Agricultura ecológica: nuevo reglamento, nueva aberración

Toca Comer. Agricultura ecológica: Nuevo reglamento, nueva aberración.. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Con fecha ocho de Abril se ha presentado el nuevo reglamento de ejecución de la Agricultura ecológica a nivel de la UE, publicado en el BOE el nueve de Abril. Se supone que a partir de ahora los organismos certificadores de la producción ecológica deben ceñirse a las modificaciones que se recogen en esta publicación para otorgar (o no) la certificación. El nuevo reglamento aparece con un rimbombante título.

Entre otros aspectos se destaca:

El cobre sigue estando autorizado, a pesar se ser tremendamente tóxico. Además la dosis de aplicación es bastante generosa (6 kg/ha) que además dicen que te puedes pasar si lo compensas en un periodo de 5 años. Parece cachondeo que además digan que deben tomarse medidas de reducción de riesgo para no contaminar las aguas o los organismos no dianas ¿qué medidas? ¿poner un cartel para que los insectos se vayan? ¿decirle al cobre que no se filtre? 6 kg cada año en una hectárea. ¿El cobre es biodegradable? Pues ya sabemos que si eso se aplica todos los años, al final el terreno se quedará inservible.

Si los agroecólogos exigen legitimidad y ser tratados como una disciplina científica, que empiecen por demostrarlo. Mirad que pone en el punto 9. Resulta que si el anterior reglamento no mencionaba a los productos homeopáticos, es por que se les había olvidado y tiene el morro de ponerlo así de claro en el reglamento. Claro. Se te olvida y 2 años después sacas otro reglamento para enmendar el error. Parece que se estén excusando por no haber incluido el uso de la homeopatía en su reglamento ¿Boiron no tiene nada que ver?

Lo más doloroso es que esta promoción de la pseudociencia conlleva a una agricultura y ganadería más contaminante por su poca producción. Esta poca producción dispara el precio y hace que solo se la puedan permitir unos pocos, pero la estamos pagando entre todos a golpe de subvención. Le recomiendo a todos los practicantes de agricultura ecológica que la próxima vez que vayan al dentista utilicen un sedante homeopático en vez de anestesia (el sedatif por ejemplo), así experimentarán el efecto que le hace su tratamiento a los pobres animales.

Ampliar en:  Tomates con genes

Fuente:

Máquina que convierte el agua en vino

Hace unas semanas se dio a conocer la Miracle Machine, una máquina que decía poder convertir el agua en vino en tan solo tres días. La noticia tuvo una gran repercusión mediática, y esta era la intención, pero la noticia no era real, ha sido una estrategia de marketing para dar a conocer a una organización sin ánimo de lucro que pretende hacer llegar agua potable a los más de 800 millones de personas que no tienen acceso.

Los responsables de la farsa de la máquina que convierte el agua en vino argumentan que todo fue por una buena causa, ellos son los responsables de una ONG llamada ‘Wine to Water’ (Vino a Agua), que tiene el objetivo de facilitar el acceso al agua potable en 17 países, y contaron con la colaboración de dos productores de vino del Valle de Napa, Philip James y Kevin Boyer, los supuestos creadores de la milagrosa máquina que convierte el agua en vino.

Adornaron el anuncio hablando sobre una máquina de sobremesa que además estaba fabricada con materiales sostenibles y ofreciendo una línea minimalista, acorde a los gustos actuales. La Miracle Machine se manipularía a través de una aplicación móvil que permitiría elegir un tipo de vino de una lista configurada según variedades de uva, levaduras… aseguraban que introduciendo un concentrado, las levaduras y 600 ml. de agua, la máquina se pondría en marcha a través de la mencionada aplicación para hacer el vino. Poco antes de finalizar el proceso, se podrían añadir matices de envejecimiento del vino vertiendo unos polvos.

Ampliar en: Gastronomía and Cía

Fructosa frente glucosa

Toca Comer. Fructosa frente glucosa. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana
Los individuos preocupados por su salud se han informado de manera sistemática sobre lo importante que es la nutrición para la salud. Esto es sin duda cierto, la nutrición es muy importante. Pero la industria de la nutrición y a los gurús de la salud «natural» que venden vitaminas les gustaría que pienses que «la nutrición lo es todo» (entre comillas, porque me han dicho esa frase más de una vez).

La nutrición es importante, pero es sólo un factor entre muchos que afectan la salud. No es la causa de todos los problemas, y por lo tanto no es la solución a todos los problemas de salud.

La exgaración de la nutrición, sin embargo, crea una obsesión por ajustar infinitamente la dieta personal con la esperanza de que la combinación perfecta de «súperalimentos» curará todos los males y optimizará la salud. La mayor premisa implícita de tales afirmaciones es que nuestros cuerpos funcionan mejor dentro de parámetros nutricionales muy estrechos. Más cerca de la realidad, más bien, nuestros cuerpos son resilientes a una gama bastante amplia de parámetros nutricionales. Es provechoso tener claros los grandes rasgos (no consumir calorías en exceso, tener una dieta variada, etc), pero es probable que obsesionarse con pequeños detalles sea una pérdida de tiempo.

En medio de todo esto también está la siempre presente falacia naturalista.

Uno de esos detalles es la distinción entre fructosa y glucosa – dos formas comunes de azúcar. La fructosa es el tipo de azúcar más comúnmente encontrado (como su nombre indica) en las frutas. El azúcar de mesa, la sacarosa, es un disacárido – una combinación de una molécula de fructosa y una molécula de glucosa.

Durante años ha habido afirmaciones de que la fructosa es peor para el cuerpo que la glucosa, y que los jarabes de maíz de alto contenido de fructosa (comúnmente utilizados en los alimentos procesados) son en parte culpables de la epidemia de obesidad y otros males de la salud. Esto, por supuesto, llevó a la comercialización de productos con «azúcar de caña totalmente natural» que contiene 100% sacarosa (que por supuesto es 50% fructosa). El jarabe de maíz con alto contenido en fructosa (HFCS) que se utiliza típicamente en los alimentos es HFCS55, que tiene 55% fructosa y 45% glucosa.

Sí, así es. Esa es la gran diferencia. Las razones para utilizar HFCS55 en lugar de azúcar de caña son económicas y prácticas – la fructosa en realidad es más dulce que la glucosa así que puedes usar un poco menos de la misma, es un líquido por lo que se almacena y transporta bien, y generalmente es más barata.

Los críticos de este producto «antinatural» citan estudios que muestran que la fructosa tiene un efecto adverso sobre el metabolismo. Lo tiene –el aumento de triglicéridos, por ejemplo– pero no más que otros azúcares. Los críticos suelen recomendar alternativas «naturales», sin basarse en ninguna evidencia, sólo el hecho de que son naturales.

Parcialmente también se basan en estudios de ciencia básica en lugar de estudios clínicos que se centran en los efectos netos sobre la salud. Esto es una falacia común – extrapolar los datos básicos de la ciencia, mientras se ignoran o minimizan los datos clínicos.

Una revisión sistemática reciente de esos datos clínicos encontró:

Los análisis combinados muestran que la fructosa en intercambio isocalórico para otros carbohidratos no aumenta los triglicéridos postprandiales, aunque un efecto no puede ser excluido bajo todas las condiciones. Lafructosa que proporciona exceso de energía no aumenta los triglicéridos postprandiales. Se necesitan ensayos más grandes, más largos y de mayor calidad.

El consumo excesivo de cualquier azúcar es malo para uno, pero la fructosa no es más mala que cualquier otra. Algunos de los mismos autores también acaban de publicar su propio ensayo clínico, mirando a una variedad de resultados de salud. Ellos encontraron:

Dependiendo del punto final cardiometabólico en cuestión, la fructosa tiene efectos variables al reemplazar la glucosa. En ausencia de evidencia clara de daño neto, no hay ninguna justificación para sustituir la fructosa con glucosa en la dieta.

En otras palabras, algunos de los parámetros seguidos fueron un poco mejor para la fructosa, algunos fueron un poco peor, y al final todo fue un balanceo estadístico.

La mejor interpretación de toda la evidencia clínica disponible es que no tienes que preocuparte por la cantidad de fructosa frente glucosa que hay en los alimentos que consumes, y no importa en absoluto qué tan «natural» es la fuente del azúcar. Necesitas prestar atención a la cantidad total de azúcar en tu dieta. Los azúcares simples son densos en calorías y una ingesta elevada tiene un efecto adverso sobre numerosos parámetros metabólicos, incluyendo el colesterol y la insulina.

Al final, cuando se trata de nutrición, los consejos sencillos a menudo son mejores. Simplemente no te excedas con el dulce.

Por Steven Novella

Fuente: DE AVANZADA

Comer carne o no comerla no hace moralmente superior a nadie

Toca Comer. Comer carne o no comerla no hace moralmente superior a nadie. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

El régimen nazi fue abiertamente animalista y veg, si es que quieren medir la moralidad con esos estándares:

Sorprendentemente, tan pronto como el Partido Nazi llegó al poder en 1933, comenzaron a promulgar decenas de leyes de protección de animales, algunas de los cuales todavía están operativas en Alemania. (Ver aquí para la legislación de 1933.) Por ejemplo, en la Alemania nazi, las personas que maltrataban a sus mascotas podían ser condenadas a dos años de cárcel. Los nazis prohibieron la producción de foie gras y atraque de las orejas y la cola de los perros sin anestesia, y restringieron severamente la investigación con animales invasiva. El Partido Nazi estableció las primeras leyes que aseguraban que los animales utilizados en las películas no fueran maltratados y también ordenaron procedimientos de sacrificio humanitarios para los animales de alimento y para la eutanasia de animales con enfermedades terminales. (Los nazis estaban particularmente preocupados por el sufrimiento de las langostas en los restaurantes). Además, el gobierno alemán estableció reservas naturales, un plan de estudios para el tratamiento humanitario de los animales, y organizaron una de las primeras conferencias internacionales sobre protección de los animales.

Aunque la preocupación por el sufrimiento animal no era universal entre la jerarquía nazi, Arluke y Sax argumentan convincentemente que el sentimiento pro-animal era generalizado. En 1933, Hermann Göring anunció que «condenaría a campos de concentración a los que todavía pensaran que pueden tratar a los animales como propiedad». El temido Heinrich Himmler le preguntó una vez a su médico, que era un cazador, «¿Cómo puedes encontrar placer, Herr Kerstein, en dispararle por detrás a pobres criaturas navegando en el borde de un bosque… Es realmente un asesinato». Sax narra muchos otros ejemplos en su fascinante libro Animals In the Third Reich: Pets, Scapegoats, And The Holocaust.

Quizás el episodio más escalofriante en los extraños anales del proteccionismo animal Nazi fue una ley de 1942 que prohibía el mantenimiento de mascotas por parte de judíos. Como resultado, los perros y los gatos propiedad de judíos fueron rodeados y humanamente sacrificados de acuerdo con las normas alemanas relativas a los animales domésticos. Pero a diferencia de sus animales de compañía, los propios judíos no fueron cubiertos por la legislación de masacre humanitaria.

No hay duda de que Adolf Hitler decía ser amante de los animales. En su autobiografía de 1938, Mein Kampf, él describe cómo, cuando la comida era escasa, él compartía sus pocos bocados con ratones. Hitler tenía un especial cariño a los cuervos, lobos y perros. Aborrecía la caza y las carreras de caballos y se refería a ellos como «los últimos restos de un mundo feudal muerto».

¿Era un vegetariano? Arluke y Sax lo creen. Hitler le dijo una vez a una compañera que ordenó salchichas mientras estaban en una cita, «No pensé que quisieras devorar un cadáver… la carne de animales muertos. ¡Cadáveres!» Hitler afirmaba que el consumo de carne era un factor importante de la decadencia de la civilización y que el vegetarianismo podría rejuvenecer la sociedad. Su hombre de confianza Goebbels escribió en su diario: «El Führer es un vegetariano convencido, por principio. Sus argumentos no pueden ser refutados por ningún motivo serio. Son totalmente irrefutables».

Fuente: DE AVANZADA

Peligros de la malla supralingual para adelgazar, es pseudociencia

Toca Comer. Peligros de la malla supralingual para adelgazar, es pseudociencia. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Ya esta aquí la nueva pseudociencia para adelgazar: la malla supralingual, que se cose sobre la lengua e impide saborear los alimentos.

En un comunicado, el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos –Invima- (Colombia) advirtió que la malla sublingual o supralingual (conocida como malla adelgazante) no tiene registro sanitario y no está autorizada por la entidad para ser indicada como tratamiento de la obesidad.

Según el Invima, su uso tiene implicaciones negativas para la salud que van desde eventuales reacciones locales en la lengua y problemas como dolor, mala higiene bucal, mal aliento (halitosis)

Fuente: DE AVANZADA

Sal del Himalaya, otro engaño para crédulos

Toca Comer. Sal del Himalaya, otro engaño para crédulos. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

 

• Completamente libre de químicos y plaguicidas

• Orgánica halal y kosherno transgénica

• Sal pura del Himalaya

• Aprobada por la FDA y

• El Instituto Nacional de Salud

Ahh, con que no-transgénica. ¿La sal tiene ADN? También ponen que es ‘orgánica’ – o sea que ¿es derivada de organismos vivos?

¡Y libre de químicos! Yo juraba y comía tierra que el cloruro de sodio es químico (que cuando es puro, es blanco).

Y también me vengo a enterar que el Instituto Nacional de Salud [de EEUU] aprueba la sal.

Why Evolution Is True

Fuente: DE AVANZADA

Ecologismo y transgénicos: una propuesta desde la izquierda (censurada)

Toca Comer.  Ecologismo y transgénicos: una propuesta desde la izquierda . Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

NOTA IMPORTANTE: Al igual que hace unos días veíamos cómo se censuraba un artículo por parte de Blogger ante una denuncia de Triodos Bank, hoy hemos comprobado que el artículo de Juan Segovia donde daba su opinión sobre los transgénicos ha desaparecido del Mundo Obrero, donde estaba publicado.

El artículo original puede leerse también en la caché de Google: xurl.es/rx8rd

ECOLOGISMO Y TRANSGÉNICOS: UNA PROPUESTA DESDE LA IZQUIERDA
Parece haber una guerra abierta del movimiento ecologista en general y de los partidarios de la “agricultura ecológica” en particular contra una tecnología conocida como ingeniería genética, y más concretamente contra los organismos genéticamente modificados, los famosos transgénicos. Los enemigos de esta tecnología sostienen que dichos organismos son potencialmente peligrosos para el medio ambiente y el consumo humano y que su producción lleva al agricultor a perder control sobre sus productos en favor de multinacionales como Monsanto.


En cambio los defensores de los organismos genéticamente modificados (entre los que me encuentro) sostenemos que no hay estudios que demuestren la supuesta peligrosidad de estos organismos (lo que no quita que pueda haber algún estudio concreto de algún organismo concreto, en situaciones experimentales muy concretas). A esta falta de pruebas sobre la peligrosidad se suman las numerosas pruebas en sentido contrario, como la que apuntan que estos organismos pueden contribuir a mejorar el medio ambiente, ya sea gracias a la capacidad de algunos para resistir a las plagas (lo que conlleva un menor uso de pesticidas), la menor necesidad de agua para su producción en otros casos y un largo etcétera de mejoras que hacen que los cultivos sean más resistentes y productivos. A estas ventajas medioambientales se suman también otras para la salud humana. Un buen ejemplo de ello es el arroz dorado, que de ser producido en grandes cantidades podría evitar más de un millón de casos de ceguera al año por déficit de beta-carotenos en Asia, o el trigo sin gluten que recientemente se ha desarrollado en la Universidad de Córdoba.


En cuanto al tema de la dependencia tecnológica de multinacionales, debemos recordar que la agricultura mundial ya dependía de estas mismas multinacionales antes de que existieran los transgénicos y por lo tanto estos no pueden ser nunca la causa de esta dependencia. No se trata de estar en contra de esta tecnología como forma de oponerse a las multinacionales, de la misma forma que nuestra lucha contra los abusos de Microsoft o Apple no nos llevan a estar en contra de la informática sino a apostar por el software libre y gratuito. De la misma forma, en agricultura deberíamos apostar por algo parecido, un sistema público de desarrollo de esta tecnología que permita al agricultor acceder a la misma libremente, reduciendo o eliminando la actual dependencia con las multinacionales. Un camino que ya han iniciado muchos países, como Cuba, donde el estado financia la investigación sobre semillas transgénicas que posteriormente llegarán a los agricultores a precio de semillas corrientes. Gracias a esta tecnología, Cuba ha comenzado a cultivar un maíz resistente a la principal plaga de la isla, reduciendo su dependencia del maíz de importación y por lo tanto mejorando su soberanía alimentaria.


Sin embargo, el análisis básico de los ecologistas sobre el modelo agrícola actual es sustancialmente correcto: El sistema de explotación capitalista de la agricultura es un modelo insostenible desde el punto de vista medioambiental que está generando numerosos problemas como la erosión y pérdida del suelo, la contaminación de ríos y acuíferos por culpa de los abonos nitrogenados inorgánicos y de pesticidas, pasando por la desecación de esos mismos acuíferos, la generación de residuos sólidos, la deforestación de grandes zonas de selva tropical para obtener tierras de labor, etc. A todo esto debemos sumar que el actual modelo agrícola es socialmente injusto por que dificulta la supervivencia a los pequeños agricultores y favorece que a las multinacionales acaparar cada vez mayor parte del pastel; haciendo que los pueblos sean cada vez más dependientes de estas compañías y convirtiendo la alimentación en un producto para especular en lugar de un Derecho Humano con el criminal resultado de que millones de personas mueran de hambre. no por la falta de producción de alimentos sino a causa de esa especulación que tan vilmente enriquece a unos pocos.


Frente a este modelo, la respuesta ha sido la agricultura mal llamada ecológica u orgánica, cuyos heterodoxos planteamientos pueden ir desde posturas más o menos basadas en propuestas racionales que se apoyan en investigaciones científicas serias hasta en las ideas metafísicos de ciertos grupos, amantes de concepciones esotéricas sobre “lo natural” que defienden la vuelta a un supuesto pasado idílico en el que vivíamos en “armonía con la naturaleza”. Si bien de los planteamientos de estos últimos poco se puede sacar de utilidad, lo cierto es que gracias a los primeros tenemos conceptos tan valiosos como el de lucha integrada contra las plagas, la combinación de cultivos para aumentar la resistencia frente a enfermedades, el compostaje, la protección del suelo mediante setos y/o técnicas de laboreo adecuadas y otras propuestas que suponen una valiosa contribución a un futuro modelo de agricultura sostenible que garantice el derecho de la humanidad a una alimentación sana y de calidad. Muchos de los defensores de la tecnología transgénica califican a la agricultura ecológica de anticientífica y a sus partidarios de tecnófobos radicales que rechazan irracionalmente el avance tecnológico. Postura esta última irracional, absurda e insostenible, ya que si bien es cierto que dentro de este movimiento hay mucho new age pasado de peyote; lo cierto es que, como reza el dicho, no todo el monte es orégano y agricultores ecológicos hay de muy diverso pelaje: desde luditas radicales a simples agricultores convencionales que ven una oportunidad de conseguir con la moda de “lo orgánico” mejores mercados y un precio más justo por su producto. No obstante, la mayoría de ellos comparten una preocupación genuina por el medio ambiente y la búsqueda de un modelo agrícola alternativo que sea medioambientalmente sostenible y que garantice la soberanía alimentaria de los pueblos. Algo con lo que desde un planteamiento de izquierdas difícilmente puede estarse en contra.


Desgraciadamente, hoy en día estas técnicas por si solas no pueden competir ni de lejos en producción con las de la agricultura tradicional. El producto ecológico es un producto caro que sólo tiene futuro gracias a un sector de la población que posee dos características muy específicas: un poder adquisitivo suficiente para poder hacer frente al sobreprecio que supone esta forma de explotación y la creencia de que estos productos son mejores para su salud personal o que dicho producto tiene ciertas cualidades organolépticas superiores (el consabido tomate “que sabe a tomate de los de antes”) que le lleva a pagar ese sobreprecio. Así, lo que en principio pretende ser una respuesta contra la agricultura capitalista, acaba siendo integrado en este sistema como (ironías de la vida) un producto de lujo. A esto ha contribuido enormemente el hecho de que para considerar a un producto como “ecológico” no tiene que probar que es ambientalmente sostenible, sino solamente que en su producción no se han utilizado productos químicos de síntesis. Es decir, que unos kiwis producidos en Nueva Zelanda sin productos químicos de síntesis y transportados a Europa por avión obtendrían su sello de orgánicos pese a que la huella ecológica debida a ese transporte por avión sea posiblemente muy superior a la de cualquier producto cultivado en las cercanías del lugar de consumo, sea o no orgánico. De la misma forma, será considerado ecológico un producto abonado con abonos orgánicos, aunque estos sean utilizados excesivamente y contaminen (que también pueden) un cauce de agua próximo.


Debemos entender que la actual agricultura ecológica no es hoy en día una alternativa, sino una parte más del modelo capitalista de explotación agrario, que con el marketing de la defensa de “lo natural” tiene como público objetivo a las clases más pudientes de dicho sistema. Plantear una batalla agricultura ecológica contra convencional carece de sentido pues ambas se encuentran integradas en el modelo de mercado capitalista, cada una dirigida a grupos de consumidores diferentes, uno más generalizado y el otro más especializado y pudiente. Frente a esto debemos plantearnos un modelo de producción agraria diferente que sea realmente sostenible para el planeta, que permita garantizar la soberanía alimentaria de los pueblos y una buena calidad de vida al agricultor, y que al mismo tiempo proporcione alimentos de calidad a un coste asequible para cualquier persona. Un modelo así requiere tener en cuenta una gran cantidad de factores, desde los sociales y económicos relacionadas con los medios de producción y la propiedad de la tierra hasta los relacionados con los métodos de producción, como las técnicas de cultivo para emplear o la selección de plantas adecuadas. En este modelo sostenible los transgénicos son una herramienta agrícola más que contribuyen con semillas más resistentes tanto a enfermedades y plagas como a sequías o heladas. Desde esta perspectiva basada en el concepto de producción integrada sostenible, la soberanía alimentaria de los pueblos y la consideración del derecho a comer como un derecho humano fundamental que debe ser garantizado por los poderes públicos mundiales, los cultivos transgénicos son perfectamente compatibles con los planteamientos ecologistas, pudiendo convertirse en una tecnología extremadamente valiosa en la consecución de esos objetivos.


Juan Segovia. Militante del PCA e Izquierda Unida Andalucía y miembro del grupo promotor del Área de Ciencia en Izquierda Unida. Twitter: @juanillosegovia

Fuente: eparquio ddelgado

Mitos y realidades sobre la leche

Toca Comer. Mitos y realidades sobre la leche. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Atrás quedan los siguientes mitos que se leen en diferentes lugares y que no tienen fundamento científico alguno:

– El hombre es el único animal que sigue tomando leche una vez adulto. Los que afirman esto deberían preguntarse si existe algún otro animal con la inteligencia suficiente para desarrollar la ganadería y ordeñar.  ¿De verdad esta gente no ha visto a un gato o un perro beber leche?. Además, el párrafo de la historia del consumo de la leche deja claro que es una gran adaptación genética la generación de la enzima lactasa.

– Somos la única especie que toma leche de otra especie, ¿en qué nos parecemos a un ternero de 300 kg?  Evidentemente no nos parecemos a un ternero ya que para empezar ellos son herbívoros, esta afirmación se responde con la anterior.

– La leche provoca mucosidad y asma. El colegio americano de nutricionistas pidió hacer una investigación al respecto, quedando después claro que no existía relación.

– La mayoría de la gente desarrolla intolerancia a la lactosa porque nuestros cuerpos no están diseñados para tomar leche cuando somos adultos. La intolerancia a la lactosa es de varios tipos pero la gran mayoría de la gente que se vuelve intolerante a la lactosa en la edad adulta lo hace por razones genéticas. En España se calcula una prevalencia entre el 10-15%, en las etnias negras africanas y asiáticas está entre el 65 y 100%, en los países nórdicos el porcentaje no supera el 5%. De nuevo queda explicado por la adaptación genética anteriormente comentada.

– La leche sube el colesterol. Existen muchos estudios sobre el consumo de colesterol y aumento de colesterol sanguíneo, el colesterol que ingerimos apenas pasa al colesterol sanguíneo, ya que este se regula. La grasa láctea ingerida es cierto que aumenta los niveles de colesterol totales, pero estudios han demostrado que el consumo de leche no aumenta significativamente los niveles de LDL colesterol o colesterol malo, es más elLDL producido por la grasa láctea es más saludable debido al tamaño de la partícula.

– La leche provoca diabetes. No existe ningún estudio que aporte esa causalidad, sin embargo existenestudios que dicen que es probable lo contrario.

Artículo completo en: DIMETIL SULFURO

Patatas fritas no transgénicas, como todas

Toca Comer. Patatas fritas no transgénicas, como todas. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

En una reciente entrada del blog de José Carlos Capel hacía un ranking de patatas fritas embolsadas y las que salían primeras de la lista eran las de la marca San Nicasio, desconocida para mi. No obstante en la descripción de las patatas que hace José Carlos aparece algo que me desconcierta:

 Utilizan patatas no transgénicas que se fríen en aceite de oliva virgen extra a baja temperatura, procedente de almazaras de la Subbética. Se sazonan con sal rosa del Himalaya. Sabor inigualable.

¿Utilizan patatas no transgénicas? Raudo y veloz acudo a la página web de San Nicasio para ver si realmente son tan torpes que las publicitan así. Y si, ellos mismo lo dicen con profusión en la web.Como estrategia publicitaria una chapuza. Cuando quieres vender algo lo lógico es centrarte en lo que te diferencia de tus competidores, pero los feligreses de San Nicasio han optado por publicitar que sus patatas son no transgénicas. Solo hay una patata transgénica autorizada en el mercado (la patata Amflora de BASF) y se utiliza para la industria del papel, o sea que las patatas San Nicasio, las del resto de la lista de José Carlos Capel y todas las patatas fritas del mundo son no transgénicas, hasta las de la marca blanca del DIA. Mal empezamos si quieren que te fijes en algo que ofrece cualquier marca.

También publicitan que lleva Sal del Himalaya. Esta sal es básicamente cloruro de sodio (como cualquier otra sal) con magnesio. Tiene un llamativo color rosa, pero hasta ahora no se ha demostrado ninguna propiedad diferente de cualquier otra sal ni ningún efecto para la salud diferente de cualquier otra. El principal cambio es para el bolsillo.

Ampliar en: Los productos naturales ¡vaya timo!

Fiarse de Punset en ciencia es como tener de referente musical a un sordomudo que no sabe de solfeo

Toca Comer. Fiarse de Punset en ciencia es como tener de referente musical a un sordomudo que no sabe de solfeo. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

“Es un engaño, una auténtica tomadura de pelo”, sentencia Félix Goñi hoy en El Correo cuando el periodista Ander Carazo le pide su opinión sobre el pan de molde “100% natural” publicitado por Eduard Punset. Y el director de la Unidad de Biofísica de la Universidad del País Vasco y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas añade respecto al expolítico metido a divulgador: “Ese señor no es científico, sino que es un auténtico ignorante de la ciencia. Fiarse de él es como tener de referente musical a un sordomudo que no sabe de solfeo. Adelante, puedes hacerlo, pero tu idea sobre la música va ser un poco… singular”.

Es de agradecer que científicos de la talla de Goñi hablen claro y no se plieguen ante el multipremiado Punset, un individuo que lamenta la persistencia del pensamiento sobrenatural, pero alaba la ciencia de Uri Geller; sostiene que “los racionales, en lugar de los intuitivos, son vagos y no quieren saber nada de esfuerzos”cree en la acupuntura y la energía qi; y abraza intelectualemnte pseudomedicinas como la homeopatía y a charlatanes como Masaru Emoto y Deepack Chopra con el pretexto de que la ciencia no es dogmática. Así es el abanderado de la divulgación científica en España.  Como dice Goñi, que luego no nos extrañe que mucha gente tenga una idea de la ciencia “un poco… singular”.

“No se come como antes. Ahora, comemos mucho mejor y más sano que nunca. Todos los alimentos que llegan a nuestra mesa han pasado por un montón de controles que antes no existían. La comida es infinitamente más sana y, curiosamente, también es mucho más barata. El porcentaje del presupuesto familiar que se dedica a la comida es mucho menor que hace 50 años porque los alimentos se han abaratado en comparación con el coste de la vida”, me comentaba Goñi el año pasado. “Yo, desde luego, pienso seguir zampádome todo lo que se me ponga por delante”, advierte Iruin en El Correo. La próxima vez que un tipo que explota la imagen del sabio excéntrico le venda que el pan de molde es “100% natural”, pregúntele en qué árbol crece y cuánto ha cobrado por decir tal memez.

Ampliar en: magonia

 

Aguas para crédulos, embotelladas con música y supuestamente con 40 a 50 mil años de antigüedad

Toca Comer. Aguas para crédulos, embotelladas con música y supuestamente con 40 a 50 mil años de antigüedad. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

La polémica suscitada por declaraciones del embajador de Chile en los Emiratos Arabes, Jean Paul Tarud, sobre la comercialización masiva de agua de glaciares de Campos de Hielo Sur en Qatar, apunta a un pequeño, pero importante mercado de «agua magufa»  para crédulos en el país, que concentra varias empresas y que para la mayoría de la gente resulta desconocido.

El gerente comercial de Aguas Glaciar SA, que produce IceSwan, Juan Carlos Silva, un producto de lujo tanto para el mercado local como internacional, comentó  algunas características de este tipo objetos de lujo. «Nuestra agua es de origen glaciar, de 40 a 50 mil años de antigüedad. Nosotros no sacamos el agua directamente del glaciar, no lo tocamos, sino que de una vertiente de origen glaciar. Y nuestro embotellamiento es en el origen del producto, respetando lo mayor posible el entorno y el agua. Para nosotros, el agua es una joya, y la tratamos como tal», asegura Silva.

Aguas Glaciar embotella su agua con música, pues «suscribimos a la teoría del investigador japonés Masaru Emoto, quien plantea que este elemento tiene memoria y es sensible a los sonidos, lo que nos ha llevado a generar un ambiente especial, siempre con música en la planta de embotellamiento», comenta Silva.

Para quien quiera saber sobre las teorías pseudocientíficas de Masaru Emoto, puede leer este artículo en Magonia.

Harvard habría eliminado la leche y demás lácteos de la dieta saludable, noticia sensacionalista

Toca Comer. Harvard habría eliminado la leche y demás lácteos de la dieta saludable, noticia sensacionalista. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

A mediados de abril recién pasado, se viralizó por Internet la noticia de que Harvard habría eliminado la leche y demás lácteos de la dieta saludable. Como suele ocurrir con las noticias alarmistas, diversos medios de comunicación amarillistas, sensacionalistas, “alternativos” y “promotores de la verdad”, no dudaron en hacer eco de ella obviando los más rudimentarios criterios de constatación de los hechos que corresponden al ejercicio serio del periodismo profesional y su rol social de información fidedigna.

Al respecto,  la Asociación Escéptica de Chile hizo llegar la siguiente Carta al Director al diario electrónico El Dínamo (considerando su mayor popularidad relativa respecto de otros más pequeños).

Sr. Director:

En vuestra nota del 10/04/2013, titulada «¿Vivíamos equivocados? Harvard elimina la leche y demás lácteos de la dieta saludable», uds. hicieron eco de información flagrantemente falsa.

En el informe que uds. mismos enlazaron, se lee que la recomendación es «limitar la ingesta de productos lácteos a una o dos porciones diarias», explicando el perjuicio que puede significar una ingesta mayor debido a su contenido graso; cosa que corroboran en la guía de Bebestibles Saludables, aclarando que «no hay necesidad de consumir más de uno o dos vasos diarios de semi o descremada» y que se puede reducir su ingesta siempre y cuando «se obtenga calcio de otras fuentes».

En todo caso, la afirmación presente en el artículo que ofrece como prueba «la ausencia total de productos lácteos» en la Guía de Alimentación Saludable, es llanamente errada y contrafactual, evidenciándose una grave negligencia periodística al no haberse realizado la más mínima constatación de la situación publicada, lo cual puede devenir en un perjuicio para la salud de la población que le haga caso al intentar honestamente informarse en forma fidedigna a través de vuestro medio.

Específicamente, la infografía del Plato Saludable, sí incluye lácteos.

Atte.

Luis León Cárdenas Graide
Asociación Escéptica de Chile

Otro caso más de la ignorancia de Greenpeace

Toca Comer. Otro caso más de la ignorancia de Greenpeace. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Greenpeace empezó una campaña de difamación contra Syngenta, recurriendo, cómo no, a mentiras:

Activistas de Greenpeace escalaron la fachada de la sede de Sygenta en Basilea (Suiza) para protestar contra los pesticidas que afectan a la salud de las abejas y fomentan el declive de las colonias.

Los activistas desplegaron una pancarta, exigiendo una prohibición en el uso de estos productos, en la que se podía leer «Los plaguicidas Syngenta matan a las abejas».

«Para luchar contra la pérdida de estos insectos esenciales para la polinización, es urgente prohibir totalmente los pesticidas daañinos para ellos, especialmente tiametoxam», según informó en un comunicado Greenpeace.

Todo eso suena muy bonito y tales, salvo porque –sorpresa, sorpresano hay evidencia de que los pesticidas realmente afecten la salud de las abejas.

Fuente:  DE AVANZADA

Magufos y agua del mar

Ángel Gracia es un personaje del folclore magufo, asiduo de los shows del club de la comedia financiados por el cazadebunkers, que dice ser doctor y miembro certificado de la American Association of Nutritional Consultants. Se omite el pequeño detalle de que cualquiera puede ser miembro de este organismo (certificado, por supuesto) por una cuota anual de 70$.

Hace unas semanas apareció en un programa de la televisión española protagonizando el espectáculo bochornoso que podéis ver a continuación. En su mismo lado de la mesa participaba un portavoz de la empresa Laboratorios Quintón, que comercializa ampollas de agua marina procesada. Como ellos no venden libros ni dan charlas, dicen que el agua de mar es buena, pero solo si lleva su logotipo. Si no, es tóxica. Y el tercer “elemento” del debate es una afectada por la supuesta enfermedad “sensibilidad química múltiple”, padecimiento tan inexistente como la sensibilidad a las emisiones de los routers wifi, que afirma que se ha curado gracias al agua de mar.  Vergonzoso y surrealista.

Disolución de agua de mar

En el reportaje se muestra cómo mezclan una parte de agua de mar con 3 partes de agua dulce. El agua de mar contiene unos 35 gr por litro de sal, mientras que nuestra sangre tiene aproximadamente 9. Mezclando agua con estos porcentajes da una salinidad de :

(35*1+0*3)/4=8,75 gr/l

Es decir, prácticamente una solución isotónica. Se puede beber tanto agua con esta salinidad como podamos aguantar antes de que se nos reviente el estómago o la vejiga. Mucho más que de agua dulce, que también es tóxica cuando se bebe en exceso. Que se lo digan a esta mujer, [Enlace bloqueado por la Tasa española AEDE]para ganar una consola wii.

Hiponatremia e hipernatremia

Ambas son trastornos en el equilibrio de sodio en la sangre. La hiponatremia, ocurre cuando la concentración salina en la sangre es muy baja, provocando que por ósmosis el agua de la sangre pase al interior de las células, hinchándolas y potencialmente reventándolas. El cerebro es el fusible que primero salta cuando la hiponatremia es severa, muriendo el paciente por edema de las células cerebrales. Cuando la concentración de sal en la sangre es muy alta, el mismo proceso de ósmosis produce que el agua del interior celular pase a la sangre. Esto interfiere en la conducción nerviosa, produciendo alucinaciones, espasmos y por último, paro cardiaco.

 

Ampliar en: LA MENTIRA ESTÁ AHÍ FUERA

Related Posts with Thumbnails