Camilla Parker Bowles, tratada por Magufos en India

Toca Comer. Camilla Parker Bowles, tratada por Magufos en India. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Los poderes públicos  del Reino Unido hacen muy poco (o nada) para “rescatar” a la población de la ignorancia, la superchería y el fraude de las pseudomedicinas.

La esposa del príncipe Carlos de Inglaterra (¿futuro rey del Reino Unido?), Camilla, Duchess of Cornwall, se marcha a la India para someterse a un proceso de “sanación natural y seguirá una dieta vegetariana y biológica durante una semana”, un tratamiento “alternativo” del que informa el diario The Hindu. (Para hacer el indio nada mejor que marcharse a la cuna de la “medicina milenaria” que hace de la población hindú el desastre sanitario que es hoy).

Camila, de 65 años, llegó ayer al Centro Médico Holístico e Integrado de Bangalore, acompañada de otras nueve personas, entre ellas su hija Laura Lopes. Allí permanecerían hasta el 2 de noviembre próximo. (Aunque permaneciera hasta el siglo próximo no podrá curarse de su patetismo).

Según medios locales, Camila se someterá a procesos de sanación natural como yoga y curas con barro y agua, y seguirá una dieta vegetariana y biológica a base de alimentos del sur del país. (¿De qué tiene que curarse a costa del tesoro público británico? ¿De retraso mental? Eso no tiene cura).

Ampliar en: Misterios al descubierto

Etiquetado de alimentos transgénicos

Toca Comer. Etiquetado de alimentos transgénicos . Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Esta es una traducción de la Declaración de la Junta de Directores de la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia (AAAS) [PDF] sobre el etiquetado de los alimentos modificados genéticamente.


Hay varios esfuerzos en curso para exigir el etiquetado de alimentos que contienen productos derivados de los cultivos genéticamente modificados, conocidos comúnmente como los cultivos transgénicos u OGM. Estos esfuerzos no son impulsados por la evidencia de que los alimentos transgénicos sean realmente peligrosos. En efecto, la ciencia es muy clara: el mejoramiento de cultivos por las modernas técnicas moleculares de la biotecnología es seguro.

Más bien, estas iniciativas son impulsadas por una variedad de factores, que van desde la percepción persistente de que estos alimentos son de alguna manera «antinaturales» y potencialmente peligrosos al deseo de obtener una ventaja competitiva mediante la legislar para fijar una etiqueta destinada a causar pánico. Otra idea falsa utilizada como justificación para el etiquetado es que los cultivos transgénicos no han sido probados.

La UE, por ejemplo, ha invertido más de 300 millones de euros en la investigación sobre la bioseguridad de los OGMs. Su reciente informe afirma: «La principal conclusión que puede extraerse de los esfuerzos de más de 130 proyectos de investigación, que abarca un período de más de 25 años de investigación y la participación de más de 500 grupos de investigación independientes, es que la biotecnología y los OMG en particular, no son por sí mismos más riesgosos que por ejemplo las tecnologías convencionales de fitomejoramiento. «La Organización Mundial de la Salud, la American Medical Association, la Academia Nacional de Ciencias de EEUU, la Sociedad Real Británica, y cada otra organización respetada que ha examinado la evidencia ha llegado a la misma conclusión: el consumo de alimentos que contengan ingredientes derivados de cultivos transgénicos no es más riesgoso que consumir los mismos alimentos que contienen ingredientes de plantas de cultivo modificadas mediante técnicas convencionales de fitomejoramiento.

La civilización se basa en la capacidad de las personas para modificar las plantas para hacerlas más apropiadas como plantas de alimentos y fibra, y todas estas modificaciones son genéticas. Los avances del siglo veinte en la ciencia de la genética abrieron el camino a la utilización de productos químicos y la radiación como medio de acelerar el cambio genético para producir alimentos nutricionalmente mejorados de funcionamiento como el pomelo Rio Star rico en licopeno y literalmente bastantes miles de otras variedades mejoradas de cultivos de frutas, vegetales y granos. La genética molecular moderna y la invención de grandes métodos de secuenciación de ADN han alimentado los rápidos avances en el conocimiento de cómo funcionan los genes y qué hacen, lo que permite el desarrollo de nuevos métodos que permiten la adición muy precisa de las características útiles para los cultivos, tales como la capacidad de resistir a una plaga de insectos o una enfermedad viral, así como las vacunas protegen a las personas de la enfermedad.

Con el fin de recibir la aprobación reguladora en los Estados Unidos, cada nuevo cultivo transgénico debe ser sometido a un riguroso análisis y pruebas. Se debe demostrar que es el mismo que el cultivo primario del que se deriva y si el rasgo de una nueva proteína ha sido añadido, se debe demostrar que la proteína no es tóxica ni alergénica. En consecuencia, y contrariamente a las falsas ideas populares, los cultivos transgénicos son los cultivos más extensamente probados alguna vez en nuestro suministro de alimentos.

Se afirma ocasionalmente que la alimentar a los animales con alimentos modificados genéticamente provoca aberraciones que van desde trastornos digestivos, a la esterilidad, tumores y la muerte prematura. Aunque tales afirmaciones a menudo son sensacionalistas y reciben una gran cantidad de atención de los medios, no han resistido el escrutinio científico riguroso. De hecho, un estudio reciente de una docena de estudios de alimentación de animales bien diseñados a largo plazo que comparan papas, soya, arroz, maíz y triticale GM y no GM encontró que los GM y sus contrapartes no transgénicas son nutricionalmente equivalentes.

Es la política de larga data de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) que el etiquetado de un alimento especial es necesario si la ausencia de la información proporcionada representa un riesgo especial de salud o del medio ambiente. La FDA no requiere etiquetado de un alimento basado en el procedimiento de modificación genética específica utilizada en el desarrollo de cultivos de entrada. Exigir una etiqueta por vía de ley sólo puede servir para inducir a error y causar falsa alarma entre los consumidores.

Fuente:  DE AVANZADA

Tomates transgénicos reducen ateroesclerosis

Toca Comer. Tomates transgénicos reducen ateroesclerosis. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Científicos de la Asociación Estadounidense del Corazón y de la Universidad de California acaban de conseguir un resultado extraordinario.Por primera vez, plantas de tomate genéticamente modificadas produjeron un péptido que imita las acciones del buen colesterol cuando se consumen, informaron investigadores en las Sesiones Científicas de la Asociación Americana del Corazón 2012.

En el estudio, los ratones que se comían los tomates liofilizados de tierra tuvieron menos inflamación y reducción de la aterosclerosis (acumulación de placa en las arterias).

«Hemos encontrado una nueva y práctica forma de hacer un péptido que actúa como la principal proteína en el colesterol bueno, pero es muchas veces más eficaz y se puede conseguir al comer la planta», dijo Alan M. Fogelman, MD, autor principal del estudio y silla ejecutiva del Departamento de Medicina y director de la Unidad de Investigación de la Aterosclerosis en la Escuela David Geffen de Medicina en UCLA.

Los investigadores modificaron genéticamente los tomates para producir 6F, un pequeño péptido que imita la acción del ApoA-1, la principal proteína en la lipoproteína de alta densidad (HDL o colesterol «bueno»). Dieron de comer los tomates a ratones que carecen de la capacidad de eliminar las lipoproteínas de baja densidad (LDL o colesterol «malo») de su sangre y que fácilmente desarrollan inflamación y aterosclerosis cuando consumen una dieta alta en grasas.

Después de que los ratones comían los tomates en el 2,2 por ciento de su dieta de estilo occidental repleta de altos contenidos en grasas y calorías, los que recibieron los tomates mejorados en péptidos tuvieron significativamente:

  • niveles sanguíneos de inflamación más bajos;
  • mayor actividad de paraoxonasa, una enzima antioxidante asociada con el colesterol bueno y relacionada con un menor riesgo de enfermedad del corazón;
  • niveles más altos de colesterol bueno;
  • disminución del ácido lisofosfatídico, un promotor de tumores que acelera la
  • acumulación de placa en las arterias en modelos animales; y
  • menos placa aterosclerótica.

Fuente: GMO Pundit

¿Es peligroso calentar los ‘tupper’ en el microondas?

La crisis económica y la falta de racionalización de horarios, han provocado que cada vez sean más las personas que «comen de tupper», actividad que generalmente implica la utilización de un microondas para calentar los alimentos contenidos en un recipiente de plástico. Esto ha vuelto a poner de actualidad el mito del tupper y el microondas, que asocia esta práctica con diversas enfermedades, como el cáncer. ¿Quieres saber si hay algo de cierto en ello?

El origen del mito
Al parecer este mito nació a partir de un correo electrónico que comenzó a propagarse por Estados Unidos allá por el año 2001 y por los países hispanohablantes dos años más tarde. Dada la enorme difusión que alcanzó dicho correo, y la consiguiente alarma social provocada, numerosas instituciones se lanzaron a desmentir la información que contenía. A pesar de esos esfuerzos, en la actualidad este mito, no sólo continúa circulando por la red, sino que está recobrando popularidad.
 A continuación puedes leer el texto íntegro de ese correo:

—- Comienzo del Hoax —-

Asunto: Acerca de las dioxinas !Cuidado!

En el canal 2 de Lima, se presentó el Dr. Edward Fujimoto del Hospital Castle en un programa de televisión. Él es el administrador del Programa de Bienestar del hospital.

Estaba hablando de las dioxinas y cuan perjudiciales son para el organismo. Dice que no debemos calentar nuestra comida en el microondas usando envases de plástico.

Esto se aplica para todas las comidas que contengan grasa. La combinación de grasa, calor y plástico hace que se libere la dioxina y se quede en los alimentos ingresando así en el organismo.

Las Dioxinas son cancerígenas y altamente tóxicas para el cuerpo. En vez de plásticos, se recomienda usar vidrio, CorningWare o cerámica.

Tampoco es saludable usar plástico para cubrir las comidas calientes, ya que el vapor se condensa y caen gotas que contienen toxinas. Es mejor usar papel toalla.

Pasa este mail porque la gente informada toma mejores decisiones.

NO ESTA DEMÁS TOMAR LAS PREVISIONES DEL CASO

—- Fin del Hoax —-

Todas las versiones de estos correos reúnen algunos elementos que podrían llevarnos a pensar que se trata de un hoaxo bulo:

  • se utiliza el argumento de autoridad
  • son alarmistas
  • son anónimos y carecen de fechas
  • no citan fuentes
  • piden difusión apelando a la buena conciencia del lector
Otra pista que en este caso nos podría hacer sospechar que se trata de un hoax, es que se mencionan temas tan recurrentes como el microondas, el plástico, las dioxinas, y (cómo no) el cáncer, todos ellos protagonistas habituales de este tipo de correos.

Plástico

Generalmente se llama plástico a un gran número de productos de origen orgánico y de elevado peso molecular que tienen ciertas características en común. Una de ellas es que, en alguna etapa de su fabricación, son lo suficientemente fluidos como para moldearlos por calor y presión, es decir, son termoplásticos (de ahí su nombre). Cada uno de estos productos posee diferentes propiedades físico-químicas, que los hacen más adecuados para unos determinados usos e inadecuados para otros.
En el caso de los plásticos, el polímero como tal es una estructura inerte de alto peso molecular. Las sustancias con un peso molecular superior a 1000 Da normalmente no pueden ser absorbidas por el organismo, así que el riesgo potencial para la salud que supone el propio polímero es mínimo. El riesgo potencial para la salud puede derivarse de monómeros u otras sustancias de partida que no hayan reaccionado o lo hayan hecho de forma incompleta, o bien de aditivos de bajo peso molecular que son cedidos a los alimentos por migración a partir del material plástico en contacto con estos. Por lo tanto, los monómeros, las otras sustancias de partida y los aditivos son sometidos a una evaluación de riesgos, y su uso en la fabricación de materiales y objetos plásticos está sujeta a autorización por parte de las Autoridades Sanitarias. En caso de que el material sea apto para entrar en contacto con los alimentos, presentará un símbolo como el que puedes ver a continuación:
Ahora bien, que un envase de plástico sea apto para contener alimentos (es decir, que muestre el símbolo anterior) no significa necesariamente que sea adecuado para ser calentado en el microondas. En definitiva, no todos los ‘tupper’ son aptos para este fin (recuerda eso de «condiciones normales o previsibles de empleo«). No sólo porque puedan derretirse o fundirse (criterio por el que se guían muchas personas), sino porque, aún manteniendo su estructura intacta a simple vista, podrían ceder compuestos a los alimentos en cantidades potencialmente perjudiciales para la salud. ¿Cómo podemos saber entonces si un ‘tupper’ es adecuado para el microondas? Debemos hacer caso de las recomendaciones del fabricante, que debe especificarlo, bien con palabras (p.ej. «apto para microondas») o con símbolos:
Estas son algunas variantes del símbolo que indica que un envase es apto para microondas. Los envases aptos para microondas deben resistir elevadas temperaturas y no ceder sustancias al alimento en cantidades peligrosas para la salud. Suelen ser de poliprolileno o silicona.

En cuanto al papel de film, se trata de un material que en un principio estaba fabricado con cloruro de polivinilo (PVC), aunque debido a la posible migración de compuestos tóxicos hacia los alimentos, ese plástico se sustituyó por polietileno de baja densidad (PE-LD). (Por eso el papel de antes era más pegajoso que el de ahora). ¿Es peligroso utilizar el papel de film para calentar alimentos en el microondas? Como acabamos de mencionar, debemos observar las indicaciones del fabricante. Generalmente el uso de este papel es seguro para este fin, aunque se recomienda que no entre en contacto con los alimentos durante el calentamiento (puede utilizarse por ejemplo para cubrir envases). Sin embargo, algunos fabricantes desaconsejan su uso para microondas, ya que las características concretas de su producto no lo hacen apto para el calentamiento (por ejemplo, algunos films demasiado finos podrían fundirse). ¿Es preferible utilizar papel de cocina? El papel de cocina no está pensado para el microondas, por lo que apenas existe información al respecto. En el caso de que lo utilices para este fin, se recomienda que el papel no contenga tintas ni colorantes, ya que el calentamiento podría hacerlos potencialmente peligrosos para la salud. En definitiva, lo más recomendable es utilizar una tapa de un material especialmente indicado para el microondas.

Dioxinas

¿El plástico contiene dioxinas capaces de migrar al alimento? 
No existe ninguna evidencia científica que muestre la presencia de dioxinas en los plásticos de uso alimentario (tampoco existe ninguna razón que pueda llevarnos a pensar eso). Como ya hemos mencionado, algunas instituciones como la escuela de salud pública Johns Hopkins Bloomberg School of Public Health o la FDA (organismo estadounidense encargado de la regulación de los alimentos y los medicamentos) emitieron diferentes comunicados (1, 2, 3) para desmentir esa afirmación vertida en el hoax.

¿Podrían formarse dioxinas mediante la combinación de calor, plástico y grasa?

Al calentar los alimentos en el microondas no pueden formarse dioxinas, incluso aunque estos contengan grasa y estén contenidos en recipientes de plástico o cubiertos por papel de film). Las dioxinas se forman a partir de procesos en los que se encuentran presentes carbono, oxígeno y cloro y las temperaturas son elevadas (el rango óptimo se encuentra entre 400 ºC y 700 ºC). Es decir, aunque hubiera presencia de carbono, oxígeno y cloro, las temperaturas alcanzadas al calentar los alimentos son muy inferiores a las que se necesitan para la formación de dioxinas.

Conclusiones

– Calentar los envases de plástico en el microondas es seguro, siempre que nos cercioremos de que son aptos para ese uso. Para ello debemos comprobar las indicaciones del fabricante. En caso de duda, es mejor no utilizarlos para este fin.

– Las dioxinas no se forman como consecuencia del calentamiento en el microondas de alimentos grasos contenidos en recipientes de plástico, ya que para su síntesis se necesitan temperaturas mucho más elevadas.

Artículo completo en: Gominolas de Petróleo

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Consumo de chocolate, función cognitiva y Premios Nobel. Correlación no implica causalidad

Toca Comer.   Consumo de chocolate, función cognitiva y Premios Nobel. Correlación no implica causalidad. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

El consumo de chocolate hipotéticamente podría mejorar la función cognitiva no sólo en los individuos sino en toda la población. ¿Podría haber una correlación entre el nivel de un país de consumo de chocolate y el número total de premios Nobel per cápita?

Correlación no implica causalidad. La figura es otro ejemplo de porqué correlación no siempre implica causalidad. El artículo original ha sido publicado en la New England Journal of Medicine.

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