Los refrescos ‘light’ aumentan la grasa corporal

Toca Comer. Los refrescos light aumentan la grasa corporal. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Según un estudio de la Sociedad Americana de Geriatría, publicado en la revista Times, las personas que consumen refrescos light o dietéticos tienen casi el triple de grasa abdominal en comparación con personas que no las ingieren.

En la investigación se estudiaron a 749 personas mayores de 65 años a los que se les pidió informar cada dos años la cantidad de bebida que consumían al día, diferenciando los light de los normales.

Como resultado, las personas que no bebían gaseosas light aumentaron en 2,3 centímetros sus cinturas, mientras que las que lo hacían moderadamente aumentaron en 4,5 centímetros y las que sólo beben este tipo de gaseosa lo hicieron en 8,1.

Tal como indica la revista estadounidense Time, este cambio en la circunferencia de la cintura es preocupante porque está demostrado que el vientre es el peor lugar para acumular grasa. Y es que esto es indicador que hay más grasa visceral en el cuerpo, lo que se asocia con más riesgo de enfermedades cardiovasculares, inflamación interna y diabetes tipo 2.

En este contexto, los edulcorantes artificiales confunden nuestros cuerpos y debilitan el vínculo entre nuestro cerebro, la dulzura y las calorías. Esto puede llevar a ganar peso y tener más antojos de golosinas dulces.

Fuente: ClubDarwin.NET

Una porción diaria de legumbres ayuda a controlar el peso

Toca Comer. Una porción diaria de legumbres ayuda a controlar el peso. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Esta es la conclusión del último trabajo liderado por el doctor del departamento de Nutrición Clínica y Factores de Riesgo del Hospital St. Michael (Canadá), John Sievenpiper y que publica la revista Obesity.

El estudio, que ha supuesto una revisión sistemática y un meta-análisis de nueve ensayos clínicos con 126 participantes de entre más de 2000 documentos seleccionados, pone sobre la mesa el problema de que el 90% de las dietas de control de peso fallan debido a que el paciente pasa hambre y siente antojo de ciertos alimentos, por lo que descubrir qué alimentos hacen que el paciente se sienta más lleno o satisfecho por más tiempo, es un factor clave para ayudarles a perder peso y a no recuperarlo tras la dieta.

Del trabajo de Sievenpiper se desprende que las personas que comen 160 gramos (una porción) de legumbres (ya sean guisantes, lentejas, soja, garbanzos…) al día, se sienten un 31% más saciadas que siguiendo una dieta control y, por tanto, les ayuda al control de peso.

¿Por qué sucede esto? Las legumbres se encuadran dentro de los alimentos con un índice glucémico bajo (es decir que se descomponen lentamente) y aportan gran saciedad al ingerirlas, de ahí que se puedan utilizar en las dietas como sustitutivo de la proteína animal o simplemente para reducir su cantidad en las comidas.

Fuente: muyINTERESANTE

La obesidad saludable puede ser un mito

Toca Comer. La obesidad saludable puede ser un mito. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

¿Alguien puede ser obeso y tener un buen estado de salud? Un nuevo estudio y varios expertos afirman que no.

Una persona obesa que tenga un nivel de presión arterial normal, un nivel un colesterol normal y un nivel de azúcar en la sangre normal todavía sigue teniendo un riesgo de sufrir enfermedades cardiacas, según informan unos investigadores coreanos en la edición en línea del 30 de abril de la revista Journal of the American College of Cardiology.

En el estudio de más de 14000 hombres y mujeres de 30 a 59 años de edad, los que eran obesos tenían una mayor acumulación de placa en las arterias, lo que les pone en un riesgo mayor de enfermedades cardiacas y de accidente cerebrovascular que las personas con un peso normal, descubrieron los investigadores.

«Han habido intentos para ver si hay un grupo de personas que son obesas y están un buen estado de salud», dijo el Dr. Rishi Puri, director médico en Cleveland Clinic  y autor de un editorial en la revista.

Puri indicó que aunque una persona obesa tenga unos niveles normales de presión arterial, colesterol y azúcar en la sangre, esas mediciones probablemente cambien a lo largo del tiempo y se vuelvan anómalas, poniendo al paciente en riesgo de enfermedades cardiacas, accidente cerebrovascular y diabetes.

También cuestionó la necesidad, tanto para la investigación como para la atención del paciente, de intentar definir la obesidad saludable. «¿Qué es lo que queremos lograr? ¿En qué medida ayuda esto a la sociedad?», preguntó.

«Tenemos un enorme reto a nivel de salud pública e individual en la lucha contra los trastornos relacionados con la obesidad. Ser obeso no afecta solamente al corazón. Ser obeso significa que se es más propenso a tener enfermedades de las articulaciones, trastornos psiquiátricos y cánceres», señaló Puri.

Añadió que, a lo largo de las dos décadas siguientes, la obesidad y sus consecuencias tendrán un gran costo en atención de la salud.

«Aunque descubramos que estos pacientes obesos en particular no tienen un riesgo más alto de enfermedades cardiacas a corto plazo, ¿cuáles son las otras muchas cosas que la obesidad hace al cuerpo?», dijo Puri. «¿Vamos a ignorar eso?».

Fuente: JACC

Los impuestos sobre las bebidas azucaras puede que no ayuden a reducir la obesidad

Toca Comer. Los impuestos sobre las bebidas azucaras puede que no ayuden a reducir la obesidad. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

En algunos países como México, Italia o ciudades como Nueva York (EE.UU.) se han anunciado impuestos sobre las bebidas azucaradas con la finalidad de acabar con una pandemia del siglo XXI, la obesidad. Realmente algunos estudios se sugería que dicha modalidad de impuestos podría reducir hasta un 20% la obesidad, pero había factores que no se tenían en cuenta.

Según una nueva investigación de Jason Fletcher, economista de La Follete School of Public Affairs de la Universidad de Wisconsin-Madison, David E. Frisvold, del Departamento de Economía de la Universidad de Iowa, y Nathan Tefft, de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Washington, los impuestos adicionales sobre los refrescos no mejorarán absolutamente nada la salud de las personas, y la verdad es que sus palabras tienen muchísima lógica:

“Algunos estudios anteriores sugieren que los impuestos a las bebidas azucaradas reducirán hasta un 20% la obesidad, confiando en los datos caseros en lugar de los patrones de consumo individuales, asumiendo que los individuos no reemplazarán las calorías de los refrescos con calorías procedentes de otras fuentes”

“Por el contrario, nuestro estudio encontró que los aumentos en los impuestos de los refrescos se correlacionan con un menor consumo de azúcar, pero no con una reducción de la ingesta de calorías”

Ampliar en:  Medciencia

El extracto de té verde no tiene efecto sobre la pérdida de peso

Toca Comer. El extracto de té verde no tiene efecto sobre la pérdida de peso. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

El British Journal of Nutrition ha publicado un artículo con los resultados de un estudio llevado a cabo con mujeres obesas de Álava en el que se examinó si la molécula activa del té verde, el galato de epigalocatequina-3 (EGCG, por sus siglas en inglés) tenía efectos adicionales sobre la pérdida de peso y los factores de riesgo cardiovascular a los de una dieta hipocalórica equilibrada tradicional. No los tiene.

A la EGCG, así como al té verde, se le han asignado supuestos beneficios sobre la salud y, más concretamente, sobre la pérdida de peso, y se venden productos con estos fines. Sin embargo, no había suficiente evidencia científica que apoyara esos supuestos beneficios sobre el tratamiento de la obesidad.

El estudio, encabezado por Juan Mielgo-Ayuso, del departamento de nutrición y bromatología de la UPV/EHU, comparó a un grupo de mujeres que seguía un tratamiento sólo con dieta hipocalórica y tomaba un compuesto placebo, con otro grupo que seguía el mismo tratamiento con dieta hipocalórica y tomaba 300 mg de EGCG durante 12 semanas. El experimento fue doble-ciego, es decir, ni las participantes ni los investigadores sabían cuál era el grupo que tomaba té verde y cuál el que tomaba placebo.

Los resultados son concluyentes: la pérdida de peso y de masa grasa, los cambios en el metabolismo energético y en los factores de riesgo cardiovascular (colesterol, resistencia a la insulina, etc.) fueron similares en los dos grupos testados. El extracto de té verde no tiene efecto detectable sobre la obesidad.

Referencia:

Mielgo-Ayuso J., Barrenechea L., Alcorta P., Larrarte E., Margareto J. & Labayen I. Effects of dietary supplementation with epigallocatechin-3-gallate on weight loss, energy homeostasis, cardiometabolic risk factors and liver function in obese women: randomised, double-blind, placebo-controlled clinical trial, British Journal of Nutrition, 1-9. DOI: 

Fuente: CUADERNO DE CULTURA CIENTÍFICA

No hay evidencias de la pérdida de peso al consumir alimentos integrales

Toca Comer. No hay evidencias de la pérdida de peso al consumir alimentos integrales. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

En un reciente meta-análisis centrado en el tipo de estudio más fiale, el los ensayos de intervención, vuelve a confirmar que, también como mecanismo para conseguir una pérdida de peso, la ingesta de alimentos derivados de cereales integrales no parece ser un método especialmente útil.

En el trabajo, «Whole grain and body weight changes in apparently healthy adults: a systematic review and meta-analysis of randomized controlled studies«, realizado por expertos daneses y recientemente publicado en la prestigiosa American Journal of Clinical Nutrition, se seleccionaron casi una treintena de estudios de intervención de entre dos y 16 semanas en los que se estudió a más de 2000 sujetos.

Los expertos no encontraron diferencias de peso entre los que comieron más alimentos integrales, comparados con los que menos (grupos de control).

En el análisis de la repuesta a la dosis tampoco se obtuvieron resultados positivos, al aumentar la cantidad no se apreció que los resultados mejoraran. Quizás podría destacarse que, aunque las diferencias en el peso no fueron significativas, sí pudo identificarse una pequeña ventaja favorable a los integrales en el indicador de grasa corporal. Y, sin duda, la relativamente corta duración de los ensayos tampoco ayuda mucho a la hora de encontrar evidencias de cierto peso.

Artículo completo en: Lo que dice la CIENCIA para ADELGAZAR

Los seis mitos más comunes sobre la gordura

Toca Comer. Los seis mitos más comunes sobre la gordura. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

La gente tiende a restarle importancia al asunto y enmascaran su gravedad con mitos que expertos como Raúl Morín, presidente de la Academia Mexicana para el estudio de la Obesidad, y Patricia Restrepo, médica nutrióloga, analizan con el fin de que las personas tengan una vida más sana.

1. La panza no es peligrosa

Los hombres tienden a decir que tener panza a partir de cierta edad es normal. Eso es falso. La grasa ubicada en esta zona del cuerpo ha sido asociada con la diabetes mellitus, la hipertensión, problemas cardiovasculares y con la disminución de la funcionalidad de órganos como el páncreas y el hígado. Si un hombre tiene más de 94 centímetros y una mujer más de 90 de circunferencia abdominal, deben tener cuidado. En estos momentos, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Situación Nutricional (Ensin 2010), el 62 por ciento de las mujeres y el 39,8 por ciento de los hombres tienen obesidad abdominal.

2. La bariátrica es la solución definitiva para bajar de peso

De acuerdo con Raúl Morín, esta cirugía forma parte de las opciones del tratamiento de la obesidad, pero dista mucho de ser la solución. Tiene indicaciones precisas para pacientes con obesidad mórbida y es la última opción que se debe usar, cuando los fármacos y un cambio de dieta y estilo de vida no han funcionado.

3. ‘Estoy pasado de kilos, pero una semana a pan y agua los desaparecen’

Raúl Morín explica que un paciente obeso o con sobrepeso debe perder kilos comiendo de manera adecuada, no sometiéndose a dietas restrictivas, peligrosas para la salud. «Si le tomó tiempo subir, le va tomar tiempo bajar. Esa es la realidad. Hay que cambiar el estilo de vida. La obesidad es una enfermedad crónica que es controlable, pero hay riesgos de producir piedras en la vesícula o trastornos cardíacos, por tratar de bajar rápido de peso».

4. Ahora venden pastillas milagrosas para bajar de peso

De acuerdo con Patricia Restrepo, «no existe ningún mecanismo que sin cambios en el estilo de vida resulte útil para perder peso. Yo me puedo tomar una pastilla, pero si como mucho no va a servir para nada. Las pastillas para controlar la obesidad bloquean el apetito y pueden tener otros efectos secundarios, la mayoría negativos, en el organismo».

5. ‘Los gorditos son bonachones y felices’

No siempre es cierto. Raúl Morín referencia un estudio hecho en el 2011 por la Universidad de Guadalajara, durante el cual un grupo de psiquiatras encontró que el 60 por ciento de las personas obesas tenían depresión. «En ocasiones se trata de una máscara que se ponen estas personas para contrarrestar la discriminación a las que muchas son sometidas. Se muestran con un aspecto condescendiente y sociable, pero detrás de eso puede haber depresión y ansiedad».

6. Todos los gordos están enfermos

Es otra falsa creencia en torno a la obesidad. Hay distintos grados de gordura que se miden según la cantidad de grasa que se tenga en el cuerpo. Cuanto mayor sea, mayor es el riesgo. «Una persona que pesa 150 kilos, pero son de músculo, puede no tener complicaciones metabólicas, mientras que otra puede tener bajo peso pero está llena de grasa en la zona intraabdominal, que es de las más dañinas», explica Patricia Restrepo.

Las enfermedades asociadas

«La obesidad -asegura Raúl Morín- es el principal factor de riesgo para desarrollar diabetes mellitus, porque va acompañada de un proceso inflamatorio que impide que el receptor de la insulina trabaje adecuadamante».

También ha sido asociada con la hipertensión arterial. «El exceso de grasa -explica Morín- produce colesterol malo, que oxidado es el inicio de la aterosclerosis. Cuando se complica puede causar un infartos, elevación de la presión arterial, coagulación dentro de los vasos o procesos embólicos».

Ampliar en: ELTIEMPO.COM

Cómo consumir 10000 Kcal al día

Toca Comer. Cómo consumir 10000 Kcal al día. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

En el desayuno y la merienda fácilmente podemos reunir 2000 Kcal ( 1 Julio = 0,239 cal) si consumimos un vaso de leche entera azucarado y además, si consumimos seis croissants que juntos suman 1500 Kcal o más. Así, en sólo dos comidas reuniremos 4000 Kcal.

Si además como bebida habitual empleamos refrescos y bebemos en promedio unos 2 litros por día, podemos sumar 1000 Kcal más.

En una comida podemos concentrar con facilidad unas 3000 Kcal si consumimos una hamburguesa completa y patatas fritas, con aderezos y de postre, una taza de helado.

Asimismo, en una persona obesa es habitual la ingesta de grandes cantidades de alimentos, siendo posible que una pizza entera sea consumida a modo de cena, por ejemplo, aportando 2000 Kcal con facilidad.

Fuente: VITÓNICA

Licencia CC

Antojos nocturnos por comer

Toca Comer. Antojos nocturnos por comer. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

El picoteo nocturno es algo bastante habitual en la población. Y resulta ser así porque según sugiere un reciente estudio publicado en la revista Obesity, el reloj interno del cuerpo (el ritmo circadiano) es capaz de aumentar por la noche el apetito y el deseo por dulces, almidones y alimentos salados.

Desde una perspectiva evolutiva, la necesidad de consumir más alimentos por la noche podría haber ayudado a nuestros antepasados a ​​almacenar energía para sobrevivir más tiempo en épocas de escasez de alimentos y hambrunas. No obstante, en la actualidad, la ingesta nocturna de alimentos altamente calóricos puede provocar un aumento de peso significativo.

“Por supuesto, hay muchos factores que afectan a la ganancia de peso, principalmente la alimentación general y el ejercicio físico. Pero hemos encontrado que las personas que comen mucho por la noche, especialmente alimentos y bebidas altamente calóricas, son más propensas a padecer sobrepeso u obesidad” comenta el Dr. Steven Shea, principal autor del estudio.

Además, nuestro estilo de vida actual también puede estar ayudando a que nos veamos tentados a consumir alimentos por la noche. Solemos quedarnos hasta altas horas de la noche viendo la televisión, navegando frente al ordenador o simplemente escuchando música o leyendo un libro. Por un lado, esto provoca que no durmamos lo suficiente, lo que, como ya hemos contado en esta entrada, puede favorecer que aumentemos nuestro peso corporal a medida que pasa el tiempo. Por otro lado, estar despiertos hasta más tarde también favorece que estemos más tiempos tentados a comer y es más probable que acabemos picoteando algo.

Vía| ScienceDaily

Ampliar en: Medciencia

¿Qué cantidad de ejercicio hay que realizar para «quemar» una hamburguesa?

Toca Comer. ¿Qué cantidad de ejercicio hay que realizar para

Un estudio presentado en el Congreso Anual de Biólogos Experimentales en Boston concluye “que introducir la información de la cantidad de ejercicio a realizar para «quemar» lo ingerido, en los menús puede ayudar a los consumidores a elegir mejor los alimentos y a consumir menos”. «A pesar de que la investigación se realizó con jóvenes menores de 30 años, los resultados pueden ser aplicados a otros rangos de edad para modificar poco a poco los hábitos de alimentación”, han explicado en un comunicado los investigadores Meena Shah y Asheli James de la Universidad Cristiana de Texas.

Por ejemplo, para quemar la  energía que aporta al organismo una hamburguesa de un cuarto de libra, una mujer debería caminar a buen ritmo durante dos horas, y un hombre, algo menos. “Saber que necesitas entre una y dos horas andando a buen ritmo (a una velocidad media de 5,5 kilómetros por hora) para quemar un alimento hipercalórico puede hacer que elijas mejor lo que comes”, han añadido. Se eligió esta actividad física porque la mayoría de la gente puede practicarla y se puede incluir dentro de cualquier rutina diaria, «no como ocurre con correr o hacer jogging«.

Ingerir calorías excesivas duplica el riesgo de sufrir pérdida de memoria

Toca Comer.  Ingerir calorías excesivas duplica el riesgo de sufrir pérdida de memoria. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Un estudio de la Clínica Mayo (EE UU) revela que comer entre 2100 y 6000 calorías al día duplica el riesgo de sufrir pérdida de memoria al llegar a la tercera edad. O lo que es lo mismo, que cuantas más calorías consumimos más probable es que al cumplir los 70 suframos deterioro cognitivo, el paso previo al desarrollo de la enfermedad de alzhéimer.

En sus experimentos, los investigadores trabajaron con más de 1200 personas de 70 a 89 años de edad. Un tercio de los participantes consumía de 600 a 1526 calorías diarias, otros tantos ingerían alimentos con un aporte calórico de 1526 a 2143, y el resto de los sujetos consumían entre 2143 y 6000 calorías cada 24 horas. Los resultados mostraron que el número de individuos que sufrían deterioro cognitivo en el último grupo doblaba a los del primero primero. Los investigadores, que darán a conocer los detalles de su trabajo en la próxima reunión de la Academia Americana de Neurología en abril, aseguran que estos efectos negativos son independientes del historial cínico de infartos y de si padecían o no diabetes. Y recomiendan una dieta sana con un número de calorías limitado, sobre todo al alcanzar la tercera edad, para conservar la memoria.

Fuente:  MUYinteresante

¿Nutricionalmente, son iguales todas las calorías?

Toca Comer. ¿Nutricionalmente, son iguales todas las calorías?. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

 

Todas las calorías nutricionalmente son iguales, y todo se debe a  la responsabilidad personal. Parece que la ciencia puede dar un paso más para demostrar al menos que la mitad de esa ecuación está equivocada y que, de hecho, todas las calorías no son iguales. El último estudio, publicado en The Journal of the American Medical Association (JAMA), encontró que cuando se intenta mantener la pérdida de peso, los que siguieron una dieta baja en carbohidratos, y alta en grasas,  tuvieron más peso que aquellos que siguieron una dieta  glicémica baja o baja en grasas, y alta en carbohidratos.

Si bien todos los participantes en el estudio comieron la misma cantidad de calorías, fueron de  varios tipos. La dieta baja en grasa contenía 60 por ciento de carbohidratos, 20 por ciento de proteínas y 20 por ciento de grasa. La dieta de bajo índice glucémico contenía 40 por ciento de carbohidratos, 40 por ciento de grasa, 20 por ciento de proteína y (con un enfoque en los alimentos mínimamente procesados). La dieta baja en carbohidratos tuvo 10 por ciento de las calorías de los carbohidratos, el 60 por ciento de grasa y 30 por ciento de las proteínas.

En comparación con los de la dieta baja en grasas, los que seguían la dieta baja en carbohidratos quemaron 350 calorías más por día y los de la dieta de glucemia baja quemaron 150 calorías más por día.

La parte más atractiva de este estudio es que se hace preguntas sobre la creencia largamente sostenida en las comunidades científicas y médicas que todas las calorías son iguales. Este es un mensaje a la industria alimentaria ya que  bombardea a los consumidores con alimentos ultraprocesados ​​nutricionalmente vacíos y dice a los estadounidenses  «comer con moderación.» Todas las calorías son  iguales, afirma la industria alimentaria, entonces no hay alimentos malos.

Este mensaje no sólo proviene de la industria alimentaria, Marion Nestle, un crítico a largo plazo de las grandes empresas de alimentación, ha hablado acerca de las calorías de una manera similar.  Escribió en su blog que el estudio de JAMA era demasiado pequeño (que tuvo 21 participantes) y se necesita más investigación que fuera de un entorno controlado. Diciendo en USA Today:

Largos estudios realizados entre las personas en su propio entorno, no con las comidas, han mostrado «muy poca diferencia en la pérdida de peso y el mantenimiento entre uno y otro tipo de dieta.» Se necesita más investigación para mostrar resultados interesantes como estos que son de aplicación en tiempo real, dice. «Mientras tanto, si usted quiere perder peso, coma menos».

No estoy de acuerdo, «comer menos» es en gran medida ineficaz y continuando hasta llevar la carga sobre el consumidor como parte del credo de la responsabilidad personal. Por otro lado, decirle a la gente, que eliminar procesados, carbohidratos refinados y azúcares, mientras que comer muchas grasas de alta calidad, proteínas y vegetales parece ser una solución más viable para estimular la pérdida de peso. Los carbohidratos y los azúcares en realidad estimulan el apetito y los antojos, mientras que las grasas, proteínas e hidratos de carbono complejos, como verduras, legumbres y hortalizas estabilizan el azúcar en la sangre y sacían.

Un informe reciente difundida por  World Public Health Nutrition Association encontró que el procesamiento tiene importancia, teniendo en cuenta los alimentos procesados ​​crean hábito y algunos dicen a menudo son casi adictivos. Esto desplaza a las comidas saludables.

El factor adictivo de los alimentos es una tesis muy problemática  y no hay evidencia que sugiera que se genera la ansiedad de comer azúcar y consumir más azúcar a partir de nuestras experiencias e incluso desde bebés en el útero (ver un artículo reciente sobre Gilt Taste para más información).

Y según Robert Lustig, profesor de pediatría clínica en la Universidad de California en San Francisco, una dieta baja en carbohidratos, glucémica baja es la que ayuda a mantener los niveles de insulina bajos, elevados  niveles de insulina se piensa que está en la raíz de la obesidad. «Para usar una frase de Bill Clinton: es la insulina, estúpido. La razón Cualquier dieta que funciona es debido a que disminuye la insulina. Y una dieta que no cumple esto, al igual que la tradicional dieta baja en grasas, no va a funcionar», dijo en un reciente artículo de Los Angeles Times.

En The New York Times, Mark Bittman escribió sobre el estudio de JAMA, con una evaluación concluyente: «El mensaje es muy simple: los alimentos no elaborados dan una mejor oportunidad de idealizar su peso y su salud. Debido a que todas las calorías no son iguales. »

Pero todavía no hay consenso entre los médicos, nutricionistas o investigadores. Las implicaciones para llegar a un consenso científico acerca de si o no el tipo de calorías son importantes no puede ser subestimada, ya que podría afectar la regulación, así como a las grandes corporaciones industriales de la alimentación, recomendaciones dietéticas del gobierno  lo cual se traduce (entre otras cosas) en lo que los niños comen en la escuela cada día. En este momento, MyPlate recomienda que los estadounidenses coman una media anual de 6,3 raciones de granos al día. Incluso la Asociación Americana de Diabetes recomienda una dieta alta en carbohidratos y baja en grasas. Si los resultados de este último estudio son exactos, todas estas recomendaciones pueden resultar perjudiciales.

Fuente:  CIVIL EATS

Las cinco peores «dietas milagro» para adelgazar

Toca Comer. Las cinco peores

Como viene siendo habitual cada año, la Asociación Británica de Dietética (BDA) ha publicado el ranking de la ignominia al establecer cuáles a su juicio han sido las dietas populares más peligrosas en el 2012 (y siguen teniendo el peligro de serlo en lo sucesivo) a la hora de adelgazar.

5º Puesto

La dieta OMG de seis semanas que ya les presenté en su día. Se trata de una nueva entrada en la lista ya que ha salido a la luz este mismo año, así que se puede considerar un auténtico mérito. Me refiero a lo denacer y… ¡hala, directamente a la picota! No voy a mencionar nada de esta ya que para eso está el post que he comentado.

4º Puesto

Para la práctica de la alcorexia o también llamada drunkorexia. Está ha retrocedido en la lista, el año pasado ocupaba el 2º puesto. De esta estrategia, es cierto, no he mencionado nada hasta ahora en el blog aunque sea más vieja que el NO-DO. Me comprometo a hacerlo en un futuro. Sirva como anticipo que su esencia consiste en seguir un patrón de alimentación francamente contenido y restrictivo a lo largo de un día o incluso de la semana con la meta puesta en un próximo, nunca muy lejano,  consumo compulsivo de bebidas alcohólicas. La finalidad es que las calorías de más de las bebidas alcohólicas no te hagan engordar ya que para eso se ha ido creando un balance negativo. Si te estás riendo, no te culpo, pero tampoco me culpes a mí, que al fin y al cabo no soy yo quien la ha inventado.

3º Puesto y rutilante nueva entrada

Para la dieta Intravenosa o como ellos dicen (la BDA) “la dieta intravenosa por goteo de las chicas festivaleras” (o algo así). Aquí, mira tú, me han pillado fuera de juego; es la primera vez que oigo que alguien está utilizando o ha utilizado la nutrición parenteral para perder peso de forma voluntaria. Me informaré mejor. De momento baste decir que consiste en no comer nada de nada y conectarse a un gotero… sí, igualito a aquel que viste cuando fuiste a visitar al hospital a ese amigo, familiar o conocido y estaba enchufado a través del brazo a un gotero con el que se le administraban fármacos y también algún nutriente…

Increíble y sin comentarios (de momento) Yo creía que una de las peores aberraciones en este sentido era la que actualmente ocupa el 2º lugar de la lista y que se trata de…

2º Puesto

Para la dieta de la sonda nasogástrica… otra conocida de este blog y de la que puedes encontrar más información de su práctica en España en este enlace y en este otro. En las islas británicas la denominan como la dieta KEN (y que no tiene nada que ver con el novio de Barbie) que viene de Ketogenic Enteral Nutrition, es decir nutrición enteral que induce la cetosis. Creo que ya está suficientemente abordado en los post mencionados.

Y por último… en el primer puesto… conservando tan privilegiada posición desde el año pasado, reafirmándose así como la reina de las reinas de las dietas milagro menos recomendables por segundo año en la cimaaaaaaaaa…

1º Puesto para

¡¡La dieta Dukan!! Sé que te lo estabas imaginando, y que ni tan siquiera le has dado a ver el video del redoble de tambores con efecto de suspense antes de leer esto. Pues nada, como de la dieta Dukan poco más puedo decir, te sugiero que ahora sí le des al botón, que el vídeo está muy bien y dura muy poco.

Por qué es tan difícil quitar la grasa localizada

Toca Comer.   Por qué es tan difícil quitar la grasa localizada. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

La cintura en los hombres y las caderas en las mujeres suelen ser, en general, las zonas más rebeldes a la hora de luchar contra la acumulación de grasa. Son las primeras en hincharse con las células adiposas y las últimas en dejar paso al músculo magro.

Las razones para la existencia de estas áreas malditas se explica en el libro «Lo que dice la ciencia para adelgazar…» y se deben a varios factores, entre los que también están los genéticos y la distribución corporal de algunas enzimas. Y otro de los que se menciona es el haber pasado por numerosos episodios de engordar-adelgazar, especialmente si han incluido el famoso «efecto rebote».
Un nuevo estudio ha vuelto a confirmarlo, «Effects of weight gain and weight loss on regional fat distribution«, en el que se ha observado que cuando de sube de peso, nuestro cuerpo crea nuevos adipocitos (células grasas) para «ayudar captando grasa» a los que ya están repletos y bien hinchados. Si las subidas de peso son cíclicas y repetitivas, por cada vez que volvemos a engordar se crean nuevos adipocitos que se van acumulando especialmente en esas zonas. El problema es que la creación de estas nuevas células se realiza con facilidad, pero su eliminación es otra historia. Aunque con una dieta adecuada se puede conseguir con relativa facilidad que reduzcan su tamaño, nuestro cuerpo no los hace desaparecer y tiende a conservarlos como medida preventiva para el futuro.

Fuente:  Lo que dice la CIENCIA para ADELGAZAR

Las bebidas sin calorías en los adolescentes pueden ayudar a evitar el aumento de peso excesivo

Toca Comer.   Las bebidas sin calorías en los adolescentes pueden ayudar a evitar el aumento de peso excesivo. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Un nuevo estudio publicado en New England Journal of Medicine  muestra que los adolescentes que eliminan las bebidas azucaradas por un año subieron menos de peso que aquellos que no lo hacían, arrojando luz sobre una intervención eficaz para ayudar a combatir la obesidad en los adolescentes.

Este es uno de los primeros ensayos de alta calidad controlada para examinar el vínculo entre el consumo de bebidas endulzadas con azúcar y su impacto directo sobre el peso y el índice de masa corporal (IMC), así como cómo el ambiente doméstico de un adolescente  afecta al consumo de bebidas endulzadas con azúcar en general.

El estudio, dirigido por Cara Ebbeling, PhD (director adjunto) y David Ludwig, MD, PhD (director), ambos del New Balance Foundation Obesity Prevention Center Boston Children’s Hospital de Boston, encontraron que los adolescentes que recibieron entregas de bebidas no calóricas durante un año aumentaron un promedio de 1800 gramos menos que sus compañeros que seguían bebiendo bebidas azucaradas. Dentro del estudio de dos años, en la intervención de un año también se incluyen las llamadas de motivación con los padres, el registro de las visitas con los participantes y mensajes escritos de intervención para dejar de beber bebidas azucaradas.

Los 224 participantes del estudio eran estudiantes del grado 9 o 10 con sobrepeso u obesidad que regularmente consumían bebidas azucaradas. La intervención del estudio fue diseñado para reducir el consumo de estas bebidas. Los investigadores utilizaron un nuevo método de intervención: la entrega de bebidas no calóricas en las casas de los participantes para los participantes y sus familias.

Durante la intervención de un año, el grupo experimental de adolescentes -que prácticamente eliminó el consumo de bebidas azucaradas- ha ganado 1800 g menos y no tenía esencialmente ningún aumento de peso corporal, comparados con el grupo control, que continuó bebiendo bebidas azucaradas regularmente (aunque en niveles menores, posiblemente debido a los esfuerzos locales de salud pública). Además, los adolescentes hispanos mostraron el mayor beneficio -ganando unos seis kg menos que el grupo control. «Ningún otro producto  alimentario ha demostrado el cambio de peso corporal en esta cantidad durante un año simplemente por medio de su reducción,» dice Ludwig.

El estudio de dos años consistió en un año de intervención y un año de seguimiento. Mientras que la marca de un año mostró una diferencia significativa en el peso entre el grupo de intervención y el grupo control, los grupos no se diferenciaron a partir del año -en el segundo no se incluyó una intervención. Estos hallazgos sugieren que los adolescentes son más propensos a tomar decisiones más saludables (tomar bebidas sin calorías) cuando están más fácilmente disponibless.

Este estudio pone de relieve la necesidad de que las opciones saludables estén más fácilmente disponibles para los adolescentes, así como la necesidad de más investigación sobre las intervenciones eficaces entre las poblaciones minoritarias con tasas especialmente elevadas de obesidad. «Nuestros hallazgos sugieren que tanto el acceso a bebidas sin calorías y mensajes claros para los consumidores pueden estar en el centro del cambio de comportamiento. Los adolescentes pueden hacer cambios en la dieta saludable con suficiente apoyo y mensajes comprensibles», dice Ebbeling.

El estudio forma parte de una serie en el New England Journal of Medicine  que estudia la relación entre las bebidas azucaradas y la obesidad.

El Centro ha publicado recientemente otro estudio en Journal of the American Medical Association por New Balance Foundation Obesity Prevention Center Boston Children’s Hospital, sugiriendo que dietas bajas convencionales en grasa no puede ser el mejor método para el mantenimiento de pérdida de peso, y que la reducción de la ingesta de carbohidratos refinados (las llamadas, las dietas de bajo índice glucémico) proporcionan beneficios metabólicos y reducen el riesgo de enfermedades del corazón.

Fuente: EurekAlert¡

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