Cuando el cine nos vendió el menú: fast food, refrescos y sueño americano

La cultura del fast food y el llamado “estilo de vida americano” no llegaron a nuestro entorno por arte de magia. Antes de que muchas ciudades se llenaran de cadenas de hamburguesas, pizzas a domicilio, vasos gigantes de refresco y desayunos con cereales azucarados, ya habíamos visto todo eso en la pantalla. El cine, especialmente el de los años 80 y 90, funcionó como una enorme ventana publicitaria, a veces evidente y otras casi invisible, por la que entraron marcas, hábitos y formas de consumo que terminaron pareciéndonos familiares.

Coca-Cola, Pepsi, Pizza Hut, Domino’s, Cheerios, McDonald’s y tantas otras marcas no aparecían en las películas únicamente como decorado. Su presencia respondía a una estrategia muy concreta: el product placement, o emplazamiento de producto. Para los estudios cinematográficos, incluir una marca podía suponer financiación, acuerdos promocionales o apoyo en la distribución de la película. Para las empresas, en cambio, era una oportunidad de oro: sus productos quedaban asociados a personajes carismáticos, escenas memorables y emociones compartidas por millones de espectadores.

El espectador quizá no pensaba conscientemente: “quiero una pizza porque la he visto en esta película”. Pero el mensaje iba calando. La familia que cenaba frente al televisor con cajas de pizza, el grupo de adolescentes que se reunía en una hamburguesería, el niño que desayunaba cereales de colores antes de ir al colegio o el héroe que bebía un refresco helado transmitían algo más que una marca. Representaban una forma de vivir: rápida, cómoda, juvenil, urbana y aparentemente divertida.

En los años 80 y 90, Estados Unidos exportó al mundo una poderosa imagen de sí mismo. No solo a través de sus productos, sino también mediante sus rutinas. El cine mostraba casas amplias con neveras llenas, coches familiares, centros comerciales, fiestas de instituto, autocines, repartidores de pizza y vasos de refresco de tamaño descomunal. Para muchos espectadores de otros países, aquello era novedoso, moderno y atractivo. Incluso cuando esas escenas formaban parte de comedias, películas de aventuras o historias fantásticas, funcionaban como una invitación a participar de ese universo.

No se trataba únicamente de publicidad. También era un reflejo real de la sociedad estadounidense del momento. El auge de las cadenas de comida rápida, la expansión de los centros comerciales y la consolidación de las grandes marcas formaban parte del paisaje cotidiano de Estados Unidos. El cine no inventó ese mundo, pero lo amplificó y lo convirtió en aspiracional. Lo que allí era rutina, fuera podía percibirse como modernidad.

Con el tiempo, muchas de esas imágenes dejaron de parecernos extranjeras. Las marcas que antes veíamos en películas empezaron a abrir locales en nuestras ciudades. Las pizzas a domicilio, las hamburguesas de cadena, los refrescos en vaso grande o los desayunos con cereales industriales pasaron de ser elementos cinematográficos a opciones reales de consumo. El cine había preparado el terreno emocional: cuando llegaron, ya las conocíamos.

La influencia fue especialmente fuerte porque se dirigía a públicos jóvenes. Niños y adolescentes crecieron viendo películas en las que esos productos formaban parte de momentos felices: reuniones con amigos, cumpleaños, escapadas, primeras citas o tardes sin adultos. La comida rápida no se presentaba como un simple alimento, sino como un símbolo de libertad, diversión y pertenencia. Comer una hamburguesa o pedir una pizza era, en cierto modo, parecerse a aquellos personajes que admirábamos.

Hoy somos más conscientes de estas estrategias. Sabemos que muchas apariciones de marcas no son casuales y que detrás puede haber contratos, campañas y cálculos comerciales. Sin embargo, durante mucho tiempo el product placement funcionó precisamente porque se integraba con naturalidad en la historia. No interrumpía la película como un anuncio tradicional, sino que se colaba dentro del relato.

La pregunta interesante es si fuimos conscientes de su presencia. Probablemente, en muchos casos, no. Veíamos la película, seguíamos la historia y aceptábamos ese decorado como parte normal del mundo de los personajes. Pero esa normalidad era precisamente su fuerza. El cine no solo nos contó historias: también nos enseñó qué beber, qué comer, dónde reunirnos y qué asociar con la idea de modernidad.

Quizá no compramos una Coca-Cola, una pizza o una hamburguesa solo por haberlas visto en una pantalla. Pero la pantalla ayudó a convertirlas en algo cercano, deseable y cotidiano. Y cuando una marca consigue formar parte de nuestros recuerdos de infancia o juventud, ya ha logrado mucho más que vender un producto: ha entrado en nuestra cultura.

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‘Pilla Tortilla’: cuando una bolsa de patatas se convierte en restaurante

Madrid acaba de convertirse en el escenario de un experimento gastronómico sin precedentes: PepsiCo ha inaugurado en la capital española «Pilla Tortilla», el primer restaurante del mundo de Lay’s, centrado en la tortilla de patata elaborada con sus patatas fritas. No es una campaña publicitaria efímera ni una instalación de temporada. Es un bar-restaurante real, con carta, cocinero estrella Michelin y vocación de permanencia.

La bolsa de patatas sube de categoría

La premisa es tan sencilla como provocadora: sustituir la patata cocida de la tortilla española por patatas fritas de bolsa Lay’s. Un concepto que la marca lleva años insinuando en sus campañas de publicidad y que ahora materializa en dos locales en el corazón de Madrid.

El concepto cuenta con dos ubicaciones en el centro de la ciudad: un bar-restaurante en Fuencarral, 102, pensado para una experiencia de consumo completa y social, y un segundo local en Corredera Baja de San Pablo, 3, orientado a un formato más ágil y urbano centrado en el takeaway. Ambos abren de nueve de la mañana a medianoche, cubriendo desde el desayuno hasta la cena.

Para dar credibilidad culinaria al proyecto, PepsiCo fichó a alguien con autoridad suficiente para avalar la propuesta. El desarrollo gastronómico ha contado con la consultoría del chef Miguel Carretero, responsable del restaurante Santerra, galardonado con una estrella Michelin en 2024. Carretero fue el encargado de demostrar que una patata de bolsa puede tener sentido dentro de una receta icónica sin traicionar su esencia. «Hemos trabajado para que su presencia aportara valor al plato», explicó el cocinero.

Una carta construida alrededor de la bolsa

La tortilla puede degustarse en formato pincho por 3,90 euros, en bocadillo por 6,20 euros o entera por 18 euros, con cebolla o sin cebolla, y puede personalizarse con diferentes toppings. Entre las variedades figuran la mallorquina con sobrasada, queso brie y miel; la marinera con boquerones; la brava con torreznos y salsa brava; o la serrana con salmorejo y jamón.

Pero la presencia de Lay’s no se limita a la tortilla. El hilo conductor de las patatas de bolsa se extiende a lo largo de toda la carta: desde entrantes como fish and chips o mejillones con mayonesa de lima y gildas de anchoa con Lay’s, hasta los postres, donde las patatas fritas se combinan con helados de chocolate, queso de cabra con miel y dulce de leche, jugando con el contraste dulce-salado.

Estrategia detrás del snack

Lo que parece una ocurrencia simpática esconde una lógica empresarial clara. El proyecto se enmarca dentro de la división global Food Ventures, creada hace aproximadamente un año y con base en Barcelona, orientada a acelerar la penetración en la ocasión de comidas y en el canal fuera del hogar.

Fernando Moraga, director general de PepsiCo Iberia, explica que «las ocasiones de consumo se han fragmentado de forma significativa en los últimos años. Frente al esquema tradicional de comida y cena, el consumidor actual reparte su ingesta en múltiples momentos a lo largo del día». Pilla Tortilla apunta exactamente a esos momentos intermedios que el retail tradicional no termina de capturar.

La multinacional lleva trabajando en el proyecto más de un año y ha realizado una «inversión relevante». Respecto a la elección de Madrid, la firma se decantó por la capital española por su dinamismo y capacidad para marcar tendencias.

¿El comienzo de una cadena global?

La pregunta que flota sobre Pilla Tortilla es si este experimento madrileño es el embrión de una cadena internacional. La respuesta oficial es cautelosa pero esperanzadora. «Tenemos que aprender, es el primer bar-restaurante de Lay’s en el mundo y afinar el modelo para asegurar que es sostenible. Creemos que lo que funcione aquí lógicamente podrá funcionar en otros sitios, pero vamos a asentar estos dos de momento», señaló Moraga.

El restaurante permite además captar información directa sobre preferencias, aceptación de formatos y comportamiento de consumo. La compañía no descarta que el aprendizaje pueda trasladarse al lineal, en un mercado de platos preparados en crecimiento.

Madrid, ciudad con una de las escenas gastronómicas más activas de Europa y capital indiscutible de la tortilla de patata en España, resulta ser el laboratorio perfecto para averiguarlo. Si la bolsa de Lay’s supera el examen, el mundo podría llenarse pronto de Pilla Torillas. Si no, al menos habrá sido un experimento sabroso.

El peligroso impulso de debilitar la seguridad alimentaria: el proyecto de ley SHAM GRAS

En un giro alarmante para la salud pública, la reciente propuesta del SHAM GRAS Act (siglas en inglés, que en español podrían traducirse como «Ley para la Debilitación de la Regulación de los Aromatizantes y Sustancias en los alimentos») busca reducir la vigilancia y seguridad en el uso de ingredientes químicos en los alimentos que consumimos a diario. Respaldada por algunos de los gigantes de la industria de alimentos ultraprocesados, esta ley representa un paso atrás en la protección de la salud del consumidor y un incremento en el riesgo de exposición a sustancias potencialmente dañinas.arxiv

¿Qué pretende el SHAM GRAS?

El proyecto, presentado en el Congreso de Estados Unidos, propone facilitar la aprobación, uso y divulgación de aditivos y flavorizantes químicos en productos alimenticios, incluso aquellos con perfiles de seguridad cuestionables. La legislación busca eliminar o disminuir requisitos de pruebas de toxicidad, limitar la supervisión de agencias sanitarias y dejar en manos del sector privado la regulación de los ingredientes químicos utilizados en la producción alimentaria.

Este cambio legal está motivado por agencias de lobby que argumentan que una regulación más laxa permitirá reducir costos, incrementar la innovación y favorecer la competitividad del sector alimentario. Sin embargo, críticos advierten que se trata de un ataque directo a la salud pública y a los derechos de los consumidores, que podrían verse expuestos a sustancias no completamente evaluadas y potencialmente peligrosas.arxiv

La alianza de poderosos

Durante la semana pasada, se reveló que un grupo de grandes corporaciones de alimentos y bebidas, incluyendo marcas como Nestlé, Coca-Cola, General Mills, Hormel y PepsiCo, han unido fuerzas en una coalición de presión para impulsar esta ley. La estrategia es clara: presionar a legisladores para que eliminen o diluyan regulaciones existentes, recurriendo a argumentos económicos y de innovación, sin considerar los riesgos para la salud de millones de consumidores también en Estados Unidos y en el mundo.

Estos gigantes de la industria, que han invertido millones en campañas de lobby y relaciones públicas, argumentan que una regulación más flexible permitirá la introducción de nuevos sabores y productos, así como la reducción de costos de producción. Pero detrás de estos discursos, se oculta una realidad preocupante: el aumento del uso de ingredientes químicos que podrían estar vinculados a problemas de salud como alergias, alteraciones hormonales, enfermedades neurodegenerativas y cáncer.

La respuesta de la comunidad científica y organismos internacionales

La comunidad científica, organizaciones de salud pública y defensoras de los derechos del consumidor están en alerta máxima. Organizaciones como la Asociación de Médicos y Científicos por la Seguridad Alimentaria advierten que reducir los controles y pruebas para ingredientes en alimentos es un riesgo ético y sanitario titánico. Además, expertos en toxicología señalan que muchos de estos ingredientes, aprobados en el pasado en condiciones menos estrictas, hoy en día podrían estar relacionados con problemas de salud a largo plazo, que aún no logramos comprender completamente.

Los organismos internacionales, como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), han reiterado la importancia de mantener altos estándares en la evaluación de ingredientes, y alertan que reducir estas normas puede abrir la puerta a una crisis sanitaria silenciada en las próximas décadas.

La historia y los riesgos ocultos

Históricamente, la liberalización de la regulación alimentaria en beneficio de industrias ha estado acompañada por aumento de casos de enfermedades relacionadas con ingredientes químicos no evaluados cuidadosamente. Desde el uso de colorantes artificiales vinculados a hiperactividad en niños, hasta ingredientes que imitan hormonas en animales y productos procesados, el riesgo para la salud es tangible y documentado.

La legislación que propone el SHAM GRAS puede marcar un patrón de retroceso que, si no se detiene, podría afectar también a países en otras regiones, en un momento en que la conciencia sanitaria y el control de riesgos en la alimentación deberían fortalecerse, no debilitarse.

Conclusión

El avance de la ciencia y la evidencia acumulada muestran que los ingredientes químicos en los alimentos deben ser regulados con rigurosidad. La tentación de reducir la protección en nombre del beneficio económico o de la innovación tecnológica puede tener un costo altísimo para la salud de las generaciones presentes y futuras.

La movilización social y el compromiso de los organismos internacionales son fundamentales para evitar que el SHAM GRAS conlleve una regresión en los derechos del consumidor y la seguridad alimentaria. La salud pública no puede ser una moneda de cambio en las agendas políticas o económicas. La verdad es clara: proteger la salud y los derechos de las personas debe prevalecer sobre intereses comerciales y lobby.


Fuentes:

  • Food Safety News

  • Opiniones de organizaciones de salud y análisis de expertos en toxicología y alimentación.

  1. https://arxiv.org/pdf/2502.08640.pdf

Pepsi lanza cápsulas para preparar sus refrescos

Toca Comer. Pepsi lanza cápsulas para preparar sus refrescos . Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

PepsiCo anunció que inició por un periodo de prueba de 10 semanas en Florida la comercialización de las cápsulas de sus bebidas  Sierra Mist y Pepsi para preparar en casa con las máquinas de SodaStream.

La nueva apuesta de PepsiCo llega como una respuesta al acuerdo que realizó Coca-Cola a inicios de año con Keurig Green Mountain para la creación de una máquina para preparar bebidas en casa mediante el sistema de cápsulas. Una máquina que se espera salga al mercado en 2015.

Adelantándose a esta posibilidad PepsiCo crea y lanza al mercado cápsulas que pueden ser utilizadas en el sistema SodaStream, que empezó como una competencia para las colas pero, al parecer, y según este giro comercial PepsiCo ha decidido apostar más por una alianza.

«PepsiCo está explorando múltiples tecnologías en la creación de bebidas en casa», dijo Pepsi en un comunicado. «SodaStream es una de las varias compañías con las que estamos hablando»

PepsiCo venderá tres variedades de su Pepsi normal, todas bajas en calorías endulzadas con stevia: Pepsi Homemade, Pepsi Wild Cherry and Pepsi Vanilla.

Tanto Coca-Cola y Pepsi están tratando de revertir la tendencia decreciente en los Estados Unidos sobre las ventas de refrescos, impulsados ​​por preocupaciones de salud y por investigación que vinculan los refrescos con la obesidad.

Coca-Cola y Pepsi apuestan por envases más pequeños

Toca Comer. Coca-Cola y Pepsi apuestan por envases más pequeños. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Coca Cola y Pepsi están cada vez adaptando más sus productos a la demanda actual de los consumidores, luego de la apuesta por la reducción de calorías con el uso de stevia, los dos gigantes han decidido promover la venta de productos más pequeños (latas y botellas) para ofrecer una bebida que el consumidor compre con menor sentimiento de culpa.

El objetivo es compensar el menor consumo con envases que cuestan más por unidad de volumen y atraen por lo novedoso y por la porción reducida.Esto significa que las minilatas  y las minibotellas de vidrio y aluminio están ocupando más espacio en las estanterías de los supermercados de algunos países.

La promoción de la gama de envases menores indica un cambio con respecto a las últimas décadas, cuando los fabricantes de bebidas sin alcohol medían el éxito en base al volumen de bebida vendido.

Los refrescos alcanzaron su pico de consumo en 1998, cuando los estadounidenses bebían el equivalente de 576 latas al año, según Beverage Digest. La cifra se redujo a 450 latas al año en 2013.

El consumo de refrescos viene en descenso en los últimos años, al ser relacionadas con la obesidad

En lugar de librar una batalla que parece perdida, Coca Cola y Pepsi están promocionando latas y botellas más pequeñas que dan un aire de novedad a sus productos al competir con la proliferación de bebidas sin alcohol.

Danone y PepsiCo acusadas de adulteración en Rusia

Toca Comer. Danone y PepsiCo acusadas de adulteración en Rusia. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

En una visita al Omsk, Siberia (Rusia) el pasado viernes el Ministro  Nikolai Fedorov  afirmó que Danone y PepsiCo vendían productos lácteos que contienen solo una pequeña cantidad de leche fresca.

«Los productos lácteos que venden estás dos compañías llevan un máximo de 20% de leche fresca, el resto de ingredientes es una mezcla de leche elaborada con coco, aceite de palma y otros aditivos», declaró Fedorov.

Fedorov acusó también a las empresas de aprovecharse de los subsidios del gobierno mientras se ofrecen productos de inferior calidad para los consumidores.

Danone y PepsiCo son dos de los mayores inversores extranjeros en Rusia. PepsiCo entró en el mercado durante el período soviético y en 2011 pagó $ 3800 millones por la compañía Wimm-Bill-Dann, grupo ruso dedicado a la producción y venta de zumos y lácteos, la mayor adquisición extranjera en la historia de PepsiCo.

Por su parte Danone creó el grupo lácteo más grande de Rusia después de la fusión con el productor local Unimilk. Actualmente opera en el país con 20 fábricas y emplea a 12000 trabajadores.

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Pepsi True, la cola con stevia

Toca Comer. Pepsi True, la cola con stevia . Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

PepsiCo ha decidido plantar cara a la apuesta de Coca-Cola y se ha unido al reto verde con el lanzamiento de una Pepsi endulzada con stevia (además de azúcar) y con una reducción calórica importante. La nueva Pepsi llamada Pepsi True tiene 30% menos de azúcar que la regular y no contiene jarabe de maíz de alta fructosa o edulcorantes artificiales. Pepsi True estará disponible a través de minoristas a través de internet en principio solo en EE.UU. desde mediados de octubre.

Otra de las innovaciones en el lanzamiento es que en principio solo se podrá comprar a través de internet vía Amazon. Una apuesta interesante para tantear un poco la aceptación de los consumidores sin hacer inmensos gastos de distribución previamente.

Mediante un comunicado de prensa PepsiCo resalta su compromiso con la reducción de calorías en sus bebidas y su apuesta desde 2008 por incluir la hoja de stevia como endulzante.

Coca Cola y Pepsi: ¿En Peligro de Extinción?

Toca Comer. Coca y Pepsi: ¿En Peligro de Extinción?. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

De acuerdo con un informe de Beverage Digest, las ventas de refrescos cayeron 3% en volumen durante 2013 en Estados Unidos, a sus niveles más bajos desde 1995. Aunque tres por ciento parezca una cifra menor, no lo es cuando se contrasta con el hecho de que es más del doble de la caída de 2012 y las ventas de refresco tienen nueve años en declive. ¿Cuáles son las razones detrás de este fenómeno? Una posibilidad es que la disminución en consumo de refrescos tenga que ver con la conciencia sobre su salud que el consumidor ha ido adquiriendo. Las campañas sobre cuidado de peso, ejercicio y dieta saludable han ido en aumento y la gente parece estar escogiendo más responsablemente con qué alimenta su organismo, lo cual se traduce en menos refresco.

Una razón para la disminución en el consumo de refrescos, tiene que ver con la percepción del público joven sobre este tipo de bebidas. Hoy en día, la proliferación de las opciones de bebidas habla de un creciente número de personas que piensan que los refrescos como Coca-Cola y Pepsi son bebidas de otra era, algo que bebían sus abuelos.

Por ello, las principales marcas de refresco están intentando todo para atraer de nuevo a los jóvenes. PepsiCo renovó el diseño de la botella de Pepsi, y reclutó a Beyoncé en un contrato de patrocinio por 50 millones de dólares. Coca-Cola contrató al diseñador Marc Jacobs como su “director creativo”. Aun así, las ventas siguen en caída libre.Expone que Estados Unidos llega a aplicar a sus importaciones de bebidas y tabacos aranceles de hasta 350 por ciento, un nivel de tarifa muy superior al máximo designado por México a ese grupo de productos. En tanto, Canadá impone a las importaciones de lácteos aranceles de hasta 314 por ciento, los cuales son muy superiores a los máximos utilizados por México y en Estados Unidos para ese conjunto de productos.

Baja la diferencia de precios entre Coca Cola y Pepsi

Toca Comer. Baja la diferencia de precios entre Coca Cola y Pepsi. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

El alza generalizada de precios en las bebidas azucaradas en México ocasionó que el diferencial de precios entre Coca-Cola y Pepsi se redujera a solo 7% en julio de este año, cuando la diferencia era de 20% en 2013, según un análisis del banco suizo UBS.

A partir de este 2014 se impuso un gravamen de un peso por litro a todas las bebidas azucaradas, saborizadas, concentrados, polvos, jarabes, esencias y extractos de sabores, lo que ocasionó un incremento en los refrescos.

En julio, la Coca-Cola de 2.5 litros aumentó 11.5%, en comparación con el mismo mes del año anterior; mientras que el costo de la Pepsi de 2 litros se incrementó 24.5%, en el mismo periodo.

Lo anterior ocasionó que el diferencial en botella PET de 2.5 litros disminuyera a solo 7%.

El presidente de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes, Cuauhtémoc Rivera, comentó que pese a que la Pepsi prácticamente ya cuesta lo mismo que la Coca-Cola, no logra ubicarse en segundo lugar de preferencia entre los consumidores, pues estos prefieren bebidas de Grupo Peñafiel, Barrilito o Jarritos cuando se trata de sustituir a la Coca-Cola.

“No logra consolidarse como la segunda opción y tampoco hay una estabilidad de precios. Esto se da por dos fenómenos: el IEPS que encareció el producto y los fabricantes que están probando diversas presentaciones tratando de darle al consumidor una mejor posibilidad de compra”, explicó Rivera.

El consumo de refrescos tampoco es estable porque los clientes están buscando la presentación que más les conviene.

El alza de precios provocó una caída en ventas de entre 5 y 6% en lo que va del año, y para los próximos meses se prevé una recuperación gradual de los niveles de consumo a causa de la debilidad de la economía. El consumo va de la mano de las condiciones económicas, particularmente en los niveles de empleo y de gasto e inversión que se vayan reflejando en la economía real y que se traduzca en una mejora del ingreso disponible del consumidor.

Coca-Cola indicó que ellos manejan un precio sugerido y los negocios establecen el precio final, lo que puede generar variaciones dependiendo del establecimiento donde se adquiera el producto.

De acuerdo con Procuraduría Federal de Consumidor (México) el precio promedio de la Coca-Cola de 2.5 litros no retornable es de $25.32 pesos, el lugar donde se consigue más barato es en el ISSSTE de Mérida en $21.56 pesos.

Fuente: Alimentariaonline

Multa a Coca-Cola y Nestlé por fomentar la obesidad

Toca Comer. Multa a Coca-Cola y Nestlé por fomentar la obesidad. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

El Gobierno mexicano alista multas contra grandes empresas estadounidenses como Coca-Cola, PepsiCo y Hershey’s, la suiza Nestlé y una subsidiaria de la británico-holandesa Unilever por haber incumplido las nuevas restricciones publicitarias de productos que fomenten la obesidad para público infantil.

La oficial Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios detectó el incumplimiento de seis anuncios de productos de estas marcas, “por lo que ordenó su retiro inmediato y alista sanciones” contra las firmas, informó el ente en un comunicado.

El comisionado de la operación sanitaria Álvaro Pérez dijo que salvo que exista «alguna situación de no responsabilidad directa» estas empresas se exponen a multas de entre 10000 y 85000 dólares, que deberán ser determinadas en un plazo de entre dos y tres semanas por las autoridades.

Estas serían las primeras multas impuestas a empresas desde que el gobierno mexicano anunció el pasado 15 de julio las restricciones a los anuncios publicitarios de refrescos, botanas, confitería y chocolates en horarios infantiles de televisión y cine para luchar contra el sobrepeso y obesidad que afectan a 30 por ciento de los niños.

La obesidad es uno de los principales problemas de salud en México, un país de más de 118 millones de habitantes, donde un 70 por ciento de sus adultos padecen sobrepeso, según cifras oficiales.

El país latinoamericano, el mayor consumidor de bebidas azucaradas en el mundo con 163 litros per cápita al año, ostenta además la más alta prevalencia de diabetes entre los 34 países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Una reforma fiscal aprobada por el Congreso a finales de octubre pasado elevó el impuesto a la comida altamente calórica a un 8 por ciento e impuso un gravamen de un peso (0,07 dólares) por cada litro de refresco vendido.

PepsiCo implementa tecnología de etiquetado formsleeve+

Toca Comer. PepsiCo implementa tecnología de etiquetado formsleeve+. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

La nueva botella Kenny fue diseñada para Gatorade con el propósito de facilitar el consumo de la bebida mientras se hace deporte.

En Italia las etiquetas de la nueva botella Kenny de Gatorade se aplicarán usando la tecnología formsleeve+ de Sacmi, que ofrece un diseño más versátil al tiempo que es más flexible y eficiente.

Gracias a la tecnología formsleeve+, en Italia las botellas de 500 mililitros y de un litro de Gatorade podrán llevar mangas que las recubran parcial o totalmente.

Cada vez más fabricantes de bebidas en todo el mundo usan la tecnología formsleeve+ que Sacmi presentó en 2013 y que es fácil de usar, requiere poco mantenimiento, favorece el ahorro de energía, es segura e higiénica y permite aplicarles mangas plásticas a cerca de 40000 botellas por hora.

Fuente: ClubDarwin.NET

Gatorade acude a ‘La Cenicienta’ para meter un gol en el Mundial Brasil 2014

Gatorade, que como Pepsi, juega al margen de los grandes patrocinadores del Mundial de Fútbol, acude a la canción de ‘La Cenicienta’ Bibbidi-Bobbidi-Boo para ponerle música a un spot que de no ser por el referente filmico pasaría totalmente inadvertido.

La secuencia de imágenes del spot es un cúmulo de lugares comunes, que ameritan olvidar el comercial, a no ser que nos pongamos finos, y queramos leer entre líneas. ¿Qué nos quiere decir Gatorade con la canción del hada que convierte a la Cenicienta en una Princesa?, ¿Somos nosotros, aficionados  Cenicientas del fútbol que precisamos de la barita mágica de Gatorade? ¿O son esas grandes estrellas del fútbol Cenicientas de la vida? o mejor aún, ¿Al borde de qué media noche Sergio Ramos se encontrará con que la Copa Mundo 2010 es una calabaza?. Bibbidi-Bobbidi-Boo, Bibbidi-Bobbidi-Boo…

Fuente: ClubDarwin.NET

Pepsi crea Spire, dispensador que personaliza hasta 1000 bebidas

Toca Comer. Pepsi crea Spire, dispensador que personaliza hasta 1000 bebidas. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

PepsiCo presentó su nuevo dispensador de autoservicio Pepsi Spire gracias al cual los consumidores podrán crear más de mil bebidas a su medida.

Pepsi Spire viene en tres modelos diferentes y se instalará de manera paulatina en restaurantes, cines y comedores universitarios.

A través de su pantalla táctil del Pepsi Spire los consumidores podrán crear diversas bebidas tanto carbonatadas como no carbonatadas de PepsiCo, elaborando a partir de éstas sus propias mezclas personalizadas.

Los dispensadores tactiles de Pepsi Spire contienen una amplia gama de marcas de bebidas de diversas marcas de la cartera de PepsiCo, tanto bebidas carbonatadas como no carbonatadas, tales como Pepsi, Mountain Dew, Sierra Mist, Brisk Iced Tea y SoBe Lifewater, así como una variedad de saborizantes sin calorías, incluyendo cereza, limón, vainilla, fresa, frambuesa y lima.

Pepsi Spire está actualmente disponible en algunas tiendas especiales de Estados Unidos y emprenderá su expansión internacional en 2014.

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Contribución de un zumo envasado al calentamiento global

Toca Comer. Contribución de un zumo envasado al calentamiento global. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana PepsiCo, propietaria de las marcas Tropicana y Kasfruit, contrató expertos para hacer los cálculos, midiendo las emisiones de las tareas intensas en energía como operar una fábrica y transportar los pesados envases de jugo. Pero resultó que la mayor fuente de emisiones era simplemente cultivar las naranjas. Los huertos de cítricos usan mucho fertilizante de nitrógeno, el cual requiere gas natural en su fabricación y puede convertirse en un potente gas de efecto invernadero cuando se esparce en los campos.

PepsiCo finalmente obtuvo una cifra, el equivalente de 1.7 kilogramos de dióxido de carbono son emitidos a la atmósfera por cada envase de dos litros de jugo de naranja. Los gerentes de la empresa dijeron que planeaban trabajar con los cultivadores y con investigadores de la Universidad de Florida (EE.UU.) para encontrar formas de cultivar naranjas más respetables con el ambiente.

Carlsberg retira latas de Pepsi Max que contenían una bebida alcohólica

Toca Comer. Pepsi MAx, Suecia. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Carlsberg se vio obligada a retirar en Suecia 1872 latas de Pepsi Max que en realidad estaban llenas Ide Citrus Fizz, una bebida que tiene un 4,5% de contenido de alcohol.

La retirada de estas latas de Pepsi Max que Carlsberg envió a Lidl en Suecia y que la cadena distribuyó en más de diez tiendas es la consecuencia de una confusión con los contenedores.

Carlsberg pidió disculpas por el error no sin antes aclarar que Ide Citrus Fizz y  Pepsi Max son bastante fáciles de distinguir entre sí porque su color es diferente.

 



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