¿Salvación verde o ilusión financiera? La verdad sobre los créditos de carbono forestales

En la era de la urgencia climática, el concepto de «cero emisiones netas» (o net-zero) se ha convertido en el santo grial de la sostenibilidad empresarial. Desde gigantes tecnológicos hasta aerolíneas multinacionales, miles de empresas prometen compensar su huella de carbono comprando créditos en el mercado voluntario. Gran parte de estos fondos se destinan a proyectos forestales, bajo una premisa aparentemente sencilla y loable: pagar a los propietarios de tierras para que no talen los árboles.

Sin embargo, en los últimos años, este mercado multimillonario ha sido objeto de un intenso escrutinio. Los defensores argumentan que estos créditos son indispensables para financiar la conservación de la naturaleza. Los críticos, por su parte, sostienen que muchos de estos proyectos son meros ejercicios de «ecoblanqueo» (greenwashing) que venden créditos fantasma por árboles que, en realidad, nunca estuvieron en peligro de ser talados.

Entonces, ¿quién tiene razón? ¿Funcionan realmente los créditos de carbono? Según un creciente cuerpo de investigación científica, la respuesta no es un blanco o negro, sino un complejo tono de gris: ambas partes tienen razón.


La lógica detrás del mercado voluntario

Para entender el debate, primero hay que comprender cómo funciona el mecanismo, conocido en el argot climático como REDD+ (Reducción de Emisiones derivadas de la Deforestación y la Degradación forestal).

En muchas partes del mundo en desarrollo, los bosques tropicales valen más muertos que vivos. La presión económica para talar árboles y convertir la tierra en pastizales para ganado, plantaciones de aceite de palma o madera comercial es inmensa. Los créditos de carbono buscan invertir esta ecuación económica. Al calcular cuánto carbono almacena un bosque, se emiten «créditos» (donde un crédito equivale a una tonelada de CO2 no emitida) que las empresas compran para compensar las emisiones que aún no han podido eliminar de sus propias operaciones. El dinero fluye hacia las comunidades locales, ONG y gobiernos para proteger la tierra.

El argumento de los defensores es pragmático: sin un incentivo financiero directo, la pérdida de biodiversidad y la liberación de carbono a la atmósfera serían catastróficas.


El dilema de la «adicionalidad»

El gran contraargumento de los críticos gira en torno a un concepto técnico pero vital: la adicionalidad. Para que un crédito de carbono sea legítimo, la protección del bosque debe ser «adicional» a lo que habría ocurrido sin esa financiación.

Si un propietario tiene un bosque protegido por ley en una zona montañosa e inaccesible donde la tala no es rentable, y decide vender créditos de carbono prometiendo «no talar», no se ha salvado ningún árbol. El carbono se habría quedado en la tierra de todos modos. Al comprar ese crédito, una empresa contamina en el hemisferio norte pensando que ha neutralizado su impacto en el sur global, cuando en realidad las emisiones globales netas han aumentado.

Durante años, reportajes periodísticos e investigaciones académicas han señalado que muchos proyectos exageraban el peligro de deforestación en sus zonas para emitir y vender más créditos de los que merecían.


El veredicto científico: Éxito real, pero cifras infladas

El mes pasado, la ciencia arrojó luz definitiva sobre esta controversia. Un equipo de investigadores liderado por la Universidad de Cambridge publicó uno de los estudios más rigurosos y exhaustivos realizados hasta la fecha sobre los primeros proyectos forestales de compensación de carbono.

Los hallazgos del estudio confirmaron la dualidad del debate. Por un lado, los investigadores encontraron que la mayoría de los proyectos evaluados sí lograron reducir exitosamente la deforestación. No eran una estafa total; sobre el terreno, la presencia de guardabosques, el apoyo a las comunidades indígenas y las barreras legales financiadas por el carbono realmente evitaron que las motosierras avanzaran.

Sin embargo, el estudio reveló un problema sistémico mayúsculo en la contabilidad: los proyectos vendieron créditos por casi 11 veces más bosque, en promedio, del que realmente salvaron.

¿Cómo se explica esta discrepancia monumental? El error radica en las «líneas de base» (los escenarios hipotéticos de lo que habría pasado sin el proyecto). Los desarrolladores de proyectos utilizaron modelos matemáticos que predecían tasas de deforestación apocalípticas. Al comparar la realidad (una deforestación moderada) con sus predicciones catastróficas, generaron millones de créditos excedentarios que no representaban carbono real retirado o mantenido fuera de la atmósfera.


«La mejor de un mal conjunto de opciones»

A pesar de estas cifras alarmantes, los autores del estudio no abogan por desmantelar el mercado de carbono, sino por reformarlo de urgencia.

«Los bosques están gravemente amenazados y necesitan mecanismos financieros que puedan pagar por ellos», afirma Tom Swinfield, investigador de la Universidad de Cambridge y líder del estudio. Según Swinfield, a pesar de sus fallos actuales, «la financiación del carbono es una de las mejores entre un mal conjunto de opciones para proteger los bosques».

La realidad geopolítica le da la razón. Los gobiernos del mundo no están asignando los fondos públicos necesarios para detener la deforestación tropical antes de 2030, una meta crucial del Acuerdo de París. La filantropía tampoco da abasto. El capital privado que movilizan los mercados de carbono —estimado en miles de millones de dólares— sigue siendo una de las pocas herramientas capaces de inyectar liquidez de forma rápida en las zonas más vulnerables del planeta.


El futuro del carbono: Hacia un mercado 2.0

La conclusión del estudio de Cambridge ha sacudido a la industria de la compensación, catalizando un proceso de purga y evolución. Para que los créditos de carbono funcionen como deben, el mercado está transitando hacia una fase de mayor rigor técnico y transparencia.

Tres grandes cambios ya están en marcha:

  1. Tecnología de vigilancia avanzada: El uso de inteligencia artificial, satélites de alta resolución y tecnología LIDAR está permitiendo a auditores independientes verificar en tiempo real si la masa forestal de un proyecto se mantiene intacta, eliminando la dependencia de estimaciones en papel.
  2. Estandarización de las líneas de base: Organismos internacionales de gobernanza, como el Consejo de Integridad para el Mercado Voluntario de Carbono (ICVCM), están imponiendo reglas estrictas para que los proyectos no puedan inventar escenarios de deforestación exagerados.
  3. Cambio de narrativa empresarial: Se está presionando a las corporaciones para que utilicen los créditos de carbono no como un permiso para seguir contaminando, sino como una contribución financiera adicional a la descarbonización interna de sus cadenas de suministro.

Conclusión

¿Funcionan los créditos de carbono? Sí, en su capacidad para frenar la destrucción de ecosistemas vitales. No, en su actual sistema de contabilidad, que ha permitido a muchas empresas afirmar que son «neutras en carbono» basándose en matemáticas infladas.

El desafío de los próximos años no es abandonar la idea de pagar por la conservación, sino calibrar la balanza. Si logramos alinear las transacciones financieras con la realidad biofísica de nuestros bosques, los créditos de carbono dejarán de ser una ilusión financiera para convertirse, finalmente, en la salvación verde que el planeta necesita con desesperación.

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Análisis de leche cruda en Suiza revela presencia de patógenos peligrosos

En los últimos años, el consumo de leche cruda —aquella que no ha sido pasteurizada— ha ganado popularidad en Suiza, especialmente entre quienes buscan productos naturales y de proximidad. Sin embargo, un reciente estudio ha puesto en evidencia los peligros microbiológicos asociados a este alimento. Análisis realizados en muestras de leche cruda procedentes de máquinas expendedoras distribuidas por granjas suizas han detectado la presencia de bacterias patógenas como Escherichia coli (E. coli), Listeria monocytogenes, Campylobacter y Yersinia enterocolitica. Estos hallazgos subrayan los riesgos de consumir leche sin tratamiento térmico, incluso en un país con estrictos controles sanitarios.

Un sistema con regulaciones, pero con lagunas

Suiza aplica normativas para garantizar la higiene y calidad de la leche cruda a nivel de tanque de almacenamiento (bulk tank), donde se recoge la producción de las granjas. Además, la legislación prohíbe publicitar o ofrecer directamente este producto para consumo inmediato, con el fin de concienciar sobre sus riesgos. No obstante, las máquinas expendedoras de leche cruda —instaladas en granjas o puntos de venta— han encontrado un vacío legal: aunque los productores deben cumplir con estándares de limpieza, la responsabilidad final recae en el consumidor, quien debe seguir instrucciones de manipulación segura, como hervir la leche antes de ingerirla.

Este modelo de venta directa, aunque beneficioso para los agricultores al eliminar intermediarios, transfiere el riesgo al comprador, que a menudo desconoce o ignora los protocolos de seguridad. Según los expertos, incluso con buenas prácticas en la granja, la leche cruda puede contaminarse durante el ordeño, el almacenamiento o el transporte, especialmente si hay contacto con heces de animales, superficies sucias o agua no tratada.

Bacterias detectadas: ¿qué peligros representan?

Los patógenos encontrados en las muestras analizadas son responsables de enfermedades graves, especialmente en grupos vulnerables como niños, embarazadas, ancianos y personas inmunodeprimidas. A continuación, un desglose de los riesgos:

  1. Escherichia coli (E. coli)
    • Algunas cepas, como E. coli O157:H7, pueden causar diarrea hemorrágica, síndrome urémico hemolítico (SUH) e insuficiencia renal, especialmente en niños.
    • La contaminación suele ocurrir por contacto con heces de ganado infectado.
  2. Listeria monocytogenes
    • Provoca listeriosis, una infección con alta tasa de mortalidad (hasta un 30% en casos graves).
    • En embarazadas, puede causar abortos, partos prematuros o infecciones neonatales.
    • Sobrevive en ambientes fríos, por lo que la refrigeración no elimina el riesgo.
  3. Campylobacter
    • Es la principal causa de gastroenteritis bacteriana en Europa.
    • Los síntomas incluyen diarrea (a veces con sangre), fiebre y dolor abdominal.
    • En casos raros, puede desencadenar el síndrome de Guillain-Barré, una enfermedad neurológica grave.
  4. Yersinia enterocolitica
    • Causa yersiniosis, con síntomas similares a la apendicitis (dolor abdominal intenso, fiebre).
    • Puede provocar complicaciones como artritis reactiva en adultos.

¿Por qué persisten estos riesgos si hay controles?

Aunque Suiza exige análisis periódicos de la leche cruda en los tanques de las granjas, los expertos señalan varias debilidades en el sistema:

  • Contaminación post-tanque: La leche puede infectarse después de salir del tanque, durante el transporte a las máquinas expendedoras o por manipulación inadecuada.
  • Falta de pasteurización: A diferencia de la leche comercial, la cruda no pasa por un proceso térmico que elimine bacterias.
  • Confianza excesiva en el consumidor: Muchos compradores no hierven la leche antes de consumirla, a pesar de las advertencias.
  • Variabilidad en las prácticas agrícolas: No todas las granjas cumplen los mismos estándares de higiene, especialmente las pequeñas explotaciones.

Recomendaciones para consumidores

Ante estos hallazgos, las autoridades sanitarias suizas y europeas insisten en que la leche cruda debe hervirse antes de su consumo, especialmente en hogares con niños o personas vulnerables. Otras medidas clave incluyen:

Hervir la leche a 70°C durante al menos 1 minuto (o hasta que hierva) para eliminar patógenos.
Almacenarla correctamente: Mantenerla refrigerada (a menos de 4°C) y consumirla en un plazo máximo de 3 días.
Evitar el consumo en grupos de riesgo: Niños menores de cinco años, embarazadas, ancianos y enfermos crónicos deberían abstenerse.
Comprar en fuentes confiables: Elegir granjas con certificaciones de higiene y que realicen análisis frecuentes.
Lavar bien los envases: Usar recipientes esterilizados para almacenar la leche y limpiar las máquinas expendedoras según las instrucciones.

¿Es seguro consumir leche cruda?

La respuesta no es sencilla. Mientras algunos defensores de la leche cruda argumentan que su consumo aporta beneficios nutricionales (como enzimas naturales y bacterias probióticas), la evidencia científica demuestra que los riesgos superan con creces las ventajas. La pasteurización, introducida a principios del siglo XX, redujo drásticamente las enfermedades transmitidas por lácteos, salvando millones de vidas.

En países como Suiza, donde la leche cruda es legal pero regulada, el debate se centra en equilibrar la libertad de elección con la protección de la salud pública. Sin embargo, los recientes hallazgos de patógenos en las máquinas expendedoras refuerzan la necesidad de mayor supervisión, educación al consumidor y, posiblemente, restricciones más estrictas.

Conclusión: un producto con riesgos controlables, pero no eliminables

La leche cruda puede ser un alimento seguro si se manipula y consume correctamente, pero los resultados de los análisis en Suiza demuestran que el margen de error es mínimo. Mientras las autoridades mantienen un enfoque de «responsabilidad compartida» entre productores y consumidores, la realidad es que muchos compradores subestiman los peligros o desconocen los protocolos de seguridad.

En un contexto donde la demanda de productos naturales crece, es crucial que los gobiernos refuercen las campañas de concienciación y consideren medidas adicionales, como etiquetados más visibles o límites en la venta directa. Por ahora, la recomendación sigue siendo clara: si decides consumir leche cruda, hiérvela primero. La salud no debería ser una apuesta.


Fuentes consultadas:

  • Oficina Federal de Seguridad Alimentaria y Veterinaria de Suiza (BLV).
  • Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA).
  • Estudios publicados en Journal of Food Protection y International Journal of Food Microbiology.

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El aumento del CO2 reduce la calidad nutricional de los cultivos: un reto para la seguridad alimentaria global

Un estudio reciente realizado por Sterre F. ter Haar y colegas, publicado en la revista Global Change Biology en 2025, ha demostrado que el aumento del dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera afecta negativamente la calidad nutricional de los cultivos alimentarios fundamentales a nivel mundial. Este trabajo constituye una alerta sobre los impactos del cambio climático no solo en la cantidad de alimentos producidos, sino también en su valor nutricional, con posibles consecuencias para la salud humana.

El equipo de investigación analizó datos de aproximadamente 59000 muestras de 43 diferentes cultivos, incluyendo arroz, trigo, papas y tomates, evaluando cómo distintas concentraciones de CO2 afectan el contenido de proteínas, minerales como zinc e hierro, y otros nutrientes esenciales. Se encontró que el aumento de CO2 reduce en promedio un 4.4% la concentración de estos nutrientes en los cultivos, con algunas reducciones que pueden alcanzar hasta un 38%. Al mismo tiempo, el contenido calórico de las plantas aumenta, lo que podría contribuir a problemas como la obesidad, además de observar indicios de aumento en concentraciones de sustancias tóxicas como mercurio y plomo, aunque se requieren más estudios para confirmar este último hallazgo.

Estos resultados reproducen un efecto lineal: al duplicarse el nivel de CO2, el impacto negativo sobre los nutrientes también se duplica. Actualmente, la atmósfera contiene aproximadamente 425 partes por millón (ppm) de CO2, cifra que se espera aumente hasta 550 ppm en las próximas décadas, según los modelos climáticos, lo que indica que gran parte de este deterioro nutricional ya está en curso y se intensificará.

El estudio destaca que muchas poblaciones dependen en gran medida de cultivos básicos como el arroz y el trigo para su alimentación. La reducción en nutrientes esenciales como las proteínas y minerales afecta directamente la salud pública, generando situaciones en las que, aunque haya suficiente cantidad de alimento disponible, la malnutrición puede aumentar debido a la falta de calidad nutricional. Este fenómeno introduce el concepto de «seguridad nutricional» como un aspecto crítico dentro del marco más amplio de la seguridad alimentaria.

Desde el punto de vista agrícola, el aumento de CO2 puede estimular el crecimiento vegetativo y la producción total de biomasa, pero este «efecto fertilizante» no compensa las pérdidas en la concentración de nutrientes fundamentales, cruciales para una dieta equilibrada y saludable. Además, otros factores relacionados con el cambio climático, como el aumento de temperaturas y la variabilidad de lluvias, también contribuyen a la merma en la calidad nutricional, afectando especialmente a frutas y verduras, con pérdidas de vitaminas, antioxidantes, fibras y minerales, y aumento en azúcares simples, lo que impacta negativamente en la salud humana.

La investigadora Sterre F. ter Haar hace un llamado para que la atención en seguridad alimentaria incluya no solo la cantidad, sino también la calidad nutricional del alimento producido. Se insiste en la necesidad de orientar futuras investigaciones hacia estrategias de adaptación, como el desarrollo de variedades de cultivos resistentes al aumento de CO2 y al cambio climático, prácticas agrícolas innovadoras, y políticas públicas que ayuden a mitigar estos impactos.

En conclusión, el estudio revela que la crisis climática afecta la alimentación humana en un nivel invisible pero crítico: la calidad nutricional de los alimentos esenciales. En un mundo donde alimentar a la creciente población mundial ya es un desafío, esta nueva amenaza requiere urgente atención científica, tecnológica y política para asegurar dietas nutritivas y saludables para las generaciones presentes y futuras.

Este trabajo evidencia la importancia de integrar la nutrición y la salud humana en los debates sobre cambio climático y agricultura, resaltando la complejidad de las interacciones entre el ambiente y la producción de alimentos en un planeta cambiante.

Referencias:
Sterre F. ter Haar et al., «CO2Rise Directly Impairs Crop Nutritional Quality,» Global Change Biology, 2025 [DOI: 10.1111/gcb.70568].onlinelibrary.wiley+3

  1. https://onlinelibrary.wiley.com/journal/13652486
  2. https://www.universiteitleiden.nl/en/news/2025/11/higher-co2-levels-are-making-our-food-more-calorific-and-less-nutritious-food-crops
  3. https://phys.org/news/2025-11-higher-food-calorific-nutritious.html
  4. https://www.lavanguardia.com/vida/20250809/10953145/cambio-climatico-deteriora-calidad-nutricional-alimentos.html
  5. https://www.ipcc.ch/report/ar6/wg1/chapter/chapter-5/
  6. https://bg.copernicus.org/articles/14/5487/2017/bg-14-5487-2017-relations.html
  7. https://ustednoselocree.com/referencias/peor-de-lo-esperado/
  8. https://ciencia.ucp.pt/en/publications/impact-of-climate-change-on-plant-nutrition/
  9. https://www.universiteitleiden.nl/en/staffmembers/paul-behrens/publications
  10. https://www.facebook.com/groups/325874678149790/posts/nuevo-estudio-descubre-que-el-aumento-de-co2-en-la-atm%C3%B3sfera-est%C3%A1-haciendo-que-c/1865717997498776/
  11. https://www.wiley.com/en-us/journals/Global+Change+Biology-p-b13652486
  12. https://www.infosalus.com/salud-investigacion/noticia-logran-vincular-cambio-climatico-deterioro-calidad-nutricional-alimentos-20250709070348.html
  13. https://bg.copernicus.org/articles/22/6369/2025/bg-22-6369-2025.pdf
  14. https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2025/11/11/el-enfriamiento-artificial-de-la-tierra-podria-reducir-la-proteina-en-alimentos-clave-advierte-un-estudio/
  15. https://www.biorxiv.org/content/10.1101/2025.06.30.662326.full.pdf
  16. https://chilebio.cl/2025/06/06/como-la-biotecnologia-conforma-la-agricultura-climaticamente-inteligente-en-asia-y-australasia/
  17. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2950236525000155
  18. https://ecoinventos.com/nuevo-estudio-afirma-que-el-cambio-climatico-esta-degradando-el-valor-nutricional-de-los-cultivos/
  19. https://www.goldenagri.com.sg/es/what-is-the-agriculture-food-energy-trend-in-2025/
  20. https://www.ruralprimicias.com.ar/sitio/2025/08/01/el-coste-oculto-del-cambio-climatico/

La gripe aviar puede sobrevivir 120 días en quesos de leche cruda: alerta mundial por la seguridad alimentaria

Una investigación publicada en Nature Medicine ha encendido las alarmas en el ámbito científico y sanitario al confirmar que el virus H5N1 de la gripe aviar puede permanecer activo en quesos elaborados con leche cruda durante hasta 120 días de maduración, según la acidez del producto. El estudio, liderado por investigadores de la Universidad de Cornell, demuestra que el proceso de curación tradicional de 60 días —recomendado para eliminar patógenos en lácteos no pasteurizados— no garantiza la inactivación del virus.nature+2

Un virus persistente en los alimentos

El H5N1, una cepa altamente patógena del virus de la influenza aviar, se había asociado hasta ahora con brotes en aves y, más recientemente, en vacas lecheras en Estados Unidos. Los científicos comprobaron que la leche de animales infectados contiene altos niveles de virus, y que este puede resistir las fases de elaboración del queso, especialmente cuando se usa leche no pasteurizada.

Durante el estudio, los expertos elaboraron quesos de leche cruda ajustados a distintos niveles de pH —6,6; 5,8 y 5,0—, simulando la variedad de acidez que se encuentra en quesos artesanales del mercado. Los resultados fueron contundentes: el virus sobrevivió todo el proceso de fermentación y maduración de hasta 120 días en quesos con pH más alto (menos ácidos), mientras que sólo desapareció completamente en los lotes más ácidos (pH 5,0).cidrap.umn+2

Riesgo potencial para los consumidores

Aunque los experimentos con animales (particularmente hurones, por su similitud con el sistema respiratorio humano) mostraron que comer el queso contaminado no siempre causa infección directa, los investigadores advierten que el virus mantiene capacidad infecciosa y podría representar un riesgo si se manipula o se ingiere en determinadas condiciones. La transmisión por vía alimentaria aún no está demostrada en humanos, pero la persistencia del virus en productos lácteos genera preocupación por la posibilidad de futuros eventos de contagio cruzado.unmc+2

Las normas actuales, insuficientes

En Estados Unidos y la Unión Europea, las normas sanitarias exigen que el queso de leche cruda se envejezca al menos 60 días antes de ponerse a la venta, bajo la suposición de que este tiempo y la actividad microbiana natural eliminan bacterias como Listeria o Salmonella. Sin embargo, este nuevo hallazgo desafía esa regulación: el H5N1 sobrevivió el doble de tiempo sin perder infectividad, lo que hace urgente una revisión de los protocolos alimentarios.

Los autores del estudio proponen medidas como:

  • Realizar pruebas obligatorias de detección de virus en tanques de leche cruda.

  • Aplicar procesos de pasteurización, termización o acidificación controlada antes de fabricar el queso.

  • Investigar el comportamiento viral en otros derivados lácteos como yogures, sueros y mantequillas crudas.news-medical+1

Una amenaza silenciosa

Desde 2023, el H5N1 ha mostrado una alarmante capacidad de adaptación: ha saltado de aves a varios mamíferos, incluidos gatos, visones, zorros y recientemente ganado vacuno. En Estados Unidos se han reportado decenas de infecciones humanas y al menos una muerte confirmada en Luisiana vinculada al contacto con material lácteo contaminado. La continua expansión del virus en diferentes especies preocupa a la Organización Mundial de la Salud, que advierte del riesgo de mutaciones que faciliten la transmisión entre personas.foodsafetynews

Ciencia y salud pública, en alerta

Para la doctora Natalia Pruitt, viróloga de la Universidad de Cornell y coautora del trabajo, el hallazgo “revela un vacío crítico en la seguridad alimentaria global” y demuestra que “la pasteurización sigue siendo la herramienta más fiable para garantizar que los productos lácteos no transmitan patógenos emergentes como el H5N1”.

El estudio también insta a los productores artesanales a extremar la supervisión, ya que los alimentos “naturales” o “crudos” pueden albergar microorganismos más resistentes de lo que se creía. Las autoridades sanitarias, por su parte, evalúan actualizar las guías internacionales de la FAO y la OMS sobre productos lácteos no pasteurizados.

Conclusión

El hallazgo de que el virus de la gripe aviar H5N1 puede persistir en el queso de leche cruda durante 120 días redefine los estándares de inocuidad en la industria láctea mundial. Aunque la infección por esta vía no se ha documentado en humanos, la estabilidad del virus plantea un recordatorio crucial: la seguridad alimentaria no depende solo del tiempo o del sabor tradicional, sino de la ciencia y el control riguroso.

El queso artesanal puede ser un símbolo de herencia y sabor, pero cuando una pandemia viral se infiltra en la cadena alimentaria, hasta los productos más “naturales” necesitan un toque de precaución científica.

  1. https://www.nature.com/articles/s41591-025-04010-0
  2. https://news.cornell.edu/stories/2025/10/bird-flu-persists-raw-milk-cheese
  3. https://www.cidrap.umn.edu/avian-influenza-bird-flu/researchers-live-h5n1-avian-flu-can-survive-raw-milk-cheese-6-months
  4. https://www.news-medical.net/news/20251014/Bird-flu-virus-survives-in-raw-milk-cheese-for-months.aspx
  5. https://scitechdaily.com/bird-flu-found-lurking-in-raw-milk-cheese-new-study-warns/
  6. https://www.unmc.edu/healthsecurity/transmission/2025/10/08/bird-flu-persists-in-raw-milk-cheese-study-demonstrates/
  7. https://www.foodsafetynews.com/2025/10/bird-flu-remains-active-in-cheese-made-from-raw-milk-for-120-days/
  8. https://www.biorxiv.org/content/10.1101/2025.03.13.643009v1
  9. https://daily.foodsafetynews.com/p/bird-flu-persists-in-raw-milk-cheese-uk-sees-drop-in-salmonella-campylobacter-cases

Científicos chinos avanzan en el conocimiento del ácido bongkrek y su riesgo alimentario

El ácido bongkrékico es una de las toxinas naturales más peligrosas conocidas, y en los últimos años ha despertado gran preocupación sanitaria en China. Científicos de este país han dado un paso clave al profundizar en la comprensión de esta sustancia y de la bacteria responsable de producirla, Burkholderia gladioli pathovar cocovenenans, cuya presencia se ha hallado en ciertos productos de hongos y alimentos fermentados.

Un veneno raro pero letal

El ácido bongkrek se asocia principalmente con intoxicaciones graves tras el consumo de alimentos contaminados. Este compuesto interfiere en la función mitocondrial al bloquear la producción de energía celular, lo que puede provocar síntomas como vómitos, dolor abdominal, fallo hepático y, en muchos casos, la muerte. Su toxicidad es extremadamente alta: basta con pequeñas cantidades para desencadenar un cuadro fatal.

Históricamente, los casos de envenenamiento han aparecido en poblaciones que consumían alimentos fermentados de forma artesanal, especialmente a base de maíz, coco o arroz. En China, los brotes han estado más vinculados a productos fermentados de cereales elaborados en entornos no regulados.

El hallazgo en hongos procesados

Los investigadores chinos han alertado ahora de la detección de Burkholderia gladioli pv. cocovenenans en determinados productos derivados de setas. Estos hallazgos suponen un reto adicional en materia de inocuidad alimentaria, ya que los hongos son ampliamente consumidos tanto frescos como deshidratados o en conservas. La identificación de esta bacteria en la cadena de producción significa que nuevos vectores de intoxicación podrían surgir, más allá de los alimentos fermentados tradicionales.

Avances en la investigación científica

Para reforzar la prevención, los científicos han trabajado en la construcción de un mapa de conocimiento sobre el ácido bongkrek. Esta iniciativa engloba estudios sobre:

  • Los mecanismos de producción de la toxina por parte de la bacteria.

  • Las condiciones ambientales que favorecen la proliferación de la Burkholderia gladioli pv. cocovenenans.

  • Los métodos analíticos más eficaces para la detección temprana del ácido bongkrek en matrices alimentarias.

  • Posibles medidas de control en la industria alimentaria y en los sistemas de vigilancia sanitaria.

Este esfuerzo multidisciplinar es vital, ya que la bacteria no solo habita en el suelo y en entornos agrícolas, sino que puede adaptarse a condiciones de procesamiento y almacenamiento de alimentos.

Implicaciones de salud pública

Aunque los brotes de intoxicación por ácido bongkrékico son poco frecuentes, su mortalidad es extraordinariamente alta, en algunos casos superior al 40 %. Esto sitúa a esta toxina en un nivel crítico comparable al de otros peligros biológicos como la toxina botulínica.

En China, las autoridades sanitarias están intensificando la vigilancia sobre alimentos de riesgo, fomentando la educación comunitaria respecto a la elaboración de productos fermentados caseros y promoviendo estrictos controles en la industria de hongos procesados.

Conclusión

El trabajo de los científicos chinos sobre el ácido bongkrek supone un avance fundamental en la lucha contra esta amenaza poco conocida pero letal. La elaboración de un marco sólido de conocimiento permitirá mejorar la detección, la regulación y la prevención de intoxicaciones en el futuro. En un contexto donde la globalización alimentaria facilita la distribución internacional de productos, entender y controlar la presencia de toxinas como esta no solo es una prioridad local, sino un reto de salud pública mundial.

¿Existen enfermedades causadas por gorgojos?

Los gorgojos son insectos pertenecientes a la familia de los curculiónidos, fácilmente reconocibles por su característico rostro alargado. Su hábitat preferido suele ser el grano almacenado —trigo, arroz, maíz, legumbres—, por lo que con frecuencia aparecen en despensas y silos. Ante su presencia, una pregunta recurrente es si estos insectos pueden provocar enfermedades en los seres humanos.

Daño directo: ¿son peligrosos al ingerirlos?

Desde el punto de vista médico, los gorgojos no son considerados transmisores de enfermedades infecciosas a los humanos. No actúan como vectores de virus, bacterias o parásitos relevantes para la salud pública, a diferencia de mosquitos, pulgas o garrapatas. En otras palabras: comer accidentalmente un grano con gorgojos no suele representar un riesgo de infección.

Sin embargo, eso no significa que sean completamente inocuos. Pueden causar molestias indirectas:

  • Reacciones alérgicas: algunas personas son sensibles a fragmentos de insectos, pelos o restos biológicos de gorgojos. Estos pueden convertirse en alérgenos al inhalarse o consumirse.

  • Trastornos digestivos leves: la ingesta accidental de varios insectos puede generar repulsión y, en ocasiones, malestares gastrointestinales menores, más ligados al rechazo que a la toxicidad.

  • Contaminación secundaria: al vivir dentro de los granos, los gorgojos favorecen la proliferación de hongos y bacterias presentes en el ambiente que sí podrían producir toxinas nocivas para la salud humana.

Daño indirecto: pérdidas e inseguridad alimentaria

Aunque no transmitan enfermedades humanas de manera directa, los gorgojos sí afectan gravemente la calidad y seguridad de los alimentos. Su acción perfora los granos, los vacía y los contamina con heces, secreciones y restos de quitina. Al hacerlo:

  • Reducen el valor nutricional de los cereales.

  • Facilitan la aparición de mohos, entre ellos especies productoras de micotoxinas.

  • Generan pérdidas económicas significativas en la industria agrícola y en los hogares.

El consumo de granos infestados no es recomendable, no tanto por los insectos en sí, sino por lo que implican en términos de deterioro y potencial contaminación.

Prevención y control

La mejor forma de evitar problemas es impedir la proliferación de gorgojos en la despensa. Algunos métodos útiles incluyen:

  • Revisar los envases al comprarlos y evitar paquetes con pequeños orificios o polvo extraño.

  • Guardar los granos en recipientes herméticos de vidrio o plástico rígido.

  • Congelar durante unos días legumbres y cereales recién adquiridos para eliminar posibles huevos.

  • Mantener la despensa limpia, ventilada y sin restos de alimentos.

Conclusión

Los gorgojos no son, en sentido estricto, causantes de enfermedades en los seres humanos. No transmiten infecciones ni parásitos relevantes. Su impacto en la salud se limita a posibles alergias, molestias digestivas y, sobre todo, al riesgo indirecto de contaminación de los granos por mohos tóxicos. Su verdadero problema es económico y alimentario: destruyen la calidad de los cereales.

Por ello, aunque no haya motivos de alarma médica, la presencia de gorgojos obliga siempre a tomar medidas de higiene y conservación adecuadas para proteger los alimentos y evitar pérdidas innecesarias.

Neil deGrasse Tyson habla sobre los alimentos modificados genéticamente

Prácticamente todo es transgénico

Tal y como explica Tyson, desde que el hombre es hombre tal y como lo conocemos, se han realizado todo tipo de modificaciones en los alimentos, plantas y animales para poder satisfacer nuestras necesidades (la llamada selección artificial). Ni sandías sin pepitas, ni manzanas dulces existirían en la naturaleza si no fuese por el cruzamiento genético controlado.

Según él, el problema surge de la misma manera que la mayoría de las nuevas ciencias, por miedo a lo nuevo:

Si lo hemos hecho durante miles de años a través de la selección artificial, ¿por qué no se iba a poder realizar dentro de un laboratorio?

Los transgénicos no son sólo desarrollados por multinacionales

Uno de los grandes mitos que rodean a los cultivos transgénicos es que sólo son desarrollados por multinacionales. Para desmontar esta fábula, ChileBio ha lanzado un nuevo vídeo en el que se detalla cómo grandes países se encuentran invirtiendo en investigación biotecnológica. “Es interesante notar que grandes países en desarrollo como China, India y Brasil y otros pequeños como Bangladesh, Filipinas y Cuba, están apostando fuertemente por el desarrollo de cultivos transgénicos con fondos públicos para solucionar diversos problemas locales que afectan a sus propios agricultores”, explican desde la organización chilena.  El vídeo explica de forma didáctica ejemplos de cultivos transgénicos desarrollados por distintos organismos públicos, centros de investigación independientes y empresas pequeñas que buscan resolver las necesidades de los agricultores y consumidores. Más vídeos de ChileBio en este enlace.

En un matadero francés venden carne fluorescente

MedusaLa fluorescencia es una clase de luminiscencia, que poseen algunas sustancias que son capaces de absorber energía electromagnética, y su posterior emisión parcial en forma de radiación electromagnética de distinta longitud de onda. La energía total emitida en forma de luz es siempre menor a la energía total absorbida y la diferencia entre ambas es disipada en forma de calor.

En la vida ordinaria desde hace mucho tiempo hay muchos ejemplos de sustancias fluorescentes, sin embargo, su aplicación en investigaciones científicas en medicina es reciente. Por ejemplo para experimentos en cardiología humana para estudiar trasplantes de células para restaurar la insuficiencia en el corazón después de un ataque. En 2013, un equipo uruguayo logró el nacimiento de una oveja fluorescente.

Una noticia sorprendente se ha publicado en los medios de comunicación franceses, un cordero del centro de investigación INRA (Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas), modificado genéticamente, se habría encontrado en un matadero y un individuo habría comprado la carne para su consumo.

Ampliar en: Blastingnews

Cambios en la cadena de frío afectan la vida útil de la carne de aves y cerdo

Toca Comer. Cambios en la cadena de frío afectan la vida útil de la carne de aves y cerdo . Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

El equipo de investigación de Stefanie Bruckner, Antonia Albrecht, Brigitte Petersen y Judith Kreyenschmidt de la Universidad de Bonn y de la Universidad de Ciencias Aplicadas de Münster examinó el crecimiento de Pseudomonas spp., según las fluctuaciones de la cadena de frío en productos frescos de cerdo y ave.

A través de este estudio pudieron establecer la vida útil del producto.

En cada ensayo, la vida útil en la situación de control de 4°C (constante) se comparó con la vida útil en dos situaciones dinámicas que incluyeron cambios de temperatura de 4° a 7° y a 15°, respectivamente.

En general, la carne fresca de cerdo y la de ave mostraron patrones de desperdicio similares en las condiciones térmicas dinámicas con reducciones significativas de la vida útil cuando se producían subidas cortas de temperatura al principio del almacenamiento.

La reducción de la vida útil fue de hasta dos días o más del 30%, aunque el tiempo de almacenamiento con una temperatura abusiva fue menor al 5% del tiempo total de almacenamiento.

Factores intrínsecos

En otro estudio, a pesar del factor extrínseco, la temperatura, se analizaron los factores intrínsecos: valor de pH, valor AW, la fuerza de cizalla Warner-Bratzler (del inglés, WBSF), D-glucosa, ácido L-láctico, contenido graso y contenido proteíco.

El equipo averiguó que el crecimiento de Pseudomonas spp., era claramente dependiente de la temperatura, con un crecimiento más rápido si había temperaturas más altas.

El equipo de investigación dijo que el crecimiento fue más rápido en la carne de ave fresca que en la de cerdo lo que dió como resultado vidas útiles más cortas a temperaturas constantes entre 2º y 15ºC. Casi todos los factores intrínsecos analizados fueron muy diferentes (P<0,05) para la carne fresca de cerdo y ave (excepto el valor AW y el ácido L-láctico).

Como se esperaba, las situaciones con cambios a 15°C llevaron a reducciones de vida útil más altas que aquellas con cambios a 7°C en ambos tipos de carne.

El equipo de investigación dijo que el desperdicio prematuro de carne fresca conduce al desperdicio alimentario y, por lo tanto, a pérdidas económicas así como a una pérdida de confianza por parte del consumidor.

Ampliar en: DETRÁS de los ALIMENTOS

Alimentos transgénicos, las vacunas del futuro

Toca Comer. Alimentos transgénicos, las vacunas del futuro. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

El uso de la ingeniería genética para desarrollar plantas genéticamente modificadas sigue teniendo bastantes detractores. Algunos de ellos (los menos) son coherentes y, si dicen que NO a esta tecnología, es que NO a toda. Pero otros dicen que NO a los productos alimentarios obtenidos por ingeniería genética, y un SI rotundo a la insulina u otros fármacos (aunque se obtengan por la misma metodología).  -No es igual, no se come-, alegan. Pero les parece bien que se inyecte.

Quiero recordar que las aplicaciones de la ingeniería genética en plantas (comestibles) no se limita únicamente a la soja resistente a glifosato o el maíz Bt. Las aplicaciones son muy amplias: resistencia a sequía, salinidad y otros estreses que afectan a los cultivos, resistencia a enfermedades y herbicidas, mayor producción, mejor rendimiento, mejora de las propiedades organolépticas y nutricionales, etc.

El Molecular Pharming, es una de las aplicaciones de esta tecnología. Normalmente implica el uso de plantas (aunque también de animales y otros sistemas) como medio para la producción de compuestos de interés terapéutico o farmacológico, tanto para humanos como animales de granja o domésticos. Estos compuestos pueden ser desde anticuerpos, vacunas, hormonas, proteínas humanas, etc.  Aunque ninguna está comercialmente disponible aún, hay muchas en desarrollo y actualmente se encuentran en distintas fases de ensayo clínico. El uso de plantas para expresar proteínas suele ser más práctico, seguro y económico comparado con otros sistemas biológicos. Las plantas permiten la producción a un bajo coste ya que no se requiere el equipamiento tan caro usado para los sistemas microbiológicos.

Artículo completo en:  NAUKAS



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