
Fuente: bon appétit

Los beneficios de Danone descendieron un 37,4% hasta julio de 2014 frente al mismo periodo de 2013. En concreto, Danone obtuvo un beneficio neto de 608 millones de euros en los seis primeros meses del año.
Danone subrayó que la comparación de sus cuentas semestrales se vio penalizada por distintos elementos extraordinarios, incluyendo la falsa alarma de Fonterra, los elevados precios de la leche y la debilidad de las divisas en las economías emergentes.
La cifra de negocio de la compañía entre enero y junio alcanzó un total de 10467 millones de euros, un 5,3% menos que un año antes en valores absolutos, aunque a perímetro constante y sin tener en cuenta el cambio de moneda subieron un 2,2%.
En concreto, la facturación en valores absolutos de la unidad de productos frescos bajó un 6,3%, mientras que la del área infantil disminuyó un 13,1%. Por su parte, los ingresos del negocio de agua aumentaron un 4,1% y en el de nutrición médica crecieron un 3,1%.
Por otro lado, el endeudamiento neto de Danone a 30 de junio se situaba en 8678 millones de euros, un 8,9% por encima del dato correspondiente al cierre de 2013.

El grupo alimentario suizo Nestlé obtuvo un beneficio neto atribuido de 4634 millones de francos suizos (3813 millones de euros) en los seis primeros meses del año, lo que supone un descenso del 9,5% respecto al mismo periodo de 2013, informó la multinacional.
La cifra de negocio de la compañía helvética entre enero y junio sumó un total de 42981 millones de francos suizos (35368 millones de euros), un 4,8% menos.
El consejero delegado de Nestlé, Paul Bulcke, destacó la solidez de los resultados de la compañía y anunció que la multinacional lanzará este año un programa de recompra de acciones propias por importe de hasta 8000 millones de francos suizos (6583 millones de euros).
Asimismo, Bulcke apuntó que los resultados de la primera mitad del año permiten a la compañía confirmar sus expectativas de lograr un crecimiento orgánico en torno al 5% y una mejora de los márgenes.

El alza generalizada de precios en las bebidas azucaradas en México ocasionó que el diferencial de precios entre Coca-Cola y Pepsi se redujera a solo 7% en julio de este año, cuando la diferencia era de 20% en 2013, según un análisis del banco suizo UBS.
A partir de este 2014 se impuso un gravamen de un peso por litro a todas las bebidas azucaradas, saborizadas, concentrados, polvos, jarabes, esencias y extractos de sabores, lo que ocasionó un incremento en los refrescos.
En julio, la Coca-Cola de 2.5 litros aumentó 11.5%, en comparación con el mismo mes del año anterior; mientras que el costo de la Pepsi de 2 litros se incrementó 24.5%, en el mismo periodo.
Lo anterior ocasionó que el diferencial en botella PET de 2.5 litros disminuyera a solo 7%.
El presidente de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes, Cuauhtémoc Rivera, comentó que pese a que la Pepsi prácticamente ya cuesta lo mismo que la Coca-Cola, no logra ubicarse en segundo lugar de preferencia entre los consumidores, pues estos prefieren bebidas de Grupo Peñafiel, Barrilito o Jarritos cuando se trata de sustituir a la Coca-Cola.
“No logra consolidarse como la segunda opción y tampoco hay una estabilidad de precios. Esto se da por dos fenómenos: el IEPS que encareció el producto y los fabricantes que están probando diversas presentaciones tratando de darle al consumidor una mejor posibilidad de compra”, explicó Rivera.
El consumo de refrescos tampoco es estable porque los clientes están buscando la presentación que más les conviene.
El alza de precios provocó una caída en ventas de entre 5 y 6% en lo que va del año, y para los próximos meses se prevé una recuperación gradual de los niveles de consumo a causa de la debilidad de la economía. El consumo va de la mano de las condiciones económicas, particularmente en los niveles de empleo y de gasto e inversión que se vayan reflejando en la economía real y que se traduzca en una mejora del ingreso disponible del consumidor.
Coca-Cola indicó que ellos manejan un precio sugerido y los negocios establecen el precio final, lo que puede generar variaciones dependiendo del establecimiento donde se adquiera el producto.
De acuerdo con Procuraduría Federal de Consumidor (México) el precio promedio de la Coca-Cola de 2.5 litros no retornable es de $25.32 pesos, el lugar donde se consigue más barato es en el ISSSTE de Mérida en $21.56 pesos.
Fuente: Alimentariaonline