La Paleodieta y los carbohidratos

Toca Comer. La Paleodieta y los carbohidratos . Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

La famosa y controvertida paleodieta se basa en la idea de que a lo largo de la evolución los seres humanos hemos adquirido  una serie de características genéticas adaptadas a los alimentos que hemos comido durante nuestra época de cazadores recolectores y no a nuestra dieta actual (que en un 70% no se corresponde con la ancestral) y, por lo tanto, nuestra fisiología está optimizada para esa dieta primitiva. Volver a un patrón paleolítico se supone que puede mejorar nuestra salud y evitar la aparición de diversas enfermedades (cardiovasculares, diabetes, síndrome metabólico…). Uno de los problemas de la paleodieta es precisamente que no es tan fácil saber lo que comía el ser humano en el Paleolítico. Y acaba de salir un artículo que plantea que los carbohidratos han sido más importantes en esa dieta paleolítica de lo que se pensaba y que su papel en el crecimiento del cerebro ha sido determinante.

Un dato reconocido desde hace mucho tiempo es que las dietas de los homininos sufrieron un gran cambio con la adición de la carne. De hecho, se ha relacionado su consumo con el acortamiento del aparato digestivo (se cree que hace 1,8 millones de años el aparato digestivo ya era como el actual) y con el aumento del tamaño del cerebro, que se inició hace unos 2 millones de años y se aceleró hace unos 800000. Existen pistas de consumo de carne desde hace algo más de 3 millones de años, por huesos de mamíferos con marcas y herramientas de piedra y parece que el inicio de ese consumo fue como carroñeros de animales muertos.

Pero lo que proponen los autores del nuevo trabajo es que los carbohidratos, el almidón o fécula de raíces y tubérculos, se incorporó también a nuestra dieta con la aparición del fuego y la cocina y que esos carbohidratos, junto con la carne, fueron la gasolina para el crecimiento del cerebro. Las plantas producen una serie de carbohidratos que sirven cono reserva de energía o para funciones estructurales. Los carbohidratos de reserva se suelen depositar en órganos de almacenamiento subterráneo, como raíces, tubérculos y rizomas como almidón, que es un compuesto de amilosa y amilopectina. Nuestro organismo convierte los almidones en glucosa desde que empezamos a masticar porque nuestra saliva contiene una enzima, la amilasa, que rompe los enlaces del almidón (también tenemos amilasa en el páncreas). Pero la amilasa no funciona bien con el almidón crudo, es mucho más eficaz cuando los alimentos están cocinados. Por ejemplo, la patata cocinada es 20 veces más digestible que la cruda. Así que la hipótesis de estos autores se apoya en la utilización del fuego para cocinar.

Ampliar en: La nueva Ilustración Evolucionista

Propiedades saludables de los hidratos de carbono

Toca Comer. Propiedades saludables de los hidratos de carbono. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

La Comisión Europea publicó un nuevo Reglamento (UE) nº 1018/2013 de 23 de octubre de 2013 que modifica el Reglamento (UE) nº  432/2012, por el que se establece una lista de declaraciones autorizadas de propiedades saludables de los alimentos distintas de las relativas a la reducción del riesgo de enfermedad y al desarrollo y la salud de los niños.

Declaración de beneficios

A partir de ahora se podrá indicar en la etiqueta de los productos informando al consumidor de que el efecto beneficioso se obtiene tomando esa cantidad de hidratos de carbono de todas las fuentes.

Esta declaración podrá utilizarse en alimentos que contengan un mínimo de 20 g de hidratos de carbono que sean metabolizados por los seres humanos, excepto los polialcoholes, por porción cuantificada y que sean conformes con las declaraciones de propiedades nutritivas

“Bajo contenido de azúcar” o “Sin azúcares añadidos”.

Para Beatriz Navia, portavoz científica de la campaña ‘Pan cada día’, esta alegación está más que justificada puesto que los hidratos de carbono son la fuente de energía más importante para el organismo y son parte imprescindible de una alimentación sana y equilibrada.

De hecho, una alimentación óptima debe contener más de un 45% de la energía diaria en forma de carbohidratos, tal y como han señalado la EFSA (45-60% de la energía ingerida a lo largo del día debe proceder de los hidratos de carbono) y la OMS/FAO (55-75% de la energía total diaria).

En este sentido, si consideramos que una dieta de un adulto puede contener unas 2000-2500 kilocalorías, considerando un 45% de esa cantidad, y que 1g de hidratos de carbono aporta 4 kcal según el Reglamento 1169/2011 sobre la información alimentaria facilitada al consumidor, un adulto debería ingerir unos 225-280 g de carbohidratos al día.

¿Qué es más eficiente, quemar gasolina o pan?

Toca Comer.   ¿Qué es más eficiente, quemar gasolina o pan? . Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana Supongamos que pudiésemos digerir gasolina. ¿Qué sería más eficiente? ¿Metabolizar gasolina o, por ejemplo, pan? Si damos por hecho que la gasolina es básicamente octano (C8H18) y el pan glucosa (C6H12O6), la cosa queda bastante simplificada… y esto ya empieza a oler a química. Una combustión de libro es reacción del compuestocon O2 dando H2O y CO2. Así que las reacciones son respectivamente:

  1. C8H18+252O2→8CO2+9H2O
  2. C6H12O6+6O2→6CO2+6H2O

¿Cuánta energía libera cada una? Vamos a arremangarnos un poco y tirar de tablas para calcular calores de formación (energía que libera cada reacción):

ΔHf,1=8ΔHf(CO2)+9ΔHf(H2O)−ΔHf(C8H18)=8(−393)+9(−286)−(−250)= =−5468KJ/mol ΔHf,2=6ΔHf(CO2)+6ΔHf(H2O)

−ΔHf(C6H12O6)=6(−393)+6(−286)−(−1271)= =−2803KJ/mol

De momento no va mal la cosa: Las dos reacciones rentan una cantidad negativa de energía: Todo lo que esto significa (por convenio) es que ambas reacciones liberan energía (son lo que llamamos exotérmicas). Ahora bien, sabemos cuánto calor libera cada reacción por cada mol de glucosa o de octano que quemaríamos. Pero un mol, para los que no somos químicos, es una cantidad demasiado abstracta  [1]: ¿Cuánta energía liberan estas reacciones por cada gramo de combustible que se quema? Bueno, pues solo necesitamos saber que un mol de octano son 114 gramos, y un mol de glucosa son 180 gramos. ¿Cuántos kilojulios de energía liberan estas reacciones por gramo de combustible?

  1. ΔHf,1=−5468/114=−48KJ/gramo
  2. ΔHf,2=−2803/180=−15KJ/gramo

Es decir, cada gramo de glucosa («pan»), al quemarse, libera unas 3 veces menos energía que un gramo de octano («gasolina»). Estos son los cálculos, y ante la rotundidad de las matemáticas, no podemos negar que nuestro metabolismo sería la caña si pudiésemos digerir la gasolina, porque nos daría mucha más energía que el pan… Pero por si estais acariciando la idea, ya os la quito yo de la cabeza: No podemos metabolizar gasolina,aunque sea más eficiente que el pan. 

Fuente: tres 14

Bajo licencia Creative Comons

Recomendaciones sobre carbohidratos en la dieta en Alemania

Toca Comer.   Recomendaciones sobre carbohidratos en la dieta en Alemania. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Acaba de publicarse en inglés el espectacular informe de la Sociedad de Nutrición Alemana Evidence-based guideline of the German Nutrition Society: carbohydrate intake and prevention of nutrition-related diseases, revisando la evidencia científica existente para formalizar las recomendaciones nutricionales sobre carbohidratos. El impresionante documento, de más de 50 páginas, analiza los estudios y revisiones más relevantes en los que se ha estudiado la ingesta de carbohidratos de diferentes tipos y desde diferentes perspectivas (composición química, índice glucémico, porcentaje calórico, contenido en fibra, etc.) y su relación con diferentes enfermedades (obesidad, diabetes, enfermedades cardiovasculares, cáncer, etc.). Aunque es largo y denso, la información que contiene es muy importante y debería ser de obligada lectura para todo nutricionista y médico.

En su última página incluye las conclusiones finales en forma de recomendaciones nutricionales para la población, que son breves y muy concisas, totalmente coherentes y alineadas con los que se explica en el libro «Lo que dice la ciencia para adelgazar«:

  1. Lo que importa no es la cantidad de carbohidratos, sino su calidad.
  2. Aumentar la fibra comiendo más vegetales, frutas y alimentos integrales
  3. Reducir los refrescos azucarados.

Esas son, no hay más. Es para lo que hay ciencia rigurosa, según la asociación alemana. Vamos, que quedan fuera muchas de las que hasta ahora eran ideas muy aceptadas y repetidas hasta la saciedad (como por ejemplo el porcentaje de carbohidratos que se debe incluir en la dieta, normalmente sobre el 50%), porque según los expertos, no hay suficiente evidencia que los soporte. Son una enorme cantidad de temas los que quedan clasificados como «sin evidencias suficientes», así que, como la propia asociación puntualiza, es urgente desarrollar multitud de estudios que den respuesta a tantas incógnitas.

Artículo completo en: lo que dice la CIENCIA para ADELGAZAR

Una dieta rica en carbohidratos aumenta riesgo de cáncer de mama

Toca Comer.   Una dieta rica en carbohidratos aumenta riesgo de cáncer de mama. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Los resultados, que surgen de casi 335000 europeas, no prueban que las patatas fritas,  golosinas y el pan blanco favorecen la aparición del cáncer de mama. Pero sí sugieren que serían un factor de riesgo potencial de una forma poco conocida de cáncer de pecho.

El estudio halló específicamente una relación entre una «carga glucémica» alta y los cánceres mamarios sin receptores de la hormona sexual femenina, estrógeno.

Una carga glucémica alta define una alimentación rica en productos que causan un aumento súbito del azúcar en sangre. Las causas más comunes son los alimentos procesados que incluyen harina blanca, patata y dulces. Una fruta dulce y jugosa también puede aumentar el azúcar en sangre rápidamente, pero como las frutas tienen pocas calorías, no influyen tanto en la carga glucémica de la dieta.

Los tumores con receptores de estrógeno (RE) negativos son un cuarto de todos los cánceres mamarios. Su pronóstico suele ser peor que los cánceres con RE positivos porque tienden a crecer más rápido y no son sensibles a las terapias hormonales.

En el estudio, las mujeres postmenopáusicas con una alimentación con alta carga glucémica tenían un 36 por ciento más riesgo de desarrollar tumores mamarios con RE negativos que las mujeres con una dieta con la carga glucémica más baja.

Una dieta con alta carga glucémica no es la más saludable, según señaló Christina Clarke, investigadora del Instituto de Prevención del Cáncer de California, Fremont, y profesora asistente consultora de Stanford University.

Clarke consideró que los resultados son científicamente interesantes porque casi se desconocen las causas de los cánceres mamarios RE negativos. El estrógeno potencia el crecimiento de la mayoría de los tumores de mama, que son los RE positivos.

La alimentación con alta carga glucémica está asociada con una mayor secreción de insulina, la hormona que regula el azúcar en sangre. Y los niveles altos de insulina están asociados con ciertos cánceres, quizá porque la insulina induce el crecimiento tumoral.

Los resultados, publicados en American Journal of Clinical Nutrition, surgen de un estudio de Europa sobre factores nutricionales y riesgo de cáncer: 11576 de las casi 335000 participantes desarrollaron cáncer mamario en 12 años.

En general, no se observó una relación entre el riesgo de desarrollar cáncer de mama y la carga glucémica, según revelaron los cuestionarios alimentarios que las mujeres habían respondido al inicio del estudio.

Pero todo cambió cuando el equipo se concentró en las mujeres postmenopáusicas con tumores RE negativos: en el grupo que tenía la dieta con la carga glucémica más alta se registraron 158 casos de cáncer mamario, comparado con 111 en el grupo que tenía la alimentación con la carga glucémica más baja.

Cuando los tumores mamarios también carecían de receptores de progesterona, la diferencia era más pronunciada.

Aun así, Clarke señaló que las cifras «no fueron enormes» y destacó que no existe un solo factor que influye en el riesgo que tiene una mujer de desarrollar cáncer mamario. Los  resultados incentivan a tener una alimentación equilibrada, reducida en carbohidratos refinados y rica en productos más saludables, como la proteína magra, las verduras o los granos.

Fuente:
American Journal of Clinical Nutrition

Ver imágenes de alimentos calóricos aumenta nuestro impulso por comer

Toca Comer.   Ver imágenes de alimentos calóricos aumenta nuestro impulso por comer. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Parece ser que de la misma forma que ver imágenes sensuales, sugerentes o explícitamente pornográficas puede incitarnos al sexo, ver fotografías o imágenes de ciertos alimentos aumenta nuestro deseo de comer.

A esa conclusión han llegado la Dra Kathleen Page y sus colaboradores, que aprovechando la 94ª edición anual de la Sociedad de Endocrinología celebrada en Houston, han presentado un estudio en el que se investiga la manera en que los sistemas de recompensa del cerebro interactúan con la ingesta de azúcar y las imágenes de los alimentos. Para esta investigación se ha contado con 13 mujeres obesas con unas edades comprendidas entre los 15 y 25 años. A las 13 jóvenes, mediante una resonancia magnética funcional, se les analizó la respuesta cerebral mientras les eran mostradas fotografías de alimentos.

Los resultados de la investigación mostraron que la visualización de imágenes con un alto contenido en hidratos de carbono activó el hipotálamo y el deseo por alimentos dulces y salados. De la misma forma, después de ingerir el refresco azucarado e independientemente del tipo de azúcar ingerido, aumentó el hambre y el deseo de alimentos salados. Sin embargo, tras un análisis completo del cerebro, se comprobó que la fructosa (en comparación con la ingesta de glucosa) produce una mayor activación de las regiones cerebrales involucradas en el procesamiento de la recompensa.

Ampliar en:  Medciencia

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Cantidad de carbohidratos en la dieta

Los tres  nutrientes más importantes en los alimentos son los carbohidratos, proteínas y grasas.

Los carbohidratos están en la fruta, cereales, pan, pasta y arroz. Se transforman rápidamente en el cuerpo en un azúcar llamado glucosa. Esto eleva el nivel de azúcar en la sangre.

Las personas con diabetes pueden controlar mejor su azúcar en la sangre si saben calcular la cantidad de carbohidratos que consumen.

Tipos de carbohidratos

El  cuerpo transforma los carbohidratos en energía. Son una parte esencial de la dieta. Hay dos tipos principales: simples y complejos.

Los carbohidratos simples son azúcares que se encuentran naturalmente en los alimentos, pero también se le pueden agregar. Abarcan:

  • Dulce
  • Fruta
  • Leche
  • Productos endulzados con azúcar
  • Azúcar de mesa
  • Verduras

Los carbohidratos complejos tienen azúcares que están enlazados químicamente. El cuerpo los descompone en azúcar después de que se consumen. Son almidones que se encuentran en los alimentos y abarcan:

  • Pan
  • Cereal
  • Legumbres como frijoles y garbanzos
  • Pasta
  • Arroz
  • Vegetales con almidón como las patatas (papas)

Cálculo de los carbohidratos

Algunos alimentos, como los caramelos de gelatina, son todo carbohidratos. Otros, como la carne de res y el pescado, no tienen ningún carbohidrato.

La mayoría de los alimentos, incluso las verduras, tienen algunos carbohidratos. Una dieta de 2 000 calorías por día que sea 50% de carbohidratos tendrá 250 gramos de carbohidratos diarios. La mayoría de los adultos con diabetes no deben comer más de 200 gramos por día, pero cada persona debe tener su propia meta con respecto a los carbohidratos.

Muchos de los alimentos empaquetados tienen etiquetas que dicen cuántos carbohidratos contienen y se medirán en gramos. Usted puede usar estas etiquetas para calcular los carbohidratos que debe obtener. La etiqueta del alimento le dirá cuál es el tamaño de la porción e igualmente cuántos gramos de carbohidratos contiene.

Algunas veces, en la etiqueta aparecerá el azúcar, el almidón y la fibra por separado. El cálculo de los carbohidratos para un alimento corresponde al total de éstos. Multiplique el número de porciones que usted come por el número de gramos de carbohidratos por porción y esto le dará la cantidad de carbohidratos de lo que consume.

Usted tiene que medir la cantidad de carbohidratos que están en los alimentos que no vienen envasados y luego debe calcular los carbohidratos totales en lo que come.

Por ejemplo, el arroz de grano largo cocido tiene 15 gramos de carbohidratos por 1/3 de taza. Si usted se come una taza de este tipo de arroz, estará consumiendo 45 gramos de carbohidratos.

Los alimentos que tienen 15 gramos de carbohidratos son:

  • 1/2 taza de fruta en conserva (sin el jugo o jarabe)
  • 1/2 taza de harina de avena
  • 1/3 de taza de pasta (puede variar con la forma)
  • 1/3 de taza de arroz de grano largo
  • 1/4 de taza de arroz de grano corto
  • 1 taza de sopa
  • 1 y 1/4 de taza de leche
  • Porciones de 1/4 de patatas a la francesa medianas

Sumar sus carbohidratos

La cantidad total de carbohidratos que consume en un día es la suma de contabilizar los carbohidratos de todo lo que come.

Cuando usted esté aprendiendo la forma de calcular los carbohidratos, será más fácil usar un diario u hoja de papel que le ayude a llevar un registro de ellos. Con el tiempo, será más fácil calcularlos con precisión.

La mayoría de las personas con diabetes deben consultar a un nutricionista cada año, lo cual les ayudará a refrescar su conocimiento sobre el cálculo de carbohidratos y la nutrición. Igualmente pueden aprender nuevos trucos para hacer que el cálculo de los carbohidratos sea fácil. Solicítele al médico más información.

Referencias

American Diabetes Association. Nutrition recommendations and interventions for diabetes: a position statement of the American Diabetes Association. Diabetes Care. 2008;31:S61-S78.

Carbohydrate counting. American Diabetes Association. (accessed October 30, 2010)

Fuente: MedlinePlus

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