Grasa saturada, enfermedad cardiovascular, y resultado no esperado

Toca Comer. Grasa saturada y enfermedad cardiovascular, y resultado no esperado. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Corría el año 1968 cuando el bioquímico Ivan Frantz comienza su estudio Minnesota Coronary Survey, financiado por el National Institutes for Health dentro del programa National Diet Heart Study, diseñado para investigar la relación entre el consumo de alimentos ricos en grasa saturada y su incidencia en enfermedades cardiovasculares.

El estudio se desarrolla en una residencia de ancianos y seis hospitales para enfermos mentales en el estado de Minnesota. A la mitad de los 9.057 hombres y mujeres participantes se les alimenta con una “dieta tradicional estadounidense” con mantequilla, huevos, bacon y carne roja, aproximadamente un 18% grasa saturada y a la otra mitad con una dieta que contiene margarina suave, sustitutos de huevo, carne baja en grasa y preparados lácteos a base de aceite vegetal lo que redujo el contenido de grasa saturada a menos de la mitad, manteniendo ambas dietas en torno a un 38% de grasa en su totalidad.

Los participantes estaban hospitalizados y eran vigilados, por lo que no tenían acceso a otras comidas fuera de la dieta prescrita. Este detalle aseguraba la fiabilidad de los resultados.

Después de cuatro años y medio, los investigadores no encontraron diferencias significativas entre ambos grupos ya fuera en eventos cardiovasculares, muertes cardiovasculares o en mortalidad total.
El cáncer fue mayor en el grupo con bajo contenido de grasa saturada, aunque en el informe final que se redactó al respecto, no dice si esta diferencia fue estadísticamente significativa.

Concluyendo que, la dieta baja en grasas saturadas no había demostrado, en absoluto, ninguna ventaja.

Ampliar en:  megustaestarbien.com

La obesidad saludable puede ser un mito

Toca Comer. La obesidad saludable puede ser un mito. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

¿Alguien puede ser obeso y tener un buen estado de salud? Un nuevo estudio y varios expertos afirman que no.

Una persona obesa que tenga un nivel de presión arterial normal, un nivel un colesterol normal y un nivel de azúcar en la sangre normal todavía sigue teniendo un riesgo de sufrir enfermedades cardiacas, según informan unos investigadores coreanos en la edición en línea del 30 de abril de la revista Journal of the American College of Cardiology.

En el estudio de más de 14000 hombres y mujeres de 30 a 59 años de edad, los que eran obesos tenían una mayor acumulación de placa en las arterias, lo que les pone en un riesgo mayor de enfermedades cardiacas y de accidente cerebrovascular que las personas con un peso normal, descubrieron los investigadores.

«Han habido intentos para ver si hay un grupo de personas que son obesas y están un buen estado de salud», dijo el Dr. Rishi Puri, director médico en Cleveland Clinic  y autor de un editorial en la revista.

Puri indicó que aunque una persona obesa tenga unos niveles normales de presión arterial, colesterol y azúcar en la sangre, esas mediciones probablemente cambien a lo largo del tiempo y se vuelvan anómalas, poniendo al paciente en riesgo de enfermedades cardiacas, accidente cerebrovascular y diabetes.

También cuestionó la necesidad, tanto para la investigación como para la atención del paciente, de intentar definir la obesidad saludable. «¿Qué es lo que queremos lograr? ¿En qué medida ayuda esto a la sociedad?», preguntó.

«Tenemos un enorme reto a nivel de salud pública e individual en la lucha contra los trastornos relacionados con la obesidad. Ser obeso no afecta solamente al corazón. Ser obeso significa que se es más propenso a tener enfermedades de las articulaciones, trastornos psiquiátricos y cánceres», señaló Puri.

Añadió que, a lo largo de las dos décadas siguientes, la obesidad y sus consecuencias tendrán un gran costo en atención de la salud.

«Aunque descubramos que estos pacientes obesos en particular no tienen un riesgo más alto de enfermedades cardiacas a corto plazo, ¿cuáles son las otras muchas cosas que la obesidad hace al cuerpo?», dijo Puri. «¿Vamos a ignorar eso?».

Fuente: JACC

Consejos que no sirven para adelgazar

Toca Comer. Obesidad y adelgazar. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Ejemplos de consejos que no sirven de nada al momento de perder peso:

  • Comer cada dos horas rigurosamente, pues con el objetivo de no pasar hambre y de acostumbrarse a reducir el tamaño de las ingestas, muchas veces culminamos comiendo más. No es necesario comer cada dos horas y cronometrar las ingestas, sino que con comer un mínimo de 3 a 4 veces al día es suficiente para mantener activo y sin hambre al organismo.
  • No mezclar alimentos de origen animal con vegetal, o no combinar hidratos y proteínas en una misma comida. Esta estrategia no tiene fundamento científico y prueba de ello es que muy pocos alimentos en su estado natural no presentan una combinación o mezcla de nutrientes. La clave es usar cocciones apropiadas y cuidar la cantidad de lo que comemos.
  • Favorecer la sudoración con el objetivo de acelerar la pérdida de peso, cuando en realidad, lo único que lograremos es perder líquido, tener más riesgo de deshidratación y recuperar el peso cuando hayamos repuesto las pérdidas bebiendo agua.
  • Comer menos de todo lo que comíamos antes. Este consejo puede dar lugar a confusión y propiciar desequilibrios nutricionales, pues quizá, no necesitemos comer menos huevo, carnes y frutas que antes, y su reducción no ayude a lograr saciedad ni promueva el descenso de peso. Podemos necesitar comer menos de algunos alimentos y más de otros para alcanzar un adelgazamiento saludable.
  • Pasarse a los alimentos light o reducidos en calorías. Consumir todo light puede ser un error, ya que generalmente el alimento con menos grasas tiene más azúcar o sodio, y el que menos azúcar tiene concentra lípidos para dar más sabor al producto. Además, pasarse a los alimentos light sin moderar la cantidad ni cuidar el tamaño de las porciones no sirve de nada.

Estos son cinco consejos que no sirven de nada al momento de perder peso y que frecuentemente los recibimos cuando comenzamos un plan de adelgazamiento.

Fuente: VITÓNICA

Missile, un misil contra los adolescentes

Toca Comer. Missile, un misil contra los adolescentes. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

En el blog SCIENTIA analizan en detalle una nueva bebida energética, Missile, de gran consumo entre los jóvenes.

Me acerqué al chino y en la puerta vi muchísima publicidad de esta nueva bebida energética. Entré y pedí un par de misiles para poder analizarlos y un Red Bull para comparar los resultados obtenidos. Cuando el dependiente me dijo que cada unidad de 250 ml costaba solamente un euro entendí el por qué de su éxito. Entre lo barato que era (1 euro frente a 1.50 euros que costaba la lata de Red Bull), lo novedoso de su envase y el alto consumo de bebidas energéticas entre la población adolescente, el éxito de ventas de este producto era fácilmente previsible.

Nada más comprarlo eché un vistazo a la etiqueta nutricional del Misil… pero me fue imposible analizar nada porque la letra es tan diminuta que, a menos que tengan visión de superhéroe, necesitarán una lupa para poder leer lo que pone en la etiqueta. Sin embargo, a las empresas que utilizan esta argucia para dificultar al consumidor el acceso a la información nutricional de sus productos les quedan los días contados… dentro de unos meses esta estrategia será ilegal.

El 13 de diciembre de 2014 comenzará a ser aplicable el reglamento 1169/2011 que marca no solo qué información deberán llevar los productos en su envase sino también cómo deberá presentarse. En este reglamento se establece que para facilitar la información al consumidor la letra debe ser más grande y legible que la que se emplea actualmente. Concretamente la norma establece un tamaño mínimo de fuente: para los envases de más de 80 cm2 será 1,2 mm de altura y en los de tamaño inferior, de 0,9 mm.

Como las empresas aun tienen unos meses para usar esta letra tan diminuta utilicé una lupa que me dejaron cuando llegué al colegio de mi hija y observé que, aunque hay parámetros nutricionales muy parecidos en el dichoso Misil y en el Red Bull, existen otros indicadores donde las diferencias son significativas.

Las dos bebidas poseen un valor energético muy parecido (46 kcal/100 ml del Misil frente a las 45 Kcal/100 ml de la bebida que da alas), una cantidad de cafeína enorme pero similar (30 mg/100 ml frente a 32 mg/100 ml) y la misma concentración de una molécula cuya efectividad ha sido rechazada por la EFSA, la taurina (0.4%).

Hay, sin embargo, algunos parámetros nutricionales donde las diferencias son significativas. Mientras que no existen proteínas en el Red Bull, en el etiquetado del Misil se puede apreciar sorprendentemente la presencia de 0.35 gr/100 ml… aunque me gustaría saber de qué proteínas exactamente estamos hablando porque ese dato es bastante atípico. Además, esta nueva bebida energética posee casi un 50% menos de vitamina B6 que el Red Bull y, ojo al dato, más de tres veces la cantidad de sal que la bebida preferida de la escudería de Sebastián Vettel lo que puede tener fuertes consecuencias sensoriales y también nada saludables… éramos pocos y, por si no teníamos suficiente con la cafeína, parió la sal para subirnos aun más la tensión.

De entre todos los ingredientes de estas bebidas energéticas, el infumable reglamento que regula la publicidad sobre propiedades saludables de alimentos solo avala los beneficios de los diferentes tipos de vitaminas presentes en la composición de ambas bebidas… pero hay que dejar claro que ello es debido a que la infame legislación vigente solo tiene en cuenta las propiedades aisladas de los ingredientes de un alimento porque si evaluara el efecto global de estas bebidas el resultado sería contundente: aunque hay ciertas diferencias nutricionales entre las dos bebidas energéticas analizadas, estamos ante dos productos nutricionalmente aberrantes que son auténticas bombas de cafeína y azúcar… así de claro.

Más imágenes publicitarias, aquí.

Artículo completo en: SCIENTIA

Los impuestos sobre las bebidas azucaras puede que no ayuden a reducir la obesidad

Toca Comer. Los impuestos sobre las bebidas azucaras puede que no ayuden a reducir la obesidad. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

En algunos países como México, Italia o ciudades como Nueva York (EE.UU.) se han anunciado impuestos sobre las bebidas azucaradas con la finalidad de acabar con una pandemia del siglo XXI, la obesidad. Realmente algunos estudios se sugería que dicha modalidad de impuestos podría reducir hasta un 20% la obesidad, pero había factores que no se tenían en cuenta.

Según una nueva investigación de Jason Fletcher, economista de La Follete School of Public Affairs de la Universidad de Wisconsin-Madison, David E. Frisvold, del Departamento de Economía de la Universidad de Iowa, y Nathan Tefft, de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Washington, los impuestos adicionales sobre los refrescos no mejorarán absolutamente nada la salud de las personas, y la verdad es que sus palabras tienen muchísima lógica:

“Algunos estudios anteriores sugieren que los impuestos a las bebidas azucaradas reducirán hasta un 20% la obesidad, confiando en los datos caseros en lugar de los patrones de consumo individuales, asumiendo que los individuos no reemplazarán las calorías de los refrescos con calorías procedentes de otras fuentes”

“Por el contrario, nuestro estudio encontró que los aumentos en los impuestos de los refrescos se correlacionan con un menor consumo de azúcar, pero no con una reducción de la ingesta de calorías”

Ampliar en:  Medciencia

El extracto de té verde no tiene efecto sobre la pérdida de peso

Toca Comer. El extracto de té verde no tiene efecto sobre la pérdida de peso. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

El British Journal of Nutrition ha publicado un artículo con los resultados de un estudio llevado a cabo con mujeres obesas de Álava en el que se examinó si la molécula activa del té verde, el galato de epigalocatequina-3 (EGCG, por sus siglas en inglés) tenía efectos adicionales sobre la pérdida de peso y los factores de riesgo cardiovascular a los de una dieta hipocalórica equilibrada tradicional. No los tiene.

A la EGCG, así como al té verde, se le han asignado supuestos beneficios sobre la salud y, más concretamente, sobre la pérdida de peso, y se venden productos con estos fines. Sin embargo, no había suficiente evidencia científica que apoyara esos supuestos beneficios sobre el tratamiento de la obesidad.

El estudio, encabezado por Juan Mielgo-Ayuso, del departamento de nutrición y bromatología de la UPV/EHU, comparó a un grupo de mujeres que seguía un tratamiento sólo con dieta hipocalórica y tomaba un compuesto placebo, con otro grupo que seguía el mismo tratamiento con dieta hipocalórica y tomaba 300 mg de EGCG durante 12 semanas. El experimento fue doble-ciego, es decir, ni las participantes ni los investigadores sabían cuál era el grupo que tomaba té verde y cuál el que tomaba placebo.

Los resultados son concluyentes: la pérdida de peso y de masa grasa, los cambios en el metabolismo energético y en los factores de riesgo cardiovascular (colesterol, resistencia a la insulina, etc.) fueron similares en los dos grupos testados. El extracto de té verde no tiene efecto detectable sobre la obesidad.

Referencia:

Mielgo-Ayuso J., Barrenechea L., Alcorta P., Larrarte E., Margareto J. & Labayen I. Effects of dietary supplementation with epigallocatechin-3-gallate on weight loss, energy homeostasis, cardiometabolic risk factors and liver function in obese women: randomised, double-blind, placebo-controlled clinical trial, British Journal of Nutrition, 1-9. DOI: 

Fuente: CUADERNO DE CULTURA CIENTÍFICA

Carta a un vegano

Toca Comer. Carta a un vegano. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Un amigo decía de las “victorias” que los nutricionistas veganos solían citar, que eran Victorias Pírricas. Tenía razón.

Yo parto de que no existe una “Panacea Dietética”, a pesar de ser una misma Fisiología Humana para todos, sabemos que ésta sigue reglas a nivel molecular y bioquímico que están dictadas, codificadas y regidas por los genes y por su activación o inhibición, en otras palabras: genética y epigenética. Un mundo que va desde insuficiencias enzimáticas, proteínas que inhiben una función genética completa, hasta el más complejo de los mecanismos.

Le digo esto por dos razones.
1- Porque comete Ud. el mismo error que muchos veganos.
Me explico mejor.
Generalmente los veganos, al parecer, se plantean las necesidades de nutrientes, vitaminas y minerales del cuerpo humano, luego identifican cada una de ellas en los alimentos que defienden y ¡listo!, a comerlas y ya.

Algo así como si las vitaminas, aminoácidos esenciales, Fe, Mg y toda una serie de elementos se encontrara en los alimentos en forma de unos “paqueticos”, listos para ser utilizados. Es como decir que “como la celulosa tiene un Hidrocarbono pues podemos servirnos de él, y NO, no tenemos enzimas para degradar la celulosa, por lo tanto, no podemos usar su Hydrocarbon”.

¿Tiene idea del simplismo que plantean?

No. Más que lo que contiene es cómo se obtiene, porque el uso de vías metabólicas alternativas, vías de eliminación con productos finales no “lisables”, tiene su costo orgánico. No es lo mismo el retinol del hígado de pescado que obtenerlo en forma de carotinoide de los cítricos. Tampoco la Riboflavina es de muy fácil obtención si no proviene de productos lácteos o de origen animal. Pero no es el punto.

2.- En estos debates sobre la dieta Vegana, siempre me asombra la falta de conocimientos sobre enfermedades humanas donde la dieta vegana es un factor importante de riesgo para complicaciones y/o aparición de otras entidades patológicas serias. Digamos:

¿¿Sabe Ud. que si un amigo suyo, sin lesión visible en la piel, pero que en un futuro adulto tendrá Vitíligo, y Ud. lo invita a un “razonamiento normativo sensocentrista” y decide la dieta Vegana, lo puede haber condenado a un síndrome poliglandular autoinmune, a un Addison Disease o a un Mixedema, cuando sólo podría haber pasado su vida con “unas manchas en la piel”??

Si Ud. analiza el primer párrafo, se da cuenta que esto no solo puede afectar su salud, sino que estas dietas extremas pueden dar como resultado alteraciones epigenéticas en sus descendientes.

No estamos a la altura de poder elegir una dieta con las características de la dieta Vegana, no con los riesgos que existen. Si en un futuro los estudios nos dan garantías de mejores resultados que nos enseñen cómo equilibrar una dieta Vegana sin correr los riesgos actuales, entonces hablemos, hablaremos de los animales y ver si es tan razonable como Ud. dice. Veo que es de” letras”, no de “Ciencias”, pero eso no implica que no me entienda.

Fuente: Misterios al descubierto

Seguir una dieta saludable solo cuesta 1.50 dólares más por día

Toca Comer. Seguir una dieta saludable solo cuesta 1.50 dólares más por día. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Comer sano cuesta alrededor de  1.50 dólares más por día y persona, de acuerdo con la revisión más exhaustiva hasta ahora de la capacidad de pago para seguir  una dieta saludable .

«Para muchas familias de bajos ingresos, un extra de  1.50 $ al día es bastante», dice Rao Mayuree de la Escuela de Harvard de Salud Pública de Boston (EE.UU.), quien dirigió el análisis. «Se traduce en alrededor de 550 dólares más por año para una persona, y que podría ser una barrera real a la alimentación saludable. »

Rao y sus colegas llegaron a estas conclusiones después de analizar 27 estudios de 10 países de altos ingresos, principalmente  EE.UU., la comparación de los datos de precios para los ingredientes sanos frente a los  poco saludables y dietas. Por ejemplo  un estudio comparó el costo de una dieta rica en frutas y verduras frente a una que era deficiente. Otros precios comparados de alimentos saludables y menos saludables específicos, como cereal integral frente al pan blanco.

Los elementos individuales fueron muy igualados en el precio. Carnes vieron la mayor diferencia: las opciones más saludables cuestan un promedio de 29 centavos más, por porción opciones saludables.

Riesgo de enfermedad

A pesar de ello, las comparaciones de las dietas enteras mostraron que las dietas más saludables cuestan en promedio 1,48 dólares más por día.

Esto demuestra que las comparaciones basadas en ingredientes individuales no cuentan la historia completa, dice Rao. » Nos dice que, en promedio, no cuesta más comer más sano basado en uno de los nutrientes, » afirma. » Pero hay cada vez más pruebas de que la combinación de los alimentos  de la dieta impacta en el  riesgo de enfermedad más que cualquier nutriente  por lo que creemos que nuestra principal conclusión es que las dietas más saludables cuestan alrededor de 1.50 dólares más».

Rao y sus colegas concluyen que la mejor manera de hacer que los alimentos saludables sean más asequibles es que los gobiernos subsidien los alimentos saludables y que a los no saludables les apliquen impuestos, como se ha intentado en los EE.UU. con el azúcar y las bebidas azucaradas.

«Estas son formas basadas en la evidencia para abordar el desequilibrio de precios e impulsar  a la población hacia una dieta más saludable», dice Rao. «Estas son las estrategias que nuestros políticos deberían estar mirando».

Economías de escala

En cuanto a por qué la comida sana se ha vuelto más cara, Rao dice que puede ser debido a que la industria alimentaria se organiza y los tipos de alimentos que produce son para satisfacer sus propias economías de escala, en lugar de lo que es mejor para los consumidores.

«Otros investigaciones de nuestro grupo ha observado que en los últimos decenios, los EE.UU. han desarrollado un complejo sistema de cultivo, almacenamiento, transporte,  transformación, fabricación y  comercialización que favorece un menor costo de los alimentos altamente procesados​»,  afirma. » Simplemente no tenemos el mismo sistema de apoyo a los alimentos saludables como frutas y verduras».

«La realidad cotidiana para muchos en el Reino Unido es una lucha para pagar las cuentas y poner comida en la mesa «, dice Adrian Curtis , director del Banco de Alimentos de la red de Trussell Trust, una organización benéfica que ofrece alimentos de emergencia para las personas de bajos ingresos en el Reino Unido .

«Está claro que si la comida saludable es más cara la gente va a elegir la opción menos saludable para estirar sus finanzas más. Estamos pidiendo al Gobierno que realice una investigación en profundidad sobre las razones por las que tantas personas están siendo remitidos a los bancos de alimentos Trussell Trust para la alimentación de emergencia a corto plazo».

Fuente: BMJ, DOI: 10.1136/bmjopen-2013-004277

Tres causas de sobrealimentación

Toca Comer. Tres causas de sobrealimentación. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

A continuación tres causas de la sobrealimentación que pueden interponerse en el camino de la pérdida de peso.

1. Estrés

El estrés es una de las causas más comunes de la sobrealimentación. Cuando la gente se siente estresado, que a menudo llegan a ciertos alimentos de la comodidad con el fin de ayudarles a lidiar con las emociones negativas.

Estos alimentos son normalmente altas en grasa, azúcar y calorías. Si usted es una de esas personas, entonces probablemente se encuentra con deseos de galletas, patatas fritas, heladas o dulces cada vez que te sientes estresado. Ceder a estas ansias también se conoce como estrés alimentario. Una explicación de esto es el hecho de que cuando te sientes estresado, su cuerpo lo compensa produciendo más de la hormona cortisol. El cortisol, a su vez, aumenta el apetito.

Si usted es un comedor de estrés, usted puede evitar comer en exceso mediante la eliminación de los alimentos de engorde que generalmente busca en momentos de estrés, en cambio, reemplazarlos con alimentos saludables como batidos de frutas, hortalizas o frutas frescas.

2. Grandes porciones de comida

Apilar grandes porciones de comida en su plato cada vez de comida es otra de las principales causas de comer en exceso. Cuando usted se siente mucha hambre y tiene algunos de sus platos favoritos en frente de usted, es fácil tentarse a apilar un plato con porciones grandes, obviamente, esto puede conducir a comer en exceso.

Una forma de solucionar esto es usar un plato más pequeño para sus comidas. Esto disminuirá automáticamente las porciones de comida que usted come. Otra forma de evitar comer en exceso sería dejar de comer antes de que esté completamente lleno. Si usted se siente hinchado y pesado después de una comida, esto es una señal clara de que ha comido en exceso. Mastique los alimentos lentamente y aprender a saborear cada bocado. Trate de averiguar sus necesidades calóricas diarias para que pueda determinar cuántas porciones de comida son perfectas para ti.

3. Saltarse las comidas

Saltarse las comidas puede parecer una buena idea comer menos y perder peso, pero es probable que este hábito pudiera estar haciendo que usted coma más en el largo plazo. Esto es porque cuando se salta una comida, usted tiende a comer más en la próxima comida para compensar. No importa lo ocupado que puede ser durante todo el día, lo convierten en un punto para comer por lo menos tres comidas balanceadas todos los días.

Fuente:  Nutricion.pro

No hay evidencias de la pérdida de peso al consumir alimentos integrales

Toca Comer. No hay evidencias de la pérdida de peso al consumir alimentos integrales. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

En un reciente meta-análisis centrado en el tipo de estudio más fiale, el los ensayos de intervención, vuelve a confirmar que, también como mecanismo para conseguir una pérdida de peso, la ingesta de alimentos derivados de cereales integrales no parece ser un método especialmente útil.

En el trabajo, «Whole grain and body weight changes in apparently healthy adults: a systematic review and meta-analysis of randomized controlled studies«, realizado por expertos daneses y recientemente publicado en la prestigiosa American Journal of Clinical Nutrition, se seleccionaron casi una treintena de estudios de intervención de entre dos y 16 semanas en los que se estudió a más de 2000 sujetos.

Los expertos no encontraron diferencias de peso entre los que comieron más alimentos integrales, comparados con los que menos (grupos de control).

En el análisis de la repuesta a la dosis tampoco se obtuvieron resultados positivos, al aumentar la cantidad no se apreció que los resultados mejoraran. Quizás podría destacarse que, aunque las diferencias en el peso no fueron significativas, sí pudo identificarse una pequeña ventaja favorable a los integrales en el indicador de grasa corporal. Y, sin duda, la relativamente corta duración de los ensayos tampoco ayuda mucho a la hora de encontrar evidencias de cierto peso.

Artículo completo en: Lo que dice la CIENCIA para ADELGAZAR

Dieta desintoxicante de jugos no es recomendable

Toca Comer. Dieta de jugos no es recomendable . Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Son habituales los jugos de espinacas, col rizada y jengibre, por ejemplo, mezclados con remolacha, zanahoria, agua de coco o leche de almendras. Los más dulces incluyen dátiles, nueces, cambures o manzanas y los ligeros agregan pepino y apio, aderezados con cúrcuma o ágave.

Hay quienes beben ocasionalmente un jugo verde en el juice bar de su vecindario pero están quienes realizan las llamadas “limpiezas” o “desintoxicaciones” que consisten en beber litros de jugos de verduras durante tres, siete o 30 días sin ingerir nada sólido. En una “limpieza” de cinco días se pueden perder 10 kilos.

“Nuestro cuerpo está hecho para desintoxicarse. Tiene riñones y un hígado, además de la piel. Si dejamos de incorporar toxinas estaremos más saludables de todos modos. No es necesario hacer limpieza con jugos”, dijo Julieanna Hever, especializada en nutrición.

El ayuno con jugos de verduras “está bien si ayuda a la gente a modificar su dieta y comer saludablemente”, explicó pero alertó que es preferible hacerlo bajo supervisión médica. No existe ninguna investigación que demuestre que tiene algún beneficio y, a la larga, conduce al yoyo”, es decir, a ganar más peso del que se perdió originalmente.

Fuente: Alimentariaonline

Semáforo rojo nutricional al aceite de oliva y a los frutos secos

Toca Comer. Semáforo rojo nutricional. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Los productos de alimentación de la mayoría de los supermercados británicos lucen desde verano un semáforo. En rojo, el comprador debe pensárselo dos veces antes de ponerlo en el carrito. En verde, tiene vía libre. “Es la elección más sana”, señala sin ambages la Agencia de Seguridad Alimentaria. El método de etiquetado, sin embargo, no ha podido evitar una polémica que ha traspasado las fronteras de Reino Unido. Productos como el aceite de oliva, los frutos secos o algunas carnes han recibido el castigo de un semáforo rojo, lo cual podría penalizar su consumo. El Gobierno británico y quienes lo avalan defienden el modelo para luchar contra la obesidad ante la ineficacia de otras medidas, mientras que la industria alimentaria y otros expertos consideran que ese semáforo solo demoniza un producto en concreto sin tener en cuenta la dieta global del ciudadano.

El esquema de etiquetado de semáforos rojos es una medida más de las que se están impulsando en Europa y Estados Unidos para luchar contra la obesidad. El Departamento de Sanidad de Reino Unido estima que los problemas de salud relacionados con el sobrepeso cuestan cerca de 5000 millones de libras al año (5900 millones de euros) al sistema. Por ello, el Gobierno británico ha implantado un esquema en el que combina los tres colores del semáforo —verde, ámbar y rojo— para indicar cuántas calorías, grasa, grasas saturadas, azúcar y sal tiene un producto.

Ampliar en: ELPaís.com

Patrocinadores en nutrición y publicidad

Toca Comer. Patrocinadores en Nutrición. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

En los congresos de nutrición se da el juego eterno del toma y daca, del paseo de las bolsas llenas de publicidad, los bolígrafos de las marcas comerciales, las decoraciones para mesas de trabajo y la búsqueda del regalo más original. Ir a la zona de patrocinadores es como ser Julia Roberts en Rodeo Drive, porque dan más cosas cuando mejor vestido y acompañado vas; donde los Gucci, Chanel y Dior se transforman en Nestlé, Abbot y Danone.

El caso es que la generación de dinero en grandes eventos requiere de grandes asistencias y sobre todo grandes patrocinadores que generalmente son grandes empresas. Esta realidad, no se limita únicamente a los eventos concretos, como pueden ser jornadas y congresos, sino que el patrocinio va de la mano en las Sociedades Científicas. Este pensamiento es lógico, teniendo en cuenta que la Industria Alimentaria y los Dietistas-Nutricionistas trabajan hacia la ciudadanía.

Es el caso de por ejemplo de la FESNAD (Federación Española de Sociedades de Nutrición, Alimentación y Dietética) que comparte patrocinio, especialmente visible en el Día Nacional de la Nutrición con empresas Multinacionales como Danone, Nestlé, Coca-Cola Company; y nacionales como Central Lechera Asturiana y Puleva.

La sociedad profesional, AEDN (Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas) recibe patrocinio con empresas como Beneo, Bicentury, Caprabo, Danone, Nestlé, Unilever, Vichy…

Mientras que el congreso IUNS 20th International Congress of Nutrition,  en Granada, cuenta con el apoyo y financiación de Abbot, Coca-Cola, Nestlé y Danone entre otros.

e respira un tipo de acuerdo de “¿Qué quieres a cambio?” o“¿Qué necesitas?” en lugar de un feedback continuo y revisable. Echo verdaderamente en falta posicionamientos de las Sociedades profesionales frente a las prácticas poco éticas de las empresas, ya que parecen limitarse a temas de intrusismo profesional. ¿Por qué no es común ver críticas frente a anuncios engañosos, publicidad fraudulenta o etiquetado que induce al error? La respuesta más simple parece ser “porque acabaría con el patrocinio y sin patrocinadores grandes no puedes hacer cosas grandes“.

Permitidme que lo dude y lo ponga en cuestión, ya que considero que la Industria Alimentaria y los intereses del consumidor DEBEN ir de la mano; si nuestra ética y coherencia estuviese mucho más interiorizada podríamos exigir a cambio del patrocinio modificaciones en Comunicación, Publicidad, Marketing e incluso diseño de productos en las empresas patrocinadoras, ir de la mano para darle confianza al consumidor, que sepa que esa empresa está haciendo las cosas bien y está respaldada por un Sociedad Científica.

No seré yo el que diga qué patrocinios están mal o cuáles bien, tampoco creo que sea cuestión de juicios de valor, pero sí que tengo muy claro que podríamos hacer más, tanto desde la organización de los eventos científicos hasta las juntas directivas, y sobre todo pensando desde el punto de vista de la persona que tiene menos información (el consumidor) que será el que invierta el doble de dinero por un alimento funcional o por un producto milagro.

Ampliar en: MI DIETA COJEA

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Tima con Herbalife

Toca Comer. Tima con Herbalife. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Este texto es de @KatieSony. Ha tenido una experiencia con Herbalife y…

Es la primera vez en mi vida que rechazo un trabajo. Y no porque no lo necesite. Lo he rechazado porque es totalmente contrario a mis principios.

La cosa empieza a ser turbia desde el anuncio en segundamano.es. En él dicen que se trata de una empresa en expansión de “salud, bienestar y belleza”. Hay un teléfono de contacto si te interesa la oferta. Les llamé y la chica que me atendió me indicó que era una multinacional americana. Me indicó fecha y hora, y me dio la dirección. Insistió muchísimo en la puntualidad y la importancia de vestir elegante “de traje y taconcito”.
Al entrar, lo primero que vi fue todas las paredes del local pintadas de verde Croma (el de grabar el telediario para poner el fondo que quieras) con el logotipo de Herbalife por todos lados. Una señorita me pidió mi nombre y el de la persona que me citó. Me explicó que la entrevista tendría dos partes: una en grupo y posteriormente otra personal. Acto seguido otra mujer me condujo a la sala donde tendría lugar la primera parte.
La sala en cuestión merece ser descrita con todos los detalles que soy capaz de recordar. Lo primero en lo que me fijé fue en las tres filas de sillas dispuestas frente a una tarima. Sillas cómodas, por lo menos, para la hora y media que tendría que estar sentada en ellas. Había más sillas al fondo, apiladas. A ambos lados de la tarima había banderas: por la derecha, la de Estados Unidos y por la izquierda, la española. Entre las banderas estaba desplegada una pantalla para proyector. A la izquierda de la tarima había un atril con el logotipo de Herbalife y un ordenador portátil conectado al proyector y los altavoces que tenía delante. A la izquierda del atril se veía una mesa con productos y material de la empresa. A la derecha de la tarima de levantaba un enorme tríptico publicitario con las imágenes de Cristiano Ronaldo, Lionel Messi y un equipo de baloncesto de Canarias, todos exhibiendo el logotipo. En la pared de la derecha había una estantería con productos (más) y sobre ella más fotografías de deportistas a los que patrocinan.
Al entrar en la sala, ya había un vídeo proyectándose en la pantalla. Hablaba de la compañía, especialmente de sus laboratorios en California. La voz en off decía cosas como “Tenemos un equipo  muy sofisticado para garantizar cosas como que si la etiqueta de un producto dice que tiene un 15% de vitamina C, tenga ese 15% hasta el final de su vida útil”. He visto esos equipos en mi Facultad y he hecho en prácticas algunas de las cosas que se muestran ahí. No me impresionan. Básicamente porque si no hicieran esas cosas y sus productos no tuvieran lo que figura etiquetado, serían un fraude. El vídeo mencionaba también el dinero que invirtieron el año pasado en sus laboratorios y que seleccionan y comprueban sus materias primas. Casualmente, cada dos o tres escenas había una escena de color verde. ¿Publicidad subliminal? ¿Qué es eso?
Después del publirreportaje empezaron a salir deportistas a los que la marca patrocina. Vino una chica trajeada a contarnos cómo iba a transcurrir la entrevista y a repartirnos papeles para rellenar con nuestros datos para la siguiente fase. Olvidaba decir que yo me presenté allí con mis tacones de las bodas, mis pantalones negros de ocasiones especiales y mi americana. Creo que esa chica era la única de la sala que compartía conmigo el concepto de “traje”. El resto del mundo iba medio arreglado, sin vaqueros ni deportivas, pero nada fuera de lo común.
Después de ver el vídeo de nuevo (por si la primera vez no te había manipulado suficiente), apareció un hombre de 43 años a ponernos un Power Point (este hombre iba trajeado, y todos los de la empresa también, ya no me sentía sola). La primera diapositiva era una gráfica de las ventas de Herbalife de los últimos años. Después, nos presentó un poco los productos con frases como “nuestros perfumes son libres de alergias” o “nuestros productos son sin químicos”. Señoras y señores, si alguien ha visto un perfume ir a consulta hinchado o rojo por una reacción alérgica, que venga y me lo diga, por favor. Lo mismo si alguien descubre que algo de lo que le rodea no tiene Química. Tengo curiosidad por ver si realmente este hombre estaba diciendo algo con sentido en ese momento.
Los productos de Herbalife son, fundamentalmente, dietéticos, aunque también tienen productos de belleza y una línea deportiva. Este señor nos comentó que “la gente se gasta más dinero en productos adelgazantes que en cosas básicas como champú” y pretendía que lo viésemos como algo lógico y normal. No, no me parece normal que quieras convencerme de que el sueño de mi vida es hacerme rica a costa de gente que necesitaría ir al endocrinólogo o nutricionista en lugar de a alguien a quien habéis impartido un cursillo cutre de una tarde.
Lo que vino después fue curioso, porque nos hizo un repaso de las personalidades que fundaron, apoyan o ayudan al desarrollo de la empresa. Entre ellas, un Premio Nobel (no sé si en Química o Medicina). Creo que si ese señor escuchara las burradas que decía el tipo que yo tenía delante, se le caería el alma a los pies.
Tras esto vino la chicha.  Una de las diapositivas presentaba la situación del mercado español. Más de seis millones de parados, empresas que te explotan, crisis… La cosa empezó desde ahí, pero fue subiendo de tono a medida que avanzaba la charla. Este señor se puso de ejemplo a sí mismo, que empezó en la compañía como imagen publicitaria de su hermano, que era el que vendía, mientras él consumía los productos para adelgazar. Que trabajaba de chófer y cobraba fijo todos los meses, independientemente del trabajo que hiciera. Y que estaba también haciendo Derecho por las tardes. Por lo visto, su hermano le animó a entrar a la empresa y él se fue enganchando por la cantidad de dinero que ganaba y terminó por dejar el trabajo de chófer y la carrera. Y que estaba contento y feliz, él, ahí (sin tener ni puñetera idea de lo que vendía, como había comprobado mientras presentaba los productos). Por cierto, ¿alguien ha visto manipulación?
Este señor pasó a explicar las formas de ingresar dinero trabajando con ellos (ventas, recomendaciones, etc) , a la vez que soltaba perlitas orientadas a desprestigiar la educación y el empleo tradicionales como las que siguen:
  • ·         “Tener educación formal no garantiza nada”
  • ·         “Tu elección profesional determina tus ingresos”
  • ·         “Si siempre sigues haciendo lo mismo, no podrás obtener nada mejor”
Que fuera de contexto todas estas frases tienen su sentido y su parte de razón, pero la charla entera era un mitin propagandístico para que tú te convencieras de que encontrar Herbalife había sido el descubrimiento de tu vida, y que lo que hubieras hecho antes era todo una mierda. Aparte, claro, del mensaje entre líneas de “el que no tiene ingresos es porque no le da la gana”.
Para rematar la faena, este hombre hizo pasar por la tarima a sus compañeros para que nos contasen por qué se habían metido ahí y cuánto cobraron el último mes. Esto resulta un poco paradójico, ya que, o esta gente lleva un registro muy muy riguroso de lo que gana, o es imposible, porque en Herbalife se cobra día a día. No estoy segura de que mis compañeros de sala se hubieran percatado de este detalle de incoherencia.
Para finalizar, el tipo nos contó que la Ley de Ordenación del Comercio Minorista exige que nos registremos como tales, y que paguemos a la empresa 63 € por el Pack Básico, para comenzar a vender, aunque él nos recomendaba el Pack Emprendedor, de unos 110 €. Para rematar la faena y convencernos nos regaló las últimas perlas:
  • ·         “Puede parecer una pérdida, pero sólo son 63 €, que no son 600”
  • ·         “El problema no es la falta de dinero, son las prioridades”.
Esto de las prioridades, recordemos, lo dice la persona que te anima a que vendas unos productos para adelgazar sin control médico ninguno a personas obsesionadas con su peso o con una verdadera enfermedad. Aparte del constante insulto a las personas que carecen de recursos suficientes y acuden ahí en busca de un empleo serio.
Pues gracias, majos, pero creo que entre que vuestros vendedores no tienen ni idea, que me estáis pidiendo dinero por trabajar para vosotros, que de Seguridad Social ni hablamos y que habéis echado mierda de principio a fin sobre la enseñanza universitaria y la gente que sufre situaciones dramáticas, os podéis meter la cantimplora a modo de enema.

Fuente: Así habló Cicerón

 

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