Agricultura sin luz, ni ventanas y con menos agua

En Holanda la empresa agrícola PlantLab quiere cambiar casi todo lo que sabemos sobre el cultivo de plantas. En lugar de al aire libre, quieren  tener las granjas hidropónicas en rascacielos, almacenes o subterráneos,  utilizando otras formas de ambientes controlados. En lugar de la luz solar utilizan LEDs de color rojo y azul. ¿El agua?, necesitan sólo un 10% de los requisitos tradicionales. En cada etapa de su proceso de alta tecnología, PlantLab monitoriza miles de datos (163 830 informes por segundo!) Con sensores avanzados para crear el ambiente perfecto para cada tipo individual de cultivo. En pocas palabras, crear «un paraíso vegetal» en alta tecnología. Puedes verlo en acción en los  videos  yfotos de tomates, pepinos, pimientos, etc.  El enfoque  revolucionario de PlantLab para la agricultura puede ser capaz de aprovechar las matemáticas y la ciencia para crear un mejor suministro de alimentos para la creciente población del mundo. Fresco, local, más eficiente … y supuestamente mejor sabor también!

Toca Comer. Piminetos cultivados en interiores. Marisol Collazos Soto

La agricultura urbana no es nueva, y la gente ha estado hablando acerca de las granjas verticales durante décadas. Hemos visto algunos ejemplos frescos de la acuicultura urbana (peces + plantas) y un equipo de la  Singularity University está trabajando en  pequeñas granjas urbanas . Lo que hace diferente PlantLab es la innovación científica y matemática que están trayendo a la mesa. Estos chicos están reconsiderando todo lo que sabemos acerca de la siembra de cultivos. ¿Por qué utilizar la luz blanca? Las plantas no precisa el espectro de color verde del espectro electromagnético, y muchas de las longitudes de onda dan calor a las hojas y evaporan el agua. En lugar PlantLab da luz las plantas mediante LEDs rojo y azul, cambiando el espectro de cada planta! Lo mismo ocurre con el CO2, y decenas de otros factores. Los resultados son plantas que crecen en extrañas habitaciones púrpura, apiladas en columnas, que se agrandan rápidamente y con menos recursos que la horticultura tradicional en interiores. Eche un vistazo:

Toca Comer. Cultivo de plantas en edificios y con luz LED. Marisol Collazos Soto

Ampliar información en:  Singularity Hub

Jardín colgante con botellas de plástico recicladas

Toca Comer. Reciclado de botellas PET para cultivos en casa. Marisol Collazos Soto

Idea del estudio Rosenbaum (Brasil), en casas en las afueras de San Pablo, montando este sorprendente jardín vertical hecho con reciclado de botellas de plástico tipo PET.

Buena como idea pero también ha ayudado a alegrar la vida sus habitantes que en algunos casos disponen de una sola habitación para vivir y una renta de 130 dólares al mes.

Se plantaron hortalizas y verduras que luego los moradores de casa casa se encargarán de recolectar y sembrar, la instalación solo sirve para pequeñas plantas.

Su estructura es bastante sencilla de llevar a cabo, es pura imaginación y ganas de dar valor a cosas sencillas. Una buena opción para lugares en los cuales el espacio es reducido, un buen pasatiempo, y una muy pequeña forma de sumar reciclando lo que terminaría en los vertederos sanitarios.

Fuente:  Soluciones Especiales

¿La Agricultura Urbana puede alimentar un mundo hambriento?

Los investigadores agrícolas creen que la construcción de parques de interior en el centro de las ciudades puede ayudar a resolver el problema del hambre en el mundo. Los expertos  afirman que las granjas verticales podrían alimentar hasta 10000 millones de personas y hacer que la agricultura sea independiente del tiempo y de  la necesidad de tierras. Sólo hay un inconveniente: Las granjas urbanas necesitan enormes cantidades de energía.

Un día, el científico Choi Kyu Hong podría encontrarse en un jardín de vegetales en el piso 65 de un rascacielos. Pero, hasta ahora, su sueño de recoger verduras frescas a unos 200 metros  de altura sólo se ha realizado en cientos de diseños arquitectónicos, pero no en la realidad.

En la vida real, el científico agrícola sigue  estando muy por debajo de tales alturas de vértigo, la realización de su trabajo se realiza en un anodino edificio de tres pisos en la ciudad surcoreana de Suwon.  Si él y sus colegas tienen éxito, sus esfuerzos pueden cambiar el futuro de la agricultura urbana – y de cómo el mundo obtiene sus alimentos.

Toca Comer. Granjas verticales. Marisol Collazos Soto

Desde el exterior, la llamada granja vertical no tiene nada en común con el lujo  de los rascacielos que la rodean. Dentro del edificio, que cubre 450 metros cuadrados  están siendo cultivadas lechugas con esmero. Los niveles de luz y la temperatura son regulados con precisión. Mientras tanto, en la ciudad que la rodea, unos 20 millones de personas están entre los rascacielos y complejos de apartamentos, pasando en su vida cotidiana.

Toda persona que ponga un pie en la granja vertical de Suwon debe pasar primero por una «ducha de aire» para evitar que los gérmenes y las bacterias del exterior  puedan influir en el experimento científico. Aparte de esta rareza, sin embargo, el centro agrícola interior se asemeja mucho a una granja rural tradicional. Hay algunos aspectos más tecnológico (por no hablar de la iluminación de color rosa brillante), que recuerda a los visitantes que no se trata de una explotación normal. Sin embargo, el aire húmedo, con su aroma de flores frescas, recuerda  a un invernadero.

Las lechugas están alineadas en capas apiladas. En la parte inferior, pequeñas plántulas están creciendo, mientras que, más arriba, hay plantas más maduras, casi listas para ser recogidas. A diferencia de los invernaderos convencionales, el de Suwon no utiliza pesticidas entre la siembra y los períodos de cosecha, y toda el agua se recicla. Esto hace la instalación totalmente orgánica. También es mucho más productiva que un invernadero convencional.

Choi realiza un meticuloso control de la temperatura ambiente. Se comprueba cuidadosamente las longitudes de onda de la luz LED roja, blanca y azul, destinada a las plantas tiernas. No se deja nada al azar cuando se trata de las condiciones de laboratorio de este experimento agrícola. El objetivo es desarrollar métodos óptimos de cultivo – y que puedan competir en el mercado abierto. De hecho, Corea quiere llevar la agricultura vertical en el mercado libre.

Ampliar información en: SPIEGEL ONLINE

 

La agricultura ecológica es igual que la cultivada con productos pero más cara

Autor del libro «Los productos naturales ¡vaya timo!», José Miguel Mulet es profesor titular de la Universitat de València e investigador del Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas. Este divulgador científico asegura que la agricultura ecológica no es más sana y más beneficiosa para el medio ambiente y, además, «es mucho más cara».

Usted intenta romper un mito al afirmar que la agricultura ecológica es igual que la tratada con fitosanitarios, y además, más cara…
Lo que he hecho es coger la documentación científica que existe en términos de calidad nutricional o en beneficio para la salud, y he visto que la agricultura ecológica no salía beneficiada en ninguno de los parámetros medidos. Y menos en productividad y ocupación del terreno.
Vincula la agricultura ecológica con enfermedades como el «E.coli». ¿No es un poco alarmista?
No es cuestión de alarmar. Solamente recordar que los riesgos son algo mayores por el uso de fertilizantes de uso natural. También aumenta la contaminación de microtoxinas que todos los años obliga a retirar alguna partida de alimentos ecológicos.
¿Qué le diría usted a los que aseguran que muchos de los fitosanitarios utilizados provocan cáncer?
Actualmente los controles que tiene que pasar un producto son muy estrictos. No hay ningún fitosanitario que cumpliendo la normativa produzca cáncer.
Al menos me aceptará que le diga que los tomates ecológicos saben mejor que los que han sido cultivados con productos fitosanitarios…
No se puede aceptar porque el sabor del tomate depende del punto de maduración en su recolecta. Si el agricultor lo coge verde perderá sabor. Esa es la variable que interesa. La agricultura ecológica también permite la maduración en cámaras por lo que los productos también pierden su sabor.
Desmitifica usted los remedios de la abuela… ¿Diga cuales?
Algunos sí, algunos no. En época de mi abuela la gente se moría de enfermedades que ahora ni existen. Tan buenos no serían esos remedios. Por ejemplo, hay muchas curas basadas en la orina, por ejemplo para curar orzuelos. Este método no tienen ninguna base científica.
Pues yo conozco quien para tratarse un orzuelo se pasa por el ojo una llave antigua…
En ese remedio si la herida está abierta podría acabar en un tétanos. La llave tiene material tóxico y tal vez por eso podría curar la herida pero yo prefiero una pomada.
¿No tiene miedo a los ataques de la industria de la agricultura ecológica por sus afirmaciones?
No me meto con nadie, me limito a poner sobre la mesa argumentos científicos. Y por cierto, me gusta que lo llame industria porque es la realidad, son productos con los que se gana mucho dinero porque son más caros.
¿Cuál es su opinión sobre los centenares de herboristerías que ahora proliferan en nuestras ciudades y pueblos?
Cada uno tiene que buscarse la vida como puede. Una herboristería no es una farmacia. Además, algunas incumplen la ley. La única tienda que puede dar indicaciones son las farmacias.
¿Y las parafarmacias?
Son diferentes porque no venden medicamentos, sino productos que se pueden vender sin receta.
Entonces, ¿cuál es el remedio?
Huiría de los herbolarios o otras alternativas que dicen curar el cáncer como el Reiki. Juegan con la deseperación de la gente para hacer dinero.
¿Qué es el Reiki?
Una pseudociencia japonesa. Parece que el santo de lejos hace más milagros. En la actualidad todo lo que tiene marca de orienta parece lo mejor pero la realidad es que el índice de mortalidad en China es mucho mayor que en Europa. No parece que nuestros medicamentos tengan nada que envidiar a los de otras partes del mundo.
¿Y la homeopatía?Algunos médicos de carrera obtienen el título en esta modalidad…
La homeopatía es el agua más cara del mundo. Es contrario a todo lo que sabemos de medicina. Por poner un ejemplo, coja una botella de güisqui y dilúyala en agua. ¿A que no tiene los mismos efectos?
Pero parece que la ciencia ha perdido adeptos. O mejor dicho, crecen las paraciencias.
Las creencias son libres. Ahora se ha puesto de moda decir que las vacunas no son beneficiosas, pero la realidad es que han salvado millones de vidas.

Fuente: [Enlace bloqueado por la Tasa española AEDE]

Comer Flores

Toca Comer. Flores en comida son ilegales y peligrosas. Marisol Collazos Soto
En el blog Los productos naturales ¡vaya timo! comentan una anécdota sobre las flores como alimento humano.

Fue a comer a un restaurante donde solo sirven comida ecológica. El menú, innovador, estaba compuesto por flores silvestres. Durante la comida tuvo ocasión de departir con el dueño del local. Estaba reenfocando la filosofía de su restaurante. El proyecto consistía en que todo el mundo pudiera disfrutar de la riqueza gastronómica que encierran las flores del campo. Y se estableció el siguiente diálogo:

– ¿Pero tú sabes si estas flores son comestibles, por que alguna puede ser tóxica?”
– Hombre, claro, lo miro por internet
– Ya, pero y ¿si te confundes identificando alguna planta?
– Eso no puede pasar por que yo nunca le doy a mis clientes algo que yo no haya probado antes.

Lo que está haciendo este señor, con toda la buena voluntad  es ilegal. En Europa las únicas flores  que se comen normalmente son la coliflor (una col con una mutación en un gen de desarrollo que hace que se acumulen las inflorescencias), las alcaparras, que son el capullo de la flor de la Capparis spinosa, la flor de calabacín, típica de la cómida mexicana y muy popular también en Italia y los claveles, que se utilizan para hacer licor en Italia. También hay algún que otro compendio de recetas con flores ornamentales, pero para flores silvestres no aparece casi nada en la literatura. No se puede comercializar un alimento “nuevo” sin la preceptiva autorización y para la que hace falta que el alimento en cuestión supere toda una batería de estudios destinados a asegurar su inocuidad. Y si no que se lo pregunten a Carme Ruscalleda y sus problemas con la medusa comestible. Por lo tanto una actitud tan encomiabe como hacer que todo el mundo descubra una nueva gastronomía es ilegal y además conlleva su riesgo. Por ejemplo, alguna tóxina acumulativa en el organismo (como los metales pesados) que superaría sin ningún problema el “estricto” control de probar-antes-de-servir. Por lo demás esta normativa tan pensada en la seguridad alimentaria tiene sus beneficios (más seguridad) y sus pegas, por ejemplo: El kiwi empezó a cultivarse a finales de los 70 en Europa y sirvió para que muchos agricultores se forraran. Los primeros se vendían por piezas y a un precio elevado (la novedad se paga). Hoy en día no habrían tenido la autorización, salvo que detrás hubiera una empresa dispuesta a gastarse una pasta y a invertir mucho tiempo.

Ampliar información en: Los productos naturales ¡vaya timo!

Seguridad alimentaria, agricultura ecológica y autocrítica

Toca Comer. Los productos naturales, vaya timo. Marisol Collazos Soto

Después de dos semanas de incertidumbre se ha confirmado que la crisis de la E. coli que ha sufrido Alemania ha tenido el foco en una explotación ecológica. Nada realmente sorprendente. La E. coli es una bacteria fecal, por lo que una intoxicación a gran escala siempre tiene su origen en una contaminación por heces de agua o de alimentos. Los posibles orígenes son:

a) Contaminación de agua potable por aguas residuales: si hubiera sido el caso el foco se hubiera encontrado muy localizado geográficamente (una calle o un edificio). Descartado.

b) Contaminación de carne en un matadero. En ningún momento de la crisis se ha dicho nada de la carne. Alemania es un pais donde el vegetarianismo y el veganismo tienen muchos seguidores, por lo que posiblemente la presencia de vegetarianos entre los afectados permitió descartar esta fuente desde el principio.

c) Producciones ecológicas: Como se describe en los productos naturales ¡vaya timo!, el reglamento de producción ecológica recomienda el uso de estiércol y de compost, fuente de E. coli. que cada año crea algún problema, con la diferencia que este año ha sido más fuerte.

Y por supuesto, aunque la culpa de esta crisis ha sido la agricultura ecológica; a la biotecnología, como siempre, le ha tocado recibir. Solo hace falta meterse en la hemeroteca de cualquier diario y poner la palabra transgénico. Menos del 10% de las noticias tendrán que ver con ciencia o tecnología, el resto serán denuncias falsas, acusaciones o alarmismo por parte de organizaciones ecologistas. Noticias que nunca se confirman, pero que alcanzan una notable difusión mediática que sirve para desprestigiar un sector fundamental para el futuro de la agricultura. ¿Que haría la agricultura ecológica si tuviera que leer todos los días noticias falsas como que el glifosato produce malformaciones? No obstante ya se ha establecido la estrategia de echarle siempre la culpa a la biotecnología, aunque en 16 años no haya habido una solo víctima y ni un solo problema ambiental. El que ha metido la pata esta vez ha sido Miguel Lopez, secretario de la COAG que ha tenido la feliz ocurrencia de decir que la E. coli ha sido creada en un laboratorio de biotecnología. Vale que firmen manifiestos estupidos, que ignoren la cantidad de afiliados en Aragón y Cataluña que están sembrando maíz transgénico, pero esto ya es pasarse. Alguien capaz de decir burradas como esta manifiesta un profundo desconocimiento del tema en el que trabaja. O un profundo desconocimiento en general. Lo menos que podría hacer es dimitir. Entre otras cosas por que igual este señor un día le toca sentarse con un político para negociar algún acuerdo de interés para los agricultores. Lo mínimo es que este acuerdo lo negocie alguien que conozca el campo. Con representantes sindicales así, nada bueno puede pasarle a la agricultura de este país.

Ampliar información en:Los productos naturales ¡vaya timo!

Datos relevantes de biotecnología en cultivos agrícolas

Toca Comer. Cultivos transgénicos en el mundo. Marisol Collazos Soto
Superficie sembrada con cultivos transgénicos (OGM):

· La superficie sembrada con cultivos biotecnológicos pasó de 134 millones de hectáreas en 2009 a 148 millones de hectáreas en 2010 (14 millones de hectáreas más). Que equivale al 10% de los 1500 millones de hectáreas agrícolas sembradas a nivel mundial.

· La superficie acumulada sembrada con cultivos biotecnológicos entre 1996 y 2010, superó los 1,000 millones de hectáreas multiplicándose 87 veces en este período.

Agricultores que siembran cultivos biotecnológicos:

· En el 2010, 15.4 millones de agricultores sembraron cultivos biotecnológicos (11% más que en 2009). Más del 90% (14.4 millones) fueron pequeños agricultores de países en desarrollo.

Países productores:

· El número de países productores de cultivos biotecnológicos en 2010, pasó de 25 a 29. En el último año se sumaron a la lista Pakistán, Myanmar, Suecia y Alemania.

· En los 29 países que utilizaron cultivos biotecnológicos habita el 59% de la población mundial (4 mil millones de personas). De estos, 10 son países industrializados y cultivan 52% de la superficie agrobiotecnológica y los 19 restantes son países en desarrollo.

· 59 países evaluaron y aprobaron este tipo de cultivos para su consumo humano y animal durante 2010. En esos países habita el 75% de la población mundial.

· Brasil, el segundo país productor a nivel mundial, fue el que aumentó más la superficie sembrada con cultivos genéticamente modificados, pasando de 21.4 millones de hectáreas en 2009 a 25.4 millones de hectáreas en 2010.  México ocupa la posición 17 a nivel mundial, con más de 100 mil hectáreas cultivadas de algodón y soya.

· Ahora son ocho los países europeos que sembraron cultivos biotecnológicos durante el 2010: España, Portugal, República Checa, Polonia, Eslovaquia, Rumania, Suecia y Alemania, siendo Europa el primer continente en el mundo en sembrar papa transgénica.

· Los tres países que siembran mayores extensiones con cultivos biotecnológicos (Estados Unidos, Brasil y Argentina) sembraron más de veinte millones de hectáreas cada uno.

· Desde 1996, la modificación genética más utilizada ha sido la tolerancia a herbicidas. En 2010, esta característica en soya, maíz, canola, algodón, remolacha azucarera y alfalfa, ocupó el 61% de los 148 millones de hectáreas agrobiotecnológicas del mundo.

Cultivos biotecnológicos más utilizados:

· En 2010, los cuatro cultivos biotecnológicos más sembrados a nivel mundial fueron:

· Se prevé que el número de países productores de cultivos biotecnológicos llegue a 40 en el 2015, último año de la segunda década de comercialización, siendo China, Brasil e India los países que más recursos públicos destinan a la investigación biotecnológica.

Ampliar información en:  ISAAA

Cebolla, zanahorias y patatas, orgánicas, no tienen niveles más altos de antioxidantes saludables

Con la demanda de alimentos de producción ecológica cada vez mayor, los científicos informan de nuevas pruebas que las cebollas cultivados con métodos ecológicos, las zanahorias y las patatas no suelen tener niveles más altos de antioxidantes saludables y sustancias relacionadas que las verduras cultivadas con fertilizantes y pesticidas tradicionales. Su estudio aparece en el semanario ‘bi-ACS’ Agricultural and Food Chemistry.

En el estudio, Pia Knuthsen y sus colegas señalan que hay muchas razones para pagar una prima para los productos alimenticios orgánicos. Las razones más importantes para la popularidad de los alimentos orgánicos son mejores para el bienestar animal, protección del medio ambiente, mejor sabor, y los posibles beneficios de salud. Sin embargo, los beneficios para la salud del consumo de alimentos orgánicos son objeto de controversia y no se consideran bien documentado científicamente.

Los científicos describen experimentos en los que se analizaron los antioxidantes llamados «polifenoles» de las cebollas, las zanahorias y las patatas cultivadas por métodos convencionales y orgánicos. No encontraron diferencias en el contenido de polifenoles de los métodos orgánicos vs tradicionales de crecimiento. «Sobre la base del presente estudio llevado a cabo en condiciones bien controladas, no se puede concluir que las cebollas cultivados con métodos ecológicos, las zanahorias y las patatas en general tienen un mayor contenido de metabolitos de promoción de la salud en comparación con los queson cultivadas convencionalmente», dice el informe .

ARTÍCULO
«Efectos de los sistemas de crecimiento orgánico y convencional en el contenido de flavonoides en la cebolla y los ácidos fenólicos en las zanahorias y papas»

Descargar texto completo del artículo
http://pubs.acs.org/stoken/presspac/presspac/full/10.1021/jf101091c

CONTACTO:
Pia Knuthsen
Instituto Nacional de Alimentos
Universidad Técnica de Dinamarca, Mørkhøj
Bygade 19, DK-2860 Søborg, Dinamarca
Teléfono: +45 35 88 74 32
Fax: +45 35 88 74 48
E-mail: pknu@food.dtu.dk

Patatas cultivadas sin tierra, en el aire (aeroponia)

 

Toca Comer. Patatas aeroponia Newco. Marisol Collazos Soto

Newco, sociedad para la Transferencia de Tecnología en Patata, en colaboración con el Instituto Vasco de Investigación y Desarrollo Agrario, Neiker-Tecnalia, está realizando un proyecto para la producción de patatas de siembra en el aire, sin necesidad de tierra. La producción, en la oscuridad, se realiza mediante un sistema conocido como aeroponí­a. Esta técnica consigue aumentar la productividad, ya que se pueden obtener unos 20 tubérculos por planta en lugar de los tres o cuatro que se consiguen por los métodos convencionales.

Para que la planta y los tubérculos puedan desarrollarse se aplican nutrientes en las raíces mediante un sistema de nebulizac

ión, que pulveriza de forma periódica agua con nutrientes. El hecho de que los tubérculos se desarrollen al aire, permite una gran aireación de las raí­ces, y que no están afectados por los patógenos existentes en la tierra, por lo que se aumenta «considerablemente» la producción por planta. Este incremento abarata sustancialmente el precio del tubérculo.

Asimismo, esta forma de cultivo permite reducir «considerablemente» la cantidad de agua y fertilizantes necesaria para la producción. Además, la aeroponía permite aportar, de forma precisa, la cantidad de ambos elementos que necesita la planta en cada fase de su desarrollo, con lo que se consigue una producción más sostenible desde el punto de vista medioambiental.

 

Ampliar información en Neiker Tecnalia

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