Día: 1 de marzo de 2026
El Nutri-Score falla con el cacao: un estudio de la Universidad de Granada pone en cuestión el sistema de etiquetado más extendido en Europa
Cuando una consumidora coge del supermercado un sobre de cacao soluble 100% puro y ve una C o una D en la etiqueta, mientras el producto de al lado —cargado de edulcorantes, espesantes y aromatizantes— luce una A verde, algo no cuadra. Pues bien, ahora la ciencia lo confirma: ese sistema tiene un problema serio.

Un equipo de investigadoras de la Universidad de Granada acaba de publicar en la revista npj Science of Food un estudio que demuestra que el sistema de etiquetado Nutri-Score, habitual en Europa para valorar la calidad de los alimentos, no es capaz de reflejar adecuadamente la complejidad nutricional y metabólica de los cacaos solubles comercializados en España.
Qué es el Nutri-Score y por qué importa
El Nutri-Score es ese semáforo de colores y letras —de la A verde a la E roja— que aparece en la parte delantera de muchos envases de alimentos en países como España, Francia o Alemania. Su objetivo es ayudar a los consumidores a tomar decisiones más saludables de un vistazo. Sencillo, visual, intuitivo. Pero, según este nuevo estudio, también incompleto.
El experimento: 54 productos, 19 marcas, una tecnología de vanguardia
Lo que hace especial a esta investigación no es solo la pregunta que se plantea, sino cómo la responde. El estudio es pionero a nivel internacional por integrar técnicas de metabolómica no dirigida aplicadas a la evaluación de sistemas de etiquetado nutricional, y ha analizado 54 productos de 19 marcas diferentes con calificaciones Nutri-Score entre la A y la D.
La metabolómica no dirigida es, en esencia, una radiografía química exhaustiva de un alimento: permite identificar miles de compuestos presentes en él, incluyendo aquellos que los análisis nutricionales convencionales pasan por alto. Es como pasar de leer el título de un libro a leer todas sus páginas.
El hallazgo principal: la puntuación no corresponde a la realidad
El resultado es contundente. El equipo científico ha demostrado que no existe correspondencia entre la categoría Nutri-Score y la composición nutricional real de los productos estudiados, especialmente en lo referente a compuestos bioactivos con efectos beneficiosos para la salud.
¿Por qué ocurre esto? Porque el Nutri-Score clasifica los productos fundamentalmente en función de su contenido en azúcares, grasas saturadas, sal y calorías, pero pasa por alto moléculas relevantes asociadas a efectos beneficiosos, como compuestos fenólicos, péptidos bioactivos y compuestos antioxidantes propios del cacao.
La paradoja del cacao puro penalizado
Aquí está el corazón del problema, y es casi una paradoja. En varios casos identificados, alimentos con mayor contenido de cacao y más abundancia de compuestos bioactivos —y por tanto, potencialmente más saludables— son penalizados con peores calificaciones (C o D), mientras que otros altamente procesados, con edulcorantes, espesantes, aromas o harinas añadidas, obtienen Nutri-Score A, la mejor valoración.
Dicho de otro modo: un cacao 100% puro puede recibir peor nota que un preparado repleto de aditivos simplemente porque tiene más grasa natural o menos azúcar añadida… de azúcar, pero sí de otras sustancias que el sistema ignora.
Las científicas han identificado péptidos, flavonoides, ácidos grasos, fenoles y otros metabolitos con potenciales efectos antiinflamatorios, antioxidantes, cardioprotectores o neuroprotectores, que son precisamente los compuestos que el Nutri-Score no tiene en cuenta al puntuar.
Una herramienta poderosa que el sistema no aprovecha
Para la profesora Celia Rodríguez, una de las autoras del estudio, la conclusión es clara: «El sistema Nutri-Score no captura la complejidad de los alimentos ricos en compuestos bioactivos, como el cacao, lo que puede llevar a interpretaciones erróneas por parte de los consumidores.»
Y propone una solución: «La metabolómica emerge como una herramienta clave para desarrollar sistemas de etiquetado más completos que integren no solo macronutrientes, sino también compuestos fisiológicamente relevantes.»
Un debate que llega en el momento justo
Este estudio no aparece en el vacío. El futuro del Nutri-Score en la Unión Europea sigue siendo objeto de debate regulatorio, y las conclusiones de este trabajo resultan especialmente relevantes para los organismos reguladores, la industria alimentaria y los consumidores.
El mensaje de fondo es importante: los sistemas de etiquetado nutricional son herramientas útiles, pero necesitan evolucionar. Clasificar un alimento solo por sus calorías, azúcares y grasas es como juzgar una ciudad solo por su temperatura media. Puede servir de orientación, pero deja fuera mucho de lo que realmente importa.
Mientras tanto, la próxima vez que veas una etiqueta en un paquete de cacao, quizás valga la pena mirar también el resto del envase.
Fuente: Phys.org