El doble filo del moho: Cómo el penicillium arruina y crea alimentos icónicos

En el microcosmos de nuestra cocina, pocos organismos tienen una reputación tan dual y fascinante como el moho del género Penicillium. Para el ojo inexperto, su aparición en una tajada de pan o en una fruta olvidada es la sentencia de muerte del alimento: un vello borroso, verdoso o azulado que desencadena el gesto de repulsión y el viaje directo a la basura. Sin embargo, para un maestro quesero, ciertas especies del mismo género son su aliado más preciado, el artífice de cremosidades, vetas azules y aromas que han hecho famosos a quesos como el Roquefort, el Gorgonzola o el Camembert. Este hongo, comúnmente conocido como moho, es el ejemplo perfecto de cómo un mismo proceso biológico puede ser un agente de deterioro o un instrumento de exquisitez culinaria.

La Biología de un Descomponedor Incansable

El Penicillium es un género de hongos filamentosos (mohos) ubicuo en nuestro entorno. Se reproduce mediante esporas, pequeñas y ligeras, que viajan sin esfuerzo por el aire hasta encontrar un sustrato hospitalario. Al aterrizar en un alimento, y si las condiciones de humedad y temperatura son las adecuadas, la espora germina y comienza a tejer una red de finos hilos llamados hifas, formando en conjunto una maraña conocida como micelio. Es este micelio el que vemos a simple vista como el característico «pelaje» del moho.

La verdadera acción, sin embargo, ocurre a nivel molecular. El Penicillium es un maestro de la química. Para alimentarse, secreta al exterior un potente cóctel de enzimas: amilasas que descomponen los almidones en azúcares simples, proteasas que rompen las proteínas en aminoácidos y lipasas que degradan las grasas en ácidos grasos. Estas molécula más simples son luego absorbidas por el hongo para su crecimiento y metabolismo.

El Enemigo en la Despensa: Estrategias para Combatirlo

En la mayoría de los alimentos, esta actividad enzimática es la causa directa del deterioro. Los cambios de color, la aparición de olores a humedad o rancios y la textura blanda y acuosa son el resultado de la descomposición del alimento. Para evitar que nuestro pan, frutas, verduras o quesos frescos se conviertan en un ecosistema para Penicillium, la clave reside en romper su ciclo de vida. Las estrategias más efectivas se basan en tres pilares:

  1. Control de la Temperatura y la Humedad: El frío es un freno metabólico. Mantener la refrigeración a 4 °C o menos no mata al hongo, pero ralentiza drásticamente su crecimiento. Mientras tanto, un ambiente seco (baja humedad relativa) deshidrata las esporas y el micelio, dificultando su expansión.
  2. Higiene y Aislamiento: Las esporas están en todas partes. Una limpieza regular de superficies, neveras y despensas reduce la carga de esporas en el ambiente. Además, es crucial aislar los alimentos, utilizando envoltorios herméticos o recipientes cerrados, para evitar que las esporas transportadas por el aire contaminen otros productos.
  3. Materia Prima y Rotación de Stock: Utilizar ingredientes frescos y en buen estado reduce la probabilidad de que las esporas ya estén presentes. Una correcta rotación de alimentos (aplicando la regla «primero en entrar, primero en salir») asegura que no dejemos que ningún producto se deteriore olvidado en el fondo de la nevera.

A pesar de todas estas medidas, el Penicillium es un superviviente nato. Puede crecer incluso en entornos relativamente hostiles, como en mermeladas con alto contenido de azúcar o en superficies ligeramente ácidas, lo que lo convierte en una de las principales causas de pérdida de alimentos a nivel doméstico e industrial.

El Aliado en la Quesería: La Alquimia Controlada

Pero aquí reside la paradoja: el mismo poder que convierte un tomate en una bola de pus es el que nos regala algunos de los placeres gastronómicos más sofisticados. La industria quesera ha aprendido a domesticar a este «enemigo». En condiciones de laboratorio, se cultivan cepas específicas y seguras de Penicillium, principalmente Penicillium roqueforti y Penicillium camemberti.

  • Penicillium roqueforti: Es el responsable de los quesos azules. Se añade a la leche o se inyecta en la cuajada. Durante el afinado, se pincha el queso con agujas para crear conductos de aire. El hongo, que necesita algo de oxígeno para crecer, prolifera en estos conductos y en las grietas. Sus lipasas y proteasas actúan sobre la grasa y la proteína de la leche, creando los compuestos que dan el sabor picante, ligeramente picante y la textura marmórea y cremosa. Las vetas azul-verdoso no son más que las esporas del hongo.
  • Penicillium camemberti: Es la estrella de los quesos de corteza florida como el Camembert y el Brie. En este caso, el hongo se pulveriza sobre la superficie del queso. A medida que crece, forma una corteza blanca y aterciopelada. Actúa de afuera hacia adentro: sus enzimas descomponen la proteína de la cuajada desde la superficie hacia el centro. Este proceso de proteolisis «licúa» el interior del queso, transformando una cuajada firme y gomosa en una pasta suave, untuosa y con un sabor característico a mantequilla, champiñón y tierra.

En ambos casos, la lección es la misma: el control. En la naturaleza, el Penicillium causa el caos; en la quesería, un control meticuloso de la temperatura, la humedad y la cepa utilizada convierte ese caos químico en una obra maestra sensorial.

Conclusión: Una Cuestión de Contexto

El Penicillium nos enseña que, en el mundo de los alimentos, no existen buenos o malos absolutos, sino contextos. Lo que para un tomate es una sentencia de muerte, para un queso azul es el origen de su carácter. Comprender su biología –cómo crece, qué necesita y qué produce– nos permite, por un lado, desarrollar estrategias más efectivas para preservar la frescura y seguridad de nuestros alimentos y, por otro, aprovechar su maquinaria enzimática para crear nuevos sabores y texturas. El moho, ese pequeño y omnipresente hongo, es un recordatorio de que incluso los procesos de descomposición pueden ser, con el conocimiento adecuado, la base de la más alta cocina.

Generado por Deepseek V4 flash

Gazta: De los mitos a la realidad – Un viaje por la historia, la cultura y la ciencia del queso en el País Vasco


Introducción

El queso, o gazta en euskera, es mucho más que un simple alimento: es un símbolo de identidad, tradición y creatividad gastronómica en el País Vasco. Desde los relatos populares que explican su origen hasta los avances científicos que optimizan su producción, el gazta ha recorrido un camino fascinante que combina mito, historia y tecnología. En este artículo exploraremos los orígenes legendarios del queso vasco, su evolución a lo largo de los siglos, los principales tipos que se elaboran hoy en día y los retos que enfrenta la industria en el siglo XXI.


1. Los mitos fundacionales del gazta

1.1. El mito de la vaca celta

Una de las leyendas más difundidas en la zona de Bizkaia cuenta que, hace más de dos mil años, una tribu celta descubrió la leche fermentada cuando una vaca quedó atrapada bajo una tormenta de nieve. Al volver a calentar la leche en una cueva, surgió una masa sólida y aromática que los aldeanos llamaron gazta. Esta historia, aunque no tiene base documental, ha sido transmitida de generación en generación a través de cantos populares y cuentos infantiles, reforzando la idea de que el queso es un regalo de la naturaleza y de los dioses de la montaña.

1.2. La “mujer del bosque” y el queso de oveja

Otro relato muy arraigado en la zona de Gipuzkoa habla de una misteriosa mujer que habitaba los bosques de la zona y que, al observar a los pastores que perdían parte de su rebaño, les ofreció una receta secreta para transformar la leche de oveja en un queso de sabor intenso y curado. La figura de la “mujer del bosque” representa la sabiduría ancestral de los pastores y la relación íntima entre la gente y el entorno natural.

Dato curioso: Estas leyendas aparecen recopiladas en el libro Mitos y tradiciones vascas (Editorial Txertoa, 1998) y siguen presentes en la cultura popular, especialmente durante las fiestas gastronómicas de la región.


2. Evolución histórica del gazta

2.1. Edad Media: la primera documentación escrita

Los primeros documentos que hacen referencia al queso vasco datan del siglo XII, cuando los monjes de los conventos de San Sebastián y Vitoria comenzaron a registrar la producción de quesos de cabra y quesos de oveja en sus inventarios. Estos registros indican que la elaboración del gazta ya era una actividad económica importante, destinada tanto al consumo interno como al intercambio comercial con otras regiones de la Península Ibérica.

2.2. Siglo XVIII: la influencia francesa

Con la apertura de los puertos de Bayona y lazos de los comerciantes franceses, el País Vasco adoptó técnicas de cuajado y curado que provenían de la región de Auvernia. Esto dio lugar a la creación de nuevos tipos de queso, como el Idiazábal, que combina la tradición vasca con el estilo francés de producción artesanal.

2.3. Siglo XX: la industrialización y la protección de la denominación

A partir de la década de 1960, la producción de gazta experimentó una transformación significativa gracias a la introducción de equipos de pasteurización y a la estandarización de los procesos de cuajado. Sin embargo, la creciente demanda internacional también provocó la aparición de imitaciones de baja calidad. En respuesta, los productores vascos impulsaron la obtención de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Idiazábal en 1996, lo que garantizó la autenticidad y la calidad del producto.


3. Tipos de gazta más representativos

Tipo de quesoLeche utilizadaTiempo de curadoCaracterísticas organ
IdiazábalOveja (rasa latxa)60‑90 díasAroma ahumado, textura firme, corteza natural
Txakoli (queso)Cabra15‑30 díasSabor suave, ligeramente ácido, ideal para acompañar el Txakoli
Torta del Casar (versión vasca)Oveja90‑120 díasCremoso, sabor intenso, se sirve untado
Queso de Idiazábal ahumadoOveja60‑90 díasAhumado con madera de roble, notas de frutos secos
Queso de cabra de la zona de UrdaibaiCabra20‑40 díasFresco, con notas herbáceas, ideal para ensaladas

Nota: La tabla anterior se basa en datos de la Cámara de la Industria Quesera del País Vasco (2024) y refleja la diversidad de productos que conforman la oferta gastronómica regional.


4. Ciencia y tecnología detrás del gazta

4.1. Microbiología del cuajado

El proceso de cuajado depende de la acción de bacterias lácticas (Lactobacillus, Streptococcus) y de la enzima cuajada (renina). En el caso del Idiazábal, la flora microbiana autógena del entorno, especialmente las bacterias presentes en la cabaña de los animales, confiere al queso su carácter único. Estudios recientes realizados por el Centro de Investigación Agroalimentaria (CIAL) de la Universidad del País Vasco demuestran que la variabilidad genética de la raza latxa influye directamente en la composición de la leche y, por ende, en el perfil sensorial del queso.

4.2. Tecnologías de curado controlado

La introducción de cámaras de curado con control de humedad (80‑85 %) y temperatura (12‑14 °C) ha permitido a los artesanos reproducir de forma más constante los atributos deseados. Además, la aplicación de sensor de humedad y temperatura en tiempo real (IoT) facilita la detección temprana de defectos como la aparición de moho no deseado.

4.3. Innovación en empaques sostenibles

Con la creciente conciencia medioambiental, los productores vascos están adoptando empaques biodegradables a base de celulosa y cáñamo, reduciendo así la huella de carbono del producto final. Según el informe de la Asociación de Queserías Sostenibles (AQS) de 2023, el uso de estos empaques ha disminuido en un 30 % la generación de residuos plásticos en la cadena de distribución.


5. El gazta como motor económico y cultural

5.1. Turismo gastronómico

Las rutas del queso, como la Ruta del Idiazábal que atraviesa los valles de Oiartzun y Deba, atraen a miles de visitantes cada año. Los turistas pueden visitar queserías artesanales, participar en talleres de cata y aprender sobre los procesos de producción. Según datos del Instituto Vasco de Turismo (2022), el turismo gastronómico representa el 12 % del ingreso total del sector turístico en la comunidad.

5.2. Festivales y ferias

El Festival del Queso de Oñati y la Feria del Gazta en Vitoria son eventos emblemáticos donde productores, chefs y consumidores se reúnen para celebrar la tradición quesera. Estas celebraciones incluyen concursos de mejor queso, demostraciones de maridaje con vino Txakoli y talleres de cocina tradicional.

5.3. Impacto social

La producción de gazta genera empleo directo en zonas rurales, favoreciendo la permanencia de jóvenes en el sector agroalimentario. Además, la cooperativa de queseros de Mañaria ha implementado programas de formación en gestión empresarial y sostenibilidad, contribuyendo al desarrollo económico local.


6. Desafíos y perspectivas de futuro

6.1. Cambio climático

El aumento de temperaturas y la variabilidad de las precipitaciones afectan la disponibilidad de pastos de calidad, lo que a su vez influye en la composición de la leche. Los productores están adoptando prácticas de pastoreo rotativo y reforestación de áreas de pastoreo para mitigar estos efectos.

6.2. Competencia internacional

El mercado global de quesos artesanales está cada vez más saturado, con productos de Francia, Italia y Suiza compitiendo por los mismos nichos de consumidores. La obtención de certificaciones como Organic y Fair Trade se ha convertido en una estrategia clave para diferenciar el gazta vasco.

6.3. Innovación de producto

Se están explorando nuevas variantes, como el queso de cabra con infusión de pimientos de Espelette o el gazta curado con hongos comestibles (por ejemplo, Pleurotus). Estas innovaciones buscan captar la atención de consumidores jóvenes y amantes de la gastronomía experimental.


7. Conclusión

El gazta del País Vasco es un testimonio vivo de cómo la tradición y la innovación pueden coexistir y enriquecerse mutuamente. Desde los mitos que narran su origen hasta los laboratorios que optimizan su producción, el queso vasco sigue siendo un símbolo de identidad cultural, excelencia gastronómica y sostenibilidad. Mantener viva esta herencia requiere un equilibrio entre la preservación de los métodos artesanales y la adopción de tecnologías que garanticen la calidad y la resiliencia frente a los retos del futuro.


Bibliografía

  1. Mitos y tradiciones vascas, Editorial Txertoa, 1998.
  2. Cámara de la Industria Quesera del País Vasco, Informe anual 2024.
  3. Centro de Investigación Agroalimentaria (CIAL), Universidad del País Vasco, Estudio sobre la flora microbiana del Idiazábal, 2023.
  4. Asociación de Queserías Sostenibles (AQS), Informe de empaques biodegradables, 2023.
  5. Instituto Vasco de Turismo, Datos de turismo gastronómico 2022.
  6. Fuente principal del artículo: https://zientziakaiera.eus/2026/03/18/gazta-mitoetatik-harago

Este queso huele a postureo

Después de comprobar cuánto postureo hay en el mundo de la cerveza, del vino, de la ginebra y del café, quedaba un producto al que también le han salido entendidos como setas: el queso. En poco tiempo se ha pasado de no distinguir un camembert de un mini babybel a sentenciar sobre afinaciones, pastas blandas con leche cruda y denominaciones de origen ignotas para los que nos rodean, lo que genera una duda razonable: ¿sabemos realmente de qué hablamos?

Para responder a esta pregunta, en la muestra España, el país de los 1000 quesos, que se celebra desde hace años en la feria Alimentaria en Barcelona. Allí dieron a probar a los asistentes dos quesos manchegos sin decirles qué eran. Uno era artesano de verdad, y el otro, industrial de marca blanca. Si quieres saber cuál gustó más, mira el vídeo, en http://elcomidista.elpais.com/elcomidista/2016/06/22/articulo/1466598846_358001.html?autoplay=1?id_externo_rsoc=TW_CM_ECD.

El mejor queso para elaborar pizzas

Toca Comer. El mejor queso para elaborar pizzas. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Un grupo de científicos internacionales elaboraron pizzas intentando que fueran  lo más uniformes posible, variando solo en el tipo de queso utilizado: Mozzarella, Cheddar, Colby, Edam, Emmental, Gruyere y Provolone. Tras esto, empezaron a investigar las propiedades de los quesos: Apariencia, elasticidad, contenidos de aceite y agua, ¡y hasta la forma en la que los quesos se fundían!

Mozzarella es el mejor para  pizza

“Para los quesos Cheddar, Colby, y Edam, las burbujas no se formaron debido a su pequeño nivel de elasticidad. Una cantidad suficiente de aceite evita la evaporación de la humedad, y por lo tanto el tostado es menos intensivo en los quesos Gruyere y Provolone.”

“La Mozzarella tiene un alto porcentaje de agua y gran elasticidad, pero lo mas importante es que tiene una capacidad de estiramiento único que la convierte en el ingrediente más usado para las pizzas. Se pueden usar diferentes quesos en las pizzas para combinarlos con la Mozzarella: Los quesos Gruyere y Provolone se pueden agregar para obtener una apariencia menos quemada mediante la producción de más aceite libre, y el color sería más uniforme mediante la adición de quesos con baja elasticidad, como el Colby “

Fuente: Medciencia

Siguen sin aparecer evidencias contra el consumo de lácteos enteros

Toca Comer. Siguen sin aparecer evidencias contra el consumo de lácteos enteros . Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Una de las principales directrices que se da a las personas con riesgo cardiovascular es la de reducir las grasas saturadas. La leche y los lácteos no se libran de esta recomendación y la mayor parte de los pacientes en esta situación suelen estar condenados a tomar de por vida la leche desnatada.
Según un nuevo estudio de intervención publicado en Nutrition Journal,  «The effects of changing dairy intake on trans and saturated fatty acid levels- results from a randomized controlled study«, en el que los expertos han analizado la concentración de ácidos grasos en sangre de un grupo de 180 personas. Se dividió a los participantes en tres subgrupos y a uno de ellos se le pidió que consumiese durante un mes  más de tres raciones diarias de leche entera, a otro se le restringió totalmente la leche y el tercero se utilizó de control. Al hacer los análisis de sangre, los resultados no mostraron diferencias significativas entre los tres grupos.

Ampliar en: Lo que dice la CIENCIA para ADELGAZAR

Cuatro falsos mitos sobre productos lácteos

Toca Comer. Cuatro falsos mitos sobre productos lácteos. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

El queso, la leche, el kéfir y el yogur son los alimentos más populares, sin embargo, ha habido una gran cantidad de información contradictoria acerca de ellos últimamente.

Kéfir

Nadie pone en duda el hecho de que esta bebida de leche fermentada es útil. Es especialmente valiosa para contener no sólo de calcio y fósforo (estos elementos esenciales para esqueleto, el cerebro y el sistema nervioso están contenidos en otros alimentos), pero también ácidos orgánicos, que contribuyen a su asimilación. Por lo tanto, la composición de kéfir es considerada la más equilibrada.

Hay una creencia popular, beber un vaso de kéfir antes de acostarse. Mientras tanto, el hábito puede conducir a insomnio, ya que la composición de la bebida contiene sustancias que estimulan las células nerviosas.

Beba kéfir por lo menos dos o tres horas antes de acostarse, según los médicos, que no sólo es útil en términos de higiene del sueño, sino que también permite una mejor absorción del calcio.

Leche

La leche está llena de vitamina A, que es útil para la visión y la salud de la piel y la vitamina D, necesaria para huesos fuertes y la protección UV. Esta bebida también contiene el valioso ácido fólico, sin embargo, a menudo se puede oír la opinión de que los adultos deben evitar el consumo de leche, ya que con la edad, el cuerpo pierde la capacidad de digerir la lactosa y se puede desarrollar intolerancia a la lactosa.

Según los médicos, es un mito y nada más. La intolerancia a la leche, lo que provoca flatulencia, distensión abdominal, dolor de estómago y diarrea, es una característica genética que no tiene nada que ver con la edad. Si de niño que solía beber leche sin problemas, entonces no es necesario renunciar a la bebida en los últimos años. E incluso en el caso de los productos lácteos intolerancia a la lactosa, como el yogur, el queso y el requesón se deben incluir en la dieta, los expertos creen.

Queso

El queso contiene mucha proteína, que ayuda al cuerpo a resistir los virus y las bacterias. Así que un trozo de queso en la temporada de los resfriados y la gripe es un gran asistente para su inmunidad.

Muchos perciben erróneamente el queso como un elemento esencial de la dieta de proteínas y comienzan a comer queso en grandes cantidades cuando se tiene hambre. Sin embargo, no ayuda a perder peso en lo absoluto.

 

Una rebanada de 100 gramos de queso “pesa” unos 350 Kcal. Además, muchos quesos casi la mitad – consisten de grasa. Así que no se sorprenda si su cintura crece después de empezar a comer bocadillos de queso. Este producto está destinado para el consumo moderado.

Yogur

Hoy en día, incluso los escolares saben que el yogur contiene bacterias beneficiosas para la flora intestinal, sin embargo, la saliva y el jugo gástrico destruir estas bacterias, de modo que, en última instancia, un número extremadamente pequeño de ellos sobrevivir en el tracto gastrointestinal.

El yogur sólo es útil cuando el número de microorganismos en que no es menos de 107 colonias por un gramo del producto. Estos tipos de yogur no contienen conservantes y edulcorantes, y tienen una corta (no más de un mes) vida útil.

Fuente:  nutrición.pro

Italia bloquea a Costa Rica por violar la indicación geográfica de varios quesos

Toca Comer. Italia bloquea a Costa Rica por violar la indicación geográfica de varios quesos. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

El Ministerio de Comercio Exterior de Costa Rica confirmó que Italia vetó su ingreso al Central American Association Agreement (CAAA).

Según Italia, diversos fabricantes costarricenses de productos lácteos están usando los nombres de cuatro quesos italianos protegidos por indicación geográfica: Provolone Valpadana, Fontina, Gorgonzola y Parmigiano Reggiano.

Para accede a la CAAA se les exige a los países centroamericanos que su legislación proteja las indicaciones geográficas europeas.

Las indicaciones geográficas europeas identifican un alimento como originario de una región o localidad particulares de un país donde la calidad, la reputación u otra característica dadas son imputables fundamentalmente al origen geográfico del producto.

El acuerdo comercial entre la UE y los países centroamericanos fue aprobado por el Parlamento Europeo en diciembre de 2012.

Los países participantes en este acuerdo comercial con la UE son Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá.

Fuente: ClubDarwin.NET

Más de 20 personas enferman en Minnesota tras consumir queso fresco sin pasteurizar

Toca Comer. Más de 20 personas enferman en Minnesota tras consumir queso fresco sin pasteurizar . Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

El departamento de salud, el Departamento de Agricultura de Minnesota (EE.UU.) y la municipalidad de Minneapolis han estado investigando el brote y la fuente de la leche desde que se detectaron los primeros casos, en abril. De los 25 enfermos, 15 fueron hospitalizados. Todos se han recuperado.

Según las investigaciones, los casos se encuentran conectados a un individuo, el cual distribuyó los quesos desde su casa, así como realizo entregas a domicilio. También es probable que hubiera vendido dichos quesos en una esquina cerca de la zona de East Lake Street de Minneapolis.

Las autoridades advierten en un comunicado que cualquier persona que haya comprado o recibido recientemente este producto no debe ingerirlo, y desecharlo a la basura.

En Minnesota, la venta directa de leche cruda y productos lácteos sin pasteurizar por parte de las granjas es legal, aunque deben seguirse ciertas normas de seguridad incluyendo la posesión de una licencia

El departamento de estado de salud sigue investigando la posibilidad de enfermedades adicionales relacionadas con el brote.

La importancia de la pasteurización

La pasteurización asegura la destrucción de los organismos patógenos, aunque no destruye todos los microorganismos de la leche. El proceso, altera lo mas mínimo posible la estructura física y química de la leche así como las sustancias con actividad biológica tales como enzimas y vitaminas.

La leche cruda puede contener bacterias peligrosas como Salmonella, E. coli y Listeria, que son las responsables de causar numerosas enfermedades transmitidas por los alimentos.

Estas bacterias dañinas pueden afectar gravemente la salud de cualquier persona que beba leche cruda o consuma alimentos preparados a partir de ella. Sin embargo, los microorganismos de la leche cruda pueden ser particularmente peligrosos para las personas con sistemas inmunitarios debilitados, los adultos mayores, las mujeres embarazadas y los niños.

Fuentes: foodsafetynews

España consumió 365793 kilos de queso en 2012

Toca Comer. España consumió 365793 kilos de queso en 2012 . Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Según reveló este martes el Estudio del Panel de Consumo 2012, en conjunto, España consumió 365793 kilos de queso durante el año precedente, lo que implica un 0,6% menos en tasa interanual.

El 31% del consumo de queso en los hogares corresponde a la variedad de fresco, aunque se constata un descenso del 2,9% en relación con 2011. Esta es las variedad cuyo precio medio es más bajo, situándose en una media de 4,83 euros el kilo.

Los quesos Semi Curados concentran a cierre del año 2012, el 21% del consumo total de queso. Sin embargo, en los últimos 12 meses, el consumo de esta variedad cayó un 1,1 por ciento. El consumo per cápita de este queso se situó en 1,67 kilos/personasaño

El queso Curado es la variedad que mayor incremento en consumo ha tenido durante el último año, aumentando un 7,1%. El consumo medio por persona de este queso se situó en los 380 gramos per cápita, cifra que supone un aumento del 6,7%.

El consumo del queso Fundido en los hogares aumentó un 2,9%.

Canarias y Murcia son las comunidades autónomas más consumidoras de quesos. Por el contrario destacan el País Vasco y Navarra por ser las menos consumidoras de este producto.

Fuente: Ministerio de Agricultura (Nota de Prensa)

Los quesos de Québec entre los mejores de Canadá

Toca Comer. Los quesos de Québec entre los mejores de Canadá. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

21 quesos de Quebec  figuran en la lista de 58 finalistas para la octava edición de Grand Prix des Fromages Canadiens. Queseros de todo el país participaron en este prestigioso concurso, al que se presentaron en 19 categorías 225 quesos.

El Grand Prix des Fromages Canadiens está financiado y organizado por la Asociación de Productores Lecheros de Canadá cada dos años para celebrar la calidad  superior, versatilidad y sabor del queso canadiense hecha con el 100% de leche canadiense. Todos los quesos  admitidos han de ser producidos en Canadá , muestran el símbolo 100% Leche canadiense en sus envases y estarán disponible en el mercado.

«Los fabricantes de quesos de Canadá  producen quesos de calidad notable», dijo Phil Belanger, presidente del jurado de Canadian Cheese Grand Prix. «La variedad de quesos inscritos en 19 categorías muestra sin lugar a dudas la evolución de la experiencia en Canadá. Ya sea Cheddars  o quesos orgánicos, los fabricantes de queso en todo el país continúan evolucionando su arte y su control y son la envidia de otros países productores de queso. »

Los miembros del jurado  observaron cuidadosamente, sentido, olor y sabor de cada queso y fueron evaluados de acuerdo a criterios específicos, entre ellos, el sabor, la textura y el color de la corteza, la apariencia y la sal.

Los campeones de cada categoría y el Grand Champion serán anunciado en la Gala de  Grand Prix des Fromages Canadiens 2013 en el Hyatt Regency Montreal,  el 18 de abril.

Este premio fue lanzado en 1998 para fomentar la excelencia y la innovación en la fabricación de queso y disfrutar de una mejor calidad de los quesos. El concurso rinde homenaje a la gran variedad de quesos elaborados en Canadá, desde goudas al queso azul

Foto: Mathieu Thouvenin via photopin cc

Algunos quesos, incluidos orgánicos, superan los niveles de contaminantes recomendados

Toca Comer. Algunos quesos, incluidos orgánicos, superan los niveles de contaminantes recomendados. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Investigadores de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria han analizado más de 60 marcas de queso habituales en los supermercados. La concentración de contaminantes organoclorados en la mayoría de las muestras es inferior a lo que marca la legislación europea, pero en unas pocas está por encima. Los científicos recomiendan vigilar los , por ser cancerígenos. Las mayores concentraciones de estos compuestos han aparecido en quesos orgánicos.

Un equipo de esta universidad ha analizado durante más de un año muestras de 61 marcas comunes de quesos –54 convencionales y siete orgánicos– y ha encontrado que en un grupo reducido de estas los niveles de ‘bifenilos policlorados similares a las dioxinas’ (dioxin-like PCB o DL-PCB en sus siglas en inglés) superan lo establecido por la UE.

La recomendación es no superar los tres picogramos WHO-TEQ de este contaminante por gramo de grasa del queso, pero en algunas muestras se han detectado hasta 76 pg WHO-TEQ/g. El valor TEQ (toxic equivalent) es una medida de toxicidad promovida por la Organización Mundial de la Salud (WHO, por sus siglas en inglés).

Esta organización también recomienda que la ‘ingesta diaria tolerable’ sea inferior a  2 pg WHO-TEQ de dioxinas y análogos por kilogramo de peso corporal. “Pero si se consumen las marcas de queso más contaminadas se podría superar esa cantidad, y por tanto aumenta la probabilidad de sufrir efectos perjudiciales para la salud”, advierte el doctor Domínguez-Boada.

Los riesgos por la ingesta continuada de contaminantes clorados no se han establecido de forma inequívoca, pero se sabe que son sustancias carcinogénicas  –capaces de producir cáncer– y mutagénicas –pueden inducir mutaciones en el ADN–, además de actuar como disruptores endocrinos que alteran el delicado equilibrio hormonal del ser humano.

Estos compuestos también pueden afectar negativamente al metabolismo. De hecho son diabetogénicos y obesogénicos, por lo que su exceso eleva el riesgo de padecer diabetes y obesidad.

Fuente:  sinc

Laṕiz comestible de queso parmesano

Toca Comer. Laṕiz comestible de queso parmesano. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana
Toca Comer. Laṕiz comestible de queso parmesano, en ensalada. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

«Toma el lápiz parmesano, afílalo utilizando el sacapuntas, y tienes delicioso queso parmesano fresco en tu comida. No podía haber una manera más fácil para decorar tu pasta. Y el envase también juega un papel central: con el uso de una escala en la parte posterior del envase, no es sólo fácil de saber cuánto se necesita afilar el parmesano para cada plato, incluso se puede ver la cantidad de calorías que contiene cada porción. Así los artesanos de la cocina tienen todo perfectamente bajo control

(Agencia de Publicidad: Kolle Rebbe / KOREFE, Hamburgo, Alemania).