
Categoría: Trans
Siguen sin aparecer evidencias contra el consumo de lácteos enteros

Ampliar en: Lo que dice la CIENCIA para ADELGAZAR
Otra gran revisión no relaciona las grasas con efectos negativos para la salud
Quienes han leído «Lo que dice la ciencia para adelgazar» saben que hay un capítulo dedicado a desaprender sobre las grasas, es decir, a conocer los mitos y errores que llevan años difundiéndose sobre este macronutriente y que han llevado a convertirlo en el principal culpable de buena parte de las enfermedades crónicas en la sociedad moderna. Pues bien, se acaba de publicar otro gran meta-análisis sobre el tema, «Association of Dietary, Circulating, and Supplement Fatty Acids With Coronary Risk: A Systematic Review and Meta-analysis«, que se suma a la ya larga lista de evidencias que exculpan a las grasas, en este caso de tener algo que ver con el riesgo cardiovascular.
Un par de buenas referencias pueden ser estas:
- «Study Questions Fat and Heart Disease Link» (Blog de salud del New York Times)
- «New Review Paper on Dietary Fat and Heart Disease Risk» (Blog de Stephan Guyenet)
Destacar que además de no haberse encontrado efectos negativos a comer ningún tipo de grasa (excepto la trans), tampoco se han encontrado ventajas a la suplementación de omega-3 u omega-6
Ampliar en: Lo que dice la CIENCIA para ADELGAZAR
Las grasas saturadas puede que no sean tan perjudiciales para las enfermedades cardiovasculares

Un estudio publicado en el British Medial Journal y elaborado por Aseem Malhotra, afamado cardiólogo británico que trabaja en el hospital universitario de Croydon (Londres), afirma que el consumo de productos con un bajo contenido en grasa “paradójicamente” incrementa el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.
Así, las personas que consumen solo este tipo de productos sin grasas pensando que son mejores para la salud y ayudan a reducir peso no conocen que muchos de ellos poseen altos contenidos en azúcares añadidos que sustituyen a las grasa.
Apuesta por diferenciar las denominadas como grasas trans, que habitualmente pueden encontrarse en los productos de comida rápida o en la margarina de aquellas que se pueden encontrar en los productos lácteos, el queso o la carne, que no son tan malas para la salud.
También ha criticado la obsesión por los niveles de colesteról que ha llevado incluso a que las personas consuman medicamentos como la estatina para reducir la cantidad de grasas dañinas en la sangre. Según Malhotra, “es hora de romper el mito del papel que tienen las grasas saturadas en las enfermedades del corazón”, algo que está presente desde hace más de 40 años en las indicaciones y recomendaciones médicas.
Esta teoría ha sido apoyada por otros científicos británicos como David Haslam, director del Foro Nacional de Obesidad, quien considera que hay evidencias científicas que los carbohidratos refinados y el azúcar son en realidad los responsables de la mayoría de la grasa en la sangre.
Desde la Universidad de Ciudad del Cabo, Timothy Noakes, profesor de Ciencias del Deporte y la Actividad Física de la Universidad del Cabo, considera que el peor error médico de nuestra era es considerar la alta concentración de colesterol en sacre como la única causa de las enfermedades coronarias.
Fuente: Alimentariaonline
Europeos en riesgo por alto contenido de grasas trans en ciertos alimentos

La investigación se publicó en el ‘British Medical Journal’ (BMJ), llevada a cabo por el equipo de investigadores del profesor Steen Stender, del Hospital Universitario de Copenhague (Dinamarca).
Mientras que el contenido total de AGT de los alimentos ha disminuido, algunos países europeos permiten comprar ciertos alimentos que todavía contienen niveles muy altos.
Los AGT están producidos principalmente por la hidrogenación industrial de aceites vegetales, un proceso que ayuda a prolongar la vida útil de los productos horneados. Según la nueva investigación, que analizó los datos de cuatro grandes estudios, la ingesta diaria de 5 gramos de AGT se asoció con un riesgo un 23% mayor de enfermedad cardiaca coronaria.
Los autores analizaron el contenido de AGT en alimentos de consumo popular en 16 países miembros de la Unión Europea (UE) en 2005 y, de nuevo, en varios países en 2009. En el estudio se incluyeron solo alimentos que contenían «grasa vegetal parcialmente hidrogenada», y más de 15 gramos de grasa por cada 100 gramos.
En total, el análisis incluyó 70 porciones de patatas fritas y ‘nuggets’ de pollo, 90 paquetes de palomitas de maíz para microondas, y 442 muestras de tartas, bizcochos, barquillos y obleas: en 2005, una porción grande de papas fritas y ‘nuggets’, 100 gramos de palomitas de maíz para microondas, y 100 gramos de tarta o galletas u obleas, proporcionaban más de 30g/100g de AGT, en cinco países de la UE en el Este de Europa y entre 20g y 30g en ocho países de Europa Occidental; en 2009, el análisis reveló que el contenido de AGT en las papas fritas y ‘nuggets’ había caído sustancialmente en todos los países europeos estudiados.
Sin embargo, aunque el contenido de AGT en palomitas de maíz, pasteles y galletas había caído en los países de Europa occidental, este no fue el caso en Europa del Este, donde se mantuvo alto.
Un etiquetado más claro de los alimentos es una forma de limitar el consumo de ácidos grasos trans, pero la mayoría de los países todavía dependen de que los fabricantes de alimentos reduzcan voluntariamente el contenido de AGT de sus productos. Sólo unos pocos países – Dinamarca, Austria, Suiza e Islandia – han obligado a la industria a limitar la cantidad de AGT utilizada en los alimentos, y el 2% de la grasa total.
A pesar de todo, los alimentos que contienen grasas trans aún pueden ser vendidos legalmente como productos envasados o sin envasar en restaurantes y establecimientos de comida rápida, según subrayan los autores.
Fuente: Alimentariaonline
Impuesto a los alimentos con grasas en Dinamarca
Ya es oficial, el impuesto a las grasas en Dinamarca gravará a todos aquellos alimentos con grasa según el baremo preparado, se paga una tasa de dos euros por kg de grasa saturada en cualquier tipo de carne, por lo que el impuesto será más elevado en las carnes que más grasa contengan, como por ejemplo la de cerdo. Se gravan todos aquellos alimentos cuyo contenido en grasa saturada exceda el 2’3%, alimentos preparados, quesos, mantequilla, pastelería, etc.

En esta orden ejecutiva, los ácidos grasos trans se definen como la suma de todos los iśomeros de ácidos grasos con 14, 16, 18, 20 y 22 átomos de carbono y uno o más enlaces dobles por ej.: ácidos grasos trans isoméricos C14:1, C16:1, C18:1, C18:2, C18:3, C20:1, C20:2, C22:1, C22:2, pero solo ácidos grasos poliinsaturados con dobles enlaces de metileno-interrumpido.
Seguidamente se indica en inglés, lo más destacado de la ley:
Part 1 – Scope
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- This Executive Order shall apply to oils and fats, including emulsions with fat as the continuous phase, which, either alone or as part of processed foods, are intended for human consumption or must be assumed to be intended for human consumption.
- This Executive Order shall not cover any naturally occurring content of trans fatty acids in animal fats or products governed by other legislation.
- This Executive Order shall solely cover sale to consumers.
- It shall be prohibited to sell the oils and fats covered by this Executive Order if such oils and fats have a higher content of the trans fatty acids defined in the Annex than indicated in article 3.
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- From 1 June 2003, the content of trans fatty acids in the oils and fats covered by this Executive Order shall not exceed 2 grams per 100 grams of oil or fat, but see subarticle (2).
- From 1 June 2003 to 31 December 2003, the content of trans fatty acids in the oils and fats covered by this Executive Order which are part of processed foods in which food ingredients other than oils and fats are also contained, and which are manufactured in the food industry, the retail trade, catering businesses, restaurants, institutions, bakeries etc. may, however, be up to 5 grams of trans fatty acids per 100 grams of oil or fat.
- In products claimed to be «free of trans fatty acids», the content of trans fatty acids shall be less than 1 gram per 100 grams of the individual oil or the individual fat in the finished product.
Part 2 – Penalty provisions etc.
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- Any person violating the provisions in article 2 and article 4 of this Executive Order shall be liable to a fine.
- The penalty may increase to imprisonment for up to two years if the violation was intentional or grossly negligent, or if by the violation
- damage to health has been caused, or danger of such damage has been caused; or
- a financial gain, including by means of savings, has been achieved or has been intended to be achieved for the person concerned or others.
- Companies etc. (legal persons) may incur criminal liability according to the rules in Part 5 of the Danish Penal Code.
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- This Executive Order shall enter into force on 31 March 2003.
- Products manufactured before the entry into force of this Executive Order and products manufactured within the period indicated in article 3(2) may be sold until expiry of the best before date.
Fuente: tfx
LÃmite en grasas, sal y azucares en los colegios
La Ley de Seguridad Alimentaria y Nutrición, que este miércoles pasado fue aprobada en la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados, ha concretado qué alimentos y bebidas no se podrán vender en los centros escolares: aquellos con un ‘alto contenido’ en ácidos grasos saturados, grasas trans, sal y azúcares. Los niveles permitidos de estos integrantes en la bollerÃa, las «chucherÃas» o los refrescos que se suministren en las escuelas tendrá que fijarlos ahora el Gobierno mediante un desarrollo reglamentario de la Ley, que será de obligado cumplimiento para la industria agroalimentaria.
En España donde uno de cada cuatro niños es obeso, el gobierno acordará con el sector de la alimentación los contenidos admisibles de los tres productos limitados por ser causa de ‘los problemas más graves de salud’ de la población’, según el diputado del PSOE Alberto Fidalgo, en base a la evidencia cientÃfica y el consenso sanitario internacional.
El PP, como es habitual, en contra
El Partido Popular se ha quedado solo al defender que la Ley no incluyera prohibiciones de ningún tipo, por entender (sin aportar ninguna justificación cientÃfica) que ‘ningún alimento es bueno o malo en sà mismo’ sino que lo importante para la salud son las ‘dietas Ãntegras’.
Grasas y depresión

Según un estudio realizado en España, publicado en PlosOne, las grasas saturadas y grasas trans aumentan el riesgo de depresión.
El estudio fue dirigido por Almudena Sánchez-Villegas con equipos de la Universidad de Navarra y de Las Palmas. Los investigadores analizaron los hábitos alimenticios de 12 059 personas durante seis años. Al principio  del estudio nadie sufrÃa de  depresión, al final del estudio se presentaron 657 casos. Aquellos que consumen más ácidos grasos trans sufren un riesgo 48% mayor de depresión que aquellos que no consumÃan tales grasas.
Los resultados del estudio pueden explicar por qué hay más incidencia de depresión en los paÃses del norte de Europa, donde hay un mayor consumo de productos de origen animal, pasteles y otros productos industriales con grasas, frente a los paÃses sur, donde la gente come más frutas y verduras.
¿La publicidad, responsable de la obesidad?
Demasiadas grasas y mucho azúcar en la alimentación de los niños, a pesar de las fuertes campañas de información y prevención. La OMS ha publicado directrices incluso a los gobiernos para evitar dar más ventaja al problema mundial de obesidad.
Confitería, pastelería, galletas … Los niños franceses siempre comen demasiadas grasas y azúcares. Esta es la conclusión alarmante de la asociación UFC-Que Choisir, que denunció la publicidad televisiva dirigida a los jóvenes. Todavía son numerosos los anuncios que no cumplen, según las asociaciones de consumidores, los compromisos asumidos en 2009 por la industria alimentaria. UFC-Que Choisir reitera su demanda de regulación de la publicidad.
Hace un llamamiento para «un marco regulador de la publicidad durante las horas de máxima audiencia por parte de los niños, en base en la calidad nutricional de los alimentos.» En efecto, la autorregulación promovida por la industria alimentaria no funciona. Como prueba, el 80% de los anuncios dirigidos a los niños todavía cuentan con demasiada grasa y muy azucarados . Y aunque su número disminuyó durante las emisiones en horario infantil, el 93% de estos anuncios aparecen en pantalla en cualquier momento del día.
Aperitivos y bocadillos con elevado contenido en grasa
La asociación de consumidores ha comparado los resultados de dos estudios realizados en 2006 y 2010. En casa y en la escuela, el contenido de los platos y mochilas escolares para los niños son menos saludables hoy que en 2006. La proporción de grasa y el azúcar consumido en el desayuno, en particular, ha aumentado en un 17%! Y en los patios de recreo, el 76% de aperitivos y bocadillos tienen alto contenido de azúcar o grasas…
El tema, por otra parte, es también un debate a nivel internacional. En abril pasado, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado una serie de recomendaciones a los gobiernos. Contenía entre otras cosas, «la reducción de la exposición de los niños a los anuncios de alimentos con alto contenido en grasas saturadas, grasas trans, azúcar o sal «…
Fuente: Futura-Santé
El 50% de los alimentos industriales supera las recomendaciones de contenido de grasas trans
El Instituto de Investigación en Atención Primaria (IDIAP Jordi Gol), la Atención Primaria de Mataró y los Servicios de Educación y Salud Pública del Ayuntamiento de Mataró han estudiado el consumo de productos de bollerÃa industrial y snacks entre la población infantil y juvenil. Casi el 40% de los niños de Educación Primaria consumen productos con grasas trans.
«Hay evidencia cientÃfica de la implicación del consumo de estas grasas trans en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares», afirman desde los Servicios de Educación y Salud Pública del Ayuntamiento de Mataró.
Los resultados del estudio muestran que la mayorÃa de los niños sigue una dieta mediterránea de calidad moderada-alta, tanto quienes comen en casa como quienes lo hacen en el comedor escolar. «Conforme los niños crecen, disminuye la calidad de la dieta», puntualiza el grupo de expertos. Pero, a pesar de esta buena adhesión a la dieta mediterránea, el consumo de productos con grasas trans es alto. Alrededor del 40% del alumnado de Primaria consume productos con grasas trans.
Los investigadores del Instituto de Investigación en Atención Primaria (IDIAP Jordi Gol), la Atención Primaria de Mataró y los Servicios de Educación y Salud Pública del Ayuntamiento de Mataró también analizaron bollerÃa y snacks. «Todos los productos llevaban grasas trans. Un 50% tenÃa un contenido en grasas trans cumpliendo las recomendaciones europeas (menos de 1% del total de grasas) y el otro 50% de los productos superaban las recomendaciones (entre el 1% y el 3% del total de grasas)», explican.
La investigación, realizada en escolares de 1 º, 4 º y 6 º de Primaria de nueve escuelas de Mataró (Barcelona), muestra que la prevalencia de sobrepeso y obesidad es similar a la del resto de Cataluña (17% de sobrepeso y 5% de obesidad) . Se realizó durante el año 2008-2009 en niños que cursaban 1 º (6-7 años), 4 º (9 -10 años), y 6 º (11-12 años) de primaria de 9 escuelas de Mataró. Se excluyeron aquellos niños o niñas que hacÃan una dieta especial.
El grupo pasó a madres, padres y escolares una encuesta sobre hábitos alimentarios para responder de forma individual y anónima. La encuesta también recogÃa datos demográficos del lugar de comida (comedor escolar o casa), y de antecedentes patológicos que pudieran ser criterio de exclusión. En el caso de los escolares de 1 º de Primaria se pasó la encuesta sólo a madres y padres. El alumnado de 4 º y 6 º de Primaria, para que también la respondió. Además, se pesó, se midió la altura y la cintura de todos los niños y niñas.
Las conclusiones se han presentado en las escuelas que participaron en el estudio y en diferentes ámbitos comunitarios con el objetivo de informar del tema y poder elaborar intervenciones dirigidas a disminuir el consumo de estos productos entre los niños y adolescentes. El estudio permitirá realizar intervenciones para modificar hábitos alimentarios poco saludables entre los jóvenes y los niños, un periodo crucial para actuar sobre su conducta alimentaria, ya que es cuando adquieren sus costumbres alimentarias.
Los autores, que ha sido galardonado con el Premio Gonzalo Calvo que otorga la Academia de Ciencias Médicas de Cataluña y Baleares, consideran que su trabajo aporta información esencial sobre los hábitos alimentarios de la población escolar y que «debe servir para trabajar en estrategias que permitan modificar los hábitos poco saludables».
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