Ámsterdam prohíbe la publicidad de carne: ¿libertad o paternalismo ecológico?


A partir del 1 de mayo de 2026, Ámsterdam se convertirá en la primera capital europea en prohibir la publicidad de carne en espacios públicos. Las calles, el transporte público y las vallas de la ciudad ya no exhibirán anuncios de hamburguesas chorreando salsa barbacoa, alitas de pollo crujientes o cualquier otro producto cárnico. La medida, impulsada por el Ayuntamiento, busca reducir el consumo de alimentos ricos en grasas saturadas y, sobre todo, disminuir el impacto ambiental de una industria responsable de casi el 15% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero.

La decisión no es baladí: Ámsterdam, histórica cuna de la libertad individual, donde el consumo de ciertas drogas es legal y la prostitución se ejerce en escaparates iluminados, parece estar enviando un mensaje contradictorio. ¿Cómo conciliar la tradición liberal de la ciudad con una normativa que, en esencia, limita la exposición de los ciudadanos a ciertos mensajes comerciales?


Libertad vs. responsabilidad ecológica

Ámsterdam siempre ha sido sinónimo de apertura. Su modelo de tolerancia, que permite desde el consumo controlado de cannabis hasta la regulación del trabajo sexual, se basa en un principio claro: el Estado no debe interferir en las decisiones personales, siempre que no dañen a terceros. Sin embargo, la prohibición de la publicidad de carne introduce un matices: ¿es el consumo de carne un acto puramente individual o tiene consecuencias colectivas?

El Ayuntamiento argumenta que sí. La producción de carne es una de las principales fuentes de emisiones de CO₂, deforestación y consumo de agua. Según datos de la ONU, la ganadería genera más gases de efecto invernadero que todo el sector del transporte. Además, el alto consumo de carnes rojas y procesadas está vinculado a problemas de salud pública, como enfermedades cardiovasculares. En este contexto, la prohibición no sería un ataque a la libertad, sino una medida de salud pública y ambiental.

Pero, ¿es la publicidad el problema? La ciudad parece asumir que, sin anuncios, los ciudadanos reducirán su consumo de carne. Sin embargo, esta premisa choca con la realidad: en una sociedad hiperconectada, la publicidad ya no depende solo de carteles en la calle. Las redes sociales, las plataformas de streaming y los algoritmos personalizados siguen bombardeando a los consumidores con mensajes comerciales. ¿Es, entonces, la prohibición un gesto simbólico o una política efectiva?


El debate ético: ¿paternalismo o progreso?

La medida ha generado un intenso debate. Para sus defensores, es un paso necesario en la lucha contra el cambio climático. «No se trata de prohibir el consumo, sino de no incentivarlo con fondos públicos», argumentan. Los espacios urbanos, financados con dinero de todos, no deberían promover hábitos insostenibles.

Los críticos, en cambio, ven en esta normativa un ejemplo de paternalismo estatal. «Si Ámsterdam permite la venta de drogas y la prostitución, ¿por qué censura la publicidad de un producto legal?», preguntan. La carne, al fin y al cabo, no es una sustancia prohibida, y su consumo es una elección personal. Además, la medida podría afectar a pequeños negocios, como carnicerías locales o restaurantes, que dependen de la publicidad para competir con las grandes cadenas.

image

¿Funcionará?

La efectividad de la prohibición es, cuando menos, discutible. Estudios sobre restricciones publicitarias —como las del tabaco— muestran que, aunque reducen la exposición, no siempre cambian los hábitos de consumo. En el caso de la carne, el impacto podría ser aún menor: la publicidad en espacios públicos es solo una pequeña parte del marketing que recibe el consumidor.

Sin embargo, el símbolo es potente. Ámsterdam se posiciona como líder en políticas climáticas urbanas, enviando un mensaje claro a otras ciudades: la crisis ambiental requiere medidas audaces, incluso si son impopulares. El tiempo dirá si esta prohibición es el inicio de un cambio cultural o un simple gesto en el vacío.


Conclusión: ¿hacia dónde va Ámsterdam?

La capital neerlandesa sigue siendo un laboratorio de convivencia entre libertad y regulación. La prohibición de la publicidad de carne no es un ataque a los derechos individuales, sino un recordatorio de que, en el siglo XXI, la libertad de uno termina donde comienza el daño colectivo. Quizás, en una ciudad donde lo «prohibido» y lo «permitido» siempre han convivido, esta medida sea solo otro capítulo de su eterna búsqueda de equilibrio.

Lo cierto es que, más allá de su eficacia, la norma obliga a reflexionar: ¿hasta qué punto estamos dispuestos a ceder comodidades individuales por el bien común? Ámsterdam, una vez más, nos desafía a responder.

Conduciendo no se deben beber refrescos

Hot Rod Coca-Cola. Toca Comer. Conduciendo no se deben beber refescos. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Al volante en verano, calor y sed. Camino de la playa, de vuelta a casa, kilómetros y sed. No resulta raro. Y, sin embargo, hay más riesgo del que parece. Un vaso de agua de menos es como una copa de más. El coche y la deshidratación (juntos) son tan peligrosos que, eso sí, el remedio es facilísimo: cuando conduzcas, bebe. Agua, por descontado. Pero ¿se puede beber algo más?

PREÁMBULO

  1. Conducir con altas temperaturas estimula la sudoración excesiva y, en consecuencia, la pérdida de agua en el cuerpo. También se pierden sales minerales por no beber a tiempo.
  2. El estudio Deshidratación y conducción, elaborado por la Universidad de Loughborough y el European Hydration Institute concluye que los conductores con deshidratación cometen tantos errores como los que conducen tras haber ingerido alcohol.
  3. ¿Cuáles son esos errores? Entre otros, y según esa investigación, salirse involuntariamente del carril, frenar a destiempo y rebasar la línea del arcén. Una persona con deshidratación, dice el estudio, actúa como un conductor con un nivel de alcohol en sangre de 0,8 g/l.
  4. Un descenso del 2% de agua en el cuerpo puede causar una disminución momentánea de memoria y un descenso significativo de la atención, segúneste informe del Instituto de Investigación Agua y Salud (IIAS). Este texto recoge también evidencias científicas de que el desequilibrio hídrico aumenta significativamente el tiempo de reacción.
  5. Otros síntomas comunes de deshidratación son el dolor de cabeza, el cansancio y la pérdida de concentración. ¿A alguien se le ocurre algo más peligroso al volante?

ALGUNAS CONCLUSIONES

Conocido lo anterior, el Real Automóvil Club de España (RACE) y laAsociación de Bebidas Refrescantes colaboran desde hace años en la campaña Un refresco, tu mejor combustible.

En ella hacen hincapié en el descanso porque, a partir de dos horas al volante, el riesgo de accidente aumenta un 12%. Desde ese momento, dejan de percibirse el 30% de las señales y crece el tiempo de reacción en un 86%. Y este es su consejo principal: en las paradas “hay que realizar estiramientos, dar un paseo y beber un refresco”.

Un refresco, dicen, “hidrata y aporta glucosa, mejorando elrendimiento cerebral”. Pero hay expertos que niegan la mayor. “La glucosa mejora el rendimiento cerebral… si te hace falta. Si estás seis días sin comer y bebiendo muy poquito y te ponen un crucigrama delante, lo vas a hacer peor que si estás bien alimentado. Y si a continuación te dan un chute de glucosa, lo vas a resolver mucho mejor. Pero eso no es válido en unas circunstancias normales”, asegura el dietista-nutricionista y biólogo Juan Revenga.

“No necesitamos glucosa para conducir porque, por los habitos alimentarios de nuestra sociedad, ya tenemos glucosa a espuertas. No necesitamos fomentarla”, añade. “De hecho, me parece vergonzosa la relación entre la industria alimentaria y ciertas esferas de la vida para promocionar unos productos que, en nuestras circunstancias, soninsanos”.

En definitiva, no hay razón ninguna para recurrir a las bebidas azucaradas al volante.

… …

Artículo completo en: No consumir refrescos al conducir

Etiquetas engañosas en alimentos

Toca Comer. Etiquetas engañosas en alimentos. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

En los envases de tu comida hay publicidad: mensajes que no tienen sentido desde el punto de vista de la nutrición, pero te hacen pensar que el alimento es más sano. Estos son algunos de los más comunes:

  • 100% natural: esto no significa nada. Para que aparezca la palabra natural, el alimento debe tener una propiedad por sí mismo, por ejemplo “fuente natural de calcio”. Tampoco garantiza que no tenga aditivos, porque también los hay naturales.
  • Bio, orgánico: significa que está producido según las normas de agricultura y ganadería orgánica, pero no quiere decir que sea mejor para la salud. La miel orgánica sigue siendo azúcar.
  • Light, ligero: solo se puede incluir si hay una versión normal del alimento, y la light tiene un 30% menos de calorías.
  • Sin azúcares añadidos: mira la etiqueta, porque en esa mermelada hay un montón de gramos de azúcar que proviene de la fruta, y que tiene el mismo efecto que el azúcar añadido.
  • Científicamente probado: tiene que estarlo de verdad por un estudio, y tener una autorización administrativa. Lo sabrás porque incluye una referencia al estudio en concreto. En otro caso, no han probado nada.
  • 90% libre de grasa: quiere decir que contiene un 10% de grasa.
  • Libre de grasas trans: la legislación en muchos países permite hasta un 1% de grasa trans sin necesidad de declararlo.

Fuente: TRANSFORMER (QUO)

100 doncellas japonesas haciendo tortitas

En un anuncio de la marca nipona de sartenes Flavorstone, “cocinado” con una idea tan esperpéntica como genial.

En este anuncio, 100 sirvientas japonesas, vestidas con el clásico traje de doncella, hacen auténticas acrobacias preparando tortitas para demostrar las excelentes cualidades antiadherentes de las sartenes Flavorstone.

Autor: Dentsu Tokio

Error con porcentajes en la publicidad de supermercados Gadis

Toca Comer. Error con porcentajes en la publicidad de Gadis. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Igual que hay errores ortográficos con los que te duelen los ojos, hay errores matemáticos con los que te duelen las neuronas. Más aún cuando aparecen en la publicidad de una empresa más o menos grande.

En realidad la baguette de Gadis es un 25% más grande; los publicistas estaban vendiendo mal el producto, porque su anuncio podría haber sido más impactante. Al final hubo que hacer anuncios nuevos corrigiendo el error.

En este caso el consumidor salía ganando pero, por si acaso, no te fíes mucho de los porcentajes en la publicidad.

Fuente: Cifras y teclas

Red Bull obligada a indemnizar a los consumidores porque no «da alas»

Toca Comer. Redbull, falsa publicidad. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Son casi 20 años los que la compañía lleva utilizando el eslogan “Red Bull te da alas“, usando además esta metáfora en su publicidad. Al parecer, han sido muchos los demandantes de Estados Unidos que han acusado a la compañía de afirmaciones falsas y engañosas en su publicidad.
La marca de bebida energética se ha comprometido a pagar 13 millones de dólares tras la solución de la demanda colectiva, donde afirman que reembolsarán cheques a sus clientes decepcionados.

Fuente: Marketingdirecto.com

Multa a Coca-Cola y Nestlé por fomentar la obesidad

Toca Comer. Multa a Coca-Cola y Nestlé por fomentar la obesidad. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

El Gobierno mexicano alista multas contra grandes empresas estadounidenses como Coca-Cola, PepsiCo y Hershey’s, la suiza Nestlé y una subsidiaria de la británico-holandesa Unilever por haber incumplido las nuevas restricciones publicitarias de productos que fomenten la obesidad para público infantil.

La oficial Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios detectó el incumplimiento de seis anuncios de productos de estas marcas, “por lo que ordenó su retiro inmediato y alista sanciones” contra las firmas, informó el ente en un comunicado.

El comisionado de la operación sanitaria Álvaro Pérez dijo que salvo que exista «alguna situación de no responsabilidad directa» estas empresas se exponen a multas de entre 10000 y 85000 dólares, que deberán ser determinadas en un plazo de entre dos y tres semanas por las autoridades.

Estas serían las primeras multas impuestas a empresas desde que el gobierno mexicano anunció el pasado 15 de julio las restricciones a los anuncios publicitarios de refrescos, botanas, confitería y chocolates en horarios infantiles de televisión y cine para luchar contra el sobrepeso y obesidad que afectan a 30 por ciento de los niños.

La obesidad es uno de los principales problemas de salud en México, un país de más de 118 millones de habitantes, donde un 70 por ciento de sus adultos padecen sobrepeso, según cifras oficiales.

El país latinoamericano, el mayor consumidor de bebidas azucaradas en el mundo con 163 litros per cápita al año, ostenta además la más alta prevalencia de diabetes entre los 34 países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Una reforma fiscal aprobada por el Congreso a finales de octubre pasado elevó el impuesto a la comida altamente calórica a un 8 por ciento e impuso un gravamen de un peso (0,07 dólares) por cada litro de refresco vendido.

México prohíbe anuncios de “comida basura” en horario infantil

Toca Comer. México prohíbe anuncios de “comida chatarra” en horario infantil. Marisol Collazos Soto, Rafael BarzanallanaA partir del martes los productos que no cumplan con los criterios nutricionales acordados no podrán anunciarse de lunes a viernes de 2:30 a 7:30 de la tarde y los fines de semana de 7:00 de la mañana  a 7:30 de la tarde.  En “publicidad de alimentos y bebidas no alcohólicas” se establece que solo podrán publicitarse en horarios de audiencia infantil aquellos productos que cumplan con los criterios nutricionales que fueron fijados por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).

Los menores llegan a ver al año hasta 40 mil spots de alimentos procesados, de los cuales, alrededor de 42 por ciento corresponde a alimentos, de los que 39% hace referencia a golosinas, 12% a frituras, 9% a bebidas calóricas, 8% a galletas y 7% a pastelillos.

La estrategia de lucha contra el sobrepeso, la obesidad y la diabetes forma parte las reformas impulsadas en materia de publicidad y etiquetado de alimentos y bebidas no alcohólicas, incluye también la obligatoriedad de que los productores de alimentos y bebidas otorguen en los etiquetados frontales información al consumidor sobre los valores nutricionales de sus productos. No se permitirá un etiquetado frontal confuso.

Fuente: ClubDarwin.NET

Coca-Cola cede a la ultraderecha y retira un anuncio

Toca Comer. Coca-Cola cede a la ultraderecha y retira un anuncio porque un actor . Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

«El anunció está retirado», ha confirmado la compañía en declaraciones a Europa Press, asegurando que Coca-Cola «desconocía» el «currículum», «los detalles» y era «totalmente ajena» al contexto político del actor que protagoniza su anuncio. «El currículum de la gente que participa en un spot es un asunto que lleva la productora y a lo que Coca-Cola es ajeno», ha recalcado.

Asimismo, la compañía ha pedido perdón a las víctimas de terrorismo así como «a todos» los que «se hayan sentido ofendidos» con el visionado del spot. «Ya se ha retirado y pedimos disculpas», ha reiterado.

Según publica hoy El Mundo, el presidente de Dignidad y Justicia, Daniel Portero, remitió el martes una carta al presidente de Coca-Cola España pidiéndole la retirada su última campaña publicitaria en la que aparecía Gotzon Sánchez

Kellogg modifica etiquetas de gama de cereales por alegación «natural»

Toca Comer. Kellogg modifica etiquetas de gama de cereales por alegación

Esta decisión de Kellogg tuvo lugar en el marco de la negociación para llegar a un acuerdo con el propósito de resolver una demanda colectiva contra la compañía que fue presentada en 2011.

El acuerdo que tendrá que ser aprobado por los tribunales también incluye un pago de  cinco millones de dólares por parte de Kellogg.

Kashi fue objeto de una demanda colectiva por engañar a los consumidores al declarar en las etiquetas de algunos de sus productos que eran 100% naturales a pesar de que contenían diversos ingredientes sintéticos y artificiales como ácido ascórbico, clorhidrato de piridoxina, fosfato de sodio, glicerina y pantotenato de calcio

Machismo en la publicidad de marcas famosas

Toca Comer. Machismo en la publicidad de marcas famosas. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Los anuncios machistas mantienen características comunes: superioridad del hombre frente a la mujer, exaltación de la belleza femenina, desprecio a su inteligencia y situarlas como objetos de deseo sexual. Seguro que alguna nos falta, pero son las más evidentes.

la imagen muestra un antiguo anuncio de Del Monte ketchup (1953), con el texto:  ¿Quieres decir que una mujer puede abrirlo?

Cuál es la comida saludable de verdad

Toca Comer. Cuál es la comida saludable de verdad . Marisol Collazos Soto, Rafael BarzanallanaEn su libro Hábitos prodigiosos para vivir más y mejor (Ariel), el doctor David B. Agus (Baltimore, 1965), uno de los investigadores sobre el cáncer más reputados del mundo, sugiere una serie de pequeños hábitos que podemos modificar en nuestra vida diaria, sin demasiado esfuerzo, para disfrutar de vidas más longevas y de mejor calidad.

Se destacan los siguientes párrafos:

Y vigile también con los aparentes eslóganes pro salud. Si tienen que explicarle que un producto es bueno para usted (con descripciones como “light”, “sin colesterol” o “rico en antioxidantes”), probablemente no sea muy de verdad. Piénselo un instante: para que puedan formularse tales afirmaciones, el alimento debe envasarse y someterse a algún tipo de test o criterios para recibir el sello de aprobación. Y ello implica que es imposible que sea tan de verdad o natural como se pretende. El zumo de naranja, por ejemplo, se vende con multitud de eslóganes que promocionan su aspecto saludable (“la ración de vitamina C necesaria para un día”), pero una naranja calladita y solitaria descansando en el fondo de la cesta de la fruta hará más por su salud que un gran vaso de fructosa sin fibra.

Muchas personas creen que comen de manera saludable porque compran platos congelados light, helado o yogur sin grasas, zumos de fruta 100% naturales, quesos bajos en grasas, barritas energéticas, refrescos light, aperitivos orgánicos de cien calorías y un largo etcétera. Si embargo, si observa el contenido nutricional de tales alimentos y el orden en que se listan los ingredientes (el cual refleja su importancia), es probable que se encuentre más azúcar, grasas saturadas, sal e ingredientes con nombres raros que ninguna otra cosa.

Fuente: El Confidencial



Related Posts with Thumbnails