Hasta cien millones de bacterias por centímetro cuadrado, en los frigoríficos

Toca Comer. Hasta cien millones por centímetro cuadrado, en los frigoríficos. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Listeria monocytogenes. Puede que no le suene el nombre, pero es un peligrosa bacteria que causa graves intoxicaciones alimentarias -principalmente a niños, mayores, embarazadas y personas con las defensas bajas-, que se encuentra en los alimentos y que resiste muy bien el frío. El primer paso para contenerla pasa por conservar la comida en el frigorífico por debajo de los seis grados, o mejor aún, de los cinco, algo difícil de conseguir en las neveras viejas. La alerta fue lanzada hace unos días por la Sociedad Española de Seguridad Alimentaria (Sesal), que incluso planteó la necesidad de un plan Renove para modernizar este tipo de electrodomésticos.

«Muchos frigoríficos suelen estar por encima de los ocho grados de temperatura, y eso es un riesgo. Pero el problema es también la falta de homogeneidad de las temperaturas, que en el fondo de la nevera puede ser de menos un grado y, en la puerta, de doce. Y esto suele ocurrir en los frigoríficos viejos y sin sistemas de ventilación que repartan el aire de forma homogénea», explica José Juan Rodríguez, secretario de la Sesal y profesor de Nutrición y Bromatología en la Universidad Autónoma de Barcelona.

Para una buena seguridad alimentaria, no solo resulta imprescindible contar con un buen frigorífico, sino también realizar un mantenimiento adecuado del aparato. De lo contrario, hongos y bacterias puede proliferar a discreción. «Si tenemos un equipo con ventilación de aire interior y un termostato que mantenga la temperatura elegida, nos da una garantía de los alimentos que tenemos dentro», constata Juan José Rodríguez.

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Enjuague bucal sabor a tocino

La marca de productos de higiene oral Scope ha lanzado al mercado un tipo de enjuague bucal que, por más que cueste trabajo creerlo, sabe a tocino. No obstante lo anterior, deja un aliento fresco y con olor a menta.

El vídeo a continuación muestra en poco más de medio minuto algunos de los hitos en la historia de los productos inspirados en el tocino hasta llegar al nivel 10 (el enjuague bucal, por supuesto).

Fuente:  TECNOCULTO  CC

Sobre higiene en los bares

Toca Comer.   Sobre higiene en los bares. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Hay un mito que circula por diversos medios de que existe una investigación sobre cacahuetes servidos en un bar en la que se hallaron trazas de orina de 27 personas distintas? (hasta Johnny Deep refirió el caso durante una entrevista en julio de 2005, en el The Tonight Show, de Jay Leno).

El experimento que refiere Johnny Deep no existe. Aunque existe uno similar, se llevó a cabo en 2003 por el Evening Standard de Londres, a partir de seis bares de la ciudad, de los que recogió muestras de aperitivos gratuitos incluidos con otra consumición. Cuatro de los seis contenía enterobacterias, que también se encuentran en las heces.

 Otros datos

Como indica Charles P. Gerba, de la Universidad de Arizona(EE.UU.), uno de los mayores expertos en gérmenes del mundo que se dedicó a calcular el contenido bacteriano de diferentes habitaciones en diversas casas… el lugar más limpio de todos es el asiento del inodoro. La zona más sucia es el fregadero de la cocina, seguido muy de cerca por las superficies de la cocina. Pero el objeto más sucio es el trapo de la cocina.

Quizá debería tener más miedo a los cubitos de hielo que a los cacahuetes. En diversos estudios oficiales se señala que el 20 % de los cubitos de hielo de hoteles y bares de Cardif y en restaurantes de comida rápida de Chicago están contaminados de “materia fecal”. La razón: que el personal no se lavaba las manos.

En enero de 2010, un estudio de la Universidad de Hollins de Roanoke (Virginia), concluyó que casi la mitad de las bebidas de 90 surtidores de refresco de la zona había dado positivo en bacterias coliformes, lo que indica una posible contaminación fecal.

La UE prohíbe a la «Junta de Galicia» vender marisco contaminado por bacterias fecales

El 20% de las 73 zonas de producción de moluscos bivalvos de las costas gallegas (sin contar polígonos de bateas) están clasificadas como C, debido a la elevada y persistente presencia de bacterias coliformes fecales, por lo que su marisco sólo sirve para cocederos. ¿Y si se le sometiese a una «depuración intensiva» podría servir para comercializar y consumir en fresco? La Consellería do Mar ha enviado a Bruselas un informe de su Instituto Tecnolóxico de Control do Medio Mariño (Intecmar) solicitando permiso para poner en práctica ese sistema.

La respuesta de la Comisión Europea ha sido tan rotunda como negativa, según desvelaron ayer representantes de Esquerda Unida de A Coruña y de la Cofradía de Pescadores. La intención del Gobierno gallego en su afán por comercializar marisco de rías contaminadas no tiene otro objetivo que el de ahorrarse las ayudas que ahora paga a los mariscadores de las zonas C, que no pueden faenar, a cambio de la limpieza y regeneración de la ría. El Ejecutivo de la Unión Europea destaca que consultó a su laboratorio de referencia sobre la solicitud de Galicia y este, situado en Reino Unido, «expresó serias preocupaciones sobre la posibilidad de eliminar contaminación viral en los moluscos bivalvos de las zonas C utilizando el tratamiento de depuración intensiva» que planteó la Xunta La seguridad para el consumo humano del marisco de rías contaminadas no está garantizado con ese sistema, insiste la Comisión Europea.

«Se saca de la manga (el consejero de mar, de la Junta, del PP) un tratamiento milagroso para comercializar el marisco tóxico de una ría contaminada, un disparate que pone en juego la salud de los consumidores», acusó el dirigente coruñés de Esquerda Unida, César Santiso. Recordó que las autoridades europeas ya iniciaron un procedimiento jurídico de infracción que podría acabar en una millonaria sanción por la ausencia de depuraciones y tratamientos de aguas residuales en gran parte de Galicia.

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La regla de los 5 segundos

¿Quién no ha escuchado alguna vez eso de que, si recoges un alimento caído antes de cinco segundos, no está contaminado? Esa frase forma parte de la cultura popular, y como cultura popular, muchas veces es incierta y puede traernos problemas.

Que dice la regla

La comida que se cae al suelo (o a cualquier superficie) está a salvo de las bacterias durante los primeros cinco segundos.

Pruebas que contradicen a la teoría

En 2003, Jilliam Clarke, estudiante de la universidad de Illinois, hizo un experimento por el que contaminó baldosas con bacterias Escherichia coli, y después colocó diversos alimentos durante los cinco segundos que marcaba la regla, para después comprobar que todos ellos estaban contaminados. [Enlace al estudio]
En 2006, el profesor Paul L. Dawson, de la Universidad Clemson extendió Salmonella sobre tres superficies distintas: parquet, azulejo y alfombra, para después tirar pan y salchichas y recogerlos (que dura la vida del científico), comprobando que la contaminación era casi instantánea.
En 2007, Nicole Moin y Molly Goettsche, estudiantes de biología celular y molecular de la Universidad de Connecticut, presentaron un estudio aceptando que la contaminación se produce casi de inmediato en alimentos con altos porcentajes de agua, pero que en el caso de alimentos secos, como las galletas, la contaminación puede tardar hasta 30 minutos.

Fuente:  Koiora

Bajo licencia Creative Commons

Limitar el uso de guantes en la manipulación de alimentos

Al margen de las alergias, el uso de guantes puede ser problemático por otras razones. La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), junto con el Ministerio de Sanidad y Política Social, hizo público un comunicado en el que establecía que la utilización inadecuada de los guantes puede provocar problemas de contaminación cruzada en la manipulación de los alimentos, es decir, la transmisión de microorganismos de un alimento contaminado a otro que no lo está, en su mayoría, entre uno crudo y otro cocinado. Esta contaminación es una de las causas más frecuentes de toxiinfecciones alimentarias en las cocinas y puede originarse por contacto directo entre los dos alimentos o bien de manera indirecta: a través de las manos del manipulador, con o sin guantes, o mediante material de cocina, como utensilios, trapos o superficies.

Información completa en:  EROSKI CONSUMER

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