Consumo multa a Mercadona con 30000 euros tras denuncia de FACUA: el gigante que nadie se atreve a nombrar

La sanción por prácticas abusivas pone de nuevo en el foco a la cadena valenciana, mientras medios y políticos continúan su particular pacto de silencio con el imperio de Juan Roig


El Ministerio de Consumo ha impuesto una multa de 30000 euros a Mercadona tras una denuncia presentada por la asociación de consumidores FACUA. Una noticia que, como tantas otras relacionadas con la mayor cadena de distribución española, ha pasado prácticamente de puntillas por los principales medios de comunicación del país. Y es que cuando se trata de Mercadona, el silencio parece ser la norma no escrita que rige el panorama informativo español.

Una sanción que pocos se atreven a titular

La multa, aunque significativa desde el punto de vista simbólico, representa una cantidad irrisoria para una empresa que factura más de 35000 millones de euros anuales. Sin embargo, lo verdaderamente llamativo no es la cuantía de la sanción, sino la forma en que ha sido tratada informativamente. Mientras cualquier controversia relacionada con otras empresas del sector copa titulares y abre telediarios, las noticias negativas sobre Mercadona parecen atravesar un filtro invisible que las diluye hasta hacerlas casi imperceptibles.

FACUA, una de las pocas organizaciones que mantiene una vigilancia activa sobre las prácticas de las grandes corporaciones, lleva años denunciando irregularidades de todo tipo en la cadena presidida por Juan Roig. Desde publicidad engañosa hasta prácticas comerciales desleales, pasando por cuestiones laborales que han generado sentencias judiciales adversas. Sin embargo, estas informaciones rara vez alcanzan la difusión que merecerían por su relevancia para millones de consumidores.

El miedo al gigante valenciano

¿Qué explica este tratamiento diferenciado? La respuesta parece encontrarse en una combinación de factores que han convertido a Mercadona en una especie de territorio vedado para la crítica periodística. El poder económico de la compañía, traducido en millonarias inversiones publicitarias, actúa como un eficaz disuasor para medios de comunicación cada vez más dependientes de los ingresos comerciales.

Pero hay algo más profundo, un temor casi reverencial que trasciende lo puramente económico. Juan Roig ha construido durante décadas una imagen de empresario modélico, ejemplo del capitalismo con rostro humano, que los medios han comprado y amplificado sin apenas cuestionamiento. Cualquier información que contradiga este relato es automáticamente sospechosa, cuando no directamente silenciada.

El caso del camión durante la DANA: periodismo con el logo pixelado

Quizás ningún ejemplo ilustre mejor esta dinámica que lo ocurrido durante las trágicas inundaciones de la DANA. Las imágenes de un trabajador teniendo que ser rescatado de un camión de reparto mientras las aguas subían dieron la vuelta al país. El vehículo pertenecía a Mercadona, y el trabajador se encontraba realizando su ruta a pesar de haberse decretado alerta roja, una situación que plantea serias preguntas sobre las prioridades de una empresa que presume de cuidar a sus empleados.

Sin embargo, cuando estas imágenes aparecieron en televisiones y periódicos, algo llamativo ocurrió: el logotipo del camión aparecía pixelado o convenientemente encuadrado fuera de plano. Una decisión editorial que solo puede explicarse desde el miedo a las consecuencias de señalar directamente a la empresa responsable. ¿Alguien imagina el mismo tratamiento si el camión hubiera pertenecido a una pequeña empresa de transportes sin músculo financiero ni conexiones políticas?

Las conexiones que nadie quiere recordar

Y es que hablar de conexiones políticas cuando se menciona a Mercadona implica adentrarse en territorio especialmente incómodo. Conviene recordar que el nombre de Juan Roig apareció en los famosos papeles de Bárcenas, esa contabilidad B del Partido Popular que documentaba décadas de financiación irregular. El propio empresario tuvo que reconocer públicamente haber realizado aportaciones tanto al PP como a FAES, la fundación vinculada a José María Aznar.

FAES, para quien no esté familiarizado, funciona como un think tank conservador que permite canalizar donaciones empresariales hacia el ecosistema político de la derecha española. Un mecanismo similar al que ahora representa Disenso en el entorno de nuevas formaciones. Las empresas que realizan estas «donaciones» se benefician además de ventajas fiscales, en un sistema que muchos consideran una forma encubierta de financiación política que bordea los límites de la legalidad.

Estas conexiones, perfectamente documentadas y reconocidas por las propias partes implicadas, rara vez se mencionan cuando se habla de Mercadona en los medios convencionales. Es como si existiera un pacto tácito para mantener separados los negocios de la política, como si las donaciones a partidos y fundaciones no tuvieran ninguna relación con el trato privilegiado que recibe la compañía en múltiples ámbitos.

FACUA: la excepción que confirma la regla

En este contexto, organizaciones como FACUA adquieren un valor especial. Su trabajo de vigilancia y denuncia, realizado con recursos infinitamente menores que los de las corporaciones a las que se enfrenta, representa uno de los pocos contrapesos efectivos al poder de las grandes empresas. Que una denuncia suya haya derivado en una sanción del Ministerio de Consumo demuestra que, cuando se persevera, es posible lograr que los mecanismos de control funcionen.

Sin embargo, 30.000 euros de multa difícilmente modificarán las prácticas de una empresa de las dimensiones de Mercadona. Para que las sanciones tuvieran un efecto disuasorio real, deberían calcularse en proporción a la facturación de la compañía, como ya ocurre en otros países europeos. Mientras las multas sigan siendo calderilla para los gigantes corporativos, seguirán funcionando como un mero coste operativo asumible.

La necesidad de un periodismo sin complejos

Lo que esta noticia pone de manifiesto, más allá de la infracción concreta sancionada, es la urgente necesidad de un periodismo que no se arrodille ante el poder económico. Un periodismo que nombre a Mercadona cuando Mercadona sea la protagonista de una información, que no pixele logotipos ni evite señalar responsabilidades.

Porque cuando los medios de comunicación renuncian a su función de vigilancia del poder —y las grandes corporaciones son poder, tanto o más que los gobiernos—, quien pierde es la ciudadanía. Esos millones de consumidores que cada día llenan sus carros en los supermercados de Mercadona tienen derecho a conocer las prácticas de la empresa a la que entregan su dinero. Tienen derecho a saber que existen sanciones, denuncias, conexiones políticas y decisiones empresariales cuestionables.

Tienen derecho, en definitiva, a que alguien se atreva a pronunciar el nombre: Mercadona.


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Una sustancia, una evaluación: el nuevo impulso legislativo de la UE para los productos químicos sostenibles

El 1 de enero de 2026 entró en vigor en la Unión Europea un nuevo marco legislativo que refuerza de forma decisiva el principio de “una sustancia, una evaluación” (One Substance, One Assessment – OSOA). Este cambio normativo constituye uno de los pilares de la Estrategia sobre Sustancias Químicas para la Sostenibilidad, pieza clave del Pacto Verde Europeo, y marca un antes y un después en la forma en que la UE gestiona los riesgos de las sustancias químicas para la salud humana y el medio ambiente.

De la fragmentación a la coherencia regulatoria

Hasta ahora, la evaluación de una misma sustancia podía realizarse de forma separada en distintos marcos normativos: productos químicos industriales (REACH), biocidas, productos fitosanitarios, materiales en contacto con alimentos, cosméticos, productos de consumo, etc. Cada ámbito contaba con sus propias autoridades, plazos, metodologías y, en ocasiones, con conclusiones no del todo alineadas.

El principio OSOA pretende corregir esta fragmentación. Su objetivo es que cada sustancia se evalúe una sola vez, con una base científica común, y que esa evaluación sea utilizada de manera coherente en todos los sectores regulados. El nuevo marco legislativo que entra en vigor en 2026 no crea este principio desde cero, pero sí lo consolida, lo dota de instrumentos jurídicos y organizativos y lo convierte en una obligación operativa para las instituciones y agencias europeas.

¿En qué consiste “una sustancia, una evaluación”?

El principio OSOA se articula en torno a tres ideas fundamentales:

  1. Evaluación única y coordinada
    Para cada sustancia, se designa una autoridad líder (o un consorcio de autoridades) responsable de coordinar la evaluación de riesgos. Esta evaluación se realiza con criterios armonizados y se documenta en un expediente único, accesible a todas las autoridades competentes.
  2. Uso transversal de los resultados
    Las conclusiones científicas sobre peligros y riesgos de una sustancia deben ser utilizadas de forma consistente en todos los marcos normativos relevantes. Si una sustancia se clasifica, por ejemplo, como carcinógena o disruptora endocrina, esa clasificación debe reflejarse en las decisiones sobre su uso en pesticidas, biocidas, cosméticos o materiales en contacto con alimentos, salvo justificación científica muy sólida en sentido contrario.
  3. Evitar duplicidades y acelerar la gestión del riesgo
    Al eliminar evaluaciones paralelas y repetitivas, se reducen tiempos y costes, tanto para las administraciones como para la industria. Esto permite dedicar más recursos a las sustancias de mayor preocupación y acelerar la adopción de medidas de gestión del riesgo cuando sea necesario (restricciones, prohibiciones, sustitución, condiciones de uso más estrictas, etc.).

Un engranaje clave del Pacto Verde Europeo

El Pacto Verde Europeo persigue la neutralidad climática, la protección de la biodiversidad y la transición hacia una economía circular y no tóxica. En este contexto, la Estrategia sobre Sustancias Químicas para la Sostenibilidad introduce el concepto de “entorno libre de sustancias tóxicas” y promueve el desarrollo de sustancias y materiales más seguros y sostenibles.

El refuerzo del principio OSOA contribuye a estos objetivos de varias maneras:

  • Mayor protección de la salud y el medio ambiente
    Una evaluación más coherente y completa reduce el riesgo de que sustancias peligrosas queden “ocultas” en lagunas regulatorias o se traten de forma más laxa en determinados sectores. La visión integrada de los riesgos a lo largo del ciclo de vida de la sustancia (producción, uso, residuos) permite decisiones más prudentes y preventivas.
  • Impulso a la innovación sostenible
    Al clarificar las expectativas regulatorias y ofrecer criterios más previsibles, el nuevo marco incentiva a la industria a invertir en alternativas más seguras y sostenibles. Las empresas que apuesten por sustancias con mejor perfil toxicológico y ambiental tendrán una ventaja competitiva en un mercado cada vez más exigente.
  • Coherencia con otras políticas del Pacto Verde
    La gestión de sustancias químicas se conecta con la política de productos sostenibles, la economía circular, la estrategia de plásticos, la política de residuos y la protección de ecosistemas. Un sistema de evaluación único facilita la integración de criterios químicos en todas estas políticas.

Cambios institucionales y técnicos

La puesta en marcha del nuevo marco legislativo a partir del 1 de enero de 2026 implica ajustes significativos en la gobernanza de las sustancias químicas en la UE:

  • Refuerzo del papel de las agencias europeas
    Agencias como la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (ECHA) y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), entre otras, deben coordinarse más estrechamente. El marco OSOA establece mecanismos formales de cooperación, intercambio de datos y reparto de tareas, evitando solapamientos y contradicciones.
  • Metodologías armonizadas y datos compartidos
    Se promueve el uso de metodologías comunes de evaluación de riesgos, incluyendo enfoques de evaluación de mezclas, efectos a largo plazo y vulnerabilidad de grupos sensibles (niños, embarazadas, personas con patologías previas). Además, se refuerza la obligación de compartir datos entre autoridades y, en determinados casos, entre empresas, respetando la confidencialidad comercial pero priorizando la protección de la salud y el medio ambiente.
  • Mayor transparencia y acceso a la información
    El nuevo marco prevé que los expedientes de evaluación y las decisiones clave sean más accesibles para el público, la comunidad científica y las organizaciones de la sociedad civil. Esto responde a la demanda social de mayor transparencia en la gestión de riesgos químicos y facilita el escrutinio independiente.

Impacto para la industria y otros actores

La entrada en vigor del principio OSOA reforzado tiene implicaciones directas para la industria química y para todos los sectores que utilizan sustancias químicas en sus productos o procesos:

  • Simplificación, pero también mayor exigencia
    A medio plazo, la industria se beneficiará de una mayor claridad regulatoria y de la reducción de duplicidades en la presentación de datos. Sin embargo, la coherencia entre marcos normativos puede traducirse en restricciones más amplias y rápidas para sustancias problemáticas, lo que exigirá una planificación estratégica y una gestión proactiva de riesgos.
  • Necesidad de estrategias de sustitución
    Las empresas deberán anticipar la posible reclasificación o restricción de determinadas sustancias y desarrollar planes de sustitución por alternativas más seguras. El diseño de productos químicos “seguros y sostenibles por diseño” dejará de ser una opción para convertirse en una necesidad competitiva.
  • Participación de la comunidad científica y la sociedad civil
    El nuevo marco abre oportunidades para que investigadores, ONG y otros actores contribuyan con datos, análisis y propuestas. La evaluación única de sustancias se nutre de un conocimiento científico en constante evolución, y la participación externa puede ayudar a identificar riesgos emergentes y a mejorar la calidad de las decisiones.

Retos y perspectivas de futuro

Aunque el refuerzo del principio OSOA representa un avance significativo, su implementación no está exenta de desafíos:

  • Coordinación efectiva entre múltiples marcos legales
    Integrar normativas con historias, objetivos y culturas administrativas diferentes requiere tiempo, recursos y voluntad política. La armonización de criterios y procedimientos será un proceso gradual.
  • Gestión de la carga de trabajo
    La evaluación única de sustancias exige una planificación cuidadosa de prioridades. No todas las sustancias pueden evaluarse al mismo tiempo, por lo que será crucial centrar los esfuerzos en aquellas de mayor preocupación para la salud y el medio ambiente.
  • Adaptación a la ciencia emergente
    Nuevos conocimientos sobre toxicidad, efectos combinados, nanomateriales o disruptores endocrinos obligarán a actualizar continuamente las metodologías de evaluación. El sistema OSOA deberá ser lo suficientemente flexible para incorporar estos avances sin perder coherencia.

Pese a estos retos, la entrada en vigor del nuevo marco legislativo el 1 de enero de 2026 marca un hito en la política química europea. Al reforzar el principio de “una sustancia, una evaluación”, la Unión Europea da un paso decisivo hacia un entorno más seguro, transparente y coherente, alineado con las ambiciones del Pacto Verde y con las expectativas de una ciudadanía cada vez más consciente del impacto de las sustancias químicas en su vida diaria.

Europa refuerza la lucha contra el desperdicio: entra en vigor la nueva Directiva Marco sobre Residuos

La Directiva (UE) 2025/1892, que revisa la Directiva Marco sobre Residuos, ha entrado oficialmente en vigor, marcando un hito en la política ambiental de la Unión Europea. La norma representa un paso decisivo para combatir el desperdicio de alimentos y textiles, dos sectores con alto impacto ecológico, y refuerza el compromiso europeo con la economía circular y la sostenibilidad industrial.boe+4

Un cambio estructural en la política de residuos

El texto introduce objetivos concretos y obligatorios para los Estados miembros:

  • Reducir el desperdicio de alimentos en un 10 % en la transformación y fabricación y en un 30 % per cápita en el comercio minorista, la restauración y los hogares antes de 2030.

  • Implantar sistemas de responsabilidad ampliada del productor (RAP) para el sector textil y del calzado, de modo que los fabricantes e importadores financien la recogida, clasificación, reciclaje y eliminación de los productos al final de su vida útil.financialfood+1

Estas medidas buscan eliminar la fragmentación regulatoria entre países europeos y garantizar que los residuos se traten con idénticos estándares ambientales en todo el territorio de la Unión.

Textiles: hacia el fin de la “moda rápida”

La ropa, los complementos y el calzado representan 12,6 millones de toneladas de residuos textiles anuales en la UE, de las cuales apenas una quinta parte se recicla o reutiliza. La nueva Directiva obliga a los Estados miembros a establecer sistemas específicos de recogida selectiva y a tratar todos los textiles usados recogidos como residuos, asegurando su clasificación antes de ser exportados o reciclados.

Las empresas deberán diseñar productos más duraderos, reparables y reciclables, desterrando los modelos de fast fashion que fomentan el consumo desechable. Además, las tasas del régimen de RAP se vincularán a parámetros de ecodiseño, premiando a los fabricantes que apuesten por materiales reciclables y procesos sostenibles.catedraeconomiacircular-us+1

Alimentos: un compromiso contra el despilfarro

La norma también intensifica la lucha contra el desperdicio alimentario, que afecta a todos los eslabones de la cadena: desde la producción hasta el consumo final. La UE estima que se desperdician 57 millones de toneladas de alimentos cada año, con un coste económico y ambiental altísimo.

Los Estados miembros deberán revisar sus programas nacionales de prevención, incluir indicadores más precisos de seguimiento y rendir cuentas ante la Comisión Europea, que realizará una evaluación intermedia en 2027 para medir los progresos. La reducción del desperdicio alimentario es ya un pilar central del Pacto Verde Europeo y del Plan de Acción para la Economía Circular.euskadi+2

Innovación, economía circular y sostenibilidad

La Directiva revisada no se limita a fijar obligaciones: también impulsa la innovación tecnológica y la competitividad sostenible. Promueve modelos de negocio circulares, donde los residuos se transforman en recursos, fomenta la inversión en reciclaje avanzado y apoya la cooperación entre sectores estratégicos como la moda, la alimentación, la bioeconomía y la digitalización industrial.

Al fomentar la reutilización y el reciclaje, la UE espera no solo reducir las emisiones de CO₂ y el uso de recursos naturales, sino también crear nuevos empleos verdes y cadenas de valor locales, consolidando su liderazgo global en políticas medioambientales.

Una hoja de ruta hacia 2030

Los Estados miembros deberán transponer las disposiciones de la Directiva antes del 17 de junio de 2027, y adaptar su legislación interna a los nuevos estándares. En países como España, se prevé la actualización de la Ley 1/2025 y del Real Decreto sobre productos textiles, para armonizarlos con las exigencias europeas.garrigues

Según el Parlamento Europeo, este marco renovado “refuerza la visión de una Europa que produce y consume dentro de los límites planetarios”, equilibrando competitividad económica con responsabilidad ecológica.

Conclusión

La entrada en vigor de la Directiva Marco de Residuos revisada marca un punto de inflexión en la transición ecológica de la Unión Europea. Su enfoque integral sobre el desperdicio de alimentos y textiles no solo redefine la gestión de residuos, sino que sienta las bases de una economía donde cada producto tenga una segunda vida.

Europa avanza hacia un modelo industrial más responsable, eficiente y sostenible, en el que reducir, reutilizar y reciclar dejarán de ser consignas y se convertirán en la norma.

  1. https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=DOUE-L-2025-81403
  2. https://www.euskadi.eus/gobierno-vasco/-/nota_prensa/2025/economia-circular-entran-en-vigor-normas-revisadas-de-la-directiva-marco-de-residuos-que-afectan-a-la-clasificacion-del-material-textil-y-a-una-nueva-tasa-que-se-cobrara-para-su-gestion-entre-otras-novedades/
  3. https://financialfood.es/entran-en-vigor-las-nuevas-normas-sobre-residuos-de-la-eu-establecidas-para-reducir-el-desperdicio-de-alimentos/
  4. https://www.europarl.europa.eu/news/es/press-room/20250905IPR30172/nuevas-normas-de-la-ue-para-reducir-el-desperdicio-de-textiles-y-alimentos
  5. https://www.garrigues.com/es_ES/noticia/europa-amplia-exigencias-gestion-residuos-sectores-alimentario-textil
  6. https://catedraeconomiacircular-us.es/index.php?view=article&id=328%3Ala-ue-revisa-la-directiva-marco-de-residuos&catid=2
  7. https://www.bakertilly.es/publicaciones/nuevas-obligaciones-en-envases-y-residuos-para-empresas-segun-el-reglamento-ue-2025-40
  8. https://www.pactomundial.org/leyes-directivas-normativas-sostenibilidad/reglamento-ue-envases-residuos-envases/
  9. https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=DOUE-L-2025-80087
  10. https://www.europarl.europa.eu/doceo/document/A-10-2025-0189_ES.html

Nanocosas

Richard Feynman. nanotecnología

Si hay una disciplina científica que ha revolucionado la investigación y el desarrollo en los últimos años es la nanotecnología. Nanociencias, nanocompuestos, nanofibras, nanoalimentación, nanotubos, nanomateriales, nanoenvases, nanoencapsulación… el término “nano” está de moda. Sin embargo, tal y como les conté en este post, a los ciudadanos de la Unión Europea esto de la nanotecnología les suena a chino… y esto no es una buena señal. Hablemos de nanotecnología.

La nanotecnología está abriendo una nueva revolución industrial porque nos permite cambiar las propiedades intrínsecas de los materiales. La Unión Europea lo tiene claro: la nanotecnología es una de las seis líneas clave que la UE pone sobre la mesa para mantener su competitividad industrial. Uno de sus valores añadidos es que su uso no está restringido a un área concreta y puede ser aplicada a diferentes campos científicos como la física, la química, la medicina, la alimentación, la farmacología, las comunicaciones, la biotecnología, el medioambiente y muchas otras. Eso sí, hay que dejar claro que la nanotecnología no tiene su fundamento en hacer “cosas más pequeñas” sino en hacer “cosas diferentes”. Veamos dónde reside esa diferencia.

Debido a que es un campo de gran interés en el siglo XXI por las continuas alarmas alimenticias, dedicaré un apartado especial a las aplicaciones de la nanotecnología en el área de la seguridad alimentaria.

Para retrasar el deterioro de los alimentos se están investigando nanopartículas orgánicas e inorgánicas, nanoarcillas, nanofibras y otros nanocompuestos de muy diversa índole con capacidades antibacteriana y antifúngica. Entre estas nanopartículas destacan las nanopartículas de plata (utilizadas para inhibir, hasta en un 90 %, el crecimiento de microorganismos en los alimentos); nanopartículas de dióxido de titanio (actúan como agentes antimicrobianos y se utilizan, principalmente, en los sistemas de filtración de frigoríficos y aspiradoras para capturar y eliminar olores); nanopartículas de aluminio (se usan esencialmente en los envases flexibles para alimentos, debido a su propiedad barrera frente a la humedad o frente a gases como el dióxido de carbono o el oxígeno y las nanopartículas de óxido de zinc (se caracterizan por sus propiedades antibacterianas y su estabilidad física, que les confieren una serie de ventajas frente a otros materiales utilizados, puesto que no requieren luz ultravioleta para su activación y no se decoloran con el transcurso del tiempo.

La nanotecnología es muy importante en el envasado de alimentos. Se emplean nanosensores, un tipo de nanodispositivos que están revolucionando el mundo de los envases inteligentes. Este tipo de envases proporcionan información al consumidor acerca de las reacciones que están ocurriendo en el interior del envase y que se traducen en cambios en la calidad del producto. Los envases inteligentes tienen dentro de su estructura una serie de dispositivos de dimensiones nanométricas capaces de detectar rápidamente cualquier cambio en el alimento envasado y trasmitir inmediatamente al consumidor el efecto positivo o negativo de dichos cambios. Les pondré un ejemplo.

Todos nosotros tenemos en nuestras casas algún tipo de latas de conservas. La mayoría de ellas presenta una fecha de consumo preferente bastante larga por lo que no solemos preocuparnos de tener que consumirla a los pocos días de comprarla. Sin embargo, es posible que un día tengamos un pequeño accidente doméstico y la lata sufra un golpe. Muchos de estos golpes provocan daños imperceptibles para el ojo humano pero lo suficientemente importantes para que el envase se deteriore. En ese momento pueden crecer en el interior de la lata peligrosos patógenos para la salud humana como Salmonella spp., Listeria monocytogenes, Escherichia coli, Staphylococcus aureus, Clostridium botulinum, etc. ¿Y qué tiene que ver la nanotecnología en todo esto? Mucho. Si colocamos unnanosensor en el interior del envase puede detectar la presencia de estos microorganismos. Al entrar en contacto con el patógeno las nanopartículas emiten una señal externa de naturaleza fluorescente que llama la atención del consumidor alertándole de forma rápida de que el alimento se encuentra en mal estado. De esta forma se prevén muchas crisis alimentarias.

 

Artículo completo en: SCIENTIA

Etiquetas engañosas en alimentos

Toca Comer. Etiquetas engañosas en alimentos. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

En los envases de tu comida hay publicidad: mensajes que no tienen sentido desde el punto de vista de la nutrición, pero te hacen pensar que el alimento es más sano. Estos son algunos de los más comunes:

  • 100% natural: esto no significa nada. Para que aparezca la palabra natural, el alimento debe tener una propiedad por sí mismo, por ejemplo “fuente natural de calcio”. Tampoco garantiza que no tenga aditivos, porque también los hay naturales.
  • Bio, orgánico: significa que está producido según las normas de agricultura y ganadería orgánica, pero no quiere decir que sea mejor para la salud. La miel orgánica sigue siendo azúcar.
  • Light, ligero: solo se puede incluir si hay una versión normal del alimento, y la light tiene un 30% menos de calorías.
  • Sin azúcares añadidos: mira la etiqueta, porque en esa mermelada hay un montón de gramos de azúcar que proviene de la fruta, y que tiene el mismo efecto que el azúcar añadido.
  • Científicamente probado: tiene que estarlo de verdad por un estudio, y tener una autorización administrativa. Lo sabrás porque incluye una referencia al estudio en concreto. En otro caso, no han probado nada.
  • 90% libre de grasa: quiere decir que contiene un 10% de grasa.
  • Libre de grasas trans: la legislación en muchos países permite hasta un 1% de grasa trans sin necesidad de declararlo.

Fuente: TRANSFORMER (QUO)

Carreteras con envases de plástico reciclados

PlasticRoad, es el nombre del proyecto, ofrece la solución del plástico como alternativa ecológica, en el sentido de que se usarían materiales que proceden de procesos de reciclaje. A ello suma un ambicioso plan para construir carreteras mediante módulos prefabricados, lo que permite acortar mucho los plazos de construcción de la calzada, que normalmente es lo que ralentiza todo el proceso. En cuanto a la durabilidad, hablan de triplicar el tiempo en que el asfalto se deteriora.

Cómo abrir una botella de champán esta noche, según la física

La botella tiene que estar fría, a unos 6º. El gas tarda más en escapar de la botella abierta si ésta está fría.Para ello, debemos mantenerla en un cubo con hielo, y podemos añadir agua fría salada para acelerar el enfriado mientras estamos cenando. Cuando llegue el momento de servir el champán, éstos son los pasos que debemos seguir.

  • Secamos la botella con un trapo para poder sujetarla bien, y la apuntamos lejos del resto de comensales, por si acaso.
  • Quitamos el recubrimiento del corcho y sujetamos el cuello de la botella.
  • Ponemos el pulgar encima del corcho y soltamos el alambre a su alrededor. No hay que girar el corcho, sino que hay mantenerlo sujeto.
  • Ponemos un trapo sobre la botella, como precaución, y la inclinamos a 45º.
  • Giramos la parte inferior de la botella con una mano mientras, con la otra, presionamos hacia abajo hasta que oigamos un ¡pop! Ya es seguro quitar el corcho y servir el champán.

Fuente: magnet

Las dos caras de las láminas de aluminio


Photo credit: minusbaby via Visualhunt / CC BY-NC-SA

Los metales son maleables porque sus átomos se mantienen unidos mediante una serie movible de electrones compartidos, en lugar de estar unidos por fuerzas rígidas entre los electrones de un átomo y los del siguiente, como pasa en la mayoría de los sólidos. Como un átomo en concreto no tiene una posición fija, puede cambiar de lugar manteniendo su enlace con uno u otro electrón, dependiendo de la presión a la que se vea sometido el metal.

En la fábrica de papel de aluminio se somete al aluminio a una gran presión hasta que se obtiene una lámina delgada, lo suficiente para devanarlo haciéndolo pasar entre pares de rodillos, para ir obteniendo progresivamente láminas más y más finas. Hasta conseguir alcanzar grosores de menos de dos centésimas de milímetro.

Para que la lámina no se rompa en el laminado en frío y para ahorrar espacio en el laminado final, se hacen pasar dos láminas a la vez entre los rodillos. Así, las superficies que están en contacto con los rodillos de acero pulido, salen lisas y brillantes. Pero las superficies interiores, de aluminio contra aluminio, salen ligeramente rugosas y mates, ya que el aluminio es mucho más blando que el acero.

Aparte del aspecto, no hay ninguna diferencia entre una y otra cara, por lo que se puede usar cualquiera de ellas para envolver los alimentos.

Fuente: Conocer Ciencia