la historia de la humanidad se había producido tanto alimento y gran parte de esto se lo debemos a este tipo de tecnología. El uso que le demos es independiente a la naturaleza de la misma.
Para más información de transformación con Agrbacterium aquí
Para más información de transformación con microinyección en ratones, aquí.
Ampliar en: escéptica
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Humor con bolsa de doritos
Lo que pasa dentro de una tetera mientras se calienta un líquido
El transporte de calor en el agua dentro de un tetera puesta al fuego pasa de forma sucesiva por estar dominado por la conducción, la convección y la ebullición. Mirar en el interior de una tetera es muy difícil, por ello, para ilustrar estos tres fenómenos y las transiciones entre ellos, este vídeo utiliza una celda de Hele-Shaw: el líquido se encierra en un contenedor rectangular delgado formado dos placas de cristal transparente de 50 mm por 25 mm, puestas en vertical y separadas por 1 mm de distancia; la celda se calienta por abajo mientras la parte superior está abierta. Para reconstruir los perfiles de temperatura los autores han utilizado un curioso mecanismo, mirar un retícula y ver cómo se deforma la imagen por el cambio del índice de refracción del líquido caliente. En lugar de agua han utilizado etanol porque su punto de ebullición (78 ºC) es más bajo. El vídeo participa en la APS-DFD Gallery of Fluid Motion 2012 #83753. Más información en S. Wildeman, H. Lhuissier, C. Sun, D. Lohse, “Inside a kettle,” arXiv:1210.3693, Subm. 13 Oct 2012.


