Categoría: Engañosa
Conduciendo no se deben beber refrescos
Al volante en verano, calor y sed. Camino de la playa, de vuelta a casa, kilómetros y sed. No resulta raro. Y, sin embargo, hay más riesgo del que parece. Un vaso de agua de menos es como una copa de más. El coche y la deshidratación (juntos) son tan peligrosos que, eso sí, el remedio es facilísimo: cuando conduzcas, bebe. Agua, por descontado. Pero ¿se puede beber algo más?
PREÁMBULO
- Conducir con altas temperaturas estimula la sudoración excesiva y, en consecuencia, la pérdida de agua en el cuerpo. También se pierden sales minerales por no beber a tiempo.
- El estudio Deshidratación y conducción, elaborado por la Universidad de Loughborough y el European Hydration Institute concluye que los conductores con deshidratación cometen tantos errores como los que conducen tras haber ingerido alcohol.
- ¿Cuáles son esos errores? Entre otros, y según esa investigación, salirse involuntariamente del carril, frenar a destiempo y rebasar la línea del arcén. Una persona con deshidratación, dice el estudio, actúa como un conductor con un nivel de alcohol en sangre de 0,8 g/l.
- Un descenso del 2% de agua en el cuerpo puede causar una disminución momentánea de memoria y un descenso significativo de la atención, segúneste informe del Instituto de Investigación Agua y Salud (IIAS). Este texto recoge también evidencias científicas de que el desequilibrio hídrico aumenta significativamente el tiempo de reacción.
- Otros síntomas comunes de deshidratación son el dolor de cabeza, el cansancio y la pérdida de concentración. ¿A alguien se le ocurre algo más peligroso al volante?
ALGUNAS CONCLUSIONES
Conocido lo anterior, el Real Automóvil Club de España (RACE) y laAsociación de Bebidas Refrescantes colaboran desde hace años en la campaña Un refresco, tu mejor combustible.
En ella hacen hincapié en el descanso porque, a partir de dos horas al volante, el riesgo de accidente aumenta un 12%. Desde ese momento, dejan de percibirse el 30% de las señales y crece el tiempo de reacción en un 86%. Y este es su consejo principal: en las paradas “hay que realizar estiramientos, dar un paseo y beber un refresco”.
Un refresco, dicen, “hidrata y aporta glucosa, mejorando elrendimiento cerebral”. Pero hay expertos que niegan la mayor. “La glucosa mejora el rendimiento cerebral… si te hace falta. Si estás seis días sin comer y bebiendo muy poquito y te ponen un crucigrama delante, lo vas a hacer peor que si estás bien alimentado. Y si a continuación te dan un chute de glucosa, lo vas a resolver mucho mejor. Pero eso no es válido en unas circunstancias normales”, asegura el dietista-nutricionista y biólogo Juan Revenga.
“No necesitamos glucosa para conducir porque, por los habitos alimentarios de nuestra sociedad, ya tenemos glucosa a espuertas. No necesitamos fomentarla”, añade. “De hecho, me parece vergonzosa la relación entre la industria alimentaria y ciertas esferas de la vida para promocionar unos productos que, en nuestras circunstancias, soninsanos”.
En definitiva, no hay razón ninguna para recurrir a las bebidas azucaradas al volante.
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Artículo completo en: No consumir refrescos al conducir
Etiquetas engañosas en alimentos

En los envases de tu comida hay publicidad: mensajes que no tienen sentido desde el punto de vista de la nutrición, pero te hacen pensar que el alimento es más sano. Estos son algunos de los más comunes:
- 100% natural: esto no significa nada. Para que aparezca la palabra natural, el alimento debe tener una propiedad por sí mismo, por ejemplo “fuente natural de calcio”. Tampoco garantiza que no tenga aditivos, porque también los hay naturales.
- Bio, orgánico: significa que está producido según las normas de agricultura y ganadería orgánica, pero no quiere decir que sea mejor para la salud. La miel orgánica sigue siendo azúcar.
- Light, ligero: solo se puede incluir si hay una versión normal del alimento, y la light tiene un 30% menos de calorías.
- Sin azúcares añadidos: mira la etiqueta, porque en esa mermelada hay un montón de gramos de azúcar que proviene de la fruta, y que tiene el mismo efecto que el azúcar añadido.
- Científicamente probado: tiene que estarlo de verdad por un estudio, y tener una autorización administrativa. Lo sabrás porque incluye una referencia al estudio en concreto. En otro caso, no han probado nada.
- 90% libre de grasa: quiere decir que contiene un 10% de grasa.
- Libre de grasas trans: la legislación en muchos países permite hasta un 1% de grasa trans sin necesidad de declararlo.
Fuente: TRANSFORMER (QUO)
Error con porcentajes en la publicidad de supermercados Gadis

Igual que hay errores ortográficos con los que te duelen los ojos, hay errores matemáticos con los que te duelen las neuronas. Más aún cuando aparecen en la publicidad de una empresa más o menos grande.
En realidad la baguette de Gadis es un 25% más grande; los publicistas estaban vendiendo mal el producto, porque su anuncio podría haber sido más impactante. Al final hubo que hacer anuncios nuevos corrigiendo el error.
En este caso el consumidor salía ganando pero, por si acaso, no te fíes mucho de los porcentajes en la publicidad.
Fuente: Cifras y teclas
Red Bull obligada a indemnizar a los consumidores porque no «da alas»

Fuente: Marketingdirecto.com
Kellogg modifica etiquetas de gama de cereales por alegación «natural»

Esta decisión de Kellogg tuvo lugar en el marco de la negociación para llegar a un acuerdo con el propósito de resolver una demanda colectiva contra la compañía que fue presentada en 2011.
El acuerdo que tendrá que ser aprobado por los tribunales también incluye un pago de cinco millones de dólares por parte de Kellogg.
Kashi fue objeto de una demanda colectiva por engañar a los consumidores al declarar en las etiquetas de algunos de sus productos que eran 100% naturales a pesar de que contenían diversos ingredientes sintéticos y artificiales como ácido ascórbico, clorhidrato de piridoxina, fosfato de sodio, glicerina y pantotenato de calcio
Cuál es la comida saludable de verdad
En su libro Hábitos prodigiosos para vivir más y mejor (Ariel), el doctor David B. Agus (Baltimore, 1965), uno de los investigadores sobre el cáncer más reputados del mundo, sugiere una serie de pequeños hábitos que podemos modificar en nuestra vida diaria, sin demasiado esfuerzo, para disfrutar de vidas más longevas y de mejor calidad.
Se destacan los siguientes párrafos:
Y vigile también con los aparentes eslóganes pro salud. Si tienen que explicarle que un producto es bueno para usted (con descripciones como “light”, “sin colesterol” o “rico en antioxidantes”), probablemente no sea muy de verdad. Piénselo un instante: para que puedan formularse tales afirmaciones, el alimento debe envasarse y someterse a algún tipo de test o criterios para recibir el sello de aprobación. Y ello implica que es imposible que sea tan de verdad o natural como se pretende. El zumo de naranja, por ejemplo, se vende con multitud de eslóganes que promocionan su aspecto saludable (“la ración de vitamina C necesaria para un día”), pero una naranja calladita y solitaria descansando en el fondo de la cesta de la fruta hará más por su salud que un gran vaso de fructosa sin fibra.
Muchas personas creen que comen de manera saludable porque compran platos congelados light, helado o yogur sin grasas, zumos de fruta 100% naturales, quesos bajos en grasas, barritas energéticas, refrescos light, aperitivos orgánicos de cien calorías y un largo etcétera. Si embargo, si observa el contenido nutricional de tales alimentos y el orden en que se listan los ingredientes (el cual refleja su importancia), es probable que se encuentre más azúcar, grasas saturadas, sal e ingredientes con nombres raros que ninguna otra cosa.
Fuente: El Confidencial
Alimentos no tan saludables ni ligeros como anuncian
Algunos de los alimentos que a primera vista podrían parecer más sanos de lo que en realidad son, según señala Laura Jeffers, nutricionista del Centro de Nutrición Humana da Clínica Cleveland de Ohio (Estados Unidos), en el sitio web de información al público de la institución americana.
1. Batidos de frutas: calorías escondidas
Si bien es cierto que existen pocas comidas tan nutricionalmente densas como los vegetales y las frutas, los denominados ‘smoothies‘ pueden convertirse en una auténtica bomba calórica. Dependiendo de los ingredientes del batido, incluyendo la cantidad de fruta, zumo y proteínas se podrían alcanzar hasta las 1500 calorías. Jeffers sugiere prepararlos en casa, añadir fruta para dar sabor pero poniendo el acento en los vegetales, añadiendo algunos de hoja verde por sus grandes beneficios para la salud y su bajo aporte calórico. Si se incluye piña en la combinación se puede contrarrestar el sabor más fuerte de espinacas baby o berza.
2. Muesli o mezcla de frutos secos: raciones pequeñas
El muesli tiene propiedades saludables pero a menudo se emplean en su preparación muchos aceites o grasas. Si está aglomerado o se adhiere a los dedos con facilidad el producto no es saludable. Existen combinaciones de muesli sanas pero aún así, una porción es una cantidad muy pequeña. El muesli contiene hasta 400 calorías en una taza mediana. Lo mismo sucede con las frutas y los frutos secos. Una única taza de almendras contiene más de 500 calorías. Por ello, las raciones deben ser muy reducidas.
3. Bagels y panes especiales: una nueva tentación
Los bagels son roscos de pan salado muy comunes en Europa y Estados Unidos y cada vez más presentes en los comercios españoles. Según señala Jeffers, la mayoría de estos panes contienen tres o cuatro raciones de carbohidratos y suelen rellenarse con aditivos como la crema de queso, lo que les lleva a alcanzar más de las 400 calorías y contener hasta el 25 por ciento de la cantidad diaria recomendada de sodio. Un bagel normal y un donut glaseado tienen alrededor de las mismas calorías: 215 y 229 respectivamente. Los donuts no son un alimento saludable y contienen más azúcar que los bagels pero éstos pueden en ocasiones pasar como una opción saludable para el desayuno o el tentempié de media mañana.
4. Sopa y ensalada: grasas y sal escondidas
Sopa y ensalada pueden constituir una comida saludable pero existen sopas que en realidad están basadas en cremas, lo que las hace ricas en grasas. En lo que se refiere a la ensalada, una vez que se añaden coscorrones de pan, carnes curadas y aliño con aceite dejan de ser una comida baja en calorías. Otro aspecto a tener en cuenta en las sopas envasadas y en restaurantes es el elevado nivel de sodio que presentan. Según indica Jeffers, demasiada sal no sólo aumenta la presión sanguínea sino que también eleva el riesgo de ictus, fallo cardiaco, osteoporosis, cáncer de estómago y enfermedad renal.
5. Alimentos sin grasas: adiós grasa, hola azúcar
Algunos alimentos libres de grasas son más saludables, como el queso y otros productos lácteos hechos con leche desnatada en vez de entera. Sin embargo, habitualmente, los fabricantes de alimentos libres de grasa añaden azúcar o sirope de maíz alto en fructosa para ayudar a los alimentos a conservarse, lo que añade calorías vacías. «Las personas tienden a tener fobia a la grasa pero las grasas saludables son esenciales para la dieta, siempre y cuando se tomen con moderación. Hay que elegir grasas monoinsaturadas, como las de frutos secos o pescado», explica la nutricionista.
6. Productos procesados que imitan la carne
Cuando se toman salchichas o hamburguesas procesadas sin carne hay que tener en cuenta cuál es la proteína que se emplea. Algunas veces estos productos tienen muchos aditivos químicos. Se puede ganar peso aunque se siga una dieta sin carne al tomar tipos erróneos de proteínas. Hay que elegir listas reducidas de ingredientes, cuanto más productos se reconozcan mejor es el alimento.
7. Paquetes individuales: mejor prepararlos en casa
Los paquetes de raciones individuales son útiles para quienes tienen problemas al controlar las raciones pero estos refrigerios no suelen ser una buena fuente de calorías. La nutricionista aconseja tomar una fruta o un yogur o preparar pequeñas raciones en casa utilizando bolsitas de plástico. «Evitarás la subida y bajada rápidas de azúcar que se produce al comer un paquete con 100 calorías de minigalletas». La clave para comer de forma saludable es hacerlo al menos en el 75% de las ocasiones, señala Jeffers que apunta que no consiste sólo en elegir los alimentos bien sino también en tomarlos con moderación. «Es útil recordar que está bien ser indulgente de vez en cuando en vez de optar por todo o nada», concluye.
Fuente: Público.es
Café ecológico …. de Galicia y Asturias, en Carrefour

En el blog Tomates con genes muestran una de las contradicciones de la agricultura ecológica, según se puede ver en la imagen tomada en un hipermercado Carrefour.
Para empezar ambas marcas llevan el sello europeo de producción ecológica, y además añaden el sello de la agencia que lo ha certificado. Curiosamente una es la gallega y la otra la asturiana. ¿Galicia? ¿Asturias? Claro, «zonas con muchísima tradición en la producción de café». Miro en la etiqueta donde se ha producido y solo encuentro la dirección del importador, que curiosamente, está en Madrid (vaya café más viajado). En uno de los dos especifica que es café de Colombia, aunque no encuentro el logo de “Café de Colombia” que es la silueta de Juan Valdez.
Por lo tanto, no tenemos información sobre el origen. Creo que ya he comentado alguna vez que el tema de la trazabilidad en agricultura ecológica no acaba de estar controlado. Asumiremos que es de sudamérica. Puede ser Colombia, pero también Ecuador o Brasil. La cuestión es que en ninguno de estos países hay un reglamento de producción ecológica. Por lo tanto para poder venderse en Europa con ese sello el certificador tiene que ir y certificar que la producción de ese país se adapte a un standard europeo, que en su país no tiene ninguna validez legal. Obligar a un agricultor a que se adapte a una normativa que no tiene vigencia en su país para poder vender su producto ¿neocolonialismo?
Fuente: Tomates con genes
Otro engaño de los cosméticos, las cremas hidratantes no hidratan

La piel sana con un grado normal de hidratación se mantiene suave y flexible. Por el contrario la piel seca, se vuelve quebradiza y se rompe con facilidad. Para tratar este problema lo más común es usar un producto cosmético que contenga un humectante, como el glicerol o la urea. Esto tiene sentido además porque estas sustancias están presentes en el llamado factor de hidratación natural (FHN), un grupo de moléculas que están presentes en la piel de forma natural.
El beneficio que se les supone a estos productos cosméticos es que tienen la capacidad de incremetar la hidratación de la piel. Sin embargo, un grupo de investigadores encabezados por Sebastian Björklund, de la Universidad de Lund (Suecia), ha encontrado que esto no es cierto. Las cremas hidratantes funcionan, pero no porque hidraten.
Los investigadores emplearon métodos de resonancia magnética nuclear de estado sólido para comprobar cómo los componetes moleculares de la capa córnea, la más externa de la epidermis y también llamada stratum corneum, se veían influidos no sólo por el glicerol y la urea sino también por el ácido piroglutámico y el urocánico, todos ellos componentes del FHN.
Björklund y sus colegas encontraron que las moléculas que constituyen el FHN lo que hacen en condiciones de sequedad es incrementar la movilidad de las proteínas y lípidos de la capa córnea pero que no incrementan el contenido en agua de la piel.
La capacidad que tiene la capa córnea de la piel de mantener el equilibrio de humedad del cuerpo teniendo sólo la mitad del espesor de una hoja de papel es una de las maravillas del mundo natural. Sin embargo, los mecanismos exactos que emplea no son del todo bien conocidos, como este trabajo pone en evidencia. Lo que nos recuerda que muchas, si no la mayoría, de las afirmaciones de la cosmética actual no tienen una base científica sólida. Muy probablemente en el futuro un mejor conocimiento del funcionamiento de la piel nos provea de productos mucho más eficaces.
Referencia: Björklund et al (2014) Stratum corneum molecular mobility in the presence of natural moisturizers Soft Matter, DOI:10.1039/c4sm00137k
Fuente: néxt
La Fundación Española del Corazón se “vende” y apoya el suplemento MegaRed
Hay un anuncio reciente que ha creado polémica, tanta que se ha ganado el derecho de protagonizar [Enlace bloqueado por la Tasa española AEDE] arrastrando los pareceres de distintas voces sanitarias. Se trata del anuncio del suplemento MegaRed, avalado por la Fundación Española del Corazón (FEC). El anuncio en cuestión es el siguiente:
Análisis publicitario: MegaRed
Cito textualmente dos frases “Nos preocupamos por la salud del corazón” y “Nuestra misión es fomentar los hábitos de vida cardiosaludables”. Si el verdadero propósito del anuncio fuese el que dice ser, estos esfuerzos se estarían haciendo en otra dirección: en incorporar al día a día de las personas esas rutinas saludables (que la FEC también hace actividades de ese tipo), pero no este empeño de vender un suplemento, que es simplemente un parche a un problema mayor.
El mejor favor que se podría hacer a la sociedad, y más en tiempos de crisis es fomentar el ejercicio físico y una dieta saludable, eso está al alcance de todo el mundo, no al que decide gastarse 20€ al mes en unos comprimidos que no cambia los hábitos que hay detrás, que son los que al fin y al cabo han producido la patología (salvo excepción metabólica).
En el anuncio podemos encontrar una contradicción, en la letra pequeña SÍ que explica que “los complementos alimenticios no son sustitutivos de dieta y ejercicio” y se refieren al “normal funcionamiento”. ¿Qué es decir normal funcionamiento? ¿Qué es contribuir al normal funcionamiento? Toda nuestra dieta contribuye al normal funcionamiento ¿Por qué consumir algo que no es necesario y más desde una autoridad sanitaria?
La versión americana es incluso más agresiva, incluyendo tablas donde hacen alusión al mal olor del pescado o al sabor que te deja después. Sencillamente deplorable:
¿Cuál es la solución que se nos presenta en definitiva? Un suplemento, que sólo unas pocas personas se pueden permitir, y que no corrige los errores que realmente provocan el problema.
Recapitulando:
- El suplemento no tiene la cantidad suficiente para prevenir enfermedades cardiovasculares.
- Utiliza publicidad engañosa con frases como “Cuidar tu corazón”
- Desplaza la dieta y ejercicio a un segundo plano.
- Miente, diciendo que no tomamos suficiente omega-3.
- Menosprecia al pescado como producto alimenticio.
¿Está la FEC con este anuncio cumpliendo sus objetivos de fomentar hábitos saludables o más bien responden a criterios económicos? ¿Por qué MegaRed es el ÚNICO reconocido?
Artículo completo en: MI DIETA COJEA
El yogurt bebible Activia de Danone contiene exceso de azúcar
El solo hecho de que contenga altas cantidades de azúcar ya implica que se trata de un producto no recomendable para su consumo por el riesgo a la salud que supone el que supere las cantidades máximas toleradas diarias de azúcar para mujeres y niños; en el caso de los hombres cubre el 93% de azúcar máxima tolerada para todo el día.
La publicidad del yogurt Activia engaña al consumidor, al promover su imagen como un remedio para el estreñimiento o inflamación, dando la impresión (falsa) de que es un producto saludable.
Además, menciona que el yogurt Activia es una buena opción para consumir diario, siendo que un solo envase de 250 mililitros supera el máximo tolerado de azúcar para todo el día.
En contraste, su contenido de fibra es apenas de medio gramo, por lo que contiene escasas cantidades de ciruela.
Observa la radiografía con la que la nutricionista mexicana Xaviera Cabada, coordinadora de Salud Alimentaria de El Poder del Consumidor, nos desentraña las verdaderas características y el valor nutricional de este producto.
Acceder al informe en: El Poder del Consumidor
Missile, un misil contra los adolescentes

En el blog SCIENTIA analizan en detalle una nueva bebida energética, Missile, de gran consumo entre los jóvenes.
Me acerqué al chino y en la puerta vi muchísima publicidad de esta nueva bebida energética. Entré y pedí un par de misiles para poder analizarlos y un Red Bull para comparar los resultados obtenidos. Cuando el dependiente me dijo que cada unidad de 250 ml costaba solamente un euro entendí el por qué de su éxito. Entre lo barato que era (1 euro frente a 1.50 euros que costaba la lata de Red Bull), lo novedoso de su envase y el alto consumo de bebidas energéticas entre la población adolescente, el éxito de ventas de este producto era fácilmente previsible.
Nada más comprarlo eché un vistazo a la etiqueta nutricional del Misil… pero me fue imposible analizar nada porque la letra es tan diminuta que, a menos que tengan visión de superhéroe, necesitarán una lupa para poder leer lo que pone en la etiqueta. Sin embargo, a las empresas que utilizan esta argucia para dificultar al consumidor el acceso a la información nutricional de sus productos les quedan los días contados… dentro de unos meses esta estrategia será ilegal.
El 13 de diciembre de 2014 comenzará a ser aplicable el reglamento 1169/2011 que marca no solo qué información deberán llevar los productos en su envase sino también cómo deberá presentarse. En este reglamento se establece que para facilitar la información al consumidor la letra debe ser más grande y legible que la que se emplea actualmente. Concretamente la norma establece un tamaño mínimo de fuente: para los envases de más de 80 cm2 será 1,2 mm de altura y en los de tamaño inferior, de 0,9 mm.
Como las empresas aun tienen unos meses para usar esta letra tan diminuta utilicé una lupa que me dejaron cuando llegué al colegio de mi hija y observé que, aunque hay parámetros nutricionales muy parecidos en el dichoso Misil y en el Red Bull, existen otros indicadores donde las diferencias son significativas.
Las dos bebidas poseen un valor energético muy parecido (46 kcal/100 ml del Misil frente a las 45 Kcal/100 ml de la bebida que da alas), una cantidad de cafeína enorme pero similar (30 mg/100 ml frente a 32 mg/100 ml) y la misma concentración de una molécula cuya efectividad ha sido rechazada por la EFSA, la taurina (0.4%).
Hay, sin embargo, algunos parámetros nutricionales donde las diferencias son significativas. Mientras que no existen proteínas en el Red Bull, en el etiquetado del Misil se puede apreciar sorprendentemente la presencia de 0.35 gr/100 ml… aunque me gustaría saber de qué proteínas exactamente estamos hablando porque ese dato es bastante atípico. Además, esta nueva bebida energética posee casi un 50% menos de vitamina B6 que el Red Bull y, ojo al dato, más de tres veces la cantidad de sal que la bebida preferida de la escudería de Sebastián Vettel lo que puede tener fuertes consecuencias sensoriales y también nada saludables… éramos pocos y, por si no teníamos suficiente con la cafeína, parió la sal para subirnos aun más la tensión.
De entre todos los ingredientes de estas bebidas energéticas, el infumable reglamento que regula la publicidad sobre propiedades saludables de alimentos solo avala los beneficios de los diferentes tipos de vitaminas presentes en la composición de ambas bebidas… pero hay que dejar claro que ello es debido a que la infame legislación vigente solo tiene en cuenta las propiedades aisladas de los ingredientes de un alimento porque si evaluara el efecto global de estas bebidas el resultado sería contundente: aunque hay ciertas diferencias nutricionales entre las dos bebidas energéticas analizadas, estamos ante dos productos nutricionalmente aberrantes que son auténticas bombas de cafeína y azúcar… así de claro.
Más imágenes publicitarias, aquí.
Artículo completo en: SCIENTIA
Coca Cola deberá retirar campaña 149 calorías por engañosa

La campaña de Coca Cola “149 calorías” presente en miles de espectaculares distribuidos en todo el país, en spots de radio y televisión, en impresos e internet, ha sido retirada y sancionada por Cofepris y Profeco por engañosa y representar un riesgo para la salud, afirmó El Poder del Consumidor en un comunicado.
La empresa Coca Cola, que tiene sus mayores ventas en el mundo en México, se vio obligada a retirar miles de espectaculares en todo el país, sus spots en los medios electrónicos, sus anuncios en medios impresos y en internet, informó la organización no gubernamental.
El 19 de junio, El Poder del Consumidor presentó ante la Profeco una denuncia contra la campaña de Coca Cola “149 calorías” por engañosa a lo que la autoridad respondió que se integraba a un expediente ya abierto contra esa publicidad (PFC.B.B. 13/000039/2013). Al día siguiente se presentó una denuncia ante la COFEPRIS contra esta publicidad por representar un riesgo para la salud.
La campaña de Coca Cola extendida por todo el territorio nacional y a través de muy diversos medios publicitaba su bebida principal con las leyendas “149 calorías de felicidad”, “149 calorías para disfrutar”; con las frases “disfrutando 22 minutos en bicicleta”, “20 minutos para bailar con los amigos”, “para usar en más actividades felices”.
La denuncia se centró en señalar el riesgo a la salud que significa la promoción de un mayor consumo de calorías gastándola a través de la realización de diversas actividades físicas considerando que se dirige a una población que en su gran mayoría (70% de los adultos y más de 30% de niños y niñas) presenta ya un consumo excesivo de calorías y un gran déficit de actividad física.
El consumo de calorías extras significa incrementar los riesgos en salud para la mayoría de la población mexicana, complicar su tratamiento y aumentar el gasto familiar y público en salud. La ingesta extra de calorías agudiza los problemas de sobrepeso u obesidad que afectan a la mayor parte de la población mexicana, representa un riesgo para el 40% de la población que estando en su peso ya presenta síndrome metabólico y pone en riesgo aún mayor al 14% de los adultos que se considera sufren diabetes” señaló Xaviera Cabada, Coordinador de Salud Alimentaria de El Poder del Consumidor.
La empresa usa un envase de cristal de 355 mililitros muy poco consumido en nuestro país para confundir a los consumidores, señalan, haciéndoles pensar que se trata de un envase de 600 mililitros, el más consumido en México.
En letras muy pequeñas establece que dichas calorías aplican para un refresco de 355ml, o una lata. El envase del refresco de 600 mililitros con el cual se confunde a la población contiene 252 calorías, significativamente más que las 149 calorías contenidas en un envase de 355 mililitros por lo que esto se constituye en publicidad engañosa.
Por su parte, la Profeco y la Cofepris informaron que los expedientes todavía no se han cerrado y, por lo tanto, no se puede tener acceso a la resoluciones y cuáles fueron las consideraciones de la autoridad para retirar y multar a Coca Cola por esta campaña, explicó la organización en su comunicado.
La campaña de Coca Cola ha sido también retirada en el Reino Unido por tratarse de una publicidad engañosa que representa un riesgo a la salud.
Fuente: Alimentariaonline
Coca-Cola acusada de etiquetado engañoso
La Corte Suprema de Estados Unidos es el escenario de un pleito entre la compañía de bebidas Pom Wonderful LLC y Coca-Cola. Pom acusa a Coca-Cola de emplear un etiquetado y una publicidad engañosa de un zumo de arándano y granada de su marca Minute Maid.
Se anuncia una cosa pero resuntamente se vende otra
Pom demandó en 2008 a Coca-Cola bajo el Lanham Act acusándola de engañar a los consumidores haciéndoles creer que su zumo Minute Maid de Pomegranate Blueberry Flavored Blend of 5 Juices contenía en su mayoría granada y arándano cuando en realidad se compone en un 99,4% de manzana y uva.
Según Pom, Coca-Cola debería replantear el nombre, el etiquetado, el marketing y la publicidad de esta versión del zumo Minute Maid. La Corte Suprema discutirá el caso hasta abril y debe emitir una decisión al respecto en junio.
El abogado de legislación alimentaria Jonathan Emord comentó que la regulación de la Food and Drug Administration (FDA) con respecto al etiquetado podría prevenir a partir del contenido de la etiqueta todo tipo de ataques relativos al engaño bajo el Lanham Act.
Según Emord, cuando la publicidad y la promoción engañosas están presentes en las etiquetas de productos las disposiciones de etiquetado de la FDCA no deben imponerse sobre el Lanham Act.
Fuente: ClubDarwin.NET
