Mentiras de la lactancia

Toca Comer. Mentiras de la lactancia Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

[Enlace bloqueado por la Tasa española AEDE] salió publicado recientemente en un diario nacional un artículo que desmonta una a una la mayoría de los inconvenientes, dificultades, barreras y falsas creencias que hacen que, lamentablemente, un buen número de madres que desearían dar el pecho, lo abandonen.
Está escrito por dos expertas en lactancia, Juana María Aguilar e Inma Mellado. En el artículo, las autoras dan la razón de por qué todas y cada una de estas 19 afirmaciones son falsas.
1.     Mi pecho es pequeño, puede que no tenga suficiente leche. Falso.
2.     Tener los pezones planos o invertidos va a hacer casi imposible la lactancia. Falso.
3.     Hasta que me suba la leche, tendré que darle el biberón. Falso.
4.     Creo que mi leche es acuosa y no alimenta. Falso.
5.     Para tener más leche, tengo que beber mucha leche. Falso.
6.     Hay que dar el pecho cada tres horas, para dar tiempo a que «se recargue». Falso.
7.     Si les das a demanda a tu bebé, no se acostumbra a comer con unas pautas y eso le puede dañar el estómago. Falso.
8.     El bebé sigue llorando, querrá comer más y no tengo suficiente. Falso.
9.     Las tomas empiezan a ser más frecuentes de lo habitual, quizás mi bebé se queda con hambre. Falso.
10.  Ya no noto el pecho ‘lleno’, puede que no tenga suficiente leche. Falso.
11.  Con el sacaleches, me extraigo poca cantidad. No puedo continuar con la lactancia. Falso.
12.  «Vuelvo a tener la menstruación, el fin de la lactancia materna. Falso.
13.  El estrés puede ‘cortar’ la leche. Falso.
14.  Estar resfriada, tener la gripe o tomar [Enlace bloqueado por la Tasa española AEDE] es incompatible con la lactancia. Falso.
15.  Si el bebé no duerme del tirón es porque ya necesita un suplemento (leche de fórmula). Falso.
16.  El aumento de peso del bebé no es tan rápido como se espera. No se está alimentando bien. Falso.
17.  Me he quedado embarazada, tengo que destetar a mi bebé. Falso.
18.  Con seis meses, el bebé es muy mayor ya para tomar pecho. Falso.
19.  Tras la incorporación laboral ya no es posible continuar con la lactancia materna. Falso.
A todas estas falsas creencias, hay que añadir mitos y fantasías sobre la lactancia que convierten un hecho natural, porque sí, porque así está hecho el ser humano, en algo casi insalvable, complicado, penoso, difícil y poco gratificante.
Otro artículo muy reciente e interesante, habla de que amamantar no es tan fácil y nos habla de los obstáculos que las madres de hoy en día encuentran para lactar a sus hijos.

Fuente:  Pediatría Basada en Pruebas

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Los seis mitos más comunes sobre la gordura

Toca Comer. Los seis mitos más comunes sobre la gordura. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

La gente tiende a restarle importancia al asunto y enmascaran su gravedad con mitos que expertos como Raúl Morín, presidente de la Academia Mexicana para el estudio de la Obesidad, y Patricia Restrepo, médica nutrióloga, analizan con el fin de que las personas tengan una vida más sana.

1. La panza no es peligrosa

Los hombres tienden a decir que tener panza a partir de cierta edad es normal. Eso es falso. La grasa ubicada en esta zona del cuerpo ha sido asociada con la diabetes mellitus, la hipertensión, problemas cardiovasculares y con la disminución de la funcionalidad de órganos como el páncreas y el hígado. Si un hombre tiene más de 94 centímetros y una mujer más de 90 de circunferencia abdominal, deben tener cuidado. En estos momentos, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Situación Nutricional (Ensin 2010), el 62 por ciento de las mujeres y el 39,8 por ciento de los hombres tienen obesidad abdominal.

2. La bariátrica es la solución definitiva para bajar de peso

De acuerdo con Raúl Morín, esta cirugía forma parte de las opciones del tratamiento de la obesidad, pero dista mucho de ser la solución. Tiene indicaciones precisas para pacientes con obesidad mórbida y es la última opción que se debe usar, cuando los fármacos y un cambio de dieta y estilo de vida no han funcionado.

3. ‘Estoy pasado de kilos, pero una semana a pan y agua los desaparecen’

Raúl Morín explica que un paciente obeso o con sobrepeso debe perder kilos comiendo de manera adecuada, no sometiéndose a dietas restrictivas, peligrosas para la salud. «Si le tomó tiempo subir, le va tomar tiempo bajar. Esa es la realidad. Hay que cambiar el estilo de vida. La obesidad es una enfermedad crónica que es controlable, pero hay riesgos de producir piedras en la vesícula o trastornos cardíacos, por tratar de bajar rápido de peso».

4. Ahora venden pastillas milagrosas para bajar de peso

De acuerdo con Patricia Restrepo, «no existe ningún mecanismo que sin cambios en el estilo de vida resulte útil para perder peso. Yo me puedo tomar una pastilla, pero si como mucho no va a servir para nada. Las pastillas para controlar la obesidad bloquean el apetito y pueden tener otros efectos secundarios, la mayoría negativos, en el organismo».

5. ‘Los gorditos son bonachones y felices’

No siempre es cierto. Raúl Morín referencia un estudio hecho en el 2011 por la Universidad de Guadalajara, durante el cual un grupo de psiquiatras encontró que el 60 por ciento de las personas obesas tenían depresión. «En ocasiones se trata de una máscara que se ponen estas personas para contrarrestar la discriminación a las que muchas son sometidas. Se muestran con un aspecto condescendiente y sociable, pero detrás de eso puede haber depresión y ansiedad».

6. Todos los gordos están enfermos

Es otra falsa creencia en torno a la obesidad. Hay distintos grados de gordura que se miden según la cantidad de grasa que se tenga en el cuerpo. Cuanto mayor sea, mayor es el riesgo. «Una persona que pesa 150 kilos, pero son de músculo, puede no tener complicaciones metabólicas, mientras que otra puede tener bajo peso pero está llena de grasa en la zona intraabdominal, que es de las más dañinas», explica Patricia Restrepo.

Las enfermedades asociadas

«La obesidad -asegura Raúl Morín- es el principal factor de riesgo para desarrollar diabetes mellitus, porque va acompañada de un proceso inflamatorio que impide que el receptor de la insulina trabaje adecuadamante».

También ha sido asociada con la hipertensión arterial. «El exceso de grasa -explica Morín- produce colesterol malo, que oxidado es el inicio de la aterosclerosis. Cuando se complica puede causar un infartos, elevación de la presión arterial, coagulación dentro de los vasos o procesos embólicos».

Ampliar en: ELTIEMPO.COM

Alimentos que la Biblia prohíbe a los creyentes

Toca Comer. Alimentos que prohíbe la Biblia de los creyentes. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

1. No romperás la dieta.

Levítico 11:04 «No obstante no comeréis de los que rumian y de los que tienen pezuña: Como el camello, porque rumia, es inmundo para vosotros».

Algo así como que no debemos comer camellos (algo que creo no es muy difícil de obedecer), pero tampoco podemos comer cerdos o conejos.

2. No comerás en el Fisher’s ni en Ocean Drive.

Levítico 11:10 «Y todos los que no tienen aletas ni escamas y están en el mar y en los ríos, los que se mueven en las aguas, y todo ser viviente que está en las aguas, los tendréis en abominación».

Si eres fiel a la Biblia, deberás abandonar el deleite que representa un buen plato de ostiones, almejas y creo que hasta pulpos.

3. No te comerás a tu mascota.

Levítico 11:27 «Y todo lo que anda sobre sus patas, de entre todos los animales que andan a cuatro patas, los tendréis por inmundos: cualquiera que tocare sus cuerpos muertos será inmundo hasta la tarde».

Traducción:¡Deja de comer gatitos!

4. No te alimentarás de protagonistas de caricaturas.

Levítico 11:28-29 «Y tendréis por inmundos de entre los animales que se mueven sobre la tierra: la comadreja, y el ratón, y la rana según su especie, y el hurón y el camaleón, y el lagarto, y el caracol, y el topo».

Aunque no comemos ratas (por lo general), hay quienes gustan de comer caracoles al estilo francés, y de hecho el consumo de ancas de rana es muy bien visto en algunas regiones de nuestro país.

5. Nada que tenga plumas, excepto pollo KFC, podrás comer.

Levítico 11:13-20 ‘»Estos son los que tendréis en abominación entre las aves, no se comerán, serán abominación: el águila, el quebrantahuesos y el águila pescadora y el buitre, y el milano según su especie; todo cuervo según su especie, y la lechuza, y el gavilán según su especie, y el pequeño búho, el somormujo, y el búho, y el cisne, y el pelícano y el gier águila y la cigüeña, la garza según su especie, la abubilla y el murciélago. Todas las aves que anduviere sobre sus patas, tendréis en abominación».

Yo que ustedes anotaba bien, y la próxima vez que pidan comida para llevar en su restaurante chino favorito, asegúrense que ninguna de estas aves está incluida en el menú.

Fuente: SDPnoticias.com

 

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