Bisfenol A y posible relación de obesidad en niños

Toca Comer. Bisfenol A y posible relación de obesidad en niños. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Un estudio realizado en EE.UU. publicado en el Journal of the American Medical Association (JAMA) muestra por primera vez un vínculo entre el bisfenol A y la obesidad infantil. Se ha retirado del mercado europeo y americano para la fabricación de biberones, este componente químico también está presente en los tiques de compra y latas de refrescos y alimentos .

«Esta es la primera vez que un producto químico en el medio ambiente está relacionada con la obesidad en los niños en una amplia muestra representativa a nivel nacional», dijo el Dr. Leonardo Trasande, profesor asistente de pediatría de la Universidad de Nueva York y autor principal del estudio.

Resultados del estudio

Los resultados del estudio, que involucró a 2838 niños de 6 a 19 años, los investigadores compararon la tasa de bisfenol A en la orina de los jóvenes y encontraron que los que tenían un nivel superior eran dos veces más propensos a ser obesos que los que tenían un índice de Bisfenol A más bien débil.

«Estos resultados demuestran una vez más la necesidad de ampliar nuestro enfoque para luchar contra la epidemia de la obesidad», dice el Dr. Trasande. Está claro que «una dieta poco saludable y la falta de ejercicio contribuyen al aumento de la masa grasa en el cuerpo, pero es evidente que esto no es todo», añade. Según él, «el estudio sugiere que también se deben tener en cuenta las posibles causas ambientales, en particular los productos químicos, que podrían ser un factor que contribuye a la obesidad».

Un componente peligroso

El bisfenol A se sospechaba ya que es el origen de ciertos cánceres hormono-dependientes, como el de mama o cáncer de útero, causa de la diabetes, enfermedades cardiovasculares, alteraciones hepáticas y problemas de fertilidad.

En octubre de 2011, la Asamblea Nacional (Francia) había aprobado también una prohibición total del Bisfenol A para todos los contenedores de alimentos, a partir de 2014 – y en 2013, para los productos destinados a niños menores de tres años. Y en la conferencia ambiental, el gobierno francés dio su apoyo a la ley de Gerard Bapt, cuyo objetivo es prohibirlos.

No hay supuestos

La cautela de los investigadores, sin embargo, no debe dar lugar a sacar conclusiones apresuradas: «Decenas de investigación con animales de laboratorio expuestos a BPA no habían revelado ninguna relación entre la química y el peso. ‘

Si los niños obesos tienen más BPA en la orina, también puede ser debido a que consumen más productos que contienen este componente, como los refrescos y otros alimentos industriales ricos en grasas y azúcares. Otros factores también pueden entrar en juego en el desarrollo de la obesidad, tales como la falta de actividad física en particular.

¿Sirve la cebolla para aliviar la tos?

Toca Comer. ¿Sirve la cebolla para aliviar la tos?. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Si se ponen unos trozos de cebolla en una habitación, se aliviará la tos más rebelde. Es una creencia muy arraigada, especialmente entre los padres de niños  que suelen toser por las noches. Basta darse una vuelta por internet utilizando un buscador para encontrar gran cantidad de sitios, algunos de cierto prestigio, con explicaciones y razonamientos más o menos científicos sobre el tema.

El mito de la cebolla es un buen ejemplo de cómo reaccionamos los seres humanos en estas circunstancias. Imaginemos la situación de partida: una enfermedad o reacción incómoda y poco deseada, en este caso la tos, cansina, exasperante, incluso a veces dolorosa, que impide hacer vida normal y descansar. Un síntoma que no suele ser grave pero sí bastante espectacular, que nos conmueve de forma especial si afecta  a nuestros hijos. Así que de forma consciente o inconsciente buscamos la solución desesperadamente.

Si la solución llega, de inmediato analizaremos qué ocurrió justo antes, para intentar deducir lo que provocó el cambio a mejor. Esa noche pensaremos que se debe a algo que hayamos hecho o modificado: Un cambio en la ventilación, en la cama, en la cena. O como  hayamos puesto unos trozos cebolla en la habitación, con seguridad deduciremos que la responsable ha sido la cebolla.

Sin embargo, también puede haber pasado lo siguiente, por proponer un par de ideas:

  • Que la tos está en remisión, ya que la enfermedad que la causa (por ejemplo, bronquitis) se está curando en su proceso natural. Toda enfermedad benigna y que se cura con las propias defensas del cuerpo pasa por una fase de agravamiento de los síntomas, punto álgido y remisión, y normalmente los remedios los aplicamos en la fase de punto álgido, por lo que lo habitual es que a partir de ese punto se evolucione naturalmente a mejor.
  • Que se ha dejado de toser al llegar a una etapa más profunda del sueño, porque se está más cansado o simplemente porque la noche está más avanzada, y el cuerpo está más «insensible».

Pero la cebolla se llevará la palma, seguro. Y ¿qué dice la ciencia? ¿hay pruebas de que este sencillo método funcione?

En primer lugar, destacar que la confianza en la cebolla como remedio para la tos parece exclusiva de España, o al menos de los países de habla hispana. La información sobre el tema en inglés es prácticamente inexistente, por lo que deduzco que  es algo «bastante nuestro«. Respecto a las pruebas concretas, tengo que decir que no parece haber nada. Pero nada de nada con un mínimo de seriedad. Ningún ensayo sencillo, estudio de intervención, meta-análisis ni nada parecido. Vamos, que no hay literatura científica sobre el tema. Parece que ninguno de los miles de especialistas en el aparato respiratorio de todo el mundo se ha puesto a intentar comprobar si un remedio tan sencillo y económico funciona o no. Mala señal. Lo único que he encontrado mediante Pubmed es el artículo «Onions, myths, beliefs, fashion and reality in asthma«, escrito por un pediatra español y comentando precisamente lo mismo, que lo de la cebolla y la tos por el momento es poco más que un mito español.

Ampliar en:   El Blog de Centinel

140 países acuerdan prohibir el uso de mercurio por su impacto en la salud

Toca Comer. 140 países acuerdan prohibir el uso de mercurio por su impacto en la salud. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

En los años 50 del siglo pasado surgió una extraña enfermedad neurológica en la ciudad costera japonesa de Minamata. Cientos de personas sufrían movimientos involuntarios, debilidad muscular, problemas auditivos y del lenguaje. Además, madres sin síntomas daban a luz a niños enfermos. En 1968, Japón anunció que había descubierto la causa: intoxicación por mercurio a través del pescado y marisco contaminado. El origen estaba en los vertidos de una gran planta petroquímica y el mal fue bautizado como enfermedad de Minamata.

El mercurio comenzó a  desaparecer lentamente entonces y el sábado en Ginebra más de 140 países cerraron un pacto mundial para restringir su empleo. En una de las primeras convenciones ambientales desde Kioto, acordaron prohibir a partir de 2020 el mercurio en baterías, lámparas, relés y cosméticos además de controlar las emisiones de plantas térmicas, cementeras y químicas, entre otras. El pacto incluye el abandono progresivo del uso de mercurio en odontología. Sí se permitirá el uso como conservante en vacunas y en otros dispositivos en los que no hay sustitutos.

El tratado —que se llamará Convención de Minamata— deberá ahora ser ratificado por los Estados para que entre en vigor, lo que ocurrirá entre 2015 y 2018.

Se estima que unas 1000 toneladas al año acaban en el mar. En los primeros cien metros del océano, la concentración de mercurio se ha duplicado en el último siglo. Ese mercurio tiene una enorme vida en el medio ambiente y a menudo se acumula en algunos peces grasos con larga vida.

En 2011, El Gobierno español recomendó a embarazadas y menores de tres años [Enlace bloqueado por la Tasa española AEDE] por el alto contenido en mercurio, considerado un neurotóxico. En 2003, el Instituto Español de Oceanografía realizó un completo estudio en el que halló altos niveles de mercurio en muestras de marrajo, pez espada y tintorera en aguas en las que pescaba la flota española. El informe fue declarado confidencial y el Gobierno [Enlace bloqueado por la Tasa española AEDE], hasta que la Audiencia Nacional le dio la razón a la ONG Oceana y obligó publicarlo.

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