Las plantas saben dividir

Toca Comer. Las plantas saben dividir. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Un equipo de investigadores liderados por Alison Smith y Martin Howard, del Centro John Innes en Inglaterra, han estudiado una planta llamada Arabidopsis thaliana que gracias a sus características puede ser fácilmente estudiada en un laboratorio, ya que crece rápidamente y se conoce bien su material genético.

Las plantas son capaces de generar alimento usando la luz del Sol en un proceso llamado fotosíntesis. Sin embargo, cuando es de noche la planta necesita seguir alimentándose aunque sea incapaz de producir nuevos nutrientes ya que no dispone de la luz del Sol, por lo que raciona sus reservas durante la noche. Hasta ahora se pensaba que este proceso era automático e idéntico todas las noches, es decir, que la planta siempre consumía recursos a la misma velocidad, pero se ha podido comprobar que no es así, y que las plantas son capaces de adaptar su velocidad de consumo de energía según la cantidad de nutrientes de reserva que les queden disponibles y cuanto de larga es la noche. Todo este proceso se realiza sobre la marcha: la planta “calcula” cuanto duró la noche anterior y divide las reservas que tiene entre este tiempo, hallando la velocidad de consumo para la noche.

No se sabe qué estrategia molecular usa la planta para realizar la división, pero se tiene alguna pista. Se ha observado que las plantas que tienen una mutación en un gen llamado PWD no son capaces de adaptar su consumo según la duración de la noche, así que debe estar implicado en este ajuste.

Este descubrimiento parece que también está relacionado con los procesos de hibernación en animales, y se está comprobando qué posible mecanismo biológico hay detrás de ello.

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Van Montagu, ganador del Premio Mundial de la Alimentación «World Food Prize 2013», en la antesala del Nobel

Toca Comer. Van Montagu, en la antesala del Nobel. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

 

Lo de «Ser profeta en tu tierra» no va con la biotecnología verde en Europa. Estamos hartos y cuando digo hartos me refiero a un sentimiento de rabia, impotencia, pena y desánimo por ver que los científicos que se dedican a este campo tienen más salida (y reconocimiento) «fuera que dentro», que empresas como BASF ha tenido que cerrar su planta de biotecnología en Alemania y trasladarse a EEUU, y que plantas modificadas genéticamente obtenidas en Europa, van a ver la luz fuera de sus fronteras para algún día tenerlos que importar. ¿Os acordáis del caso del trigo apto para celíacos producido por el  Instituto de Agricultura Sostenible de Córdoba? El CSIC ya vendió la licencia para explotar la patente a una empresa británica, Plant Bioscience Limited, posiblemente con el objeto de sembrarlo en EEUU, Argentina o China y que nosotros tengamos que comprar nuestro trigo (en forma de harina) a precio de oro. Así está la cosa.
Por eso, entre tanta mala noticia, es de resaltar la que hoy os traigo. Y más, si uno de los protagonistas es europeo.
El pasado día 19 de Junio, el Secretario de Estado John Kerry pronunció el discurso principal en una ceremonia en el Departamento de Estado de EE.UU, donde tres científicos distinguidos fueron nombrados ganadores del Premio Mundial de la Alimentación World Food Prize 2013. Dr. Marc Van Montagu, investigador belga creador de las plantas modificadas genéticamente,  Dr. Mary-Dell Chilton  (Syngenta Biotechnology) y DrRobert T. Fraley (Monsanto Company). -Sí, habéis leído bien: Syngenta y Monsanto!!-

Artículo  completo en: La ciencia de Amara