Categoría: CocaCola
Cuando el cine nos vendió el menú: fast food, refrescos y sueño americano
La cultura del fast food y el llamado “estilo de vida americano” no llegaron a nuestro entorno por arte de magia. Antes de que muchas ciudades se llenaran de cadenas de hamburguesas, pizzas a domicilio, vasos gigantes de refresco y desayunos con cereales azucarados, ya habíamos visto todo eso en la pantalla. El cine, especialmente el de los años 80 y 90, funcionó como una enorme ventana publicitaria, a veces evidente y otras casi invisible, por la que entraron marcas, hábitos y formas de consumo que terminaron pareciéndonos familiares.

Coca-Cola, Pepsi, Pizza Hut, Domino’s, Cheerios, McDonald’s y tantas otras marcas no aparecían en las películas únicamente como decorado. Su presencia respondía a una estrategia muy concreta: el product placement, o emplazamiento de producto. Para los estudios cinematográficos, incluir una marca podía suponer financiación, acuerdos promocionales o apoyo en la distribución de la película. Para las empresas, en cambio, era una oportunidad de oro: sus productos quedaban asociados a personajes carismáticos, escenas memorables y emociones compartidas por millones de espectadores.
El espectador quizá no pensaba conscientemente: “quiero una pizza porque la he visto en esta película”. Pero el mensaje iba calando. La familia que cenaba frente al televisor con cajas de pizza, el grupo de adolescentes que se reunía en una hamburguesería, el niño que desayunaba cereales de colores antes de ir al colegio o el héroe que bebía un refresco helado transmitían algo más que una marca. Representaban una forma de vivir: rápida, cómoda, juvenil, urbana y aparentemente divertida.
En los años 80 y 90, Estados Unidos exportó al mundo una poderosa imagen de sí mismo. No solo a través de sus productos, sino también mediante sus rutinas. El cine mostraba casas amplias con neveras llenas, coches familiares, centros comerciales, fiestas de instituto, autocines, repartidores de pizza y vasos de refresco de tamaño descomunal. Para muchos espectadores de otros países, aquello era novedoso, moderno y atractivo. Incluso cuando esas escenas formaban parte de comedias, películas de aventuras o historias fantásticas, funcionaban como una invitación a participar de ese universo.
No se trataba únicamente de publicidad. También era un reflejo real de la sociedad estadounidense del momento. El auge de las cadenas de comida rápida, la expansión de los centros comerciales y la consolidación de las grandes marcas formaban parte del paisaje cotidiano de Estados Unidos. El cine no inventó ese mundo, pero lo amplificó y lo convirtió en aspiracional. Lo que allí era rutina, fuera podía percibirse como modernidad.
Con el tiempo, muchas de esas imágenes dejaron de parecernos extranjeras. Las marcas que antes veíamos en películas empezaron a abrir locales en nuestras ciudades. Las pizzas a domicilio, las hamburguesas de cadena, los refrescos en vaso grande o los desayunos con cereales industriales pasaron de ser elementos cinematográficos a opciones reales de consumo. El cine había preparado el terreno emocional: cuando llegaron, ya las conocíamos.
La influencia fue especialmente fuerte porque se dirigía a públicos jóvenes. Niños y adolescentes crecieron viendo películas en las que esos productos formaban parte de momentos felices: reuniones con amigos, cumpleaños, escapadas, primeras citas o tardes sin adultos. La comida rápida no se presentaba como un simple alimento, sino como un símbolo de libertad, diversión y pertenencia. Comer una hamburguesa o pedir una pizza era, en cierto modo, parecerse a aquellos personajes que admirábamos.
Hoy somos más conscientes de estas estrategias. Sabemos que muchas apariciones de marcas no son casuales y que detrás puede haber contratos, campañas y cálculos comerciales. Sin embargo, durante mucho tiempo el product placement funcionó precisamente porque se integraba con naturalidad en la historia. No interrumpía la película como un anuncio tradicional, sino que se colaba dentro del relato.
La pregunta interesante es si fuimos conscientes de su presencia. Probablemente, en muchos casos, no. Veíamos la película, seguíamos la historia y aceptábamos ese decorado como parte normal del mundo de los personajes. Pero esa normalidad era precisamente su fuerza. El cine no solo nos contó historias: también nos enseñó qué beber, qué comer, dónde reunirnos y qué asociar con la idea de modernidad.
Quizá no compramos una Coca-Cola, una pizza o una hamburguesa solo por haberlas visto en una pantalla. Pero la pantalla ayudó a convertirlas en algo cercano, deseable y cotidiano. Y cuando una marca consigue formar parte de nuestros recuerdos de infancia o juventud, ya ha logrado mucho más que vender un producto: ha entrado en nuestra cultura.
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El peligroso impulso de debilitar la seguridad alimentaria: el proyecto de ley SHAM GRAS
En un giro alarmante para la salud pública, la reciente propuesta del SHAM GRAS Act (siglas en inglés, que en español podrían traducirse como «Ley para la Debilitación de la Regulación de los Aromatizantes y Sustancias en los alimentos») busca reducir la vigilancia y seguridad en el uso de ingredientes químicos en los alimentos que consumimos a diario. Respaldada por algunos de los gigantes de la industria de alimentos ultraprocesados, esta ley representa un paso atrás en la protección de la salud del consumidor y un incremento en el riesgo de exposición a sustancias potencialmente dañinas.arxiv
¿Qué pretende el SHAM GRAS?
El proyecto, presentado en el Congreso de Estados Unidos, propone facilitar la aprobación, uso y divulgación de aditivos y flavorizantes químicos en productos alimenticios, incluso aquellos con perfiles de seguridad cuestionables. La legislación busca eliminar o disminuir requisitos de pruebas de toxicidad, limitar la supervisión de agencias sanitarias y dejar en manos del sector privado la regulación de los ingredientes químicos utilizados en la producción alimentaria.
Este cambio legal está motivado por agencias de lobby que argumentan que una regulación más laxa permitirá reducir costos, incrementar la innovación y favorecer la competitividad del sector alimentario. Sin embargo, críticos advierten que se trata de un ataque directo a la salud pública y a los derechos de los consumidores, que podrían verse expuestos a sustancias no completamente evaluadas y potencialmente peligrosas.arxiv
La alianza de poderosos
Durante la semana pasada, se reveló que un grupo de grandes corporaciones de alimentos y bebidas, incluyendo marcas como Nestlé, Coca-Cola, General Mills, Hormel y PepsiCo, han unido fuerzas en una coalición de presión para impulsar esta ley. La estrategia es clara: presionar a legisladores para que eliminen o diluyan regulaciones existentes, recurriendo a argumentos económicos y de innovación, sin considerar los riesgos para la salud de millones de consumidores también en Estados Unidos y en el mundo.
Estos gigantes de la industria, que han invertido millones en campañas de lobby y relaciones públicas, argumentan que una regulación más flexible permitirá la introducción de nuevos sabores y productos, así como la reducción de costos de producción. Pero detrás de estos discursos, se oculta una realidad preocupante: el aumento del uso de ingredientes químicos que podrían estar vinculados a problemas de salud como alergias, alteraciones hormonales, enfermedades neurodegenerativas y cáncer.
La respuesta de la comunidad científica y organismos internacionales
La comunidad científica, organizaciones de salud pública y defensoras de los derechos del consumidor están en alerta máxima. Organizaciones como la Asociación de Médicos y Científicos por la Seguridad Alimentaria advierten que reducir los controles y pruebas para ingredientes en alimentos es un riesgo ético y sanitario titánico. Además, expertos en toxicología señalan que muchos de estos ingredientes, aprobados en el pasado en condiciones menos estrictas, hoy en día podrían estar relacionados con problemas de salud a largo plazo, que aún no logramos comprender completamente.
Los organismos internacionales, como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), han reiterado la importancia de mantener altos estándares en la evaluación de ingredientes, y alertan que reducir estas normas puede abrir la puerta a una crisis sanitaria silenciada en las próximas décadas.
La historia y los riesgos ocultos
Históricamente, la liberalización de la regulación alimentaria en beneficio de industrias ha estado acompañada por aumento de casos de enfermedades relacionadas con ingredientes químicos no evaluados cuidadosamente. Desde el uso de colorantes artificiales vinculados a hiperactividad en niños, hasta ingredientes que imitan hormonas en animales y productos procesados, el riesgo para la salud es tangible y documentado.
La legislación que propone el SHAM GRAS puede marcar un patrón de retroceso que, si no se detiene, podría afectar también a países en otras regiones, en un momento en que la conciencia sanitaria y el control de riesgos en la alimentación deberían fortalecerse, no debilitarse.
Conclusión
El avance de la ciencia y la evidencia acumulada muestran que los ingredientes químicos en los alimentos deben ser regulados con rigurosidad. La tentación de reducir la protección en nombre del beneficio económico o de la innovación tecnológica puede tener un costo altísimo para la salud de las generaciones presentes y futuras.
La movilización social y el compromiso de los organismos internacionales son fundamentales para evitar que el SHAM GRAS conlleve una regresión en los derechos del consumidor y la seguridad alimentaria. La salud pública no puede ser una moneda de cambio en las agendas políticas o económicas. La verdad es clara: proteger la salud y los derechos de las personas debe prevalecer sobre intereses comerciales y lobby.
Fuentes:
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Opiniones de organizaciones de salud y análisis de expertos en toxicología y alimentación.
Coca-Cola es atacada con melodía ácida que parodia su mundo feliz: azúcar, obesidad e infelicidad
The Center for Science in the Public Interest (CSPI) de EEUU ha lanzado una contundente campaña en medio sociales llamada «Change the tune» (cambia la melodía) en la que ataca con ejemplos reales de personas enfermas por consumo excesivo de azúcar a Coca-Cola. El centro parodia una de las melodías míticas de la marca y transforma su letra en un discurso que resalta su excesivo contenido de azúcar y el daño a la salud que genera.
La canción original titulada «Hilltop» sufre una total transformación y nos lleva a las salas de hospitales, a grupos de personas enfermas, familiares, médicos y personas afectadas por obesidad, diabetes y diversas enfermedades causadas por el consumo excesivo de azúcar.
La crítica también arremete contra la industria de las bebidas azucaradas en general que invierte millones en publicidad para connotar estás bebidas como el camino a la felicidad y al bienestar.
Fuente: ClubDarwin.NET
Campaña global de Coca Cola para celebrar los 100 años de su botella curvilínea

Coca-Cola conmemorará el centenario de su botella contour con una campaña mundial que gira en torno al famoso diseño. Durante todo el año, la campaña englobará la emisión de nuevos anuncios publicitarios protagonizados por personajes famosos tan emblemáticos como Elvis Presley, Marilyn Monroe y Ray Charles, un himno musical y una serie de exposiciones de arte con obras de algunos de algunos de los principales artistas contemporáneos de todos los tiempos como Andy Warhol, Norman Rockwell y Peter Blake.
Un diseño tan inconfundible que pudiera ser reconocido sólo por el tacto y tan singular que pudiera ser identificado hecho mil pedazos en el suelo. Ese fue el encargo que dio lugar a la creación de la botella de Coca-Cola, que este año cumple cien años. Para conmemorar este hecho histórico, The Coca-Cola Company va a celebrar durante todo el año una campaña que englobará la emisión de nuevos anuncios publicitarios, un himno musical y una serie de exposiciones de arte.
Nacida el 16 de noviembre de 1915, la botella de Coca-Cola fue creada por la empresa Root Glass Company de Terre Haute (Indiana). Con sus inconfundibles curvas y su inequívoco perfil, la botella se ha convertido en un icono mundial que ha inspirado un sinfín de momentos clave de un siglo entero en el mundo del cine, la historia social, el diseño y el arte.
Fuente: ClubDarwin.NET
Coca-Cola y Pepsi apuestan por envases más pequeños

Coca Cola y Pepsi están cada vez adaptando más sus productos a la demanda actual de los consumidores, luego de la apuesta por la reducción de calorías con el uso de stevia, los dos gigantes han decidido promover la venta de productos más pequeños (latas y botellas) para ofrecer una bebida que el consumidor compre con menor sentimiento de culpa.
El objetivo es compensar el menor consumo con envases que cuestan más por unidad de volumen y atraen por lo novedoso y por la porción reducida.Esto significa que las minilatas y las minibotellas de vidrio y aluminio están ocupando más espacio en las estanterías de los supermercados de algunos países.
La promoción de la gama de envases menores indica un cambio con respecto a las últimas décadas, cuando los fabricantes de bebidas sin alcohol medían el éxito en base al volumen de bebida vendido.
Los refrescos alcanzaron su pico de consumo en 1998, cuando los estadounidenses bebían el equivalente de 576 latas al año, según Beverage Digest. La cifra se redujo a 450 latas al año en 2013.
En lugar de librar una batalla que parece perdida, Coca Cola y Pepsi están promocionando latas y botellas más pequeñas que dan un aire de novedad a sus productos al competir con la proliferación de bebidas sin alcohol.
Coca-Cola celebra los 100 años de su mítica botella
En 2015 nueva planta de Coca-Cola en Colombia

Dos grandes proyectos tiene en marcha la empresa mexicana Coca-Cola Femsa en Latinoamérica que le permitirán a la compañía seguir avanzando en sus planes de crecimiento.
Uno de los proyectos está en Colombia, donde se construye una planta de US$250 millones, recursos que se invertirán en varias fases.
Roland Knebusch, gerente de Relación con Inversionistas de Coca Cola Femsa, explicó que se tiene previsto la apertura de la planta, ubicada en Tocancipá, para el próximo año. La otra fábrica se construye en Brasil con una inversión similar.
El directivo destacó que desde hace 17 años la empresa no construía plantas nuevas, pues las inversiones se venían haciendo en la ampliación o mejoramiento de las diferentes fábricas a lo largo de América Latina. Al año se estima que esta organización invierte US$650 millones en sus embotelladoras y negocios relacionados.
Actualmente Coca-Cola Femsa tiene 24 plantas en México y más de 40 en Centro y Suramérica. Opera en diez países, incluyendo Filipinas, donde acaban de incursionar comprando una embotelladora.
Según Knebusch, hay muchas expectativas de crecimiento en Colombia con todo el portafolio de la firma que incluye gaseosas, aguas y jugos, pues el consumo per cápita del país es bajo frente a otros de Latinoamérica.
Minute Maid Limón&Nada, ahora con miel

‘Minute Maid Limón&Nada’, marca de refresco de zumo de Coca Cola, ha lanzado una nueva variedad con un toque de miel. Una receta con un toque especial, único, delicioso y refrescante, inspirada en la receta tradicional de mezclar zumo de limón y miel.
Esta edición especial cuenta con un nuevo y divertido envase inspirado en las principales protagonistas del producto: las abejas, y se puede encontrar desde el 28 de julio exclusivamente en los principales centros de El Corte Inglés. ‘Minute Maid Limón&Nada’ con un toque de Miel se convierte así en una versión sofisticada, personal y chic de la marca, que resultará ideal para tomarlo en verano en la playa, en el campo, o en la terraza de casa muy fría o en forma de granizado; si bien también podrá disfrutarse caliente durante el invierno.
‘Minute Maid Limón&Nada’ está presente en las versiones clásica (13,5% de zumo de limón), ligera (con extracto de stevia) y con un toque de hierbabuena (ideal para hacer combinados) y está disponible en los formatos de pet de 1 l, lata de 33 cl y vidrio de 20 cl.
Coca Cola y Pepsi: ¿En Peligro de Extinción?

De acuerdo con un informe de Beverage Digest, las ventas de refrescos cayeron 3% en volumen durante 2013 en Estados Unidos, a sus niveles más bajos desde 1995. Aunque tres por ciento parezca una cifra menor, no lo es cuando se contrasta con el hecho de que es más del doble de la caída de 2012 y las ventas de refresco tienen nueve años en declive. ¿Cuáles son las razones detrás de este fenómeno? Una posibilidad es que la disminución en consumo de refrescos tenga que ver con la conciencia sobre su salud que el consumidor ha ido adquiriendo. Las campañas sobre cuidado de peso, ejercicio y dieta saludable han ido en aumento y la gente parece estar escogiendo más responsablemente con qué alimenta su organismo, lo cual se traduce en menos refresco.
Una razón para la disminución en el consumo de refrescos, tiene que ver con la percepción del público joven sobre este tipo de bebidas. Hoy en día, la proliferación de las opciones de bebidas habla de un creciente número de personas que piensan que los refrescos como Coca-Cola y Pepsi son bebidas de otra era, algo que bebían sus abuelos.
Por ello, las principales marcas de refresco están intentando todo para atraer de nuevo a los jóvenes. PepsiCo renovó el diseño de la botella de Pepsi, y reclutó a Beyoncé en un contrato de patrocinio por 50 millones de dólares. Coca-Cola contrató al diseñador Marc Jacobs como su “director creativo”. Aun así, las ventas siguen en caída libre.Expone que Estados Unidos llega a aplicar a sus importaciones de bebidas y tabacos aranceles de hasta 350 por ciento, un nivel de tarifa muy superior al máximo designado por México a ese grupo de productos. En tanto, Canadá impone a las importaciones de lácteos aranceles de hasta 314 por ciento, los cuales son muy superiores a los máximos utilizados por México y en Estados Unidos para ese conjunto de productos.
Baja la diferencia de precios entre Coca Cola y Pepsi

El alza generalizada de precios en las bebidas azucaradas en México ocasionó que el diferencial de precios entre Coca-Cola y Pepsi se redujera a solo 7% en julio de este año, cuando la diferencia era de 20% en 2013, según un análisis del banco suizo UBS.
A partir de este 2014 se impuso un gravamen de un peso por litro a todas las bebidas azucaradas, saborizadas, concentrados, polvos, jarabes, esencias y extractos de sabores, lo que ocasionó un incremento en los refrescos.
En julio, la Coca-Cola de 2.5 litros aumentó 11.5%, en comparación con el mismo mes del año anterior; mientras que el costo de la Pepsi de 2 litros se incrementó 24.5%, en el mismo periodo.
Lo anterior ocasionó que el diferencial en botella PET de 2.5 litros disminuyera a solo 7%.
El presidente de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes, Cuauhtémoc Rivera, comentó que pese a que la Pepsi prácticamente ya cuesta lo mismo que la Coca-Cola, no logra ubicarse en segundo lugar de preferencia entre los consumidores, pues estos prefieren bebidas de Grupo Peñafiel, Barrilito o Jarritos cuando se trata de sustituir a la Coca-Cola.
“No logra consolidarse como la segunda opción y tampoco hay una estabilidad de precios. Esto se da por dos fenómenos: el IEPS que encareció el producto y los fabricantes que están probando diversas presentaciones tratando de darle al consumidor una mejor posibilidad de compra”, explicó Rivera.
El consumo de refrescos tampoco es estable porque los clientes están buscando la presentación que más les conviene.
El alza de precios provocó una caída en ventas de entre 5 y 6% en lo que va del año, y para los próximos meses se prevé una recuperación gradual de los niveles de consumo a causa de la debilidad de la economía. El consumo va de la mano de las condiciones económicas, particularmente en los niveles de empleo y de gasto e inversión que se vayan reflejando en la economía real y que se traduzca en una mejora del ingreso disponible del consumidor.
Coca-Cola indicó que ellos manejan un precio sugerido y los negocios establecen el precio final, lo que puede generar variaciones dependiendo del establecimiento donde se adquiera el producto.
De acuerdo con Procuraduría Federal de Consumidor (México) el precio promedio de la Coca-Cola de 2.5 litros no retornable es de $25.32 pesos, el lugar donde se consigue más barato es en el ISSSTE de Mérida en $21.56 pesos.
Fuente: Alimentariaonline
Multa a Coca-Cola y Nestlé por fomentar la obesidad

El Gobierno mexicano alista multas contra grandes empresas estadounidenses como Coca-Cola, PepsiCo y Hershey’s, la suiza Nestlé y una subsidiaria de la británico-holandesa Unilever por haber incumplido las nuevas restricciones publicitarias de productos que fomenten la obesidad para público infantil.
La oficial Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios detectó el incumplimiento de seis anuncios de productos de estas marcas, “por lo que ordenó su retiro inmediato y alista sanciones” contra las firmas, informó el ente en un comunicado.
El comisionado de la operación sanitaria Álvaro Pérez dijo que salvo que exista «alguna situación de no responsabilidad directa» estas empresas se exponen a multas de entre 10000 y 85000 dólares, que deberán ser determinadas en un plazo de entre dos y tres semanas por las autoridades.
Estas serían las primeras multas impuestas a empresas desde que el gobierno mexicano anunció el pasado 15 de julio las restricciones a los anuncios publicitarios de refrescos, botanas, confitería y chocolates en horarios infantiles de televisión y cine para luchar contra el sobrepeso y obesidad que afectan a 30 por ciento de los niños.
La obesidad es uno de los principales problemas de salud en México, un país de más de 118 millones de habitantes, donde un 70 por ciento de sus adultos padecen sobrepeso, según cifras oficiales.
El país latinoamericano, el mayor consumidor de bebidas azucaradas en el mundo con 163 litros per cápita al año, ostenta además la más alta prevalencia de diabetes entre los 34 países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
Una reforma fiscal aprobada por el Congreso a finales de octubre pasado elevó el impuesto a la comida altamente calórica a un 8 por ciento e impuso un gravamen de un peso (0,07 dólares) por cada litro de refresco vendido.
Coca-Cola compra el 16,7% de Monster Energy

Según la operación, que se prevé que esté cerrada antes de finales de este año o a comienzos de 2015, Coca-Cola transferirá la propiedad de su negocio mundial de bebidas energéticas, que incluye marcas como NOS, Full Throttle, Burn, Mother o Relentless, a Monster.
Por su parte, Monster traspasará su negocio de bebidas no energéticas a Coca-Cola, que comprende marcas como Hansen’s Natural Sodas, Peace Tea, Hubert’s Lemonade y Hansen’s Juice Products.
Además, Coca-Cola se convertirá en el socio distribuidor preferido de Monster a nivel mundial, mientras que Monster será el socio exclusivo de Coca-Cola en el sector de bebidas energéticas.
Así, Kent destacó que la inversión del gigante de bebidas refrescantes en Monster “es una forma de eficiencia de capital para reforzar la participación en la atractiva categoría global de rápido crecimiento de bebidas energéticas”.
Coca-Cola recurre el ERE

Coca Cola Iberian Partners presentó a los sindicatos de la empresa –la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSI-F) junto con CCOO y UGT—un documento con mejoras en las condiciones de los despidos forzosos, las prejubilaciones y los traslados, después de que la Audiencia Nacional declarara la nulidad del ERE, según informo CSI-F mediante una nota de prensa.
La compañía ha presentado ante el Tribunal Supremo recurso contra la sentencia de la Audiencia Nacional que el mes pasado anuló el ERE que afecta a 821 trabajadores.
Según informó el sindicato, la compañía propuso medidas de mantenimiento del empleo, ofreciendo la posibilidad de adscribir hasta un máximo de 80 trabajadores (de los 236) al Centro de Excelencia Logístico de Fuenlabrada y aceptando la posibilidad de traslado a otra planta o almacén de Coca Cola Iberian Partners para el resto.
A su vez, propuso indemnizaciones de 45 días por año trabajado para los trabajadores que no deseen reincorporarse y prejubilaciones a partir de los 56 años, con hasta un 80% del salario neto.
Desde el sindicato de funcionarios se valoró de manera “positiva” la voluntad de negociación de la empresa pero recuerda que la decisión final queda supeditada a la voluntad individual de los trabajadores (fundamentalmente los 236 afectados por el cierre de la planta de Fuenlabrada), que “serán debidamente consultados, llegados a este punto de la negociación”.
Por otra parte, el sindicato CCOO también ha valorado positivamente a propuesta de la compañía a través de una nota de prensa y destacó que “es evidente que hay un cambio de actitud” y que “se mejoran las condiciones sociales y se garantiza el retorno de colectivos trasladados a sus centros de origen” por lo que el sindicato manifestó que “la estudiará y analizará” la propuesta.
Fuente: CSI·F
Coca-Cola cede a la ultraderecha y retira un anuncio

«El anunció está retirado», ha confirmado la compañía en declaraciones a Europa Press, asegurando que Coca-Cola «desconocía» el «currículum», «los detalles» y era «totalmente ajena» al contexto político del actor que protagoniza su anuncio. «El currículum de la gente que participa en un spot es un asunto que lleva la productora y a lo que Coca-Cola es ajeno», ha recalcado.
Asimismo, la compañía ha pedido perdón a las víctimas de terrorismo así como «a todos» los que «se hayan sentido ofendidos» con el visionado del spot. «Ya se ha retirado y pedimos disculpas», ha reiterado.
Según publica hoy El Mundo, el presidente de Dignidad y Justicia, Daniel Portero, remitió el martes una carta al presidente de Coca-Cola España pidiéndole la retirada su última campaña publicitaria en la que aparecía Gotzon Sánchez