UGT exige responsabilidad a Puleva por las ayudas públicas

Toca Comer. UGT exige responsabilidad a Puleva por las ayudas públicas. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

El Secretario General de UGT Sevilla Juan Bautista Ginés, ha lamentado la decisión de la empresa Puleva de cerrar la planta de Sevilla, ubicada en la localidad de Alcalá de Guadaíra, y ha manifestado un desmantelamiento del tejido industrial de Sevilla y su provincia.

En este punto, Juan Bautista Ginés ha señalado que se ha hecho una política de subvención y apoyo a estas multinacionales y cuando ya han disfrutado de esos beneficios, se marchan a otros lugares.

En este sentido ha versado la reunión mantenida en el día de hoy entre partidos politicos, sindicatos, los alcaldes de Alcalá de Guadaira y La Rinconada y el presidente de la Diputación de Sevilla.

En dicha reunión, informa UGT, se ha concluido que «se exigirá a la Junta que legisle al respecto ya que se incumplen los compromisos adquiridos por estas empresas cuando se les otorgan subvenciones».

Juan Bautista Ginés se muestra rotundo en sus afirmaciones «tendremos que  arbitrar mecanismos para que esto no vuelva a suceder, que cuando a una empresa se le conceda una ayuda tenga que responder como se espera de este compromiso y tenemos que ser capaces de poner freno a esta injusticia dentro de la capacidad de maniobra que tiene la administración pública».

En la reunión mantenida en el día de hoy se ha acordado además la creación de una comisión de seguimiento formada por partidos politicos y sindicatos, que vele por el cumplimiento de los compromisos de las empresas a las que se les otorgan subvenciones y que si las han recibido no puedan marcharse sin devolver dichas subvenciones, además de impedir que una empresa que tiene más de cuarenta millones de beneficios, pueda plantear un expediente de regulación de empleo, ni acogerse a la reforma laboral para trasladar a los trabajadores.

Tal como están las cosas, el máximo resposable de UGT Sevilla, ha lamentado la situación del colectivo de trabajadores que se quedarán sin puestos de trrabajo  o que para conservarlo, se tendrán que trasladar a otra ciudad para desarrollar el mismo trabajo y con el mismo sueldo que el que vienen desarrollando en Alcalá de Guadaira.

UGT informa de que la decisión de Puleva afecta a unos 70 trabajadores de forma directa  y que se enmarca dentro de un proceso de desmantelamiento industrial que se viene produciendose en Sevilla y su provincia.

Fuente: ClubDarwin.NET

Lactalis cierra fábrica de Puleva en Sevilla

Toca Comer. Lactalis cierra fábrica de Puleva en Sevilla. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Lactalis alega “motivos de producción” para justificar el cierre de la fábrica de Puleva en Alcalá de Guadaíra tras casi 50 años de rendimiento. Se compromete a trasladar a los 70 empleados a la fábrica central de Granada o a otras sedes del grupo.

Lactalis sostiene también que cumplirá «todos los compromisos» con los ganaderos que hasta el momento eran proveedores de leche en dicha fábrica, a partir de ahora desplazada a la central de Granada. Recordemos que Lactalis compró la división láctea a Ebro Puleva en 2010 por € 630 millones.

Producción insuficiente

De una capacidad de producción de 70 millones de litros anuales, la planta sevillana produce actualmente 45 millones; como consecuencia, Lactalis recoloca la producción en su planta de Granada, «con mayor potencial de crecimiento y más de cuatro veces superior en dimensión a la de Sevilla, para recuperar así competitividad en el mercado andaluz de los lácteos».

Fuente: ClubDarwin.NET

Puleva, una láctea tan francesa como la horchata Chufi

Toca Comer. Puleva, una láctea tan francesa como la horchata Chufi. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Desde la leche a los batidos, su publicidad y sus eslóganes también se recuerdan fácilmente. Pero tampoco es española, sino francesa. En 2010 pasó a manos de uno de los principales grupos lácteos del país galo y del conjunto del continente europeo: Lactalis. Su anterior dueño, al igual que sucede con Azucarera, era el grupo Ebro Foods. De hecho, antes de vender su división láctea, esta compañía se denominaba Ebro Puleva. La transacción de la enseña se cerró por más de 600 millones de euros.

El negocio lácteo tiene fama de ser poco agradecido dentro del sector de la alimentación. A las cuotas de producción marcadas desde Bruselas se suma la presión de los precios y la competencia de las marcas blancas, que es más alta que en otros productos considerados básicos en la cesta de la compra. Así, el sector está cada vez en otras manos.

Uno de los vencedores de esta transformación es Lactalis, que además de ser dueño de Puleva es propietario de otras enseñas de ‘carácter español’, como la horchata Chufi, la láctea Lauki o las marcas de queso El Ventero, El Cigarral o Gran Capitán.

Lactalis no sólo se ha hecho fuerte en España, también lo es en Italia, donde posee Parmalat. Una enseña de ‘reconocido prestigio’, pero cuyos antiguos gestores protagonizaron una de las quiebras más sonadas que hasta el momento ha vivido el sector alimentario del viejo continente.

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