Fuente: Dr. Alberto Sanagustín
Categoría: Naranja
Contribución de un zumo envasado al calentamiento global
PepsiCo, propietaria de las marcas Tropicana y Kasfruit, contrató expertos para hacer los cálculos, midiendo las emisiones de las tareas intensas en energía como operar una fábrica y transportar los pesados envases de jugo. Pero resultó que la mayor fuente de emisiones era simplemente cultivar las naranjas. Los huertos de cítricos usan mucho fertilizante de nitrógeno, el cual requiere gas natural en su fabricación y puede convertirse en un potente gas de efecto invernadero cuando se esparce en los campos.
PepsiCo finalmente obtuvo una cifra, el equivalente de 1.7 kilogramos de dióxido de carbono son emitidos a la atmósfera por cada envase de dos litros de jugo de naranja. Los gerentes de la empresa dijeron que planeaban trabajar con los cultivadores y con investigadores de la Universidad de Florida (EE.UU.) para encontrar formas de cultivar naranjas más respetables con el ambiente.
Como sacar gajos de una naranja
Estadounidenses estudian el uso de cítricos transgénicos

Productores estadounidenses están estudiando la posibilidad de sembrar cítricos transgénicos resistentes al HLB (Huanglongbing o Greening), enfermedad que causa grandes daños especialmente en el cultivo de limón, naranja y mandarina. El crecimiento de esta enfermedad en Estados Unidos está alarmando a los productores, quienes estudian la posibilidad de apostar por semillas modificadas genéticamente (MG) para evitar dichas pérdidas.
Según explica Ibercib, el HLB es una enfermedad bacteriana incurable que obstruye el sistema vascular del árbol. Los frutos no maduran y los árboles mueren. Con motivo de la 25 Conferencia anual de Consejo de Agrobiotecnológico Norteamericano, el productor de cítricos y zumos de Florida, Ricke Kress, reconoció que las pérdidas que causa esta enfermedad ascienden ya al 15 % de la producción, situación por la que sería clave el uso de cítricos MG.
Los cítricos transgénicos resistentes al HLB han sido desarrollados por investigadores estadounidenses de Texas del instituto AgriLife Research. Bill McCuthen, director ejecutivo de AgriLife Research, ha señalado que “gracias a la biotecnología se han desarrollado variedades mejoradas de manzana, piña, patata, calabaza y otros cultivos especializados con resistencia a enfermedades y otros eventos favorables”.
Fuente: Fundación Antama
Beneficios del zumo de naranja

Según un estudio publicado en la revista Clinical Journal of the American Society of Nephrology, unzumo de naranja al día previene la formación de piedras en el riñón gracias a su contenido en citratos. Además, los cítricos como la naranja y el pomelo contienen sustancias flavonoides, concretamente hesperidina, que reducen el riesgo de infarto hasta un 19%, de acuerdo con una investigación realizada en la Universidad East Anglia (Reino Unido). Estas mismas sustancias también pueden disminuir la presión arterial y prevenir los problemas cardiovasculares. Además, otro estudio dado a conocer en la revista Nutrition Researchsugiere que el zumo natural de naranja concentrado reduce los niveles de colesterol «malo» (LDL).
Fuente: MUYinteresante
Imagen: sweetbeetandgreenbean via photopin cc
Vino de naranja

El vino de naranja fue un invento que se atribuyeron distintas generaciones de murcianos. Tradicionalmente se ha considerado una creación de los pobladores de las Antillas francesas. De ello dieron cuenta los diarios europeos y españoles, a modo de curiosidad, durante las primeras décadas del siglo XIX. Pero ya por aquellos años también se conocía en Murcia.
En 1844, Francisco María Alted se dirigió a la Sociedad Económica de Amigos del País de Murcia para que valorara e impulsara el método empleado en la fabricación del novedoso producto. La respuesta de la Sociedad fue firmada por Ramón Baquero, -padre del célebre Andrés Baquero-, quien concluyó que la receta carecía «de la importancia, así científica como industrial que sería de desear». Además, insistía en que su trascendencia con relación «a la agricultura y el comercio de nuestro País se deja conocer muy luego que es insignificante».
11 años más tarde, en 1858, lograba insertar en la portada del diario La Paz de Murcia, un artículo sobre la fabricación de la afamada bebida e incluyó una minuciosa descripción de cómo elaborarla. El autor señalaba el mes de abril como el más indicado para la recolección de los frutos, que deben «partirse por la mitad y al través con cuchillo que no sea de hierro para evitar la oxidación de este mineral».
Tras exprimir a conciencia el zumo, se cocían las cáscaras y la pulpa restante. «Este cocimiento -continuaba el rotativo-, para estar en buen estado de perfección ha de tener color azafranado y el sabor bastante amargoso». Una vez mezclado el caldo y el jugo exprimido había que añadirle agua y azúcar, hasta conseguir una especie de jarabe «que se clarificará con cola de pescado o clara de huevo».
El mosto resultante se dejaba fermentar 7 semanas en vasijas de madera. En este intervalo de tiempo, cuando dejara de crecer, se sellaban los recipientes. Transcurridos 60 días desde el inicio del proceso era necesario añadirle esencia de azahar, bien en un puñado o macerado antes en aguardiente.
El vino de naranja, al menos de forma artesanal, adquirió cierta popularidad. En 1932, la Casa Regional Murciana de Madrid acogió una conferencia sobre las aplicaciones industriales de la naranja, entre las que también destacaba el vinagre, «que supera con mucho al de la uva porque contiene 129 por mil de acidez, frente a un 93 por mil del vínico», explicó entonces el conferenciante y agrarista Francisco Muñoz Palao.
Ampliar en: [Enlace bloqueado por la Tasa española AEDE]
Coca-Cola y Cutrale construyen zumoducto para naranja

En la guerra de los zumos de naranja entre Coca-Cola y PepsiCo, Coca-Cola cuenta con un socio poderoso: Cutrale, la compañía fundada por el director de Coca-Cola FEMSA, José Luis Cutrale, que se encarga de comprar casi un tercio de los 145 millones de cajas de naranjas cultivadas por más de 400 agricultores en Florida (EE.UU.), además de sus propias explotaciones en Brasil. El proveedor apuesta por la tecnología de punta para el manejo del concentrado de naranja.
Ambas compañías construyeron un «zumoducto» subterráneo de 1,2 kilómetros desde la planta de procesado de Cutrale en Orlando hasta la planta de envasado de Coca-Cola para el transporte de zumo -antes requería 70 viajes diarios de camiones cisterna.
Un proceso al detalle
Ninguna parte de la naranja se desperdicia. Los aceites esenciales se embotellan y se vende en todas las formas, desde saborizantes hasta productos de limpieza del hogar. Las pieles se aprovechan en gránulos para la alimentación del ganado.
El zumo crudo es flash-pasteurizado después y se traslada por tubería a los tanques de almacenamiento de hasta dos millones de galones cada uno para un máximo de ocho meses.
Dentro de los tanques, el zumo se agita lentamente en la parte inferior de modo que no sedimente. Una capa de gas nitrógeno en la parte superior evita la entrada de la podredumbre de inducción de oxígeno.
Los lotes de zumo de diversos cultivos y estaciones están separados sobre la base de características tales como el tipo de naranja, dulzura y acidez. El zumo de temporada suele mezclarse con zumo de fuera de temporada.
En temporada alta (aproximadamente abril-junio), las naranjas pueden llegar del árbol a la botella en menos de 24 horas. Los equipos de la planta Cutrale y embotellado de Coca-Cola están en contacto permanente para canalizar el trabajo de manera más eficiente.
Fuente: ClubDarwin.NET
Coca-Cola y Pepsi luchan por el mercado de los zumos de naranja

Los zumos son oro líquido
De ahí la fuerte inversión con que los dos gigantes respaldan este sector de sus negocios, que se reparten así: el Tropicana de PepsiCo domina un 40% del volumen de ventas de un mercado de 4600 millones de dólares en EE.UU.
Coca-Cola se queda con el 28%, es decir, obtiene unos beneficios de cerca de 13000 millones en todo el mundo, según Euromonitor. Las ventas de zumos, y sus beneficios, hace años que van por delante de las carbonatadas.
El plan de Coca-Cola en EEUU es fabricar zumo de naranja 100% natural, porque sabe que los clientes están dispuestos a pagar la diferencia. Y marcar esta diferencia es complicado: la producción de zumo está sujeta a múltiples variables, desde el clima hasta las preferencias de los consumidores.
Megainstalaciones y algoritmos
Coca-Cola ha invertido 114 millones en su planta de procesado de zumos en Auburndale -la más grande del mundo, presumen. Para hacer buena esta inversión, han perfeccionado una metodología top-secret: Black Book, la llaman.
El objetivo es asegurar la producción de zumo de naranja de calidad constante durante todo el año; desde Coca-Cola afirman haber construido un simulador de vuelo para su negocio de zumos.
¿Qué es Black Book? Un algoritmo, diseñado por el mismo arquitecto que creó el modelo que Delta Air Lines usa para maximizar sus beneficios por milla en vuelo. Hay que tener en cuenta que en la composición de una naranja se encuentran más
de 600 sabores distintos.
Además de las preferencias de los consumidores. Estos datos se comparan con un perfil que detalla la acidez, la dulzura y otros atributos de cada lote de zumo sin procesar. El algoritmo entonces da las características que debe tener el lote para replicar cierto sabor, la consistencia y hasta el contenido de pulpa.
También está la parte del Black Book que incorpora los factores externos, como los patrones climáticos, la previsión de cosechas o los límites de costes. Así Coca-Cola puede planificar su producción y almacenar suministros hasta para 15 meses.
Si hemos pasado de la fórmula del refresco al algoritmo de los zumos, ¿cuál será el siguiente paso, presumiblemente en el sector de los lácteos?
Fuente: ClubDarwin.NET
Naranjas Halloween
Gajos de naranja Jello Shots

Dar al frigorífico una versión para adultos de las naranjas con gajos de naranja Jello Shots, también se podría usar lima.
Ingredientes:
3 naranjas grandes
1 caja de gelatina de naranja
1 taza de vodka naranja
1 taza de agua hirviendo
1/2 taza de agua fría de hielo
1/2 taza de jugo de naranja recién exprimido
Forma de elaborarlo en: savory reviews
Edmund Harris: “De las naranjas a los módems”

En 1998, de repente, las matemáticas fueron noticia en todos los medios. Thomas Hales (Universidad de Pittsburgh, Pennsylvania) había demostrado la conjetura de Kepler, que afirma que la mejor forma de apilar naranjas en una caja es la utilizada en todas las fruterías (el empaquetamiento de esferas más eficiente posible). Un problema que había estado abierto desde 1611, cuando lo propuso Johannes Kepler. En algunos medios de prensa y TV se llegó a decir “creo que es una pérdida de tiempo y dinero de los contribuyentes.” Hoy en día, las matemáticas del empaquetamiento de esferas se utilizan en ingeniería de comunicaciones y teoría de la información y de la codificación para planificar canales de comunicación y para desarrollar códigos correctores de errores. El problema de Kepler fue mucho más difícil de demostrar de lo que Kepler nunca pudo imaginar. De hecho, el problema más sencillo sobre la mejor forma de empaquetar círculos planos fue demostrado en 1940 por László Fejes Tóth.
Otro problema sencillo cuya solución costó muchos años fue el problema de las esferas que se besan, planteado en el siglo XVII por Isaac Newton y David Gregory: Dada una esfera, ¿cuántas esferas iguales que ésta pueden colocarse con la condición de que toquen a la inicial? En dos dimensiones es fácil demostrar que la respuesta es seis. Newton pensaba que 12 era el número máximo en tres dimensiones. Lo es, pero la demostración tuvo que esperar al trabajo de Kurt Schütte y Bartel van der Waerden en 1953. Oleg Musin demostró en 2003 que el número de besos en cuatro dimensiones es 24. En cinco dimensiones sólo se sabe que se encuentra entre 40 y 44. Sabemos la respuesta en ocho dimensiones, que es 240, como demostró Andrew Odlyzko en 1979. Más aún, en 24 dimensiones la respuesta es 196.560. Estas demostraciones son más sencillas que la del resultado en tres dimensiones y utilizan empaquetamiento de esferas mucho más complicados e increíblemente densos, la red E8 en ocho dimensiones y la red de Leech en 24 dimensiones.
Todo esto es muy bonito, pero ¿sirve para algo? En la década de 1960, el ingeniero Gordon Lang diseñó los sistemas de comunicación por módem utilizando estos empaquetamientos de esferas multidimensionales. El problema de la comunicación analógica en una línea telefónica es el ruido. En una conversación entre dos personas el lenguaje natural es tan redundante que el ruido importa poco, pero para enviar datos es necesario introducir ciertas redundancias y utilizar técnicas correctoras de error, lo que reduce el ancho de banda del canal (la cantidad de información que se puede transmitir por segundo). Lang utilizó los empaquetamientos de esferas para lidiar con el ruido y aumentar al máximo el ancho de banda. Para ello utilizó una codificación basada en el empaquetamiento E8 (más tarde también se utilizó el de Leech). En la década de los 1970, el trabajo de Lang fue clave para el desarrollo temprano de la internet. Donald Coxeter, matemático que ayudó a Lang en su trabajo, dijo que estaba “horrorizado de que sus bellas teorías hubieran sido manchadas de esta manera por las aplicaciones.”
Naranja gato
Juegos de cocinar con naranjas
Curiosa forma de pelar una naranja
El 43% de los zumos de naranja «naturales» de los bares tiene bacterias

El 43% de los zumos naturales de naranjas que se sirven en bares y restaurantes tiene niveles de bacterias superiores a los permitidos. Así lo ha concluido un estudio de la Universidad de Valencia que ha analizado 190 lotes. El estudio lo publica la revista Food control.
En concreto, el análisis destaca la presencia de enterobacterias, una familia que, en general, produce fermentaciones y oxidaciones de alimentos, lo que disminuiría la calidad nutricional del zumo. En los casos más graves, a esta familia pertenecen la [Enlace bloqueado por la Tasa española AEDE] y la salmonela, que puede provocar trastornos digestivos graves. También se detectó que un 12% excedía los límites de microorganismos aerobios mesófilos (que son los que pueden vivir entre 25 y 40 grados), que incluyen hongos y levaduras.
La situación es mucho peor cuando los zumos en vez de producirse directamente para el consumo se preparan antes y se mantienen en jarras metálicas, dicen los autores del estudio. En este caso, el porcentaje de enterobacterias aumenta al 81%. Cuando el zumo se sirve directamente a un vaso, el porcentaje disminuye al 22%, lo que indica que parte de la contaminación está en las jarras que no se lavan lo suficiente.


