Cinco hábitos para combatir la obesidad infantil

1) Introducir más frutas y verduras

El Dr. Lobelo dice que el consumo de frutas y verduras es fundamental para combatir la obesidad infantil. Señala que los padres pueden incorporar frutas a la dieta de los niños reemplazando los dulces y las grasas a la hora de comer un bocadillo. Para aumentar el consumo de verduras sugiere que los padres preparen y condimenten las verduras que más les gustan a sus niños y que los ayuden a reducir el consumo de grasas y comidas altas en calorías. «Lo importante es aumentar las probabilidades de que los niños consuman frutas y verduras y bocadillos saludables, porque sabemos que no tienen muchas oportunidades de hacerlo durante el día.»

2) Pasar menos tiempo enfrente de una pantalla

La obesidad difícilmente se combate con éxito sin cambiar hábitos sedentarios como ver demasiada televisión, jugar videojuegos o pasar horas frente a la computadora. «Todos esos son momentos sedentarios que contribuyen al desarrollo de la obesidad», dijo el Dr. Lobelo. Lo ideal, dice, es limitar a dos horas al día el tiempo que los niños pasan frente a una pantalla. De esa forma los niños tendrán más tiempo disponible para seguir el próximo consejo: poner sus cuerpos en movimiento.

3) Aumentar la actividad física

El Dr. Lobelo dice que si el ejercicio pudiera comprimirse en una pastilla sería una droga milagrosa que reduciría el riesgo de diabetes, enfermedades del corazón y ciertos tipos de cáncer. Por lo tanto, recomienda que los niños hagan por lo menos una hora diaria de actividad física. «No se trata de que se entrenen para un deporte en específico o que el ejercicio sea riguroso todos los días. Se trata de que los niños jueguen en los espacios abiertos, que pasen menos tiempo encerrados en casa, que salgan a caminar y que tengan un estilo de vida que no sea sedentario», señaló.

4) Eliminar el consumo de bebidas azucaradas

En los últimos años se ha dado una explosión en el consumo de bebidas azucaradas como sodas, jugos y bebidas energéticas e incluso muchas veces las familias desconocen cuánta azúcar contienen estas bebidas. «Las sodas tienen muchas calorías que no tienen ningún componente nutricional y que no contribuyen a una dieta saludable», dijo el Dr. Lobelo. «Por eso la recomendación es que se eviten al máximo«, señaló. Lo ideal es que los padres fomenten el consumo de agua en el hogar para así inculcar a los niños hábitos saludables.

5) Dar el ejemplo a los hijos

Los buenos hábitos de salud son posibles si los padres les dan suficiente importancia en el hogar, dijo el Dr. Lobelo. «No se trata de que el padre le diga al hijo que tenga hábitos saludables pero él mismo no los tiene», dijo. Los CDC ofrecen consejos a padres de familia para equilibrar el ejercicio con la buena alimentación. «Toda la familia tiene que tener hábitos saludables, salir a caminar juntos, tratar de reducir el número de horas de televisión y tratar de evitar el consumo de bebidas azucaradas», señaló.

Para aprender más sobre temas relacionados a la nutrición visita GobiernoUSA.gov, el portal oficial del Gobierno de los Estados Unidos en español y parte de la Administración de Servicios Generales (GSA) de EE. UU. Este artículo es una colaboración de GobiernoUSA.gov y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.

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Fuente:  GobiernoUSA.gov

Las «dietas milagro», un riesgo para la salud con las que no se pierden kilos

Las dietas milagrosas no existen. Si está pensando en perder kilos, olvídese de los regímenes que le prometen perder mucho peso en pocas semanas, porque toda la comunidad científica coincide al señalar que las dietas mágicas son un engaño.

¿Cómo reconocer las dietas milagro?

Para evitar caer en alguno de estos regímenes mágicos, sólo hay que fijarse un poco porque son fácilmente reconocibles.

Todos prometen una pérdida de peso rápida, aseguran que se pueden llevar sin esfuerzo y que son completamente seguros para la salud. «Todas la dietas mágicas tratan de ganar adeptos promocionándose con estas tres características» asegura el doctor Salvador.

Además, hay otras pistas para detectar cuando una dieta es fraudulenta, según comenta el dietista Julio Basulto:

-Prohiben el consumo de un grupo de alimentos.

-Contienen listados de productos buenos o malos.

-Venden preparados alimenticios carísimos y exclusivos de esas dietas.

-Aportan relatos de supuestos médicos o famosos para darle credibilidad.

-Contienen afirmaciones que contradicen a la comunidad científica como «la fruta es mala» o «el pan engorda».

Tipos de dietas mágicas

Aunque algunos expertos señalan que nombrar este tipo de dietas «es darle más publicidad», otros opinan que conviene hablar de ellas «para que la población conozca las dietas de las que debe huir«. Estas supuestas dietas mágicas se pueden clasificar en tres grandes grupos.

1-Dietas hipocalóricas desequilibradas: se basan en la escasa ingesta de calorías. Suelen ser monótonas y deficitarias en nutrientes. Además, no contribuyen a la perdida de grasa sino de masa muscular.

Por lo tanto, al abandonar esta dieta el cuerpo termina teniendo un rápido aumento de peso, que es en su mayoría grasa corporal. Algunos regímenes que se incluyen en esta categoría son: la dieta de la Clínica Mayo, la Dieta Cero o la Dieta Groumet.

2-Dietas disociativas: se fundamentan en que los alimentos contribuyen al aumento de peso en función de determinadas combinaciones. Por ello no restringen su ingesta sino que limitan la toma de alimentos por grupos.

Es decir, en una comida sólo se pueden tomar proteínas o sólo hidratos de carbono. «Esta teoría carce de fundamento científico ya que no existen los alimentos que sólo contengan proteínas, hidratos o lípidos», comenta el doctor Salvador. La dieta Montignac, la dieta Hay o Disociada y la dieta Hollywood son algunas de la que se enmmarcan en esta categoría

3-Dietas excluyentes: Podría decirse que son las más peligrosas puesto que se basan en eliminar de la dieta algún nutriente, lo cual termina provocando alteraciones metabólicas.

«Por ejemplo si quitamos todos los hidratos de carbono y sólo se ingiere proteínas, al final terminaremos destruyendo el tejido muscular porque se pierde mucha agua», señala el doctor Salvador. Otras modalidades son las que son ricas en hidratos y sin lípidos ni proteínas o las ricas en grasa. La dieta Atkins, la dieta de los Astronautas, la dieta del Dr.Hass o la dieta de la Proteína Líquida son algunas de estas dietas excluyentes que debemos evitar.

La dieta del Grupo Sanguíneo o el test de Alcat también podría enmarcarse aquí. Mediante un análisis de sangre se detectan los alimentos con mayor índice de alérgenos y éstos son suprimidos de la dieta de esa persona. «Es absurdo eliminar un nutriente basándose en este estudio», asegura el doctor Salvador. «Todas las sociedades científicas dicen que estos test sanguíneos son una patraña, un timo. Punto y final», afirma rotundamente Basulto.

Riesgos para la salud

A simple vista, el primer riesgo de este tipo de tratamientos es la recuperación o aumento del peso perdido una vez que se abandonan, pudiendo degenerar incluso en problemas de sobrepeso.

La explicación es que al ingerir menos energía de la necesaria, nuestro organismo se ralentiza para gastar menos reservas. Sin embargo, cuando se abandona la dieta, el organismo sigue gastando menos pero nosotros comemos más. Por tanto se recupera más peso y en forma de grasa corporal. La leptina y la grelina, son las hormonas responsables de esta recuperación de peso, según acaban de descubrir un grupo de científicos españoles.

Pero los riesgos más importantes para la salud son: un aumento de la mortalidad total (sobre todo en las dietas ricas en proteínas y nulas en hidratos de carbono), mayor riesgo de enfermedad cardivascular, hipertensión, diabetes, estreñimiento, osteoporosis o fallo renal, entre otros.

«Además de estos riesgos, yo prefiero hablar de otros que parecen preocupar más a las personas que piensan en su aspecto físico, por eso otros efectos a tener en cuenta son la halitosis, pérdida de cabello o sequedad en la piel», apunta Basulto.

Asimismo, estas diestas también contribuyen a la adquisición de malos hábitos alimenticios con la repercusión que ello tiene a largo plazo.

Apliar información en:  rtve.es

Muere tras perder nueve kg en un mes mediante una dieta de batidos

Una madre se derrumbó y murió en el trabajo después de someterse a una dieta de choque con la intención de mejorar su aspecto para unas vacaciones en familia.

Lucy Príncipe, de 36 años , perdió unos 9 kg en un mes mediante la sustitución de las comidas con bebidas de adelgazamiento y haciendo mucho ejercicio, tras el nacimiento de su hija.

Pero su corazón se detuvo en el trabajo y se desplomó frente al gerente en una fábrica de automóviles Toyota. Murió en el hospital sin haber recuperado la consciencia.

Sufrió de la presión arterial y sus niveles de potasio se había reducido peligrosamente después de la dieta. Tenía un corazón inflamado que, combinado con niveles bajos de potasio, le causó el colapso de acuerdo a un examen post-mortem.

Ampliar información en: MailOnline

El 50% de los alimentos industriales supera las recomendaciones de contenido de grasas trans

El Instituto de Investigación en Atención Primaria (IDIAP Jordi Gol), la Atención Primaria de Mataró y los Servicios de Educación y Salud Pública del Ayuntamiento de Mataró han estudiado el consumo de productos de bollería industrial y snacks entre la población infantil y juvenil. Casi el 40% de los niños de Educación Primaria consumen productos con grasas trans.

«Hay evidencia científica de la implicación del consumo de estas grasas trans en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares», afirman desde los Servicios de Educación y Salud Pública del Ayuntamiento de Mataró.

Los resultados del estudio muestran que la mayoría de los niños sigue una dieta mediterránea de calidad moderada-alta, tanto quienes comen en casa como quienes lo hacen en el comedor escolar. «Conforme los niños crecen, disminuye la calidad de la dieta», puntualiza el grupo de expertos. Pero, a pesar de esta buena adhesión a la dieta mediterránea, el consumo de productos con grasas trans es alto. Alrededor del 40% del alumnado de Primaria consume productos con grasas trans.

Los investigadores del Instituto de Investigación en Atención Primaria (IDIAP Jordi Gol), la Atención Primaria de Mataró y los Servicios de Educación y Salud Pública del Ayuntamiento de Mataró también analizaron bollería y snacks. «Todos los productos llevaban grasas trans. Un 50% tenía un contenido en grasas trans cumpliendo las recomendaciones europeas (menos de 1% del total de grasas) y el otro 50% de los productos superaban las recomendaciones (entre el 1% y el 3% del total de grasas)», explican.

La investigación, realizada en escolares de 1 º, 4 º y 6 º de Primaria de nueve escuelas de Mataró (Barcelona), muestra que la prevalencia de sobrepeso y obesidad es similar a la del resto de Cataluña (17% de sobrepeso y 5% de obesidad) . Se realizó durante el año 2008-2009 en niños que cursaban 1 º (6-7 años), 4 º (9 -10 años), y 6 º (11-12 años) de primaria de 9 escuelas de Mataró. Se excluyeron aquellos niños o niñas que hacían una dieta especial.

El grupo pasó a madres, padres y escolares una encuesta sobre hábitos alimentarios para responder de forma individual y anónima. La encuesta también recogía datos demográficos del lugar de comida (comedor escolar o casa), y de antecedentes patológicos que pudieran ser criterio de exclusión. En el caso de los escolares de 1 º de Primaria se pasó la encuesta sólo a madres y padres. El alumnado de 4 º y 6 º de Primaria, para que también la respondió. Además, se pesó, se midió la altura y la cintura de todos los niños y niñas.

Las conclusiones se han presentado en las escuelas que participaron en el estudio y en diferentes ámbitos comunitarios con el objetivo de informar del tema y poder elaborar intervenciones dirigidas a disminuir el consumo de estos productos entre los niños y adolescentes. El estudio permitirá realizar intervenciones para modificar hábitos alimentarios poco saludables entre los jóvenes y los niños, un periodo crucial para actuar sobre su conducta alimentaria, ya que es cuando adquieren sus costumbres alimentarias.

Los autores, que ha sido galardonado con el Premio Gonzalo Calvo que otorga la Academia de Ciencias Médicas de Cataluña y Baleares, consideran que su trabajo aporta información esencial sobre los hábitos alimentarios de la población escolar y que «debe servir para trabajar en estrategias que permitan modificar los hábitos poco saludables».

Noticia completa en:  sinc

Espejo para detener la obesidad

Se dice, quizá sea cierto, que una imagen vale más que mil palabras. Por otra parte, también se afirma que un espejo nunca miente. Nicolas Guéguen y sus colegas, de la Universidad del Sur de Bretaña en Lorient, Francia, han conseguido unir estas dos creencias de una manera ciertamente original.

A la obesidad le llaman la epidemia del siglo XXI, es obvio que en los países del Primer Mundo. Entre los alimentos que provocan esta epidemia está el azúcar refinado o las grasas, ambos componentes muy importantes de algunas de las salsas que más utilizamos, y entre ellas, la mayonesa, el ketchup o la mostaza. Así, provocar conductas que disminuyan el consumo de estas salsas es una de las vías de prevención y cambio de comportamiento que pueden ayudar a disminuir la obesidad.

Guéguen y su grupo han conseguido este menor consumo con una técnica sencilla y barata: han colocado un espejo en el mostrador donde se sirven estas salsas en un comedor universitario de autoservicio. La muestra son 941 estudiantes de 18 a 22 años. Los sujetos son observados cuando pasan por el mostrador con las salsas, mostrador que en unos casos tiene el espejo y en otros, no. El muestreo se hizo durante seis días repartidos en dos semanas, entre las 12 y las 13 horas que es el pico de llegada de los estudiantes al comedor. No todos consumen salsas y muchos ni siquiera se acercan al mostrador que han preparado los investigadores: aproximadamente, el 23% salsea su comida. El espejo está colocado de tal manera que todo el que quiera se ve la cabeza y el tórax. Los autores del trabajo toman nota de si el sujeto se mira en el espejo, qué tipo de salsa coge y cuantas veces presiona el dosificador.
Que haya o no espejo no influye en que se tome salsa: 22.15% con espejo y 23.84% sin espejo. Consumen más mayonesa y ketchup los hombres que las mujeres; para la mostaza no influye el sexo. Por tanto, los hombres consumen más salsas que las mujeres. Sólo el 5.2% se mira en el espejo cuando se sirve la salsa, sin diferencias entre sexos. Pero los pocos que se miran en el espejo, sean del sexo que sean, consumen menos salsa. Es evidente que hay que conseguir que más consumidores se miren en el espejo.

*Guéguen, N., A.-S. Delcroix, L. Dubern, M. Dulin, O. Faye, C. Grau, H. Kerzerho, A. Le Bourvellec, J. Le Caignec & A. Le Guen. 2010. La tecnique de «l’exposition au miroir» modifie-t-elle le comportement alimentaire? Une illustration dans un restaurant universitaire. Cahiers de Nutrition et de Diététique 45: 37-43.

Fuente:  La biología estupenda

Productos «light» no son dietéticos

En nombre adecuado de los productos «Light», es «bajo» en…, solo paí­ses como Alemania, Inglaterra y otros europeos, pueden llamar a sus productos bajos en grasa o bajos en azÃúar o bajos en calorí­as.

Estos productos son desarrollados por la existencia de ingredientes y sustitutos alimentarios bajos en calorí­as, es importante mencionar, que los productos «bajos en algo» no son lo mismo a los productos dietéticos.

La diferencia entre estos productos son sus componentes alimenticios, los productos dietéticos están compuestos por medio de nutrimentos que se encargan de mejorar el valor nutritivo de estos, no todo lo dietético quiere decir bajo en grasa, la gente suele confundirlo, estos productos  suelen ser adicionados con vitaminas, sales, minerales, por este simple hecho son llamados dietéticos, comentó Amayali, Tovar Romero, especialista en nutrición nefrológica del Instituto Mexicano de Seguro Social.

Por su parte, los «bajos en algo» y como su nombre lo dice, solo son bajos o ligeros, ya sea en grasas, calorí­as o azúcares y pueden encontrarse como reducidos, o sin.

Los productos light son consumidos, en su mayorí­a, por gente con problemas de sobrepeso, sin embargo, hay que especificar, que estos productos que son bajos en alguna sustancia que incite al aumento de peso, no quiere decir que no contengan altas cantidades de alguna otra sustancia con caracterí­sticas similares.

Los problemas cardiovasculares se encuentran entre las primeras cinco enfermedades y es la primera causante de muerte en México, ante esta circunstancia, el consumo de alimentos bajos en grasa, azúcar y calorí­as ha visto un incremento considerable, si tomamos en cuenta de que somos el 2º paí­s más obeso del mundo.

Ante este problema, el sistema alimentario mexicano ha dado cabida a la entrada de estos productos en el mercado, llamándoseles también «productos inteligentes», los cuales tratan de reducir o sustituir lí­pidos y azúcares por sustancias como fenilalanina y canderel.

Estas sustancias han sido muy cuestionadas pues hay quienes aseguran que su consumo incontrolado puede provocar daños cerebrales, delirio, esquizofrenia, cáncer, alzheimer, entre otras. Al respecto, Amayali Tovar indicó que hasta el momento, no hay algún estudio respaldado cientí­ficamente que indique la aparición de alguna de estas enfermedades por el consumo de estas sustancias, por lo que indica, es seguro su consumo.

La variedad de los productos «bajos en algo» es tan grande como las exigencias de los comensales, es por ello, que en el mercado se puede encontrar desde productos bajos en colesterol, bajos en grasa, bajos en azúcar, bajos en caloríaas, hasta bajos en sodio.

Muchos piensan que al consumir productos «bajos en algo» bajarán de peso o que pueden consumir la cantidad que sea sin afectar al metabolismo, sin embargo, se les asegura que esto, no es cierto. El consumo desmedido de estos productos inteligentes provoca aumento de peso como cualquier otro, por ello es recomendable leer bien las etiquetas de información nutricional que se encuentra en cada producto.

Es importante saber leer bien las etiquetas, la cuestión es que nos dicen 0% en grasa, pero no leemos que tiene alto contenido en carbohidratos, por ejemplo, dijo Amayali Tovar.

Ante estas recomendaciones, es importante tomar en cuenta que los productos erróneamente llamados Light también cuentan con sustancias que pueden influir en la subida de peso, es por ello que la lectura adecuada de las etiquetas nutricionales y el asesoramiento de un nutrólogo es lo más recomendable para llevar una alimentación sana y adecuada.

Fuente:  Alimentariaonline

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