Del cuajo al queso

Toca Comer.  Del cuajo al queso. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

El paso inicial en la fabricación del queso es hacer que participen las enzimas coagulantes de la  leche, es decir, las proteínas encargadas de crear una masa a partir de la leche. La renina (un tipo de enzima) cataliza la rotura de un enlace simple de la caseína (una proteína) de la leche a una cierta temperatura. Esto desestabiliza la proteína y promueve su precipitación, formando así la cuajada. El líquido restante o suero se extrae y la cuajada se procesa, convirtiéndose en queso u otros productos lácteos. La extrema especificidad de la renina por la caseína convierte a esta enzima en ideal para la fabricación de quesos. Una mayor proteólisis (es decir, rotura de proteínas) de la caseína puede dar como resultado la producción de quesos con mejor sabor. La renina se obtiene del cuarto estómago de los terneros. Su extracción frecuentemente implica un tratamiento prolongado de vaciado y secado del estómago con una solución salina que contiene ácido bórico. El extracto enzimático resultante se conoce como cuajo y contiene numerosas enzimas con múltiples actividades. La renina representa no más del 2-3% de cada preparación de cuajo.

La tasa de matanza de terneros refleja la demanda del mercado por la carne de ternera. Su fluctuación tiene un efecto obvio en la disponibilidad y en el precio del cuajo. Por esta razón se han buscado muchas fuentes alternativas. Las preparaciones de pepsina (otro tipo de enzima), obtenidas a partir de diversos animales de matadero, han tenido limitado éxito en este aspecto y son a veces usados en combinación con preparaciones de cuajo. Por esta razón se ha buscado enzimas de otros organismos. De todas las enzimas microbianas observadas, pocas inducen satisfactoriamente la formación de la cuajada. Se ha visto que muchas especies del hongo termófilo Mucor producen una alternativa aceptable para la renina de ternero. Las enzimas de Mucor podrían ser producidas de forma económica y en cantidades satisfactorias mediante fermentación. Como la renina, estas enzimas catalizan la rotura limitada de la molécula de la caseína y funcionan adecuadamente bajo las condiciones en las que se produce el queso. La mayoría de estas enzimas, sin embargo, son termoestables y necesitan altas temperaturas para inactivarse.

Artículo completo en: LOS PORQUÉS DE LA NATURALEZA

El queso holandés Vermeer ganador del «World Championship Cheese Contest»

Toca Comer.   El queso holandés Vermeer ganador del

El pasado mes de marzo se celebró el World Championship Cheese Contest, campeonato mundial de quesos llevado a cabo en Wisconsin (EE.UU.)  y donde obtuvo el máximo galardón un queso holandés, el Vermeer. Este queso, muy parecido en textura y sabor al Gouda, sorprendió al jurado por ser una variedad muy baja en grasa, superando contra todo pronóstico a dos quesos suizos, favoritos para llevarse el galardón y veteranos en este certamen pues ya habían disfrutado de ganar este premio en otras cuatro ocasiones.

Como ya es tradición después del concurso, se celebra una subasta con el fin de recaudar fondos consiguiendo este año la cuantiosa cifra de 140.000 dólares. Parte de este dinero fue obtenido al subastar el queso Vermeer ganador, que llegó a venderse por casi nueve mil dólares. Pero a pesar de que pueda parecer una cifra desorbitada por una pieza de queso, este holandés no fue el más caro de la subasta, siendo superado en precio por variedades suizas.

El queso Vermeer es un queso maduro, con sabor y mucho cuerpo, pero como os había comentado con poca grasa y sal, sobre todo pensado para el mercado internacional. Si tenéis oportunidad de viajar a Holanda podréis probar esta variedad a un precio más módico que los 589 euros por kilogramo que se pago por él en la subasta. Y es que en los Países Bajos se vende bajo el nombre de Cantenaar y es una marca disponible en supermercados y tiendas especializadas en quesos. Está madurado durante veintidós semanas y según sus creadores combina perfectamente con ensaladas, pan, vino y otras bebidas.

Nunca dejan de sorprenderme las excesivas cantidades que se pagan por determinados productos. Pero en este caso no responden al capricho de un excéntrico comprador, ya que los beneficios obtenidos en la subasta irán destinados a la futura formación profesional de maestros fabricantes de queso.

Fuente: Alimentariaonline

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