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Categoría: Cáncer
Carne roja, cáncer y glifosato
Si alguna noticia ha ocupado espacio mediático esta semana, sin duda, ha sido la nota de prensa de la IARC en la cual anuncia que ha decido clasificar a la carne procesada (esto implica fiambre, embutido, hamburguesas y salchichas) en la categoría 1, es decir, que tenemos evidencia sólida de que produce cáncer y la carne roja (cerdo, ternera, cordero y caballo) como 2A o probable carcinógeno, aunque no hay datos sólidos.
Parece ser que todo el mundo se ha llevado las manos a la cabeza con este tema y durante los próximas días el consumo de este tipo de carne igual se resiente, como mínimo hasta el viernes, día en el que las cadenas de comida rápida de los centros comerciales volverán a tener colas de clientes consumiendo productos 1 y 2A.
¿Tenemos que asustarnos? Depende. ¿La IARC ha dicho algo que no supiéramos? A ver. Pirámide nutricional española. En la cima de la pirámide aparecen las carnes grasas y procesadas.
- Año 2005, estrategia NAOS para prevenir la obesidad infantil: Se desaconseja el consumo de carnes grasas.
- Año 2013, publicación el Libro blanco de la nutrición en España, la dieta en España es en general buena, aunque demasiada sal y demasiada grasa, insiste en desaconsejar las carnes grasas y procesadas.
La recomendación en vigor es de un máximo de 50 gramos al día o de dos raciones a la semana. La relación entre cáncer colorrectal y consumo de carne roja era conocida desde hace tiempo. Parece que la IARC acaba de inventar la sopa de ajo. Por cierto, ¿la principal preocupación de alguien que tenga una dieta en carne procesada es el cáncer? Pues no. Posiblemente antes que un cáncer colorrectal tendría que preocuparse por la obesidad y sus consecuencias: diabetes y accidentes cadiovasculares. La carne grasa engorda tapona las arterias, y esto es malo. Venga, decidme que no lo sabíais la semana pasada, que no me lo creo.
Ampliar en: SABEMOS Digital
El consumo de soja acelera el avance del cáncer de mama

Un estudio que se realizó en el Memorial Sloan Kettering Cancer Centre de Nueva York y cuyos resultados fueron publicados en The Journal of National Cancer Institute concluyó que la presencia de altos niveles de la proteína de soja genisteína podría acelerar la progresión de las células de cáncer de mama, haciendo que éstas se propaguen con mayor rapidez.
En el estudio se sometió a observación a 140 mujeres diagnosticadas con cáncer de mama invasivo en fase 1 o 2, a las cuales se les había hecho recientemente una biopsia.
Todas las pacientes tenían programada una mastectomía o lumpectomía a dos o tres semanas de la fecha de realización del estudio.
Mientras que la mitad de las pacientes ingirió un suplemento de proteína de soja en polvo que contenía genisteína antes de someterse a una cirugía para extirpar su cáncer, la mitad restante tomó un placebo.
Los investigadores examinaron el tejido de los tumores cancerosos antes y después de la cirugía.
Tras este examen, a partir de muestras de tejido tomadas de algunas de las mujeres que habían ingerido el suplemento de soja se detectaron genes que promueven el crecimiento celular.
La aceleración de la propagación de las células de cáncer de mama se observó en aquellas pacientes que ingirieron cerca de 51,6 gramos de soja equivalentes a cuatro tazas de leche de soja al día.
En su artículo los investigadores advierten que las mujeres que viven en países asiáticos y que ya tienen de cáncer de mama corren un mayor riesgo debido a los altos niveles de tofu y soja que hay en la dieta de esta región.
Los investigadores les recomiendan a quienes tengan cáncer de mama que no consuman grandes cantidades de soja.
Fuente: ClubDarwin.NET
El resveratrol, ingrediente mágico del vino tinto no sirve para mejorar la salud

Durante años, la publicidad ha estado impulsando el resveratrol, molécula que se encuentra en el vino tinto.
Inicialmente, el resveratrol fue identificado como una posible explicación de la «paradoja francesa» – el hecho sorprendente de que, a pesar de consumir altas cantidades de grasas saturadas, los franceses tienen tasas mucho más bajas de enfermedades del corazón que los americanos.Pronto, el resveratrol fue aclamado como una bala mágica contra las enfermedades cardíacas, cáncer y envejecimiento , y ahora se vende como un suplemento concentrado en las tiendas de salud en todas partes.
Pero el primer estudio sobre los efectos a largo plazo del resveratrol acaba de ser publicado en el Journal of American Medicine, y sus conclusiones son bastante condenatorias. Después del seguimiento de 783 italianos mayores a lo largo de 11 años, los investigadores encontraron que el consumo de resveratrol no tuvo absolutamente ningún impacto positivo sobre las tasas de enfermedades del corazón, cáncer o la mortalidad.
¿Cómo el resveratrol se convirtió en ingrediente mágico del vino
A principios de los años noventa, los investigadores de salud identificaron la «paradoja francesa», y se sugirió que resveratol podría ser la explicación de por qué los franceses parecían más saludables que los estadounidenses, a pesar de su consumo de carnes altas en grasa, quesos, etc. El resveratrol está presente en varias plantas, pero se produce en concentraciones especialmente altas en las pieles de la uva. Debido a que estas pieles se remojan en vino tinto durante el proceso de producción, tienen mayor cantidad de resveratrol que cualquier otro alimento o bebida.
Un ampliamente visto- segmento de 60 minutos , entre otras cosas, condujo a un aumento en el interés y la investigación en el resveratrol. Estudios mostraron que el producto químico aumenta la vida de los ratones, y parecía tener efectos anti-cancerígenos en experimentos llevados a cabo en cultivos celulares en placas de Petri.
Por supuesto, se necesita un gran salto de fe para pasar de los animales y los estudios in vitro para los seres humanos, pero mucha gente dio un salto así – tal vez motivado, en parte, por el atractivo inherente del vino como un alimento saludable.
Pero la nueva investigación muestra que el resveratrol es ineficaz
La nueva investigación es parte de un proyecto más amplio para estudiar el envejecimiento en la región de Chianti, en la Toscana – una zona italiana elegida específicamente por lo que los investigadores pudieron rastrear los efectos de la dieta mediterránea, que a menudo incluye vino tinto.
Los investigadores dieron seguimiento a la salud de los 783 participantes entre 1998-2009, y se recogieron muestras de orina para que pudieran estimar sus tasas de consumo de resveratrol (el producto químico está generalmente presente en la orina de tres a cinco días después de que alguien bebe una copa de vino).
Durante el período de estudio, 268 participantes murieron, 174 desarrollaron enfermedad cardíaca, y 34 desarrollaron cáncer. Las personas dentro del grupo de estudio bebieron cantidades variables de vino, por lo que los investigadores podrían buscar asociaciones entre las tasas de mortalidad, la enfermedad cardíaca y el consumo de resveratrol. Pero en sus análisis, no encontraron nada.
«Con todo el entusiasmo sobre el resveratrol protege contra las enfermedades cardíacas y el cáncer y, supuestamente, se alarga la vida, esperábamos ver una asociación positiva», dice Richard Semba, de la Johns Hopkins, quien fue el autor principal. «Así que nos quedamos bastante sorprendidos por la falta de resultados positivos.»
Este es el primer estudio a largo plazo sobre los efectos del resveratrol en humanos, pero diversos estudios a corto plazo habían llegado a la misma conclusión.
El resultado final: beber vino con moderación
Todo esto no significa que usted debe dejar de beber vino por completo. Todavía parece estar asociado con algunos beneficios cardiovasculares a largo plazo, aunque no está claro si están causados por otras sustancias químicas en el vino o un tercer factor no relacionado (por ejemplo, las personas que tienden a beber más vino tienden a hacer más ejercicio, por ejemplo).
Lo único que sí sabemos es que estos efectos no son causados por el resveratrol, en particular – lo que significa que tomar suplementos de resveratrol es absolutamente inútil.
La clave es la moderación. Beber mucho alcohol (ya sea vino, cerveza o licor) aumenta su probabilidad de presión arterial alta, la obesidad, daño al hígado y otros problemas de salud.
Beber un poco, sin embargo, podría conferir beneficios leves sin representar un problema. La Clínica Mayo define un «bit», como un vaso por día para las mujeres y los hombres mayores de 65 años, y hasta dos vasos por día para los hombres menores de 65 años.
Fuente: Vox
El consumo de alimentos ecológicos no previene el cáncer
Según un estudio de la Universidad de Oxford, las mujeres que basan su alimentación en productos ecológicos tienen la misma probabilidad de desarrollar cáncer que otras mujeres que consumen alimentos producidos de manera convencional.
Kathryn Bradbury y sus compañeros de la Cancer Epidemiology Unit de Oxford no han encontrado evidencia alguna de que el consumo regular de alimentos cultivados sin químicos redujera el riesgo total de contraer cáncer.
Los resultados fueron publicados en el British Journal of Cancer.
Los investigadores entrevistaron a unas 600 000 mujeres de 50 años o más, preguntando si comían alimentos ecológicos como parte del Million Women Study. Éstos observaron como muchas de las mujeres desarrollaron 16 tipos de cáncer de los más comunes en un período de nueve años después de la encuesta. Alrededor de 50 mil mujeres desarrollaron cáncer en este periodo.
Los científicos no encontraron diferencias al comparar 180 mil mujeres que nunca probaron alimentos ecológicos, con alrededor de 45 mil mujeres que normalmente se alimentan con este tipo de productos.
Según el autor del estudio, Tim Key, profesor de la Universidad de Oxford:
En este estudio no se encontraron pruebas de que el riesgo global de cáncer en mujeres de mediana edad se redujera si mantenían una dieta a base de productos ecológicos
Los pesticidas son ampliamente utilizados en la agricultura, existiendo una preocupación general por la posibilidad de aumentar el riesgo de cáncer, aunque hasta ahora no ha existido ninguna evidencia lo suficientemente fuerte como para dar respuestas claras.
Las frutas y verduras procedentes de cultivo convencional a veces contienen cantidades muy pequeñas de pesticidas, pero no hay certeza de que éstas aumenten dicho peligro. Aún así aconsejan lavarlas antes de su consumo.
Fuente: Xataka CIENCIA
Licencia CC
Estudios prueban la inutilidad de los suplementos vitamínicos

El mensaje de los expertos es claro y directo: los suplementos vitamínicos no previenen ni las enfermedades crónicas ni la muerte; su uso no está justificado, y «por ello, no deben consumirse». Estas son las conclusiones que varios investigadores en salud del Estados Unidos explicaron ayer lunes en un editorial en el Annals of Internal Medicine.
Los expertos argumentaron también que estos suplementos dietéticos «no tienen ningún efecto beneficioso ni para el corazón ni para la mente» e, incluso, fueron un poco más allá: «Según varios estudios, algunos de los componentes de los suplementos con vitamina E, beta-caroteno -o pro-vitamina A-, y con altas dosis de vitamina A pueden aumentar los riesgos de morir. La evidencia es insuficiente para recomendar su uso frecuente».
En el primer estudio, cuya autora principal es Grodstein, los investigadores quisieron ver si los suplementos multivitáminicos ayudaban a la función cognitiva -a pensar mejor y de forma más clara-. Reclutaron a más de 5.000 personas de 65 años o mayores y mientras unos tomaban el compuesto, a otros les fue administrado un placebo. Los investigadores, tras 12 meses de estudio, no encontraron ninguna diferencia entre ambos grupos.
En la otra investigación, liderada por Lamas, los expertos estudiaron a más de 1.500 personas de más de 50 años que habían sufrido un infarto seis semanas antes de participar en la investigación. Al igual que en el procedimiento anterior, algunos sujetos ingirieron multivitaminas mientras a otros se les suministró placebo. Tampoco hubo mejoría en este estudio.
Ampliar en: ElPaís.com
Retirado el artículo de Seralini de las ratas con tumores

En septiembre del 2012 salió publicado un artículo en el que se veía a unas ratas que habían desarrollado tumores por culpa de haber comido maíz transgénico. Aunque algunos medios de comunicación dieron la información como la prueba definitiva de la maldad de los transgénicos, la realidad es que el artículo fue recibido con escepticismo, incluso entre muchos medios generalistas. Todo lo que rodea a este artículo ha sido raro, muy raro. Para empezar el artículo se presentó en rueda de prensa, pero con embargo informativo sobre los datos originales, de forma que a los periodistas les llegó la información que el maíz transgénico es cancerígeno pero no pudieron pedir una segunda opinión. Cuando llegó el artículo no despejo dudas, sino que creó más.
Una variedad que lleva 15 años en el mercado sin ningún problema ahora resultaba que era cancerígena sin que nadie se hubiera enterado, el método experimental vulneraba las normativas éticas de manejo de animales de laboratorio para conseguir fotos impactantes y los datos estadísticos tenían fallos pueriles. Además la publicación del artículo se hizo coincidir con un libro del primer autor Gilles-Eric Seralini, en el que hablaba de la maldad de los trasngénicos. Otra cosa que invitaba a la sospecha es que el editor del artículo era José Luis Domingo, científico que siempre ha mostrado una postura abiertamente crítica con los transgénicos. De hecho ya publiqué en Naukas mis reticencias después de leer el artículo, reticencias compartidas por la mayoría de la comunidad científica.
Las objeciones y sospechas sobre este artículo lejos de disminuir con el tiempo se han ido incrementando hasta que la revista ha decidido tomar cartas sobre el asunto y retirarlo.
Ampliar en: Tomates con genes
El nitrito de sodio aumenta el riesgo de cáncer en carnes procesadas

El World Cancer Research Fund (WCRF) acabó recientemente una revisión exhaustiva de más de 7000 estudios clínicos que se ocupan de explorar la relación entre la alimentación y el cáncer.
Según esta revisión, los investigadores concluyeron que las carnes procesadas son altamente peligrosas para el consumo humano.
En esta conclusión se engloban productos como la tocineta, las salchichas, el jamón envasado, el pepperoni, el salami y prácticamente toda la carne roja que se utiliza en las comidas preparadas congeladas —pizzas, pastas, sopas, sándwiches, etc.—.
El nitrito de sodio: un químico cancerígeno
Estas carnes procesadas suelen fabricarse con un ingrediente cancerígeno conocido como nitrito de sodio. Las compañías cárnicas utilizan el nitrito de sodio como un fijador del color para darles a las carnes envasadas un aspecto rojo brillante con el propósito de que luzcan frescas.
El nitrito de sodio provoca la formación en el cuerpo humano de nitrosaminas que causan cáncer, lo cual incrementa el riesgo de contraer esta enfermedad entre quienes consumen carnes procesadas que contienen dicho químico.
Fuente: ClubDarwin.NET
La chirimoya no cura el cáncer

Después de tantos años de internet, nadie debería seguir dando importancia a los hoax. Pero resulta que la gente sigue prefiriendo creer una sarta de mentiras que le llegan por correo elecrónico antes que a las publicaciones científicas. Prefieren creer al supuesto “doctor de nombre inventado” que a su médico de toda la vida.
El hoax aparece en un post: “Milagrosa Chirimoya: cura el cáncer”. Si no puedes ni imaginar que alguien se lo crea, yo tampoco; pero no hay más que leer los comentarios de esa página para darse cuenta que hay gente que se lo cree.
La Guanábana o la fruta del árbol de Graviola (Está relacionada con la chirimoya) es un producto milagroso para matar las células cancerosas. Es 10000 veces más potente que la quimioterapia (Casi nada) ¿Por qué no estamos enterados de ello? Porque existen organizaciones interesadas en encontrar una versión sintética, que les permita obtener fabulosas utilidades. (Intuyo que se refiere a las farmacéuticas)
Así que de ahora en adelante usted puede ayudar a un amigo que lo necesite, haciéndole saber que le conviene beber jugo de Guanábana para prevenir la enfermedad. (Con un poco de suerte su amigo será más listo que usted y quedará como un idiota, pero que nadie diga que no lo intentó)
Hay quienes afirman que es de gran utilidad en todas las variantes del Cáncer, se la considera además como un agente de anti-microbial de ancho espectro (También conocidos como antibióticos de amplio espectro) contra las infecciones bacterianas y por hongos; es eficaz contra los parásitos internos y los gusanos (Los del jardín, me imagino), regula tensión arterial alta y es antidepresiva, combate la tensión (Que sí, que ya lo habías dicho) y los desórdenes nerviosos. (Vamos un remedio universal, mejor que el agua bendita)
Las muestras de la investigación, con los extractos de este árbol milagroso, son alentadoras (¿Me puedes decir a que investigación se refiere? Lo digo para poder decidir, en base a los datos estadísticos, si los resultados son tan alentadores como parece). Veamos algunas conclusiones:
– Es una terapia natural que no causa náuseas extrema, ni pérdida de peso o del cabello. (Lo que no dicen es que otros estudios en ratas, han relacionado uno de sus componentes con el Parkinson)
– Protege el sistema inmunológico, evitando las infecciones mortales (Y los gusanos)
– La persona se siente más fuerte y más saludable a lo largo del tratamiento. Esa energía renovada mejora sus perspectivas en la vida (Que será corta si decide dejar el tratamiento contra el cáncer y empezar a tomar zumo de chirimoya)
Destruye las células malignas en 12 (¡Doce!) tipos de Cáncer, incluyendo el de colon, de pecho, de próstata, del pulmón y del páncreas… (Pero exactamente, ¿qué tipos de cáncer se estudiaron? ¿Cómo se seleccionaron los pacientes? ¿Cuántos pacientes participaron?)
La pregunta que surge es: Y si las propiedades anti-cancerígenas de la Graviola han sido investigadas tan intensamente, por qué usted nunca había oído hablar al respecto. (¿Acaso no es evidente?). La respuesta es sencilla: nuestras mismas vidas y nuestra salud están bajo el control del poder económico.
Todas sus partes mostraron ser útiles:, hojas, raíces, la pulpa y las semillas han sido usada durante siglos por los curanderos y los indígenas nativos (Valga la redundancia) en América del Sur, en el tratamiento de enfermedades del corazón, asma, problemas artritis. (Y las infecciones, y los desordenes nerviosos, y lo más importante: los gusanos)
El árbol de Graviola (Guanábana) –es completamente natural, razón por la cual no es patentable bajo la ley federal. No era posible obtener las jugosas utilidades que se esperaban de ella. No hay ninguna manera de hacer ganancias serias de él.(La morfina se obtiene de la planta del opio, que también es totalmente natural y de hecho se cultiva para obtenerla. Así que, la idea de que cómo es natural no quieren utilizarla, es completamente falsa). La compañía optó entonces por tratar de sintetizar dos de los ingredientes del potente anti-cancerígeno del árbol de la Graviola.
El Instituto Nacional del Cáncer realizó la primera investigación científica en 1976 (Pues yo no encuentro el estudio en Pub Med, ni en ningún sitio). Los resultados mostraron que las hojas de la Graviola y sus tallos son eficaces atacando y destruyendo las células malignas. Inexplicablemente, los resultados se recogieron en un informe confidencial y nunca fueron entregados a la opinión pública. (Ya decía yo que no lo encontraba, ¿Hablará de este escándalo algún cable de Wikileaks?)
Desde entonces, la Graviola ha mostrado en 20 pruebas de laboratorio, independientes, (no vayas a creer que alguna compañía farmacéutica tiene algo que ver en las investigaciones) que su poder anti-cancerígeno es muy potente, aunque todavía no se ha adelantado pruebas a ciegas (doble-ciego) que son las utilizadas por la ciencia médica como referencia para juzgar el valor de tratamiento, este se comenzó. (¿Y nunca se llegó a terminar? Una lástima)
Otro estudio reciente, de la Universidad de Purdue, Lafayette, Indiana, encontró que las hojas del árbol de Graviola matan las células de seis tipos de Cáncer (pero si antes eran 12 tipos, ¿ha disminuido el poder curativo de la chirimoya con los años?), en especial de la próstata, el páncreas y los pulmones. !Una verdad ocultada por más de siete años al fin ha sido revelada!
¿Tiene algo de verdad? Pues la Guanábana, al igual que otras muchas frutas, tiene propiedades antioxidantes y citotóxicas. Pero de ahí a decir que es mejor que la quimioterapia hay un mundo.
¿Qué prefieres creer en los médicos, en la cirugía, en la quimioterapia y en la radioterapia o creer en un estudio “confidencial” sobre la chirimoya? Ni la chirimoya cura el cáncer, ni reenviar un email te cambiará la suerte en el amor, ni Jon Hernerd te ha enviado un email para avisarte del cierre del Messenger.
Fuente: Mi anamnesis
Foto: I likE plants! via photopin cc
México encabeza las muertes por consumo de bebidas azucaradas

Un estudio elaborado por la Universidad de Harvard y hecho público esta semana en el Congreso de la Asociación Nacional del Corazón de Estados Unidos concluye que México es el país en el que más personas mueren por consumir bebidas azucaradas. “Al año, de cada millón de personas que fallecen en el país, más de 300 lo hacen por este motivo”, según explican los investigadores en un comunicado.
“En México, además, una de cada tres personas padece diabetes y son los menores de 45 años los que tienen más riesgo de morir por esta circunstancia. Exactamente, 24000 personas fallecieron en 2010 por enfermedades relacionadas con el consumo de estas bebidas en el país”, explica la doctora Gitanjali Singh, coautora del estudio. En contraste, en Japón, que cuenta con uno de los consumos más bajos del mundo, tan solo 10 personas de cada millón murieron por esta causa en el mismo año.
Según la investigación, los refrescos con azúcar son los responsables de 184.000 muertes en el mundo. Exactamente, en 2010, 132000 personas fallecieron de diabetes, 44.000 por algún tipo de enfermedad cardiovascular y unas 6000 por cánceres relacionados con el aumento de peso. “Los fallecimientos se pueden atribuir al consumo bebidas azucaradas, zumo de frutas y bebidas deportivas”, explica el documento.
Los investigadores obtuvieron los resultados del análisis de estudios del número de fallecimientos y de los hábitos nutricionales de 114 países, “lo que representa el 60% de la población mundial”, ha agregado la doctora. Además, se usaron datos del Estudio Global de Enfermedades de 2010 de la Organización Mundial de la Salud, gracias a los cuales se determinó cual era el índice de masa corporal promedio de tres sectores de población: de 20 a 44 años, de 45 a 64 años, y de más de 65.
Según los resultados, el consumo de los participantes varió de un refresco (250 mililitros) por día de una mujer anciana en China a más de cinco en un joven cubano (1,2 litros). Por regiones, los datos muestran que en 2010, 38000 personas murieron en Latinoamérica y Caribe, 11000 en Europa y Asia y 25000 en EE UU.
Artículo completo en: ElPais.es
Las carnes procesadas están relacionadas con el aumento de la mortalidad

Las carnes rojas (como la de ternera, caballo, cerdo…) han sido motivo de controversia en más de una ocasión. Y es que, no han sido pocas las veces que se les ha tachado de poco saludables e incluso se les ha relacionado con un [Enlace bloqueado por la Tasa española AEDE]. Sin embargo, los nuevos estudios parecen dilucidar, poco a poco, su verdadera repercusión en la salud humana.
Por otro lado, y siguiendo con el tema de las carnes rojas y la mortalidad, hace unas pocas semanas también se publicaba una investigación que analizaba la asociación entre la carne roja y sus diferentes tipos con el riesgo de cáncer colorectal. En élla, se concluía que el riesgo de cáncer parece aumentar ligeramente dependiendo del tipo de carne roja consumido (siendo la carne de cordero la peor parada). Sin embargo, en general y como se subrayó en “Lo que dice la ciencia para adelgazar“, excelente blog de Luis Jiménez, el riesgo del aumento de cáncer colorrectal respecto a la ingesta de carne es muy pequeño y para casos muy concretos.
De esta foma, el tema del consumo de carne y su repercusión en la salud parece dilucidarse tenuemente. Si hay algún tipo de carne que muestra una mala repercusión en la salud, esas son las carnes procesadas. Sin embargo, no hay datos suficientes y concluyentes como para señalar la ingesta de carnes rojas frescas como un acto pernicioso para nuestra salud.
Fuente: Medciencia
Foto: guillermogg via photopin cc
El Nobel James Watson lanza su hipótesis sobre el papel de los antioxidantes en el cáncer

El premio Nobel James D. Watson ha publicado un artículo en ‘Open Biology’ sobre lo que denomina su «trabajo más importante desde la doble hélice», en referencia a una nueva hipótesis acerca del papel de los oxidantes y antioxidantes en los cánceres que son actualmente incurables, sobre todo en la última etapa de los metastásicos. En el núcleo de su tesis está el grupo de moléculas que los científicos denominan especies reactivas del oxígeno o ROS, en sus siglas en inglés.
Watson llama a ROS «una fuerza positiva para toda la vida», debido a su papel en la apoptosis, un programa interno que las células utilizan para suicidarse. Es uno de los mecanismos clave que han surgido a través de millones de años de evolución para descartar esta disfunción biológica, que representa una amenaza para la supervivencia de los organismos.
Por otro lado, ROS también son conocidas por «su capacidad para dañar irreversiblemente proteínas clave y las moléculas de ácido nucleico [por ejemplo, ADN y ARN]», destaca este investigador. En circunstancias normales, ROS son constantemente neutralizadas por anticuerpos antioxidantes de proteínas.
A menudo se nos insta a comer alimentos ricos en antioxidantes como los arándanos, pero si la hipótesis de Watson sobre el papel de los ROS y los antioxidantes en la última etapa del cáncer es correcta, como él mismo escribe, «es mejor que se coman arándanos por su buen sabor, no porque su consumo conduzca a reducir el cáncer». El papel central de Watson es entender por qué los antioxidantes pueden promover la progresión del cáncer en la última etapa.
Este experto propone que la capacidad de destrucción celular se utiliza actualmente en las terapias contra el cáncer, agentes quimioterapéuticos tóxicos tales como Taxol, así como el tratamiento de radiación, principalmente por la acción de ROS para inducir la apoptosis o muerte celular programada. Esto podría explicar «por qué los cánceres que se vuelven resistentes a control quimioterapéutico se convierten igualmente resistentes a la radioterapia» por una característica común: su dependencia de una ROS mediada por mecanismo de destrucción celular.
Watson, que es rector emérito del Laboratorio Cold Spring Harbor, tomó el caso de las células de cáncer debidas en gran parte a proteínas mutantes tales como RAS y MYC, de las que señala que a menudo son las más difíciles de conseguir que respondan al tratamiento, según sugiere, debido a sus altos niveles de ROS que destruyen antioxidantes.
Así, cita una investigación reciente que muestra la regulación de un factor de transcripción del gen Nrf2, llamado cuando las células proliferan, así como cuando oncogenes como RAS, MYC y RAF están activos. Nrf2 controla la síntesis de antioxidantes y, tal y como escribe Watson, «esto tiene sentido porque queremos que los antioxidantes presentes cuando las funciones del ADN hagan más de sí mismos».
Tras pedir «un calendario mucho más rápido para el desarrollo de drogas anti-metastásicas», el premio Nobel quiere que aquellos que lean su nuevo artículo consideren una propuesta que cree extremadamente poco explorada: «A menos que podamos encontrar la manera de reducir los niveles de antioxidantes, la última etapa del cáncer de unos diez años a partir de ahora será tan incurable como lo es hoy».
«Aunque la mortalidad de muchos tipos de cáncer ha ido disminuyendo, sobre todo los de la sangre [es decir, las leucemias], la estadística más importante puede ser que los cánceres epiteliales (carcinomas) y todos los tipos de cáncer mesenquimal (sarcomas) siguen siendo en gran medida incurables», afirma este científico.
¿Los alimentos causan cáncer?

Se llevó a cabo un metaanálisis que revisó parte de la literatura científica al respecto y da un parte de tranquilidad para los que se obsesionan con comer alimentos que no les produzcan cáncer:
Antecedentes: la epidemiología nutricional es un campo muy prolífico. Los debates sobre las asociaciones de nutrientes con el riesgo de enfermedades son comunes en la literatura y atraen la atención de los medios de comunicación públicos.
Objetivo: El objetivo fue examinar las conclusiones, la significancia estadística, y la reproducibilidad en la literatura sobre la asociación entre ciertos alimentos y el riesgo de cáncer.
Diseño: Se seleccionaron 50 ingredientes comunes de recetas al azar en un libro de cocina. Las consultas en PubMed identificaron estudios recientes que evaluaron la relación de cada ingrediente al riesgo de cáncer. La información relativa a las conclusiones del autor y los efectos correspondientes estimados fueron extraídos. Cuando encontramos >10 artículos, nos centramos en los 10 artículos más recientes.
Resultados: Cuarenta ingredientes (80%) tenían artículos que informaban sobre su riesgo de cáncer. De 264 evaluaciones con un solo estudio, 191 (72%) concluían que los alimentos evaluados se asociaban con un aumento (n = 103) o una disminución (n = 88) del riesgo; el 75% de las estimaciones de riesgo tuvieron una significancia débil (0,05 > P ≥ 0,001) o no estadística (P > 0,05). Los resultados estadísticamente significativos fueron más propensos que los no significativos a que los hallazgos se publicaran en el resumen del estudio que sólo el texto completo (P < 0,0001). Los metaanálisis (n = 36) presentaron resultados más conservadores; sólo 13 (26%) reportaron un aumento (n = 4) o una disminución (n = 9) del riesgo (6 tenían más que apoyo estadístico débil). Las RR medianas (IQRs) para los estudios que concluyeron un aumento o una disminución en el riesgo fueron 2,20 (1,60, 3,44) y 0,52 (0,39 a 0,66), respectivamente. Las RRs de los metaanálisis fueron nulas en promedio (media: 0,96; IQR: 0,85, 1,10).
Conclusiones: Las asociaciones con el riesgo de cáncer o beneficios han sido afirmados para la mayoría de los ingredientes de los alimentos. Muchos estudios individuales destacan efectos inverosímilmente grandes, a pesar de que la evidencia es débil. Los tamaños del efecto disminuyen en los metaanálisis.
Fuente: GMO Pundit
Estudio muestra mitos y falsas creencias sobre el cáncer

Mitos
En el estudio, dirigido por el doctor Derek Power, especialista en oncología médica de los Hospitales Universitarios de Mercy y Cork, en Irlanda, participaron 748 personas de la población general, incluidos 126 profesionales de la salud.
Los participantes respondieron a un cuestionario para analizar su conocimiento sobre los riesgos de cáncer. «Hay muchos mitos sobre el riesgo de cáncer que siguen siendo muy populares», afirma el investigador.
«Por ejemplo, muchas personas piensan erróneamente que un golpe en los senos, el estrés, o usar ropa interior apretada, la utilización de teléfonos móviles, alimentos genéticamente modificados y aerosoles, son factores de riesgo de cáncer importantes».
Según el científico, 90% de los participantes en el estudio, incluidos los profesionales de la salud, creían que la genética incrementa «fuertemente» el riesgo de cáncer.
«Más de uno de cada cuatro participantes pensaba que más de 50% de los tipos de cáncer es genético». Esto, dice el investigador, a pesar de que sólo entre el 5% y el 8% de los tipos de cáncer, dependiendo de su ubicación, se debe a un gen heredado.
«Pero lo más increíble -agrega- es que la gente encuestada creía que el riesgo de cáncer a lo largo de la vida no puede modificarse».
Dietas «detox»
Cuando se les preguntó a los encuestados cómo reducirían su riesgo de cáncer, el 27% respondió que con una dieta «detox», las llamadas dietas de desintoxicación. Otro 64% pensaba que la comida orgánica protege del cáncer.
Hasta ahora, sin embargo, los estudios no han demostrado que alguno de estos dos métodos sea efectivo.
El sondeo también mostró que 28% de los individuos no sabían que las verduras y las frutas congeladas eran tan benfeficiosas como las frescas. Y 41% no conocía el vínculo -demostrado en varios estudios- entre la carne roja y el riesgo de cáncer. Pero 85% sí sabía del riesgo de la carne procesada y 46% conocía el riesgo de comer sal en exceso.
100 años de la reacción de Maillard

Louis Camille Maillard, un químico francés, publicaba en 1912 un artículo en la revista Comptes Rendues de l’Académie des Sciences (una revista que se publica desde 1666), artículo en el que analizaban las reacciones que tienen lugar cuando, a alta temperatura, se ponen juntos aminoácidos y azúcares. Unos y otros pueden provenir de esa fuente inagotable en nuestra alimentación como son los carbohidratos (glucosa, lactosa, azúcar normal, almidón, etc..) o las proteínas (básicamente largas cadenas de aminoácidos), por lo que esas reacciones se dan con facilidad cuando determinados alimentos se procesan a alta temperatura y son, por tanto, responsables de cosas como el color que va apareciendo cuando hacemos una carne o un pescado a la plancha. O de los olores y aromas que el propio proceso genera. Pero también están en la base del proceso de elaboración del café torrefacto, o del color del pan y la bollería, de las patatas fritas, de las palomitas de maíz, los ahumados y de un largo etc.
Maillard no pudo entrar en mucho detalle en su trabajo original. Las reacciones son muy complejas, producen cientos de nuevas moléculas, algunas volátiles y otras no, algunas muy aromáticas, otras no. Así que, durante cuatro décadas, las reacciones a las que dió nombre estuvieron durmiendo el sueño de los justos, hasta que los militares americanos empezaron a considerarlas en serio a la hora de producir comida industrial segura y apetecible para sus soldados. Hay muchos que hacen coincidir esa decisión del Gobierno americano, durante la segunda Gran Guerra, como la que dió lugar al nacimiento de la disciplina científica que hoy conocemos como Ciencia de los Alimentos. Desde entonces, la actividad científica, incentivada por la industria alimentaria, en torno a los complicados procesos que ocurren siempre que cosas con azúcares y proteínas son procesados a alta temperatura es incesante. Se trata de jugar con las condiciones de ese procesado, variando ingredientes, temperaturas, niveles de pH, de humedad, etc., tratando de llegar al máximo control posible de un proceso en cierta medida caótico pero, sobre todo, muy complejo.
Pero como muchos aspectos de la Química, las reacciones de Maillard también tiene su doble cara. A pesar del habitual papel de esas reacciones en muchos de los alimentos que ingerimos, haciendo que consideremos «natural» el que un solomillo esté bien doradito cuando nos lo sirven, esas reacciones provocan la aparición en esos alimentos de nuevas moléculas químicas que no estaban en los alimentos originales y que no son, precisamente, hermanitas de la caridad. Los dos más conocidos son la acrilamida y el 5-hidroximetilfurfural (HMF), ambos potencialmente cancerígenos, según indican las Agencias más serias que velan por nuestra salud. De una y otro ya he hablado en este Blog, pero el artículo de Sarah Everts, cuenta la historia de la acrilamida de forma algo diferente a como la describía yo en su momento.
Pero la génesis de cancerígenos no es el único proceso preocupante de las reacciones de Maillard. Aunque nuestro cuerpo sólo llega al entorno de los treinta y tantos grados, temperaturas muy alejadas de las usadas en el procesado de alimentos, la reacción que puede darse en él entre aminoácidos y azúcares puede también tener lugar, aunque más lentamente. Y de hecho, las reacciones de Maillard están en la base de la formación de cataratas en nuestro ojo. Por otro lado, en enfermos diabéticos, los altos niveles de azúcar en la corriente sanguínea, dan lugar a reacciones de Maillard que activan reacciones de inflamación que pueden dañar el hígado y el sistema cardiovascular.
Así que, como veis, los carbohidratos y las proteínas serán todo lo naturales que querais pero cuando se ponen a bailar el peligroso vals de las reacciones de nuestro Louis Camille, la cosa se puede poner muy seria. Peligros de la cocina y de la vida…
Fuente: EL BLOG DEL BÚHO
