El imperio de la especulación dulce: Cómo una galleta belga conquistó los cielos (y Wall Street)

Desde la cabina de Delta hasta el viral TikTok: la meteórica ascensión de Lotus Bakeries y la amenaza que se cierne sobre sus dulces dominios

Para la mayoría de los viajeros, el asiento central en un vuelo nocturno es una experiencia que se debe tolerar, no disfrutar. Sin embargo, hay un pequeño consuelo que es capaz de levantar el ánimo incluso a 9000 km de altura: ese diminuto paquete rojo que contiene una galleta rectangular, crujiente y con un profundo sabor a caramelo y canela. Lo que muchos pasajeros ignoran es que ese modesto obsequio culinario, servido tradicionalmente en aerolíneas como Delta Air Lines, es el motor impulsor de uno de los éxitos bursátiles más fascinantes y silenciosos del siglo XXI.

Tal como destacó recientemente el analista Sam Klebanov en la popular newsletter financiera Morning Brew, detrás de estas icónicas galletas se encuentra Lotus Bakeries, una empresa belga con 94 años de historia cuyas acciones están teniendo un comportamiento que causaría envidia a los gigantes de Silicon Valley. En un año donde el sector de la alimentación se ha enfrentado a vientos en contra debidos a la inflación y al cambio de hábitos de los consumidores, las acciones de Lotus han experimentado un espectacular repunte del 41% solo en lo que va de 2024. Más impresionante aún: si ampliamos el zoom, las acciones de esta compañía panadera se han disparado casi un 17.000% desde el año 2000.

¿Cómo ha logrado una tradicional pastelería europea convertirse en un titán de los mercados financieros? La respuesta radica en una mezcla perfecta de marketing estratégico, penetración cultural a través de las redes sociales, una inteligente diversificación de productos y una expansión global agresiva.

El cielo como escaparate y TikTok como catalizador

La historia moderna de las galletas Biscoff (cuyo nombre es una contracción de Biscuits y Coffee, diseñadas específicamente para complementar el sabor del café) está intrínsecamente ligada a la aviación comercial. En la década de 1980, Lotus Bakeries firmó acuerdos con aerolíneas estadounidenses, siendo Delta su socio más prominente. Al distribuir millones de galletas gratis entre un público cautivo, Lotus logró algo que los anuncios de televisión rara vez consiguen: asociar su producto con un momento de alivio y placer en un entorno estresante.

Sin embargo, el verdadero impulso estratosférico en los últimos años no ha venido del aire, sino de las pantallas de los teléfonos móviles. En 2024, las Biscoff se han convertido en el ingrediente estrella de una masiva tendencia viral en TikTok. Creadores de contenido de todo el mundo popularizaron una receta inspirada en la «tarta de queso japonesa», un truco gastronómico que consiste en sumergir las galletas Biscoff en yogur griego y dejarlas reposar en el refrigerador durante toda la noche. El resultado es un postre cremoso de alto contenido proteico con el inconfundible sabor del speculoos belga.

Este fenómeno viral no solo ha rejuvenecido la marca, conectándola de lleno con la Generación Z, sino que ha vaciado los estantes de los supermercados en Estados Unidos y Europa, impulsando las ventas minoristas a máximos históricos.

Más allá de la galleta: Diversificación y conquista de Asia

El éxito prolongado de Lotus Bakeries no se sostiene únicamente sobre una receta de masa horneada. La dirección de la empresa entendió muy pronto que para mantener un crecimiento exponencial debían colonizar otras áreas del supermercado.

En la última década, Lotus ha capitalizado el perfil de sabor de Biscoff transformándolo en una gama diversa de productos. Su innovación más rentable ha sido la crema de Biscoff (Cookie Butter), una pasta untable similar a la mantequilla de maní o la Nutella, pero con el sabor de la galleta caramelizada. A esto le han seguido incursiones muy exitosas en el mercado de los helados y el chocolate. Además, Lotus se ha convertido en un socio industrial clave, vendiendo su producto como ingrediente B2B (negocio a negocio) para cadenas globales como McDonald’s (en sus McFlurries), Krispy Kreme y diversas marcas de queso crema.

Geográficamente, aunque Europa y Estados Unidos siguen siendo sus bastiones, el verdadero horizonte de crecimiento para Lotus está en Asia. La compañía ha trazado planes ambiciosos y está invirtiendo fuertemente para expandir su red de distribución y fabricación en mercados orientales, donde el apetito por los dulces occidentales de categoría premium está en pleno auge gracias al crecimiento de la clase media.

Un milagro financiero en una industria en crisis

El desempeño financiero de Lotus es una rareza en su sector. Mientras que grandes conglomerados de aperitivos y bienes de consumo como Mondelez, Kraft Heinz o Nestlé han luchado por mantener márgenes de ganancia significativos en los últimos años, Lotus navega en otra liga.

De acuerdo con datos recopilados por Bloomberg Intelligence, los ingresos de Lotus Bakeries aumentaron a un ritmo promedio anual del 17% en la década previa a 2024. Este crecimiento constante de dos dígitos, mantenido durante diez años, es testimonio de la resistencia de la marca y de su capacidad para fijar precios. Los consumidores, atrapados por la fidelidad al sabor único del speculoos, han demostrado una notable tolerancia a las subidas de precios, permitiendo a la empresa proteger sus márgenes frente a la inflación de las materias primas como el azúcar y el trigo.

Además, al ser una empresa que mantiene un fuerte control familiar (las familias fundadoras Boone y Stevens siguen desempeñando un papel clave en el capital y la gestión), Lotus ha priorizado la visión a largo plazo sobre el beneficio inmediato, reinvirtiendo constantemente en automatización y en la ampliación de sus plantas de producción en Bélgica, EE. UU. y el Sudeste Asiático.

La amenaza en el horizonte: ¿El factor Ozempic?

A pesar del panorama casi inmejorable, los analistas más cautelosos advierten que ningún activo está libre de riesgos, y el talón de Aquiles de Lotus Bakeries podría no ser un competidor, sino un avance farmacéutico.

El auge de los medicamentos para la pérdida de peso basados en el péptido similar al glucagón tipo 1 (GLP-1), como Ozempic, Wegovy y Mounjaro, representa una amenaza real y latente para toda la industria de la comida basura y los dulces. Estos fármacos funcionan, en parte, suprimiendo el apetito y reduciendo drásticamente el llamado «ruido mental» asociado con los antojos de azúcar y carbohidratos refinados.

Un analista citado en informes del sector señala que si la adopción de estos medicamentos masifica su alcance en la próxima década —especialmente en el mercado estadounidense, el motor de crecimiento más rentable de Lotus—, la demanda global de dulces procesados podría experimentar una contracción estructural. ¿Seguirán los consumidores comprando cremas untables de azúcar y galletas caramelizadas si su química cerebral ya no se los pide?

Por ahora, el mercado parece ignorar estas advertencias, apostando a que el placer indulgente es una parte innegociable de la experiencia humana. Con un balance general implacable, un marketing orgánico envidiable y una expansión imparable en Asia, Lotus Bakeries continúa demostrando que, a veces, las inversiones más dulces son aquellas que se sirven en bandeja a 9000 km de altura.

Generado por Gemini 3.5 flash

Las galletas Oreo ‘adelgazan’

Toca Comer. Las galletas Oreo 'adelgazan'. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Una nueva variedad, aunque en esta ocasión no se trata de un nuevo sabor, sino de una reducción drástica de su tamaño. De esta manera, la Oreo adelgaza por primera vez, reduciendo drásticamente el número de calorías que incorpora cada galleta. Bienvenidas, Oreo Thins.

Nabisco presentaba recientemente esta nueva versión de su famoso snack. Las ‘Oreo Thins’ (Oreo delgadas) nos aportarán 140 calorías por cada cuatro galletas, menos que las 160 calorías que incluyen tres Oreos “normales”. Buscan que sean una galleta más “sofisticada”, más que una opción dietética.

Estará disponible en tres sabores permanentes, y también están pensando en lanzar ediciones limitadas en este grosor. Estarán disponibles a partir del 13 de julio (imagino que en Estados Unidos, y el resto de países tendremos que esperar un poco más).

Fuente: conéctica

Nestlé lanza chocolate que al hornear se convierte en galleta

Toca Comer. Nestlé lanza chocolate que al hornear se convierte en galleta. Marisol Collazos Soto, Rafael BarzanallanaNestlé Japón ha desarrollado un nuevo Kit Kat que se puede comer como una barra de chocolate o  si se prefiere como un crujiente galleta luego de hornearse por dos minutos. El desarrollo de esta curiosa innovación lo ha liderado el maestro chocolatero Takagi. Es el primer y único chocolate horneable del mundo. Nestlé ya ha advertido a sus clientes que no intenten hornear otros productos.

Este nuevo Kit Kat viene en dos versiones Mini Original Chocolate y KitKat Mini Pudding.Nestlé Japón ha desarrollado un nuevo Kit Kat que se puede comer como una barra de chocolate o  si se prefiere como un crujiente galleta luego de hornearse por dos minutos. El desarrollo de esta curiosa innovación lo ha liderado el maestro chocolatero Takagi. Es el primer y único chocolate horneable del mundo. Nestlé ya ha advertido a sus clientes que no intenten hornear otros productos. Este nuevo Kit Kat viene en dos versiones Mini Original Chocolate y KitKat Mini Pudding.

Los fallos del estudio sobre las galletas Oreo y la adicción

Toca Comer. Los fallos del estudio sobre las galletas Oreo y la adicción. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

 

Un estudio dado a conocer la semana pasada indicaba que las galletas Oreo eran tan adictivas como la cocaína. ¿Se trata de una investigación cierta o de una exageración científica reprochable?

Una noticia sobre la peligrosidad de las galletas Oreo nos sorprendía hace cuatro días: un estudio realizado por la Universidad de Connecticut revelaba que eran más adictivas que drogas como la cocaína.

El eco en los medios de comunicación no se hizo esperar. Algunos diarios tan importantes como El País o revistas de divulgación como Muy Interesante, dejaban que la nota de prensa oficial de la universidad norteamericana les colara un gol por la escuadra.

Y es que precisamente, el fallo garrafal de la nota emitida por la oficina de prensa de Connecticut favorecía la difusión de un titular totalmente alarmante, y no exento de errores. Una situación parecida a la que ocurrió con los famosos minicerebros in vitro, donde el titular se convierte en titulárido y la información en mera exageración.

Los fallos del estudio sobre las galletas Oreo

Por un lado, los resultados presentados aún son preliminares y no han sido revisados científicamente. Aunque el trabajo de investigación sobre las galletas Oreo será dado a conocer en un congreso internacional sobre neurociencia en noviembre, lo cierto es que ante este tipo de notas de prensa deberíamos mantener cierto escepticismo.Los resultados difundidos no han sido evaluados nunca científicamente

Pero aún hay más. Como bien explica Dana Smith en su post hoy en The Guardian sobre la investigación de las galletas Oreo, los medios han recogido un titular totalmente falso.

Y es que esta neurocientífica de la Universidad de Cambridge rebate la información publicada aludiendo a la hipótesis central de Joseph Schroeder: la adicción a las galletas Oreo no se comparó con el hábito de consumir cocaína en ratas.

Su investigación se basó en analizar el comportamiento de los roedores bajo un test de preferencia condicionada, un examen muy habitual realizado en los estudios de neurociencia. Y es que estas pruebas, según la neurocientífica, son muy interesantes para la neurobiología:

«Este análisis sirvió para demostrar la asociación entre un estímulo y el ambiente donde lo podrías experimentar, con la idea de que cuanto más placentero sea, mayor número de veces querrás repetirlo, y por lo tanto, más tiempo estarás en el lugar donde recibiste ese primer estímulo.»

Sin embargo, la comparación en el primer grupo de ratas, explica Smith, fue entre tortas de arroz y galletas Oreo. En el segundo estudio, sin embargo, no se analizó la preferencia de los roedores entre las galletas Oreo frente a la cocaína.

Nunca se comparó la adicción a la cocaína con la preferencia por las galletas OreoPor extraño que parezca, los científicossolo compararon si a las ratas les apetecía más un «chute» de suero salino o una inyección de cocaína o morfina. Naturalmente, los roedores se situaron en la zona donde estaban siendo estimulados con la droga.

Y aquí es donde viene la confusión. Como el número de veces en que las ratas prefirieron las galletas Oreo frente a las tortas de arroz fue el mismo que el obtenido en la comparación de cocaína o morfina con suero salino, los científicos extrapolaron un dato completamente erróneo: la adicción a las galletas Oreo era igual que a la cocaína.

Y aunque sus análisis sobre los test de comportamiento y los resultados de la actividad química en los cerebros de las ratas, sí que sugerían que existía una relación similar entre la adicción a drogas y a la comida con alto contenido en grasas o azúcares, no es lógico que se «venda» un trabajo científico con esas conclusiones.

Por poca estadística que sepamos, el hecho de que los investigadores no compararan la adicción a las galletas Oreo con el consumo de drogas determina que estamos, en cierta manera, ante un fraude científico. Esto ocurre por publicitar estudios que no han sido evaluados científicamente, como comentábamos antes.El ejemplo de Connecticut es un claro caso de fraude científico

La difusión de esta noticia debería, sin lugar a dudas, hacernos reflexionar sobre la conveniencia de dar a conocer este tipo de trabajos. Y además, tendríamos que pensar más de una vez y de dos si los tituláridos que encontramos en la prensa son realmente ciertos o no.

Por último, y como nota irónica, la próxima vez que comamos galletas Oreo, no deberíamos preocuparnos demasiado por sufrir una posible adicción a ellas. Al menos que solo podamos elegir entre este producto y tortas de arroz, y seamos unas pequeñas ratas de laboratorio.

Ampliar en:  ALT1040

Licencia CC

Mondeléz planea la mayor fábrica de galletas del mundo, para fabricar Oreo

Toca Comer. Mondeléz planea la mayor fábrica de galletas del mundo, para fabricar Oreo. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

La intención es de que una primera etapa de la planta mexicana  inicie operaciones a mediados de 2014, para producir las galletas Oreo y las Chips Ahoy, entre otras marcas, las cuales serán distribuidas en todo el continente americano.

Gustavo Abelenda Diviola, vicepresidente de Mondeléz International para América Latina, aseguró que el nuevo centro de producción será el más grande del mundo y que operará con la más alta tecnología.

Para el arranque de la primera etapa de operaciones se generarán 600 empleos directos y unos 5 mil indirectos, aseguró Roberto Soto, presidente de Mondeléz International México.

Actualmente, la compañía cuenta con cuatro plantas en el País, en las que laboran poco más de 8 mil personas.

“Es una planta de crecimiento, va a hacer nuevos productos, nuevos empaques e innovación y, como son cosas nuevas, el resto de las plantas harán estos productos para los países que ya se están surtiendo, y esta planta nueva a ver países que van a estar escogiendo qué productos llevan, primordialmente Estados Unidos, pero va a apoyar a todo el continente americano”, añadió Soto.

Mondeléz International inició operaciones el 1 de octubre de 2012, luego de la escisión del negocio de abarrotes en Norteamérica de Kraft Foods, Inc. Ahora, se ha convertido en una de las más grandes compañías de botanas del mundo. En 2012, facturó alrededor de 35000 millones de dólares.

En su portafolios de marcas están Cadbury, chocolates Milka, galletas Nabisco y Oreo, y bebidas en polvo, como Tang, y chicles Trident.

Fuente: Mondeléz International

¿Por qué las galletas con el tiempo se quedan blandas y las magdalenas duras?

Toca Comer. Glletas, magdalenas, humedad. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Lo primero sería ver qué diferencias hay entre unas galletas y unas magdalenas. A grandes rasgos, lo principal es que la masa de las galletas no fermenta mientras que la de las magdalenas se deja fermentar (aunque sea por medios químicos, no biológicos); y que las galletas se hacen a una temperatura superior.

Lo que nos interesa aquí es el resultado. Una galleta tiene una estructura muy intrincada de canales porosos formados por granos de fécula unidos entre sí por cristales de azúcar y grasas. Con la humedad, los azúcares se disuelven y se pierde el principal sostén de la estructura (se ablandan). Para más información, sugiero consultar el libro “Cómo mojar una galleta

En el caso de las magdalenas, la fermentación produce una textura distinta. En este caso, lo que se produce con el paso del tiempo es una alteración similar a lo que ocurre en el pan. Durante la cocción, se forman puentes de hidrógeno entre las fibras de celulosa y de almidón debido a las moléculas de agua que quedan retenidas. Si se deja que otras moléculas de agua se “entrometan”, se permite la reorientación de las cadenas de almidón, pudiendo cristalizar, es decir endurecerse.

Fuente: HABLANDO DE CIENCIA

¿Por qué las galletas con el tiempo se quedan blandas y las magdalenas duras?

Toca Comer. ¿Por qué las galletas con el tiempo se quedan blandas y las magdalenas duras?. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Lo primero sería ver qué diferencias hay entre unas galletas y unas magdalenas. A grandes rasgos, lo principal es que la masa de las galletas no fermenta mientras que la de las magdalenas se deja fermentar (aunque sea por medios químicos, no biológicos); y que las galletas se hacen a una temperatura superior.

Lo que nos interesa aquí es el resultado. Una galleta tiene una estructura muy intrincada de canales porosos formados por granos de fécula unidos entre sí por cristales de azúcar y grasas. Con la humedad, los azúcares se disuelven y se pierde el principal sostén de la estructura (se ablandan). Para más información, sugiero consultar el libro “Cómo mojar una galleta

En el caso de las magdalenas, la fermentación produce una textura distinta. En este caso, lo que se produce con el paso del tiempo es una alteración similar a lo que ocurre en el pan. Durante la cocción, se forman puentes de hidrógeno entre las fibras de celulosa y de almidón debido a las moléculas de agua que quedan retenidas. Si se deja que otras moléculas de agua se “entrometan”, se permite la reorientación de las cadenas de almidón, pudiendo cristalizar, es decir endurecerse.

Fuente: HABLANDO DE CIENCIA

Licencia CC