Categoría: Encuestas
Los consumidores confunden los tipos de azúcares en las bebidas

Muchos estadounidenses ignoran cuánto y qué tipos de azúcares contienen lo que beben, según demuestra un nuevo estudio, aunque aquellos a los que les preocupa el consumo de azúcar tienden a lograr evitarla.
La confusión es comprensible. Las gaseosas comunes y muchas bebidas frutales y deportivas contienen azúcares agregados, como la sacarosa o el jarabe de maíz rico en fructosa, mientras que el 100 por ciento de los jugos de frutas contienen azúcares naturales solamente.
La leche también incluye azúcar natural, aunque no es dulce. Las gaseosas dietéticas son dulces, pero no contienen azúcar.
“Algunas guías alimentarias llaman la atención sobre las bebidas ‘azucaradas’”, la autora principal, Gail Rampersaud, del Instituto de Alimentos y Ciencias Agrícolas de University of Florida, Gainesville.
El equipo de Rampersaud le envió un cuestionario online a 3361 adultos estadounidenses, que respondieron sobre su dieta, incluido el consumo de bebidas sin alcohol, y los tipos y cantidades de azúcar en distintas bebidas. Además, les preguntaron cómo utilizaban las etiquetas de los alimentos y qué sabían sobre nutrición y salud en general.
Todos los días, los participantes bebían más de cuatro tazas de agua y dos tazas y media de “otras bebidas”, como café y té. Lejos, les seguían las bebidas dulces, la leche, las bebidas dietéticas y los jugos de frutas.
El 96 por ciento identificaba a las gaseosas comunes como bebidas azucaradas, pero sólo tres cuartos sabía que esos productos contienen azúcares agregados, según publica el equipo en Nutrition Research.
La mitad de los participantes se refirió a las bebidas y los cócteles frutales junto con las bebidas deportivas como “azucaradas”. El 60 por ciento mencionó correctamente que las bebidas frutales y deportivas contenían azúcares agregados y que la mitad sabía que lo mismo ocurre con el coctel con jugo de arándanos rojos.
Podría ser que muchos utilizaran la palabra “azucaradas” como “dulce”, sin importar el tipo de endulzante. De hecho, el 45 por ciento identificó de esa manera a las gaseosas dietéticas y sólo un cuarto estaba seguro de que esas bebidas no contienen azúcar.
Otro 40 por ciento incluyó en la lista de bebidas azucaradas a los jugos de frutas 100 por ciento naturales, que sólo contienen azúcares naturales, no agregados.
Más de un tercio de los participantes pensó equivocadamente que la leche no contiene azúcar y menos de un cuarto acertó al señalar que incluye un azúcar natural llamado lactosa.
A la mitad de los participantes le preocupaba la cantidad total de azúcar en sus bebidas y menos del 40 por ciento estaba preocupado sólo por los azúcares agregados. La mayoría de ellos decidía qué beber teniendo en cuenta esos intereses. Rampersaud opinó que no deberían evitarse todas las bebidas dulces.
Los jugos de frutas, por ejemplo, aportan vitaminas. “Si las guías alimentarias aconsejan reemplazar las bebidas azucaradas (con la intención de eliminar los productos con azúcares agregados), nuestros resultados sugieren que las bebidas ricas en nutrientes que sólo incluyen azúcares naturales, como el jugo de naranjas 100 por ciento natural, también podrían desaparecer de la dieta”, comentó.
Eso significa que los consumidores podrían perder los beneficios nutricionales y para la salud de algunas bebidas.” Además, podrían seguir ingiriendo productos que ignoran que contienen azúcar agregada. Por eso, Rampersaud está a favor de incorporar los azúcares agregados en la información nutricional de los alimentos.
Fuente: Alimentariaonline
Los hogares españoles superan la media europea en consumo de pescado

Los hogares españoles encabezan la media europea con 43 kilogramos de productos del mar consumidos al año, frente a los 18 kilogramos de media europea, lo que confirma una demanda estable en el sector.
Según datos de Kantar Worldpanel, siete de cada 10 euros de los que se dedican a la compra de pescado son para pescado fresco, si bien solo se consume en España 2.4 veces de las 14 oportunidades que, entre comidas y cenas, hay en la semana.
Àngels Segura, responsable del área de Productos del Mar de AECOC, asegura que el 61,7% de los encuestados afirma que compra habitualmente estos productos en el supermercado. Prevalece asimismo, la confianza del consumidor en el servicio en el mostrador, ya que un 61,2% afirma que se siente más satisfecho cuando es atendido por una persona que conoce los productos frescos.
Asimismo, según los consumidores, se valora el trato personal y el asesoramiento en el momento de la compra de productos del mar. También destaca en la compra tradicional la frescura y variedad de producto, así como la mayor rotación. Todo ello son aspectos que Eroski ha tenido en cuenta para platear su nueva pescadería, la innovación y la sostenibilidad son factores cada vez más importantes en la decisión del consumidor.
Fuente: ClubDarwin.NET
Pepsi se vende menos que Coca-Cola aunque Pepsi sabe mejor

Hace unas décadas, Pepsi salió ganadora en una prueba de degustación pero Coca-Cola continuó liderando el mercado. Pepsi gustaba más a mayor cantidad de personas, pero mayor cantidad de personas seguían comprando Coca-Cola.
Sin embargo, en 2003, Read Montague, director del Laboratorio de Neuroimágenes del Baylor College of Medicine en Houston, exploró en más profundidad los resultados del experimento. Con la ayuda de la resonancia magnética funcional, repitió el experimento midiendo los cerebros de 67 participantes.
En primer lugar, se les preguntó a los voluntarios si preferían Coca-Cola o Pepsi, o si no tenían preferencia alguna. De nuevo se descubrió que los voluntarios registraron un incremento mayor de la actividad en el putamen ventral, una región del cerebro que se estimula ante un sabor agradable, cuando bebían Pepsi.
Lo interesante vino luego, tal y como explica Martin Lindstrom en Buyology:
La segunda vez, el doctor Montague decidió permitir que los individuos vieran cuál de las dos bebidas degustarían antes de hacer la prueba. Resultado: el 75 % de los participantes afirmaron su clara preferencia por Coca-Cola. Además, Montague también observó un cambio en la localización de la actividad cerebral. Además de activarse el putamen ventral, se producía un aumento del flujo sanguíneo en la corteza prefrontral interna, una porción del cerebro encargada, entre otras funciones, del pensamiento y discernimiento.
Todo esto llevó al doctor Montague a concluir que había dos zonas del cerebro comprometidas en una lucha de fuerzas entre el pensamiento racional y el emocional y que, durante ese milisegundo de lucha e indecisión, las emociones se sublevaban como soldados amotinados para vencer la preferencia racional a favor de Pepsi, y era en ese preciso instante en que venía Coca-Cola.
Es decir, que tan importante era la calidad del producto como su historia, su logotipo, su diseño y su fragancia, sus recuerdos de infancia, los anuncios impresos y televisados aparecidos a lo largo de años, etc.
Lo cual también explicaría, por ejemplo, la preferencia de tanta gente por el café del Starbucks, cuando dicho café no tiene una calidad especial. Podéis leer algo más sobre ello en ¿Por qué el café del Starbucks es tan caro?
Y, por descontado, también influye decisivamente en marcas como Apple, que en el mundo de la tecnología cuida tanto sus características intrínsecas como su aspecto cool. Podéis leer más en El poder de los símbolos: la manzana de Apple provoca que seamos más creativos.
Fuente: XatakaCIENCIA
Desconfianza en los alimentos chinos
El 70% de los consultados en una encuesta sobre seguridad alimentaria en China efectuada por un centro de investigación y la Universidad de Tsinghua dijo sentirse «inseguro» mientras que el 15.6% dijo estar «extremadamente inseguro», informó el diario «Global Times».
Según la misma fuente, aunque un proverbio chino dice que «los alimentos son el dios del pueblo», los diversos escándalos de los últimos años sobre prácticas industriales en la manipulación alimentaria dañaron mucho la confianza en la seguridad de los alimentos en China.

Los resultados de la encuesta también revelaron cuáles son los alimentos cuya seguridad preocupa más a los chinos: los fritos, los elaborados con harinas y grasas no saludables, las carnes que brillan más de lo normal o las preconservas de vegetales, muy comunes en China, con sustancias cancerígenas y nitritos así como los aceites comestibles.
Según los encuestados, además de insanos, los fritos y elaborados con harinas son los más rechazados pues no nutren, contienen gran cantidad de aditivos químicos y engordan por sus numerosas calorías.
Tras un escándalo que revelço que la grasa del pato laqueado era vendida por los restaurantes para utilizarla en la cocina, la calidad del aceites a la venta preocupa a los consumidores así como la carne «inyectada con agua para que pese mças».
Los fideos instantáneos que se venden acompañados de salsas preparadas con conservadores, los vegetales frescos llenos de pesticidas o la leche y derivados, cuyo consumo bajó tras los escandalos de adulteración con melamina, los alimentos mal enlatados y los congelados, también originan desconfianza, según la encuesta.
Fan Zhihong, catedrático de nutrición y seguridad alimentaria en la Universidad de Agricultura de China dijo al periódico que muchos fabricantes ponen demasiados aditivos como colorantes, especies u otros en el proceso de fabricación para hacerlos más atractivos, y recomendó al consumidor que los evite.
Fuente: es.mas