Genética forense para identificar a los “padres” de los vinos

El mundo del vino siempre ha estado rodeado de misterio y tradición, pero detrás de cada botella hay una historia que va mucho más allá del sabor y la geografía: la genética. Gracias a avances en genética forense, científicos han logrado desentrañar el origen y la genealogía de las variedades de uva que producen los vinos más emblemáticos del planeta, como el Cabernet Sauvignon, el Chardonnay o el Tempranillo. Estas investigaciones no solo aportan conocimiento histórico, sino que también abren nuevas posibilidades para mejorar la viticultura y proteger la autenticidad de estos productos.

El ADN de la vid: claves para la identidad del vino

El proceso se basa en examinar el genoma de las vides mediante técnicas propias de la genética forense, como la identificación de secuencias repetidas cortas variables (microsatélites) que actúan como huellas genéticas únicas. Al comparar estas secuencias en distintas cepas, los científicos pueden establecer relaciones de parentesco, es decir, determinar qué variedades son las “madres” o “padres” de otras.

Por ejemplo, se ha descubierto que el Cabernet Sauvignon, una de las uvas tintas más prestigiosas del mundo, es fruto del cruce natural entre dos variedades muy valoradas también: el Cabernet Franc y el Sauvignon Blanc. Un dato revelador que confirma una mezcla genética entre uvas tintas y blancas, y desmonta la creencia de que cada vino proviene de una única línea genética.

Aplicaciones prácticas en viticultura y enología

Conocer el árbol genealógico de las variedades ayuda a mejorar el cultivo de la vid, al seleccionar genéticamente aquellas cepas con características deseables como resistencia a enfermedades, adaptación climática o perfiles de sabor específicos. Además, permite optimizar los procesos de crianza para potenciar las cualidades organolépticas del vino final.

Asimismo, la genética forense se ha convertido en una herramienta valiosa para la autenticación y control de calidad del vino. En un mercado mundial crecientemente globalizado y competitivo, existen falsificaciones y etiquetados fraudulentos que perjudican a productores legítimos y confunden a consumidores. La identificación genética aporta pruebas científicas inequívocas para garantizar la procedencia y la pureza varietal de las botellas.

El vínculo entre ciencia y tradición

Aunque el vino es un producto milenario con un fuerte arraigo cultural, estos avances científicos demuestran que la tradición y la innovación pueden ir de la mano. La genética aporta nuevas perspectivas sobre la historia agrícola que, hasta hace poco, se basaba solo en registros literarios o anecdóticos. Así se revalorizan antiguas variedades y se recuperan cépages olvidados que pueden tener gran potencial para el futuro.

En conclusión, la genética forense convierte cada sorbo de vino en una experiencia enriquecida, donde el placer sensorial se acompaña del conocimiento profundo sobre el origen y la identidad de lo que bebemos. Un auténtico matrimonio entre la ciencia y el arte que fortalece tanto la cultura vitivinícola como la seguridad y calidad para consumidores y productores por igual.

Descifrando el ADN de la vid

La genética forense aplicada al mundo del vino consiste en analizar y comparar secuencias específicas del genoma de la vid, conocidas como microsatélites o secuencias cortas repetidas variables. Estas funcionan como huellas digitales moleculares que permiten establecer relaciones con precisión casi unívoca entre distintas variedades. Al comparar el ADN de miles de vides, los científicos han podido identificar los “padres” de variedades modernas a partir de cruces naturales ocurridos hace siglos o milenios.

Un caso paradigmático es el del Cabernet Sauvignon, cuya ascendencia fue desconocida hasta que un estudio logró demostrar que es el resultado de un cruce natural entre el Cabernet Franc (uva tinta) y el Sauvignon Blanc (uva blanca). Este descubrimiento ha revolucionado la comprensión sobre la genética y la herencia de las uvas, mostrando que la diversidad genética del vino radica en mezclas complejas y muchas veces inesperadas.

Implicaciones para la viticultura moderna

Más allá de la curiosidad histórica, conocer la genealogía genética tiene aplicaciones prácticas de gran importancia. Ayuda a seleccionar cepas con características deseables, como resistencia a plagas o adaptabilidad a cambios climáticos, optimizando así la producción sostenible. También permite preservar variedades tradicionales que puedan estar en riesgo de desaparición, aportando diversidad genética que asegura la resiliencia del cultivo a largo plazo.

Estos datos genéticos también contribuyen a impulsar la investigación para mejorar las características organolépticas del vino, trabajando desde la vid hacia la copa con criterios científicos. Por ejemplo, se pueden elegir progenitores cuyos cruces potencien aromas específicos, estructura o perfil tánico, diseñando “padres” ideales para nuevas cepas de calidad superior.

Control de calidad y protección contra falsificaciones

En un mercado globalizado, la falsificación y el fraude en el vino son problemas recurrentes que perjudican tanto a consumidores como a productores legítimos. La genética forense aporta una herramienta inmejorable para autenticar vinos y garantizar la veracidad de sus etiquetas en cuanto a origen varietal y geográfico.

Al analizar muestras de vino o de uva, es posible confirmar si corresponden a una variedad declarada o si hay adulteraciones. Esta capacidad fortalece tanto el comercio internacional como la confianza del consumidor, asegurando que cada botella lleva consigo la historia genética genuina de su cepa.

Ciencia y tradición en perfecta convergencia

El arte del vino, que durante siglos ha sido transmitido de generación en generación, puede enriquecerse y garantizar su futuro con el rigor científico de la genética forense. Este enfoque permite descubrir historias ocultas de antiguas cepas, revitalizar patrimonios vitícolas y defender la cultura vinícola frente a los desafíos contemporáneos.

En definitiva, cada sorbo de vino contiene no solo sabores y aromas, sino también un legado genético minuciosamente trazado gracias a la ciencia. La genética forense convierte la degustación en una experiencia enriquecida de identidad y orgullo cultural, uniendo el saber del pasado con la innovación del presente para potenciar la calidad y confianza en uno de los placeres más antiguos de la humanidad.

  1. https://theconversation.com/genetica-forense-para-identificar-a-los-padres-del-cabernet-sauvignon-el-chardonnay-y-otros-vinos-263471
  2. https://mlibr.es/news/genetica-forense-para-identificar-a-los-padres-del-cabernet-sauvignon-el-chardonnay-y-otros-vinos?uid=216862
  3. https://es-us.noticias.yahoo.com/gen%C3%A9tica-forense-identificar-padres-cabernet-132256111.html
  4. https://x.com/elperiodico/status/1959347499837083814
  5. https://x.com/eldiarioes/status/1958632701721723259
  6. https://qoshe.com/the-conversation/gemma-marfany-nadal/gen-tica-forense-para-identificar-a-los-padres-del-cabernet-sauvignon-el-chardonnay-y-otros-/184628893
  7. https://www.threads.com/@soynadie/post/DNmDDlqsgVC/gen%C3%A9tica-forense-para-identificar-a-los-padres-del-cabernet-sauvignon-el-chardon
  8. https://es.linkedin.com/posts/theconversationes_gen%C3%A9tica-forense-para-identificar-a-los-activity-7364247895740506113-GiNO

Desarrollan variedad de yuca enriquecida en Vitamina B6

Toca Comer. Desarrollan variedad de yuca enriquecida en Vitamina B6. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Científicos suizos de la Universidad de Ginebra y de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich han desarrollado a través de ingeniería genética una nueva variedad de yuca que produce altos niveles de Vitamina B6. Los resultados de esta investigación han sido publicados en la revista Nature Biotechnology. Recordemos que la yuca es rica en calorías pero carece prácticamente de contenido vitamínico. La yuca cuenta con una cantidad mínima de Vitamina B6. Su presencia es tan escasa que para cubrir la cantidad diaria necesaria habría que consumir un kilogramo de yuca.

La profesora Teresa Fitzpatrick de la Universidad de Ginebra descubrió dos enzimas (PDX1 y PDX2) en Arabidopsis que están implicados en la producción de Vitamina B6 y que han sido utilizados para enriquecer a la yuca en dicho contenido vitamínico. Los científicos introdujeron los genes que codifican la producción de las enzimas en el genoma de la yuca, dando lugar a nuevas líneas de yuca enriquecidas en vitamina B6.

Ya se han realizado pruebas de campo y en invernadero, en las que se vio que las nuevas líneas de yuca son estables y que tiene lugar el enriquecimiento en Vitamina B6 buscado. Cuando estas líneas yuca estén disponibles para el público podría prevenir la deficiencia de Vitamina B6 que afecta a muchas personas, especialmente en África subsahariana, donde la yuca es considerada como uno de los cultivos básicos más importantes.

Fuente: Fundación Antama

En Estados Unidos se autoriza el consumo de un salmón transgénico capaz de crecer el doble de rápido

Toca Comer. En Estados Unidos autoriza el consumo de un salmón transgénico capaz de crecer el doble de rápido . Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) ha aprobado el primer animal modificado genéticamente por ingeniería genética para consumo humano. Se trata de un salmón capaz de crecer el doble de rápido que el convencional y que requiere menos alimento en su desarrollo. Este salmón es conocido como AquaAdvantage, nombre de la empresa estadounidense afincada en Massachusetts que desarrollado dicho pescado.

La FDA ha analizado a fondo esta nueva variedad y ha evaluado los posibles riesgos que podrían presentarse, concluyendo que el salmón AquaAdvantage cumple con todos los requisitos de seguridad para ser aprobado, seguridad tanto para el medio ambiente como para el consumo humano. Una aprobación que se ha dilatado en el tiempo porque, según ha argumentado la propia FDA, se trataba de la primera aprobación de un pescado MG y las evaluaciones han requerido más tiempo del habitual.

Ampliar en: Fundación Antama

Representantes del sector agroalimentario exigen a la UE una política coherente y con base científica

Toca Comer. Representantes del sector agroalimentario exigen a la UE una política coherente y con base científica . Marisol Collazos Soto, Rafael BarzanallanaLa plataforma ALIMENTOS CONCIENCIA celebró el pasado martes un desayuno de trabajo en el que representantes del sector agroalimentario han exigido a la Unión Europea (UE) una política coherente y con base en evidencias científicas. Productores agrícolas y ganaderos y responsables del comercio de materias primas han mostrado su preocupación por la peculiar situación regulatoria que viven los organismos modificados genéticamente (OMGs) en la UE.

Los miembros de la plataforma rechazaron tajantemente la iniciativa presentada por la Comisión el pasado mes de abril que permitiría a los Estados miembros la adopción de normas nacionales para restringir o prohibir por razones no científicas el uso de OMGs. Una propuesta demagógica, irresponsable e incoherente de la Comisión Europea, ya que va contra el impulso a la innovación y al desarrollo tecnológico que la UE ha marcado entre sus prioridades en la Estrategia 2020.

La plataforma ALIMENTOS CONCIENCIA resaltó la incongruencia de esta propuesta y advierte de los graves efectos que podría tener en un mundo globalizado que cada vez necesita producir más alimentos. Durante el desayuno de trabajo, el estadounidense Wayne Parrott, Profesor del Departamento de Cultivos y Ciencias del Suelo de la Universidad de Georgia, recordó que aunque la gente crea que los alimentos que consumimos hoy han existido toda la vida, no es así.

 

En su exposición citó declaraciones del propio Darwin quien reconoció que el hombre ha alterado tanto las hortalizas que sólo un experto en botánica podría reconocer las variedades silvestres de las que proceden. “Todos los cultivos han sido modificados genéticamente. La modificación genética es una práctica muy antigua, y la ingeniería genética es tan sólo una subcategoría de estas modificaciones”, destacó el experto.

En su exposición, Wayne Parrott resaltó que pese al debate existente en la UE en torno a la biotecnología agraria, la realidad es que los transgénicos forman parte de nuestras vidas desde hace muchos años y son aceptados socialmente. La gran mayoría de la ropa está elaborada con algodón transgénico, al igual que los billetes de toda la zona euro. Otro buen ejemplo es la insulina, obtenida a través de procesos biotecnológicos.

Fuente: fundación Antama

La planta de arroz es capaz de adoptar la inmunidad de otras especies vegetales

Toca Comer. La planta de arroz es capaz de adoptar la inmunidad de otras especies vegetales  Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Un nuevo estudio dirigido por la Universidad de California (Estados Unidos) evidencia que la inmunidad integrada de arroz se puede incrementar aún más cuando la planta recibe una proteína receptora de una especie de planta completamente diferente. En el estudio el equipo de investigadores han transferido al arroz un gen inmune de la planta modelo Arabidopsis, descubriendo que la planta de arroz expresaba este gen y producía las proteínas inmunes cuando sufría el ataque de una enfermedad bacteriana.

El estudio mostró que los receptores introducidos de las plantas Arabidopsis a través de la ingeniería genética fueron capaces de hacer uso de los mecanismos de señalización inmune incorporadas en las plantas de arroz. Esto permite que las plantas del arroz pongan en marcha una respuesta inmunitaria defensiva más fuerte contra las bacterias invasoras. Los hallazgos del estudio pueden ayudar a aumentar la salud y la productividad de arroz, alimento básico de la mitad de la población mundial.

“Nuestros resultados demuestran que la resistencia a las enfermedades en el arroz, y posiblemente de especies de cultivos relacionados, se podrían mejorar mediante la transferencia de genes responsables de receptores inmunes específicos de plantas dicotiledóneas en el arroz, que es un cultivo monocotiledóneas”, explica el autor Benjamin Schwessinger, del Departamento de UC Davis de Fitopatología.

Los receptores son proteínas especializadas que pueden reconocer patrones moleculares asociados con microbios causantes de enfermedades, incluyendo bacterias y hongos, en el comienzo de una infección. Estos receptores se encuentran en la superficie de las células vegetales, donde juegan un papel clave en el sistema de alerta temprana de la planta.

Fuente: Universidad de California

Frutas con el genoma editado

Toca Comer. Frutas con el genoma editado. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Un equipo de científicos de dos centros italianos –la Universidad de Turín y el Instituto Agrario San Michele– ha publicado un estudio en la revista Trends in Biotechnology en el que aseguran que las frutas transformadas sin genes extraños podrían tener mayor aceptación en la sociedad que los organismos genéticamente modificados (OGM), especialmente en Europa.

«El simple hecho de evitar la introducción genes foráneos hace que los cultivos modificados genéticamente sean más ‘naturales’ que los cultivos transgénicos obtenidos mediante la inserción de genes extraños», declara Chidananda Nagamangala Kanchiswamy, investigador del Istituto Agrario San Michele y coautor del trabajo.

Por ejemplo, los cambios en las características de las frutas pueden hacerse a través de pequeños retoques genéticos diseñados para aumentar o disminuir las cantidades de los ingredientes naturales que las células de la planta ya producen.

La ‘edición’ del genoma de la fruta ya es posible hoy en día debido a la llegada de las nuevas herramientas como las denominadas CRISPR y TALEN, además de por el conocimiento extenso y creciente de los genomas de las frutas.

Hasta ahora, estas herramientas de transformación sin agentes extraños no se han aplicado a la modificación genética de los cultivos de frutas. De hecho, la mayoría de las plantas de cultivo de frutas transgénicas se han desarrollado utilizando una bacteria de las plantas para introducir genes extraños. Solo se ha comercializado de esta forma la papaya, también debido a la estricta regulación en la Unión Europea (UE).

Fuente: álef

Absurdo doble rasero de los productos mutados

Toca Comer. Absurdo doble rasero de los productos mutados. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Si no eres un gran fan de la tecnología de los transgénicos, espera a conocer la extrañas prácticas que los científicos y las empresas de semillas mantienen ocultas. Los científicos empapan semillas y tejidos en químicos muy tóxicos o los someten a radiaciones ionizantes para causar daños aleatorios y cambios genéticos. Dañar el ADN de forma aleatoria causa efectos desconocidos que producen nuevas proteínas, lo que lleva a plantas con nuevas características.. La seguridad de estas nuevas variedades no se comprueba ni se evalúa su impacto ambiental. ¡Quieren ponértelas en la cena y alimentar a niños con ellas!

Es más, se ha hecho durante décadas. Sin oposición, sin exigencias de etiquetado, sin protestas, sin temor. Se aceptan en cultivos orgánicos y en la UE. ¡Vamo a hablar de los los cultivos mutados!

Con estos párrafos comienza un estupendo artículo de Kevin M. Folta en “Science 2.0″ denunciando el absurdo doble rasero con el que se miden los cultivos transgénicos y los cultivos mutados.

Nadie se suele preocupar de eso cuando se come un fresón o un pomelo rosado, productos hortofrutícolas que han sido obtenidos sometiendo a la planta original a agentes mutagénicos como la colchicina o los rayos gamma.

Frente a la tecnología de transgénesis, que modifica de 1 a 3 genes perfectamente localizados, los daños aleatorios que los agentes mutagénicos causan no permiten que se conozcan las modificaciones producidas en el ADN de los cultivos mutados lo que hace imposible predecir sus consecuencias en la aparición de alérgenos, toxinas o la variación de su valor nutricional.

Estos cultivos (de los que existen más de 3000 variedades) no pasan por los test de bioseguridad de un transgénico ni se evalúa su impacto ambiental. No convocan manifestaciones de Greenpeace ni los activistas reclaman que se etiqueten por su derecho a saber. Ah, y también se patentan.

¿Debemos echarnos las manos a la cabeza y correr en círculos? No: los cultivos mutados han demostrado que son seguros y llevan en nuestra cesta de la compra desde hace décadas.

Esta situación de doble rasero debe hacernos reflexionar sobre como la opinión pública enfoca el tema de los transgénicos. Aunque se demuestra una y otra vez su seguridad, continúan enfrentándose a prejuicios, miedos y leyendas urbanas.

Fuente: 1/4 DE AMBIENTE

Licencia Creative Commons

Nueva técnica para detectar fraudes en el aceite de oliva

Toca Comer. Nueva técnica para detectar fraudes en el aceite de oliva. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

El fraude en la industria del aceite de oliva aparece con cierta frecuencia a pesar de los controles específicos realizados por las autoridades sanitarias. Dicho fraude consiste entre otros en la generación de mezclas de aceites de muy baja calidad como si se tratase de aceite de oliva, engañando por tanto al consumidor. El aceite de oliva no sólo se mezcla con aceites de otros orígenes como por ejemplo aceite de avellana, cuyo perfil es muy similar lo que facilita el fraude, sino también con aceites desodorizados.

También es muy frecuente el etiquetado del aceite haciendo referencia a prestigiosos orígenes varietales o geográficos, que no se corresponden con el origen real del aceite envasado. Normalmente, estas prácticas no conllevan riesgos para la salud de los consumidores, aunque pueden representar un claro perjuicio económico y que no se cumplan los condicionamientos de calidad claramente establecidos por las normativas existentes.

Un grupo de investigadores de la Estación Experimental del Zaidín (EEZ), centro perteneciente a la Agencia Estatal Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha desarrollado una técnica molecular para la caracterización del origen varietal del aceite de oliva basada en el uso de marcadores de ADN de tipo microsatélite (SSR, Simple Sequence Repeats) amplificados por PCR (Reacción en Cadena de la Polimerasa).

Esta técnica permite a estos investigadores saber si una muestra de aceite de oliva procede realmente del prensado de la aceituna de la variedad indicada o si se ha llevado a cabo alguna mezcla añadiendo otros aceites no declarados, fabricando así un aceite generalmente de peor calidad.

“La nueva técnica que hemos desarrollado es similar a la utilizada a partir de muestras recolectadas del árbol como son las hojas, pero en este caso aplicada a muestras de aceite. En este último caso, la aplicación de esta técnica detecta las posibles operaciones fraudulentas utilizando la mezcla con aceites de otras especies u orígenes varietales, lo que también aporta generalmente información sobre el origen geográfico del aceite” explica Juan de Dios Alché Ramírez investigador responsable de este proyecto.

Fuente:  DESQBRE

 

Alimentómica, un enfoque a las ciencias de la nutrición y de los alimentos

Toca Comer. Alimentómica, un enfoque a las ciencias de la nutrición y de los alimentos. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Genómica, transcriptómica, proteómica, metabolómica, … Vivimos en la era de la “narcisómica” como decía Carina Dennis en Nature. Hay ómicas de todo lo habido y por haber, incluso de las ciencias de los alimentos y de la nutrición. Ya existían la nutrigenómica y la nutrigenética, pero para englobarlas el español Alejandro Cifuentes, del Instituto de Investigación en Ciencias de la Alimentación, CIAL (UAM-CSIC), introdujo en el año 2009 la alimentómica (foodomics en inglés, que a Cifuentes le gusta traducir por foodómica); en realidad el término ya había sido usado en páginas web desde 2007, pero su primera aparición en una revista impactada es de Cifuentes. Según la página web del Laboratory of Foodomics, la alimentómica denomina una “nueva disciplina que emplea técnicas ómicas para investigar los alimentos, incluyendo sus múltiples conexiones con la nutrición y la salud.” El secreto, como el de todas las ómicas, es el empleo de herramientas de alto rendimiento para el análisis masivo de datos, lo que llaman big data, en el contexto de las ciencias de los alimentos y con el objetivo de mejorar la nutrición humana y sus consecuencias para la salud. JAL nos los contó de forma breve en “Entre Probetas” (escucha el audio del programa de RNE). En Diciembre de 2012 la revista Analytical Chemistry dedicó la portada a la alimentómica. Aunque todavía no forma parte del Omics Gateway de Nature, auguro que no faltará mucho para ello.

Hoy en día, los alimentos son algo más que una fuente de energía y de placer (la buena mesa), también son fundamentales para promover la salud. La expresión génica de cada individuo influye en su salud y en cómo le afecta su dieta. Desde un punto de vista molecular, los alimentos son complejos en extremo. La alimentómica pretende ayudar a solventar los nuevos retos que la seguridad, la calidad y la trazabilidad alimentarias tienen que hacer frente. Entre ellos el análisis de contaminantes y alérgenos, el descubrimiento de biomarcadores para detectar productos peligrosos y la capacidad de detectar problemas de seguridad alimentaria antes de que afecten a los consumidores, por citar unos pocos. Le deseo un futuro prometedor a la alimentómica.

Ampliar en:  Francis (th)E mule Science’s News

Nueva prueba de ADN para identificar integrantes de alimentos

Toca Comer. Nueva prueba de ADN para identificar integrantes de alimentos. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Científicos de la Universidad de Maguncia han desarrollado un nuevo procedimiento para determinar con precisión la cantidad de animales, plantas, microorganismos y sustancias en los alimentos.

Casi todos los productos alimenticios contienen el material genético de las especies de animales y plantas que se utilizaron en su preparación. Los científicos del Instituto de Genética Molecular, Investigación y Consultoría de Seguridad Genética en la Universidad Johannes Gutenberg de Mainz (JGU), en Alemania, han desarrollado un nuevo procedimiento de detección que proporciona alta sensibilidad, al análisis cuantificable de animales, plantas y sustancias microbianas presentes en los productos alimenticios. Para ello, los investigadores han adaptado las últimas técnicas de secuenciación de ADN, que son de otra manera actualmente empleadas en la genética humana para descifrar la información genética de miles de pacientes.

«El aspecto innovador en comparación con los métodos convencionales de detección de ADN tales como la reacción en cadena de la polimerasa, o PCR, para abreviar, es que por medio de análisis bioinformático de todos los datos de ADN biológicos disponibles en todo el mundo es como se puede identificar la presencia de material de especies que de otra manera no se esperaba. Y, utilizando un método sencillo digital de contar fragmentos cortos de ADN, que probablemente también será capaz de determinar la incidencia relativa de material individual relacionado con las especies con mayor precisión que antes era el caso «, explica el genetista molecular Profesor Dr. Thomas Hankeln , que desarrolló el método en colaboración con el profesor Bertil bioinformaticist Schmidt, Ph.D. y sus colegas de las autoridades de control de alimentos de Alemania y Suiza.

En estudios experimentales, los investigadores fueron capaces de utilizar el nuevo método de ADN para detectar la presencia de un contenido de 1% de carne de caballo en los productos y para determinar la cantidad real con un alto nivel de precisión. Los investigadores encontraron incluso ligeras trazas de ADN de mostaza añadida, altramuz y soja en una salchicha de ensayo preparado para la calibración, algo que también podría ser de interés con respecto a las pruebas de alergia de los alimentos.

Debido a su potencial, el método – conocido como «All-Food-Seq» por sus desarrolladores – ya ha atraído la atención de los expertos de inspección de alimentos. «Este método es muy interesante en relación con los esfuerzos para promover la trazabilidad molecular de los alimentos», dijo Hermann Broll del Instituto Federal de Evaluación de Riesgos de Berlín y el Dr. René Köppel del Laboratorio Cantonal de Zurich en Suiza. El método desarrollado por los científicos de Mainz  ha de ser validado en comparación con las técnicas convencionales de detección, en un futuro próximo.

Johannes Gutenberg Universitaet Mainz
Imagen: mknowles via photopin cc

Las bisabuelas pueden ser responsables de la obesidad actual

Toca Comer. Las bisabuelas pueden ser responsables de la obesidad actual. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

No importa qué tan sana sea la vida que llevamos, los tóxicos medioambientales a los que se expusieron nuestras madres, abuelas e incluso bisabuelas durante el embarazo pueden influir en las enfermedades que desarrollemos.

Investigadores de la Universidad de Washington se dieron a la tarea de hacer una lista de químicos que encontramos a diario en el ambiente y que, debido a la epigenética, causan enfermedades generaciones después.

Dos trabajos liderados por el biólogo molecular Michael Skinner, publicados por separado en PLOS ONE y Reproductive Toxicology, indican que la exposición a plastificadores -presentes en botellas de plástico- y a hidrocarburos -como el combustible de aeronaves-, pueden ser una causa de obesidad tres generaciones más tarde.

También pueden influir en el desarrollo de enfermedades de riñón, próstata, testículos y ovarios, así como en anormalidades relacionadas a la pubertad.

«Es la primera vez que probamos estas dos exposiciones medioambientales y descubrimos que los dos (químicos) promueven enfermedades transgeneracionales», le explicó Skinner a BBC Mundo.

Este fenómeno se debe a la «herencia transgeneracional epigenética». Al mismo tiempo que los animales (incluidos los humanos) heredan características de las secuencias de ADN de sus padres, también tienen una herencia epigenética con la activación o desactivación de algunos genes.

Vea: Epigenética, la nueva frontera de la medicina

Ampliar en: BBC  MUNDO 

La coliflor transgénica no presenta ningún peligro

Toca Comer. La coliflor transgénica no presenta ningún peligro . Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Hace unos días, salió publicado un artículo que afirmaba que una nueva investigación había encontrado un «gen tóxico» presente en muchos alimentos modificados genéticamente que previamente había sido pasado por alto por los reguladores y ponía en duda la seguridad de los alimentos transgénicos aprobados.

Los autores de una nueva investigación, la Dra. Nancy Podevin y el profesor Patrick du Jardin, opinan diferente:

«Se ha sabido desde hace algunos años que una secuencia de ADN utilizada para activar y desactivar los genes (un interruptor de genes) en algunas plantas transgénicas también forma el extremo de la cola de un gen de un virus en el mosaico de virus de la coliflor. Este virus vegetal de origen natural es ubicuo en las plantas y los alimentos derivados, tanto transgénicos como no transgénicos, y no plantea problemas de seguridad para la salud humana ni animal«.

«A la luz de los recientes avances en la comprensión de cómo se comporta este gen cuando se produce dentro de un virus, hicimos una evaluación completa del riesgo de la parte del mosaico de virus de la coliflor utilizándolo como un interruptor genético. Mirábamos cómo la presencia de parte de este gen viral puede afectar la fisiología de las plantas modificadas genéticamente. Estudiamos las variantes del gen interruptor que se introducen en las plantas transgénicas y las condiciones en que este segmento de gen podría ser activado para producir un fragmento de la proteína viral, en detalle. No se identificó ningún riesgo para la salud humana cuando este gen estuvo presente en plantas modificadas genéticamente».

Fuente: GMO Pundit

Polonia era el país de origen del ADN equino encontrado en las hamburguesas de vacuno en Irlanda

Toca Comer. Polonia era el país de origen del ADN equino encontrado en las hamburguesas de vacuno en Irlanda. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Simon Coveney, ministro de Agricultura de Irlanda, ha anunciado que una investigación de su departamento junto a la Autoridad para la Seguridad Alimentaria de Irlanda (FSAI) ha mostrado que algunas de las materias primas utilizadas en las instalaciones de ABP en Silvercrest para hacer hamburguesas de vacuno tenían «niveles significativos» de ADN de caballo procedente de Polonia.

La realización de una serie de pruebas adicionales mostraron la presencia de un 20% de ADN de carne equina dentro de las materias primas para la elaboración de carne picada, procedentes de Polonia.

Este producto estaba elaborado con recortes de bajo valor y procedía de varios mataderos, habiendo sido importado congelado. Desde las autoridades polacas ya se ha puesto en marcha una investigación para determinar el origen de la carne de caballo comercializada como si fuera de vacuno.

El ministro también quiso recordar que no se había encontrado carne de caballo en ninguna de las muestras de origen irlandés analizadas.

Fuente:  eurocarnedigital

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