Alimentos infantiles contaminados con plomo

Toca Comer. Alimentos infantiles contaminados con plomo. Marisol Collazos Soto, Rafael BarzanallanaEn algunos países, papillas infantiles, zumos, fármacos, agua embotellada y alimentos como el arroz contienen una cantidad de plomo, sí como de otros metales pesados por encima de los límites legales que denuncian la toxicidad estos metales pesados. Más aun, al margen de enfermedades, se han detectado al menos medio millón de niños en EE.UU., de entre uno y cinco años afectados por contener en sus cuerpos dosis de plomo extremadamente peligrosas para la salud. Desde aquél país se lanza una nueva demanda contra las empresas agroalimentarias que comercializan alimentos ¿supuestamente envenenados? contra bebés.

Después de un envenenamiento alimentario determinado, al rastrear su origen/procedencia, se encontró que el alimento había salido de Asia, alcanzado Mesoamérica, en donde se cambiaron etiquetas, lugares de origen, etc. De allí fue enviado a Europa en donde nuevamente se realizó la misma operación, etc.

Se puede pagar mucho por un alimento infantil, presuntamente de los más sanos y nutritivos.  Ahora bien: ¿Quién garantiza la salubridad del alimento? En el caso citado  logró encontrarse y desmembrase  la trama oculta (pero lamentablemente no se identificó a la mayoría de los responsables), pero a menudo no hay manera de detectar el origen y la cadena de fraude que implican muchos países y continentes

Fuente:  Un Universo invisible bajo nuestros pies

Distinción automática de variedades de ceveza

Toca Comer. Distinción automática de variedades de ceveza. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Unos investigadores españoles han creado una “lengua electrónica” capaz de distinguir el gusto de diferentes variedades de cerveza, primera etapa para la creación de un robot dotado con esta capacidad.

El prototipo, presentado en la revista científica especializada Food Chemistry, tiene un nivel de precisión del 82%.

Basado en el funcionamiento de la lengua humana y de las papilas ultrasensibles, el “concepto de lengua electrónica consiste en utilizar una paleta de sensores genéricos que reaccionan a una serie de componentes químicos determinados”, resume en un comunicado Manel del Valle, químico de la Universidad Autónoma de Barcelona.

La lengua española está integrada por 21 electrodos iónicos que reaccionan a diferentes sustancias, como amonio, sodio, nitratos o cloruros.

El espectro de señales que genera la lengua artificial se ha ido graduando en función de los diferentes tipos de cerveza que ha ‘probado’.

Fuente: Universidad Autónoma de Barcelona

Alimentos importados de China tienen altas tasas de contaminación

Toca Comer. . Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Un estudio ha demostrado que los pesticidas son el problema número uno reportado por los consumidores de todo el mundo sobre los alimentos importados de China. Food Sentry, reportó casi 1000 violaciones normativas en alimentos en 73 países después de realizar pruebas de laboratorio a productos de origen extranjero.

El estudio encontró que China era el país con el número más alto de incidentes, por ello, en segundo estudio, el análisis se centró en los productos contaminados de origen chino durante un período de 15 meses.

Hoy en día en todo el mundo, las tiendas venden miles de productos importados de China, y los rumores sobre su baja calidad llevaron a realizar esta investigación en profundidad.

Los pesticidas son el problema número uno, se encontraron 32 pesticidas distintos en los alimentos chinos, sobre todo en productos agrícolas, frutas y especias. En un caso, una muestra de comino tenía seis plaguicidas diferentes (acetamiprid, carbendazima, profenofos, cipermetrina, hexaconazol y Ethion) detectados en las pruebas de laboratorio.Los Mariscos fueron los alimentos con un mayor registro de pesticidas, sobre todo antibióticos, por ejemplo la leuco- malaquita verde (un metabolito de malaquita verde), la enrofloxacina y la ciprofloxacina (fluoroquinolonas), y contaminación con sulfametoxazol(sulfonamida).Se detectaron químicos en exceso, que sobrepasaban los montos aprobados, como el dióxido de azufre, otros tipos de sulfitos no especificados, formaldehídos, tintes para colorear y sacarina sódica. También se detectó hidróxido de sodio en la leche, también conocido como sosa cáustica o lejía, la sustancia química que se utiliza para regular la acidez en los alimentos.Se encontró también contaminación con metales tóxicos una amplia gama de productos, aunque no en un gran número de muestras. El exceso de plomo se encuentra en las algas y la canela, el cadmio en la canela, la médula de bambú y cangrejo; el mercurio en las fórmulas infantiles. La FDA de los EE.UU. no hace pruebas rutinarias de metales tóxicos en las importaciones, excepto de mercurio.

Fuente: Ciencia y Tecnología Alimentaria

 

Residuos de pesticidas y marketing del miedo

Toca Comer. Residuos de pesticidas y marketing del miedo.. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

La quimiofobia es un buen argumento para vender, sobre todo comida. La estrategia consiste en asustarte diciendo que nos están envenenando con las porquerías que ponen en la comida para acto seguido venderte su producto, que por supuesto es natural, sin conservantes ni colorantes (aunque suela haber un asterisco que ponga sin colorantes ni conservantes «añadidos»). Por otra parte una forma de publicitar los productos ecológicos es decir que son más sanos porque los productos convencionales tienen restos de pesticidas y los ecológicos no, y según afirman, esos restos de pesticidas pueden suponer un problema para la salud. El problema, como siempre, viene de contrastar esta publicidad con la realidad, porque acaba quedando claro que es un ejemplo más de publicidad engañosa. No olvidemos que la consumo ecológico es minoritario, y prácticamente nadie puede basar el 100% de su alimentación de productos ecológicos, es decir, que cerca del 90 % de la población se alimenta a base de los «malísimos» alimentos convencionales y el 100% de la población los consume de alguna u otra forma. El volumen de población es suficientemente elevado como para hacer un estudio en condiciones, puesto que si estas afirmaciones son ciertas, todos nos estamos envenenado. Pues lo cierto es que la esperanza de vida sigue subiendo y España goza con la más alta de Europa, a pesar de estar en la cola de consumo de alimentos ecológicos. Este aumento puede tener la consecuencia negativa de que aumenten enfermedades asociadas con la edad como puede ser el cáncer. Incluso con esto, la mortalidad por cáncer está bajando, principalmente por el aumento del diagnóstico precoz. Por lo tanto, vender algo «natural» o «ecológico» argumentando que lo convencional es tóxico, es rotundamente falso.

Por lo tanto si alguien te vende comida ecológica diciéndote que la convencional te está envenenando por los pesticidas, te está engañando. La comida es segura. Las trazas que puedan aparecer en general están dentro de los límites. Y los ecológicos no están libres de pecado ni de pesticidas.

Artículo completo en:  Los productos naturales ¡vaya timo!

Lechugas más frescas con menos agua

Toca Comer. Lechugas más frescas con menos agua. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

La investigación realizada por el proyecto europeo de investigación Veg-i-Trade, ha encontrado que los productores de lechuga puede reducir el 25% del agua de riego utilizada en el campo. Usar menos agua aumenta la vida útil de lechuga fresca cortada, reduce los costos de cultivo, mejora la sostenibilidad y, sobre todo, se anticipa a la escasez de agua debido al cambio climático.

El cambio climático puede conducir a la escasez de agua y temperaturas más altas. Sabiendo que el 85% del agua consumida se utiliza en la agricultura, uno de los retos para los productores mediterráneos es reducir el uso del agua, haciendo el manejo más eficiente del agua. El Departamento de Ciencia y Tecnología de Alimentos del centro de investigación español CEBAS-CSIC y socio de Veg-i-Trade, ha investigado la influencia de diferentes dosis de riego de agua sobre las características de calidad y seguridad de las lechugas recién cortadas, más específicamente romana y iceberg lechuga. Durante tres años, los diferentes ensayos de campo se han realizado en una granja experimental de ‘Primaflor’, uno de los productores de lechuga más importantes de Europa y socio de Veg-i-Trade, en Pulpí (Almería, España). Diferentes dosis de agua de riego se han utilizado: 50% agua y 25% más, 50% agua y 25% menos, y la cantidad normal.

Los resultados muestran que el uso de 25% menos de agua de riego, prolonga el período de almacenamiento (vida útil), disminuye el pardeamiento en el borde de corte de piezas de lechuga, y conserva la calidad microbiológica. Los efectos opuestos y por lo tanto negativo se han encontrado cuando el 25% y 50% de agua de riego más se ha utilizado.

Las ventajas de estos hallazgos son múltiples. En primer lugar, se obtiene una mejor lechuga. Además de esto, el uso de agua significativamente menor para hacer crecer la lechuga tiene un efecto económico directo. En un período de crisis económica cada reducción de costos es vital para la viabilidad de las empresas de los agricultores. El estudio de caso de estudio demostró una reducción de 200 € por hectárea y por año debido a la gestión del agua óptima. Este enfoque contribuye también a responder de manera proactiva a la escasez de agua emergiendo como uno de los desafíos globales en un mundo sostenible.

Esta investigación es parte del proyecto europeo Veg-i-Trade. Desde mayo de 2010 hay 23 socios internacionales que investigan virus, bacterias tales como E. coli., Micotoxinas y residuos de plaguicidas en los productos frescos. Veg-i-Trade estudia el posible impacto de la globalización y el cambio climático en la seguridad alimentaria de los productos frescos. El proyecto está siendo coordinado por el Departamento de Inocuidad de los Alimentos y Calidad Alimentaria de la Universidad de Gante (Bélgica) y cuenta con socios procedentes de universidades, institutos de investigación, las PYME hasta grandes socios industriales en 10 países diferentes.

Coca-Cola encuentra fungicida en el jugo de naranja

Toca Comer. Minute Miad y Tropicana con fungicidas. Marisol Collazos Soto
Coca-Cola ha advertido a la FDA (EE.UU.) que se han encontrado restos de fungicida en su jugo de naranja.

Coca-Cola anunció que había encontrado un fungicida no autorizado en su jugo de naranja, pero la empresa que envasa bajo dos marcas Simply Orange y Minute Maid, no dirá  cual de las marcas  ha mostrado el fungicida en los análisis.

Su competitior Pepsico Inc que hace el jugo de naranja Tropicana también ha encontrado fungicida en su jugo de naranja.

Los fungicidas son productos químicos utilizados para detener los hongos y el moho que crece en frutas y verduras. Algunos de ellos pueden ser dañinos para el ser humano si se ingieren.

La mayoría de los jugos de naranja están hechas de una mezcla de jugos de todo el mundo. Se cree que era el zumo de naranja de Brasil, el que estaba contaminado.

«Este es un tema que afecta a cualquier empresa que produzca productos en los EE.UU. con el jugo de naranja de Brasil», dijo el portavoz de Coca-Cola, Dan Schafer.

La FDA ha dicho que los niveles de fungicida que se encuentran en el jugo no son perjudiciales, por lo que no va a retirar los productos de los estantes.

«Los alimentos ecológicos tienen más riesgos sanitarios y no son mejores para el medio ambiente»

Los alimentos ecológicos son hasta cuatro veces más caros y no hay ninguna evidencia científica de que sean mejores para la salud o el medio ambiente, según José Miguel Mulet. Este Doctor en química y profesor de la Universidad Politécnica de Valencia ha publicado el libro «Los productos naturales ¡vaya timo!». Mulet recuerda que las alertas sanitarias en producción ecológica son mayores, aunque reconoce que en porcentajes bajos, y que la normativa que se aplica a estos productos permite en ocasiones prácticas incluso perjudiciales para el medio ambiente.

¿En qué se basa para hacer las afirmaciones recogidas en su libro?

Hay miles de estudios. Los más completos se publicaron en 2009 y 2010. Se revisaron todos los estudios comparativos entre alimentos convencionales y de producción ecológica de los últimos 50 años. Se buscaron diferencias en calidad nutricional o efectos sobre la salud. La conclusión fue que en general las propiedades eran similares. También muchas prácticas autorizadas en agricultura ecológica suponen un mayor nivel de emisiones de dióxido de carbono (CO2) o de otros gases de efecto invernadero, como metano u óxido nitroso. En cuanto al precio, puede llegar a ser tres o cuatro veces más alto. En tiempos de crisis, no creo que aporten nada a la sociedad. La comida, como cualquier otro producto de primera necesidad, debe ser segura y barata. Todo el mundo merece tener acceso a la alimentación.

 

¿Por qué se ha asociado la infección de E. coli a un cultivo de agricultura ecológica?

La E. coli es una bacteria fecal y la agricultura ecológica utiliza fertilizantes naturales, que son ricos en esta bacteria y ocasionan problemas de vez en cuando. No obstante, señalar a los productores españoles ha sido una precipitación irresponsable de las autoridades alemanas.

¿No hay controles de calidad / sanitarios para los productos ecológicos?

En principio, estos productos están sujetos a la misma legislación sanitaria que los convencionales, con alguna salvedad, como el nivel de micotoxinas admitido. Pero a efectos prácticos la producción ecológica es un acto administrativo. La normativa ecológica no se mete en cuestiones de sanidad, seguridad alimentaria o calidad nutricional. Si se cumple el reglamento de agricultura ecológica, la agencia certificadora da el sello. Es como la ITV del coche.

¿Por qué cree que la agricultura ecológica se defiende sin espíritu crítico, a diferencia de otros productos que reciben todo tipo de ataques?

La agricultura ecológica apela a nuestras emociones, no a nuestra razón. Todos queremos proteger el medio ambiente. La cuestión es cómo. A veces, las normativas de los países presentan severas discrepancias y contradicciones entre ellas. La Unión Europea (UE) tiene una, mientras en Estados Unidos coexisten cinco. La normativa europea se basa en que todo lo que se aplique en un cultivo sea de origen natural. Tiene poco de científico y mucho de ideológico. Las propiedades de cualquier material dependen de su composición, no de su origen. No soy contrario a la conservación del medio ambiente, sino a las normas que no sirven para ese fin.

¿Qué hay de malo en querer consumir productos que no han recibido fertilizantes o plaguicidas químicos y han sido respetuosos con su entorno?

En la naturaleza todo es química. La agricultura ecológica también utiliza fertilizantes o plaguicidas. El problema es que la base de su autorización lleva a aberraciones como la utilización de sales de cobre como fungicida, que son muy contaminantes para el suelo y los acuíferos, sin olvidar el impacto ambiental de la minería de cobre. También hay insecticidas como el Espinosad, con poquísima especificidad y fatal para las abejas. Las prácticas ecológicas no siempre son respetuosas con el entorno. Hay insecticidas o fertilizantes de síntesis mucho más específicos y menos agresivos para el medio ambiente, pero no los utilizan por «artificiales». Además, al emplear técnicas que no ofrecen la mejor producción, necesitan más suelo agrícola para alimentar a todo el mundo y este se tiene que quitar al bosque o a la selva. Resulta una producción que tiene poco de ecológica.

¿Qué consejos daría a los consumidores para hacer un consumo crítico de estos productos?

Que consuman lo que más les guste y mejor se ajuste a sus bolsillos. Hoy por hoy, el certificado de producción ecológica no garantiza que sea mejor para el medio ambiente, ni más sano, ni que esté más bueno. Y sobre todo, que intente consumir productos producidos en la UE. Han superado un control de calidad y de impacto ambiental muy riguroso y, además, evita emisiones por el transporte.

Entrevista completa en:  EROSKI CONSUMER

 

 

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