Potasio, sangre y golpes de Estado: ¿Sabías que el plátano inventó el capitalismo salvaje?

Hablemos de esa fruta amarilla, curvada, inofensiva y llena de potasio que descansa ahora mismo en tu cocina. Parece el tentempié más ingenuo del mundo, el complemento perfecto para el desayuno o la merienda tras el gimnasio. Sin embargo, si rascamos un poco en la piel de su historia, descubriremos que el humilde plátano —o banano— es, en realidad, el arquitecto indiscutible del capitalismo moderno más depredador. Es la fruta culpable de invasiones militares, contabilidad creativa a escala estatal, masacres de obreros, golpes de Estado orquestados por la CIA y del insulto geopolítico más repetido de los últimos cien años: la «República Bananera».

A principios del siglo XX, el mapa político de Centroamérica y el Caribe era una ficción. Si vivías en Honduras, Guatemala o Costa Rica, el hombre que realmente gobernaba tu destino no era el presidente electo que habitaba el palacio de gobierno, sino un ejecutivo con traje de tres piezas que se sentaba en un elegante despacho de Boston, fumaba puros caros y respondía ante las siglas de la United Fruit Company (UFCO). En toda la región la llamaban, con una mezcla de acierto milimétrico y terror absoluto, «El Pulpo». Y vaya si tenía tentáculos. Para entender cómo esta corporación diseñó el manual de instrucciones del corporativismo salvaje, basta con repasar tres de sus hitos más oscuros.

1. La Gran Flota Blanca: Una armada corporativa

Hoy en día las empresas contratan operadores logísticos; la United Fruit Company, en cambio, tenía su propia armada. No alquilaba barcos mercantes: poseía «La Gran Flota Blanca» (The Great White Fleet), que llegó a ser una de las flotas navales privadas más grandes y poderosas del planeta.

De cara a la galería, su función oficial era innegablemente noble y moderna: el transporte ultrarrápido y refrigerado de plátanos frescos desde el trópico hasta los puertos de Nueva York y Europa. Pero su función real iba mucho más allá de la refrigeración. Si los campesinos locales exigían jornadas laborales de menos de doce horas, o si un gobierno regional amagaba con auditar sus finanzas, las impecables bodegas blancas de la flota dejaban de cargar fruta para transportar armas, municiones y mercenarios a sueldo. La fuerza militar privada de la empresa se encargaba de «zanjar el tema» con una eficacia y brutalidad que ríanse ustedes de los ejércitos nacionales.

2. Sam «El Platanero» y el arte de comprar un país

El concepto de que el capital privado está por encima de la soberanía nacional encontró su máximo exponente en Honduras. En 1910, un inmigrante de origen ruso llamado Samuel Zemurray, apodado con escasa imaginación como Sam el Platanero, había levantado un imperio bananero en el país a base de audacia comercial, espabilar antes que nadie y sobornar a quien hiciera falta. Todo marchaba sobre ruedas hasta que el presidente hondureño de turno tuvo la imperdonable desfachatez de querer cobrarle impuestos aduaneros por la exportación de su fruta.

Sam no protestó en los tribunales, no contrató a un bufete de abogados ni publicó un manifiesto en prensa. Su solución fue mucho más pragmática: se fue a los bajos fondos del puerto de Nueva Orleans, contrató a un puñado de mercenarios de gatillo fácil (liderados por el célebre soldado de fortuna Lee Christmas), compró un barco con artillería pesada y organizó un golpe de Estado exprés. Invadió Honduras, derrocó al presidente legítimo e instaló en el poder a un político títere que, como primera medida de gobierno, le concedió a Zemurray exenciones fiscales totales. Cero impuestos. Negocio redondo.

Este modelo de sumisión absoluta fue el que inspiró al escritor estadounidense O. Henry, quien ya en su novela de 1904, Cabbages and Kings, había acuñado el término «República Bananera» para describir exactamente este fenómeno: países empobrecidos de soberanía precaria donde las instituciones estatales actuaban como simples capataces al servicio de una empresa extranjera.

3. La CIA en nómina: El pecado original en Guatemala

Si lo de Honduras fue una muestra de matonismo empresarial, lo de Guatemala en la década de 1950 demostró cómo una multinacional podía utilizar todo el peso del aparato de inteligencia de la superpotencia mundial para proteger sus dividendos. En 1951, el reformista Jacobo Árbenz llegó a la presidencia tras unas elecciones democráticas y aprobó el Decreto 900 de Reforma Agraria. Su plan era simple y justo: expropiar las tierras que la United Fruit Company mantuviese improductivas y repartirlas entre los campesinos nativos, pagando a la empresa una indemnización.

¿La trampa magistral? El Gobierno pagaría las tierras exactamente por el valor que la propia UFCO había declarado en sus impuestos. ¡Para qué queremos más! La corporación llevaba décadas cometiendo fraude fiscal, declarando que sus inmensas fincas valían una miseria para no pagar tributos. Si aceptaba el trato de Árbenz, perdía millones de dólares; si admitía el valor real de la tierra, sus directivos se enfrentaban a la cárcel por evasión masiva de capitales.

La solución corporativa fue tirar de agenda. Llamaron a sus contactos en Washington, donde se dio la casualidad —o no tan casualidad— de que el Secretario de Estado de EE.UU., John Foster Dulles, y el director de la CIA, su hermano Allen Dulles, habían sido abogados y eran accionistas de la United Fruit Company. La maquinaria se puso en marcha al instante. A través de la Operación PBSUCCESS (1954), la CIA organizó una campaña de guerra psicológica, acusó falsamente a Árbenz de ser una amenaza comunista al servicio de Moscú, bombardeó la capital y lo derrocó, instalando a un dictador militar que devolvió cada metro de tierra a la bananera. Fin del problema comunista, salvación del dividendo bananero.

El legado: De la matanza a la pegatina azul

El precio de esta codicia corporativa para Centroamérica fue devastador: la región quedó sumida durante décadas en guerras civiles, dictaduras sanguinarias y una miseria estructural de la que aún hoy intenta recuperarse.

¿Y qué ocurrió con la todopoderosa United Fruit Company? Como hacen las grandes multinacionales cuando el nombre se mancha de demasiada sangre, no desapareció: simplemente se lavó la cara. Tras varias fusiones y reestructuraciones, hoy la conoces bajo un nombre mucho más amable y alegre: Chiquita Brands International (sí, la de la simpática pegatina azul que ves en el supermercado).

Y por si alguien piensa que las tácticas del capitalismo salvaje son cosa del blanco y negro, un recordatorio: en 2007, Chiquita tuvo que pagar una multa de 25 millones de dólares tras admitir ante el Departamento de Justicia de EE.UU. haber financiado con casi dos millones de dólares a grupos paramilitares de extrema derecha en Colombia (las AUC, responsables de masacres y masivos desplazamientos forzados) para «mantener el orden» y proteger sus plantaciones de plátanos en el norte del país.

Así que ya lo sabes. La próxima vez que peles un plátano en el desayuno, recuerda que estás ante el prototipo original de la globalización corporativa. Una fruta dulce y sabrosa que, para llegar a tu frutero, tuvo que reescribir la historia, derrocar gobiernos y enseñarle al mundo hasta dónde puede llegar el capitalismo cuando se le quitan los frenos.

Generado por Gemini 3.5 flash

«España primero»: populismo y realidad en agricultura

Siempre me han hecho gracia las soluciones sencillas para problemas complejos. «Hay que consumir producto nacional.» «No hay que importar fruta ni verdura de Marruecos.» «Primero lo nuestro.»

Suena bien. Queda bien en una pancarta, en un tuit, en un mitin. Y además tiene la enorme ventaja de que evita tener que pensar demasiado. Es el tipo de eslogan que remueve vísceras, saca votos y, con una banderita de fondo, parece que ya está todo solucionado.

Hasta que la realidad te da en la cara.

En Lugano, Suiza, en un supermercado —de esos donde 21 Suiza es uno de los países con el costo de vida más alto de Europa— se pueden ver precios de fruta.

Mucha fruta era de origen español. Melocotones de España a 7,50 francos suizos el kilo —al cambio, unos 8 euros—. Albaricoques españoles a 6,95 francos, unos 7,40 euros. Sandía a 3,95 francos suizos. Precios que en España nos parecerían de ciencia ficción. Y no es casualidad: 24los precios de los alimentos en los supermercados son más altos que en España, con diferencias que en algunos productos pueden ser abismales. 22Hacer la compra en Suiza es, para muchos recién llegados, el primer choque cultural serio. No por los productos —la calidad suele ser excelente— sino por los precios. Basta un recorrido rápido por cualquier ciudad para entenderlo.

Y entonces, mirando esas etiquetas con la palabra «España» impresa, surge la pregunta que desmonta el chiringuito populista:

¿Estarían los agricultores de la huerta murciana, almeriense o valenciana de acuerdo en vender primero toda su producción aquí, a los precios de aquí, y renunciar a los mayores beneficios que obtienen exportando a países donde les pagan el doble o el triple?

Yo creo que no. ¿Tú lo harías? ¿Dejarías de ganar dinero por aquello de «España primero»?

Las cifras que desmontan el eslogan

Veamos qué dice la realidad de los números, que no entiende de banderas ni de soflamas.1 El sector hortofrutícola español alcanzó los 18.667 millones de euros en exportaciones en 2025, un 3,8% más. Estamos hablando de casi 19.000 millones de euros que entran en España cada año gracias a que nuestros agricultores venden fuera. 1 La balanza comercial del sector arrojó un superávit de 13.189 millones de euros a cierre de 2025, encadenando su segundo año consecutivo de crecimiento.

¿A dónde va toda esa fruta y verdura? 1Europa se mantiene como el destino principal, concentrando el 82% de las ventas. Alemania (30%), Francia (16%) y Países Bajos (8%) lideran la demanda. Países donde el poder adquisitivo permite pagar precios muy superiores a los que se pagan en un mercado de abastos español.

Y aquí viene la paradoja que ningún populista quiere explicar: 1 el volumen consumido en España ha caído un 18% en la última década, mientras que el valor del mercado ha crecido impulsado únicamente por la inflación, con un aumento acumulado de precios del 76% en frutas y 67% en hortalizas. Es decir, en España cada vez comemos menos fruta y pagamos más por ella. ¿Y la solución es obligar a los productores a vender todo aquí, a precios más bajos, en un mercado que encoge?

¿Quién sostiene el campo español?

Hablemos del empleo, porque este dato es clave. 33 El sector hortofrutícola en España tiene un peso clave en la economía, sobre todo en regiones como Andalucía, Murcia y la Comunitat Valenciana. 29 Las campañas de fruta de hueso y pepita, la vendimia temprana y los trabajos de preparación en el sector citrícola generan cada año miles de puestos de trabajo estacionales, especialmente en regiones como Aragón, Cataluña, Murcia y la Comunidad Valenciana.

Si cortamos la exportación, ¿quién paga esos salarios? 3Andalucía lideró el ranking exportador con 3,9 millones de toneladas en 2025, el 33% del total, seguida de la Comunidad Valenciana con 3,3 millones de toneladas (28%) y Murcia con 2,3 millones de toneladas (20%). Son las regiones con mayor dependencia del campo. Cerrar el grifo exportador sería condenarlas al desastre económico.

Y lo de Marruecos, ¿qué?

Ah, Marruecos. El coco favorito del populismo agrario. «Que no entre fruta de Marruecos.» Es cierto que 11 la importación española de frutas y hortalizas frescas procedentes de Marruecos alcanzó un nuevo récord durante el primer trimestre de 2025, con un crecimiento del 24% en volumen y del 23% en valor. Y es cierto que eso genera tensiones legítimas. 13 La disparidad existente entre las normas fitosanitarias, laborales y sociales exigidas en la UE, que no son requeridas en los países terceros, hace que los productores europeos sean cada vez menos competitivos.

Pero lo que no te cuentan es la otra cara de la moneda. Mientras Marruecos nos envía tomates y aguacates, 15 las exportaciones españolas a Marruecos han crecido un 595% en frutas y un 339% en hortalizas en las últimas dos décadas. El comercio no es una calle de dirección única.

Y hay algo más que desmonta la narrativa simplista: 18 el campo español vive una época dorada con exportaciones crecientes. ¿Que hay problemas? Por supuesto. 1 Hay retos críticos como la caída del consumo interno, la escasez de mano de obra y la urgente necesidad de invertir en automatización. Pero esos problemas no se resuelven con eslóganes, sino con políticas serias: 3FEPEX plantea una política de acuerdos comerciales con medidas de reciprocidad y una PAC que mantenga el papel de las organizaciones de productores con recursos suficientes.

La realidad no cabe en un eslogan

¿Podrían los agricultores españoles mantener los mismos ingresos y puestos de trabajo vendiendo solo en España, a precios españoles? No. Rotundamente no. Porque 4 el valor exportado ha seguido una trayectoria claramente ascendente, desde 1.612 millones de euros en enero de 2022 hasta 1.952 millones de euros en enero de 2026, y eso es lo que sostiene al sector.

El proteccionismo de barra de bar ignora que el agricultor de Almería que vende sus melocotones en Suiza a 8 euros el kilo está financiando, con esos beneficios, su propia supervivencia y la de los trabajadores que contrata. Pedirle que renuncie a eso «por España» es pedirle que se arruine por tu eslogan.

Las soluciones reales son complejas, aburridas y no caben en una pancarta: reciprocidad en los acuerdos comerciales, armonización de normas fitosanitarias, inversión en tecnología, apoyo a la digitalización del campo. Nada de eso levanta aplausos en un mitin, pero es lo que funciona.

Así que la próxima vez que alguien te venda el discurso fácil del «primero lo nuestro» aplicado al campo, pregúntale una cosa muy sencilla: ¿Tú renunciarías a cobrar 8 euros por kilo cuando aquí te pagan 2?

Porque cuando la realidad te da en la cara, el populismo se cae. Con todo.

¿Nos encaminamos hacia la peor crisis alimentaria de la historia? El conflicto en el Estrecho de Ormuz y su impacto global


El Estrecho de Ormuz, un angosto paso marítimo entre Irán y Omán, es una de las arterias más críticas del comercio mundial. Por sus aguas transita cerca del 20% del petróleo global, pero también algo menos conocido: el 15% de los fertilizantes del mundo, producidos con el abundante gas natural de Catar. La reciente escalada de tensiones en la región, agravada por las políticas belicosas de la administración Trump hacia Irán, no solo ha puesto en jaque el suministro de combustibles fósiles, sino que amenaza con desencadenar una crisis alimentaria sin precedentes.

El Estrecho de Ormuz: un cuello de botella global

El Estrecho de Ormuz es vital para la economía mundial. Cualquier interrupción en su tráfico afecta inmediatamente a los precios del petróleo y el gas, pero también a productos derivados como el nafta, un componente esencial en la fabricación de pesticidas. La inestabilidad en la zona ha disparado los costos de estos insumos, lo que se traduce en un encarecimiento de la producción agrícola a nivel global.

Fertilizantes y pesticidas: el eslabón débil de la cadena alimentaria

Catar, uno de los mayores exportadores de gas natural, utiliza este recurso para producir fertilizantes nitrogenados, clave para la agricultura moderna. El 15% de los fertilizantes mundiales dependen de este gas, y cualquier alteración en su suministro tiene un efecto dominó: menos fertilizantes significan menores cosechas y, por tanto, menos alimentos disponibles. A esto se suma el aumento del precio del nafta, que encarece los pesticidas, otro insumo indispensable para proteger los cultivos.

Precios de los alimentos: ¿hacia una nueva crisis?

Los precios de los alimentos ya se encuentran cerca de los máximos históricos registrados en los años 70, una época marcada por crisis energéticas y escasez. La combinación de factores actuales—conflictos geopolíticos, cambio climático y la dependencia de insumos críticos—podría llevar a una situación aún más grave. Según la FAO, cualquier interrupción prolongada en el suministro de fertilizantes o pesticidas podría reducir la producción agrícola entre un 10% y un 20% en las regiones más vulnerables.

¿Es Trump el responsable?

La política exterior de Donald Trump, caracterizada por sanciones económicas y una retórica confrontativa hacia Irán, ha contribuido a aumentar la tensión en la región. Las sanciones a Irán y la retirada del acuerdo nuclear han generado un clima de incertidumbre que afecta directamente a los mercados energéticos y, por extensión, a la seguridad alimentaria global. Aunque no es el único factor, su estrategia ha acelerado la crisis.

¿Qué podemos esperar?

Si el conflicto en el Estrecho de Ormuz persiste, los efectos en la cadena de suministro de alimentos podrían ser devastadores. Países dependientes de importaciones de fertilizantes y pesticidas, especialmente en África y Asia, serían los más afectados. La comunidad internacional debe actuar con urgencia para evitar una escalada que podría desencadenar la peor crisis alimentaria de la historia.


Reflexión final: La interconexión de la energía, la agricultura y la geopolítica nunca ha sido tan evidente. El mundo debe buscar soluciones diplomáticas y diversificar sus fuentes de insumos agrícolas para evitar un desastre humanitario. ¿Estamos a tiempo de evitarlo?

Generado por Le Chat Mistral

Estados Unidos al borde del hambre:administración Trump bloquea los fondos del programa SNAP durante el cierre de gobierno

La administración Trump ha anunciado que no usará los 6000 millones de dólares en reservas que posee el Departamento de Agricultura (USDA) para financiar el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP), que provee alimentos a más de 42 millones de estadounidenses en situación de vulnerabilidad. La decisión, adoptada en pleno cierre de gobierno, amenaza con desencadenar una crisis alimentaria sin precedentes en el país más rico del mundo.cnn+2​

Una ruptura con su propio plan

Lo más sorprendente es que esta decisión contradice el plan publicado por el propio USDA en septiembre, el cual afirmaba que el programa contaba con “fondos de contingencia plurianuales” destinados a mantener sus operaciones durante un cierre parcial del gobierno. En ese documento, la agencia sostenía que el propósito de esos fondos era precisamente cubrir los gastos administrativos estatales y las prestaciones sociales ante una interrupción fiscal.cbsnews​

Ahora, el nuevo memorando del USDA sostiene que esos fondos sólo pueden emplearse en casos de desastres naturales o emergencias imprevisibles, no en un cierre gubernamental “provocado por los demócratas”, según sus propias palabras. La declaración ha sido recibida como un golpe político con graves consecuencias humanitarias.

Una maniobra política con víctimas reales

Más allá de lo técnico, múltiples observadores advierten que la administración usa el hambre como arma de presión política. En su página oficial, el Servicio de Alimentación y Nutrición del USDA publicó un mensaje donde acusa a los senadores demócratas de bloquear los fondos de SNAP “doce veces”, al tiempo que asegura que “el pozo se ha secado” y que “a partir del 1 de noviembre no habrá beneficios disponibles”.thehill+1​

El comunicado, además, tacha a los legisladores demócratas de “preferir financiar la atención médica de inmigrantes ilegales y cirugías de reasignación de género antes que abrir el gobierno”, una declaración sin precedentes que viola abiertamente la Hatch Act, la ley que prohíbe el uso de recursos gubernamentales con fines partidistas.thehill​

De Roosevelt a Trump: el símbolo destruido

El programa ahora en jaque fue una de las grandes conquistas del Estado social estadounidense. Nació durante el New Deal de Franklin D. Roosevelt, cuando el gobierno decidió aprovechar los excedentes agrícolas para alimentar a las familias hambrientas tras la Gran Depresión. De esas políticas surgió el sistema de “cupones de comida”, que más tarde evolucionaría en el SNAP actual.

A lo largo de décadas, el programa demostró ser no solo un salvavidas contra el hambre, sino también un motor económico: se calcula que cada dólar distribuido en beneficios SNAP genera hasta 1,50 dólares de actividad económica gracias a su impacto en comercios locales y cadenas de suministros. Según datos del Center on Budget and Policy Priorities, cerca del 80% de los establecimientos que aceptan SNAP son pequeñas empresas.thehill+1​

Hoy, la inacción del gobierno pone en riesgo 8.000 millones de dólares en beneficios para noviembre, una brecha que los estados no pueden cubrir por sí mismos. El USDA ya advirtió que no reembolsará a las administraciones estatales que intenten usar sus propios fondos para sostener el programa.axios​

Millones frente al abismo

La suspensión del SNAP no sólo generará hambre, sino colapsos colaterales en economías locales y en bancos de alimentos, los cuales no tienen capacidad para reemplazar los subsidios federales. Organizaciones como Feeding America ya reportan un aumento explosivo en la demanda de comida gratuita, y alertan que las donaciones son insuficientes para cubrir a millones de hogares.

El panorama social es desolador: con los precios de la vivienda y los seguros médicos en aumento, la falta de asistencia alimentaria amplificará la desigualdad y la desesperación entre las familias trabajadoras más pobres.

De crisis económica a crisis moral

Mientras el USDA se dice “atado de manos”, la administración Trump ha destinado veinte mil millones de dólares para respaldar al presidente argentino Javier Milei, un aliado político. Esta contradicción —negar comida a los propios ciudadanos mientras se financian proyectos en el extranjero— subraya un cambio profundo en las prioridades del poder ejecutivo.

Políticos demócratas y líderes sociales denuncian que lo que antes fue un ejemplo de cooperación bipartidista se está convirtiendo en una victoria ideológica sobre los más débiles. Como declaró la analista Olivia M. Bridges, “lo que Roosevelt construyó como un símbolo de unidad nacional, Trump lo ha convertido en un rehén político”.

Conclusión: el hambre como espejo del poder

El bloqueo del SNAP en Estados Unidos no es sólo una crisis presupuestaria; es una crisis moral. Revela la fragilidad del contrato social que alguna vez aspiró a que ningún ciudadano pasara hambre. Hoy, millones de estadounidenses —padres, madres, trabajadores— miran hacia noviembre sin saber si podrán alimentar a sus familias.

Si el gobierno utiliza el estómago de los pobres como moneda de cambio, entonces el hambre deja de ser una tragedia y se convierte en una estrategia.

  1. https://thehill.com/homenews/house/5572490-usda-snap-funding-impasse/
  2. https://www.axios.com/2025/10/24/gov-shutdown-snap-payments-emergency-funds
  3. https://www.cbsnews.com/news/government-shutdown-snap-benefits-delayed-usda/
  4. https://www.cnn.com/2025/10/24/politics/usda-contingency-fund-november-snap
  5. https://frac.org/blog/how-will-government-shutdown-affect-snap-benefits
  6. https://thehill.com/homenews/administration/5573685-usda-snap-benefits-democrat-blame/
  7. https://www.reuters.com/world/us/usda-memo-says-it-will-not-use-emergency-funds-november-food-benefits-2025-10-24/
  8. https://www.usatoday.com/story/money/food/2025/10/22/snap-benefits-food-stamps-november-government-shutdown/86831543007/
  9. https://www.politico.com/news/2025/10/24/snap-food-aid-shutdown-usda-00622690

Más de la mitad de los empleados de restaurantes de comida rápida necesitan ayudas del Estado

Toca Comer. Más de la mitad de los empleados de comida rápida necesitan ayudas del Estado . Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana«Muy temprano en la mañana, Adriana Álvarez ya estaba lista con su uniforme de McDonald’s para llevar a su hijo a la guardería. Pero este jueves no va a ir a trabajar, va a las protestas por un salario de US$15 la hora.

Ahora gana US$9,75 y pese a que trabaja “a tiempo completo” en un restaurante de Chicago, como muchos en la industria de la comida rápida en Estados Unidos, no llega a fin de mes, necesita de la ayuda del Estado.
La respuesta de más de la mitad de las familias de los empleados de restaurantes de comida rápida es acudir a alguno de los programas de ayudas del Estado.
De eso trata el estudio “Comida rápida, salarios de pobreza” publicado  por el Instituto de Trabajo y Empleo de Universidad de California. El informe calcula que las ayudas a los trabajadores del sector de la comida rápida le cuestan al Estado US$7000 millones al año.
Con eso, el 52% de las familias de quienes trabajan en los restaurantes de comida rápida están en uno o más programas de ayudas sociales, en contraste con el 25% del total de la población activa.
El estudio dice que más de la mitad de las ayudas son en programas de salud (US$3900 millones), pero también se va mucho en exenciones de impuestos (US$1900 millones) o en tickets para la compra de comida (US$1000).
“Los trabajadores de las cadenas de comida rápida están más expuestos a la pobreza. Una de cada cinco familias con un empleado de estas cadenas tiene un ingreso por debajo del umbral de la pobreza y el 43% con un ingreso de dos veces ese umbral o menos”, dice el informe.

Fuente: BBC MUNDO

Cerveza Amstel y su sutil burla a cierta inteligencia masculina en el PP

Cerveza Amstel (Heineken) se ha posicionado como una cerveza 100% masculina acudiendo a estereotipos que algunas veces no han sido bien interpretados por las mujeres al identificar cierto tono machista. En esta oportunidad Amstel acude en una serie de cuatro spots a ciertos comportamientos muy masculinos para retratar cierta inteligencia de los machos alfa. Con el título Genios son saberlo, Amstel se burla de la tan cacareada superioridad intelectual. Una campaña publicitaria que bien podría utilizarse en clave política en España donde uno de los candidatos del Partido Popular (PP) ha tropezado con sus prejuicios frente a la candidata socialista. Una Amstel para el exministro por favor.

Fuente: ClubDarwin.NET

Aquarius encuentra tres políticos honestos en España

Aquarius (Coca Cola) siempre busca resaltar el lado más amable y bueno del ser humano.Su lado más creativo, más solidario o simplemente más divertido. Está vez ha querido hacer un homenaje a los tan criticados políticos. Esos que son el centro de las conversaciones a nivel nacional y que son nombrados frecuentemente como los culpables de gran parte de los males actuales. Aquarius, que siempre hace honor a lo extraordinario, encontró 3 políticos ejemplares en España y les ha dedicado este simpático y divertido anuncio.

La granja del ministro de educación del PP, Wert

Toca Comer. La granja del ministro de educación del PP, Wert. Marisol Collazos y Rafael Barzanallana

Real Decreto 3/2002, de 11 de enero, por el que se establecen las normas mínimas de protección de las gallinas ponedoras, que deberán disponer de, al menos, 750 centímetros cuadrados de superficie de jaula por gallina.

Real Decreto 1135/2002, de 31 de octubre, relativo a las condiciones mínimas para la protección de cerdos, que explicita que las condiciones mínimas de suelo libre es de 2,25 metros cuadrados por cerdo cuando el habitáculo contiene de 6 a 39 individuos (los
verracos, 6 metros cuadrados/animal). La explotación que no cumpla la normativa, a fecha del 1 de enero de 2013, será bloqueada, no dando ninguna prórroga ni periodo de adaptación.

Real Decreto-Ley 14/2012 de recortes en educación del Ministro Wert, por el que se aumentan las ratios, es decir, más alumnos por metro cuadrado (1,5 m2 por niño): en primaria hasta 30 alumnos por aula, en secundaria hasta 33 alumnos (pudiendo llegar hasta 36) y en bachillerato, hasta 39 (pudiendo llegar a 40 y tantos alumnos por aula).

En definitiva que los animales de granja disponen de más metros cuadrados que los alumnos del sistema educativo español. Sin duda que los animales (cerdos, gallinas ponedoras, vacas…) tienen el derecho a ser tratados con dignidad, en eso hemos avanzado mucho y lo celebro. Sin embargo no parece que el bienestar de los alumnos importe mucho a este gobierno, pues mientras que mejoran las  condiciones de espacio de cerdos y gallinas, empeoran las de nuestros escolares que son el futuro del país.

Mariano Rajoy y los bombones Ferero Rocher

Toca Comer.  Mariano Rajoy y los bombones Ferero Rocher . Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

La subida de las temperaturas en España ha motivado al Ejecutivo de Mariano Rajoy a plantear “un cambio en la estrategia de gobierno durante los meses de julio y agosto”. En concreto, el presidente ha decidido instaurar un gobierno en la sombra que ejerza sus funciones “alejado de la luz de los focos”. La intención es que el Ejecutivo “no llegue quemado a septiembre” y que el presidente se conserve en un lugar fresco y seco.

“Esto es como lo de los Ferrero Rocher”

El presidente ha comparado su gobierno en la sombra con los bombones Ferrero Rocher, que no se suministran en verano por la dificultad de conservar el chocolate a altas temperaturas. “Con este calor no se puede rendir al cien por cien”, ha sentenciado. También ha dicho que “dejamos este país con menos paro y con una Eurocopa, así que de momento es mejor no tocar nada”.

Fuente: EL MUNDO TODAY

 

Cinco razones por las que preferir los medicamentos a los «remedios naturales»

Toca Comer.  Cinco razones por las que preferir los medicamentos a los

Extracto de «El Blog de Centinel», que trata un tema relacionado con las declaraciones de la ministra del PP, Mato, para cambiar los tratamientos con dudosa o nula eficacia terapeútica por hierbas y magufoterapias similares.

Oye, que cansino todo el rollo ese de ponerle la palabra natural a todo para que pensemos que es más sano o que no le añaden porquerías. Cuando veo el pan de molde anunciándose como natural, intentó imaginar cómo será el árbol del que sale, pero como que no hay forma. Eso sí, la gente pica a destajo, aunque no lo reconozca. No lo saben ni nada los de marketing…

Lo que ya me molesta un poco más es lo de los remedios y pseudomedicinas naturales. Me ha vuelto la inquietud después de que la Ministra Mato (buen apellido para la ¿defensora? de la sanidad española) recomendara cambiar los tratamientos con dudosa eficacia terapeútica por hierbitas y similares. Muy propio de una ministra.

El caso es que es sorprendente la enorme cantidad de gente que pone al mismo nivel los remedios de naturopatía y los medicamentos de verdad. Incluso algún inconsciente por encima. Con la cantinela de que las farmacéuticas nos tienen a todos envenenados y nos quieren mantener enfermos para poder vendernos sus productos sin fin, nos repiten machaconamente sus mensajes. Mensajes que son, siendo suave, una soberana estupidez.

Por mi parte yo prefiero la química. Quizás haya algo de deformación profesional, pero sobre todo es por las siguientes razones, de cajón de madera de pino:

1- Las plantas no se crearon para curarnos

2-Los medicamentos de verdad siguen rigurosos protocolos para demostrar que funcionan

3. Muchos medicamentos ya son naturales

4- El principio activo es el principio activo

5- Es mejor saber todo lo que se toma y cuánto se tomainel

Ampliar en: El Blog de Centinel