McDonald’s y la Abundancia: Un Trillón de Hamburguesas que Sirven al Mundo

Cuando los hermanos McDonald abrieron su pequeño restaurante en California en 1948, ofrecían solo nueve artículos en el menú. Esta simplicidad les permitió reducir costos, aumentar la eficiencia y sentar las bases de lo que sería un modelo de negocio revolucionario. Más de siete décadas después, McDonald’s no solo es una marca reconocida en todo el mundo, sino también el emblema de un fenómeno de abundancia sin precedentes: se estima que ha vendido su hamburguesa número un trillón.

El último conteo oficial se dio en 1994, cuando la compañía anunció con orgullo haber superado los 100.000 millones de hamburguesas vendidas. Desde entonces, el contador desapareció de sus letreros y campañas, pero los cálculos no dejan de asombrar. Hoy, con un promedio estimado de 75 hamburguesas por segundo —lo que equivale a unos 2.360 millones al año—, los números sitúan a McDonald’s dentro de una liga única: la de empresas que han servido literalmente a generaciones enteras.

Abundancia y consumo democrático

El logro de McDonald’s no se mide solo en cifras de ventas. Representa también la capacidad de la innovación empresarial para ofrecer productos accesibles a millones de personas de diferentes clases sociales y contextos culturales. Una hamburguesa de McDonald’s, pese a las críticas sobre su valor nutricional, ha sido durante décadas un producto asequible y predecible, disponible en casi cualquier rincón del planeta.

Este acceso masivo es un ejemplo concreto de lo que algunos economistas, como Gale Pooley, describen como superabundancia: la tendencia de los bienes y servicios a hacerse más accesibles y abundantes a medida que la creatividad humana y la productividad avanzan. En otras palabras, el trillón de hamburguesas no es solo una cifra astronómica, sino también una muestra de cómo la innovación permite transformar recursos limitados en abundancia relativa.

Críticas y paradojas

Por supuesto, el gigante de la comida rápida no está exento de críticas. Temas como la homogeneización cultural, la salud pública y el impacto ambiental de la ganadería son parte de los debates que rodean su modelo de negocio. Sin embargo, lo que resulta innegable es que la demanda de McDonald’s persiste, e incluso crece, en una economía global cada vez más diversa en opciones. La paradoja está en que mientras algunos cuestionan sus efectos, otros lo consideran un símbolo de progreso democrático en el consumo: comida rápida, barata y estandarizada para millones.

El símbolo de una era

El caso de McDonald’s ilustra cómo una empresa puede convertirse en un símbolo de la abundancia moderna. Tal como el automóvil representó movilidad masiva en el siglo XX, la hamburguesa de McDonald’s se convirtió en una especie de “moneda cultural” de consumo globalizado. Con restaurantes en más de 100 países, cada Big Mac no representa solo calorías o sabor: simboliza el triunfo de un modelo logístico y económico capaz de escalar hasta cifras que, hace apenas unas décadas, resultaban impensables.

¿Qué significa un trillón?

Un trillón de hamburguesas equivaldría, en teoría, a que cada ser humano que ha vivido desde mediados del siglo XX hubiera disfrutado de varias de ellas. Es una medida del alcance de la marca, pero también del papel de la alimentación industrial en la historia del consumo global. McDonald’s, más allá de sus arcos dorados, representa la intersección de economía, cultura y tecnología en la construcción de lo que llamamos abundancia moderna.

Conclusión

La historia de McDonald’s y su trillón de hamburguesas es más que una anécdota corporativa. Es una lección sobre cómo la innovación empresarial puede multiplicar la disponibilidad de bienes, cambiar patrones culturales y convertirse en un fenómeno mundial. En el debate entre las críticas y los elogios, lo cierto es que McDonald’s ha dejado una huella imborrable: la de demostrar que la abundancia, cuando la escala es planetaria, puede medirse incluso mordisco a mordisco.

Cafetería táctil para navegar mientras tomas café

En una cafetería situada en Rusia, los tableros de las mesas son táctiles y se comportan como si fueran una gran tableta, tal y como se puede ver en el vídeo.

Estas mesas, diseñadas por una empresa coreana, también sirven para consultar el menú y solicitar el servicio. Las mesas táctiles tienen tanto éxito que se están empezando a instalar en toda clase de establecimientos en diversos países.

Lavado de pollos en KFC

Istock 000068789235 Small

Me imagino que la mayoría de vosotros conoceréis la cadena de comida rápida de KFC (Kentucky Fried Chicken), bien porque habéis ido a comer algún día, o porque habéis visto en alguna película o serie de televisión sus característicos «cubos» de trozos de pollo.

Pues hoy, os mostramos un vídeo donde podéis ver a unos empleados de KFC, en Braamfontein, pillados infraganti mientras «trabajaban», y ya veréis de qué modo, en su establecimiento.

Resulta que estos empleados han sido grabados fortuitamente mientras llevaban a cabo la limpieza de los pollos que se sirven en el establecimientos, que es el menú básico de esta cadena de restaurantes de comida rápida.

Os dejamos el vídeo para que le echéis un vistazo.

Resulta que en la grabación, llevada a cabo por un vecino del edificio de apartamentos de la zona, se muestra a estos dos hombres lavando los pollos a «manguerazo limpio» mientras los tiran al suelo.

La grabación se ha extendido rápidamente, lo que ha llevado al cierre de ese establecimiento, en concreto y al despido de estos dos empleados cazados infraganti.

Además, debido al escándalo que ha levantado la multidifusión del vídeo, los administradores se han disculpado a través de las redes sociales y han asegurado que se está investigando el incidente ya que ellos no eran conscientes de este tipo de prácticas, asegurando que para la filial de KFC la calidad de sus productos es primordial.

¿Qué sucede en nuestro cuerpo después de tomar un Big Mac?

La Big Mac es uno de esos platos de comida rápida que no necesita presentación, ya que se trata del plato estrella de una importante compañía alimentaria de comida rápida (lo llamamos “comida” por llamarle de alguna forma). Dicho “plato” contiene la friolera de 540 calorías en total, donde 25 g son grasa, sin contar patatas fritas ni refresco asociado, lo que representaría una cuarta parte de las calorías necesarias para un individuo medio y más del 40% de la grasa total diaria recomendada; junto a los nada desdeñables 940 miligramos de sal (lo recomendado son 1.500 mg diarios, y casi los cumplimos de un bocado).

Toca Comer. ¿Qué sucede en nuestro cuerpo después de tomar un Big Mac?. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Fuente en español: Medciencia

Bolsa que se convierte en una útil bandeja

Toca Comer. Bolsa que se convierte en una útil bandeja. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Entre su sucursal de Hungría y la agencia DDB Budapest, han llegado a una creativa solución que le da a la bolsa para llevar de McDonald’s la facilidad de convertirse en una útil e higiénica bandeja.

Con solo retirar una banda que une el fondo de la bolsa con el resto del cuerpo podremos tener una suerte de bandeja hecha de cartón reforzado, que te permite comer tus alimentos de forma ordenada y sin ensuciar a tu alrededor.

Es muy interesante como con unos pequeños ajustes en el diseño de objetos cotidianos se pueden solucionar problemas con los que todos parecemos acostumbrados a lidiar. Aquí tienes un vídeo donde muestran como resolvieron el problema del diseño en las bolsas de McDonald’s.

Fuente: conéctica

Más de la mitad de los empleados de restaurantes de comida rápida necesitan ayudas del Estado

Toca Comer. Más de la mitad de los empleados de comida rápida necesitan ayudas del Estado . Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana«Muy temprano en la mañana, Adriana Álvarez ya estaba lista con su uniforme de McDonald’s para llevar a su hijo a la guardería. Pero este jueves no va a ir a trabajar, va a las protestas por un salario de US$15 la hora.

Ahora gana US$9,75 y pese a que trabaja “a tiempo completo” en un restaurante de Chicago, como muchos en la industria de la comida rápida en Estados Unidos, no llega a fin de mes, necesita de la ayuda del Estado.
La respuesta de más de la mitad de las familias de los empleados de restaurantes de comida rápida es acudir a alguno de los programas de ayudas del Estado.
De eso trata el estudio “Comida rápida, salarios de pobreza” publicado  por el Instituto de Trabajo y Empleo de Universidad de California. El informe calcula que las ayudas a los trabajadores del sector de la comida rápida le cuestan al Estado US$7000 millones al año.
Con eso, el 52% de las familias de quienes trabajan en los restaurantes de comida rápida están en uno o más programas de ayudas sociales, en contraste con el 25% del total de la población activa.
El estudio dice que más de la mitad de las ayudas son en programas de salud (US$3900 millones), pero también se va mucho en exenciones de impuestos (US$1900 millones) o en tickets para la compra de comida (US$1000).
“Los trabajadores de las cadenas de comida rápida están más expuestos a la pobreza. Una de cada cinco familias con un empleado de estas cadenas tiene un ingreso por debajo del umbral de la pobreza y el 43% con un ingreso de dos veces ese umbral o menos”, dice el informe.

Fuente: BBC MUNDO

Comer fuera de casa equivale a comer más

Toca Comer. Comer fuera de casa equivale a comer más. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Un nuevo estudio descubre que las personas que comen fuera consumen aproximadamente 200 calorías más al día que cuando cocinan en casa. También consumen más grasas saturadas, azúcar y sal.

El estudio tiene algunas limitaciones. No dice nada de si las personas que van a restaurantes con frecuencia tienen un peor estado de salud que las que comen en casa, y no tiene en cuenta los posibles beneficios de comer fuera, como el hecho de socializar y reducir el estrés de cocinar.

Aun así, los hallazgos muestran que “comer en restaurantes debería ser la excepción, no la norma”, dijo la coautora del estudio, Lisa Powell, profesora de políticas de salud y administración en la Universidad de Illinois, en Chicago.

Powell dijo que los investigadores deseaban comprender mejor el papel de la comida de los restaurantes en la dieta de las personas. “Sabemos que junto con el aumento de las tasas de obesidad, los estadounidenses han estado comiendo cada vez más fuera de casa, y ahora consumen de promedio aproximadamente 600 calorías al día en los restaurantes”, dijo.

Eso no sería un problema para la salud de las personas si sus dietas fuera de casa fueran parecidas a las de casa. Pero este estudio descubrió otra cosa.

Los investigadores basaron sus hallazgos en las respuestas de más de 12000 personas de 20 a 64 años de edad que participaron en encuestas federales de 2003 a 2010. Los participantes respondieron a preguntas sobre qué comían en dos días distintos.

Las personas que comían en puestos de comida rápida o en restaurantes de servicio completo consumieron un promedio de 194 y 205 calorías adicionales al día, respectivamente. También consumieron más grasa saturada (3 y 2.5 gramos extra, respectivamente) y sal (296 y 451 miligramos, respectivamente).

¿De dónde vienen todas esas calorías adicionales? “De alimentos con una densidad energética mayor, de porciones más grandes y de más calorías vacías como las bebidas endulzadas con azúcar”, dijo Powell.

Ampliar en: Alimentariaonline

McDonald’s canjea hamburguesas por latas reciclables

Toca Comer. McDonald's canjea hamburguesas por latas reciclables. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

McDonald’s sabe que el verano trae consigo múltiples espectáculos en la calle y por lo tanto innumerables latas quedan vacías contaminando la ciudad, situación que pasa en múltiples países incluso en la tan desarrollada Suecia. Partiendo de este hecho DDB Estocolmo y McDonald crearon una estrategia promocional para ayudar al planeta y estimular el reciclado de latas premiando a los buenos ciudadanos con hamburguesas a cambio de latas vacías.

La promoción se llevó a cabo con la ayuda de unos paneles gigantes que contenían bolsas de basura a disposición de los transeúntes y la premisa de la promoción titulada «We know accept cards, cash and cans» (aceptamos tarjeta, efectivo o latas), con la explicación que impulsaba a los ciudadanos a tomar una bolsa de panel y rellenarla con tres premios a saber:

  • 10 latas una hamburguesa estándar
  • 10 latas una hamburguesa con queso
  • 40 latas una Big Mac

Aunque los ciudadanos de Suecia están acostumbrados al reciclaje y a la devolución de un importe por llevar sus envases a una máquina adaptada para ello. Esta promoción es más dirigida a los jóvenes que pueden sentirse más estimulados al recibir una hamburguesa que algunas monedas por cada envase.

Fuente: ClubDarwin.NET

Clausurado un suministrador de McDonalds y KFC por vender carne podrida

Toca Comer. Clausurado un suministrador de McDonalds y KFC por vender carne podrida. Marisol Collazos Soto, Rafael BarzanallanaLa Compañía Alimentaria Husi de Shanghái, un proveedor cárnico de varias cadenas de comida rápida en la capital económica de China como McDonalds, KFC y Pizza Hut, ha sido cerrada por las autoridades locales de seguridad alimentaria, tras ser acusada en televisión de vender carne en mal estado.

Un funcionario de la Administración Municipal de Alimentación y Medicamentos del Gobierno de Shanghái ha confirmado a Efe el cierre de las instalaciones de Husi para llevar a cabo una investigación de los hechos. Tanto McDonalds como Yum! Brands, que controla KFC y Pizza Hut, se disculparon, en un comunicado, y la segunda avisó de que algunos productos podrían dejar de estar disponibles durante cierto tiempo en el país debido a la suspensión de compras a Husi.

Según denunció este fin de semana un reportaje de la televisión Dragon TV, la firma falsificó sistemáticamente la fecha de caducidad de parte de la carne que vendía a estas cadenas, que también suspendieron sus compras a Husi. La cadena shanghainesa mostró imágenes grabadas en el interior de una planta cárnica de la compañía clausurada en la que se veía al personal recogiendo carne del suelo y arrojándola a la maquinaria procesadora. También se mostraba cómo los trozos de pollo, McNuggets, descartados por los controles rutinarios de las autoridades eran reprocesados una y otra vez hasta que superaban el control.

Dragon TV también mostró un correo electrónico interno enviado por el equipo de gestión de Husi a sus empleados en el que les exigía que aumentaran la fecha de caducidad de 10 toneladas de carne de ternera congelada. Esa carne, según la información, ya maloliente y de un color verduzco, fue también reprocesada, recongelada y reempaquetada con una nueva fecha de caducidad.

Ampliar en: Público

Comer en un restaurante con ratas

Toca Comer. Comer en un restaurante con ratas. Marisol Collazos Soto, Rafael BarzanallanaRat Café es la nueva atracción turística en Londres (Inglaterra), en donde los visitantes podrán degustar de su comida y café acompañados nada menos que de pequeñas y peludas ratas.

Estos roedores estarán hasta en la mesa del comensal, curiosos por ver qué es lo que estamos ingiriendo, brindándonos una peculiar compañía.

La idea se  debe a London Dungeon, un grupo que realiza actividades teatrales y de circo exponiendo historias macabras y acontecimientos ocurridos en la ciudad inglesa. Los turistas tienen que reservar primero el lugar y disfrutarán una sesión de una hora acompañados de los pequeños animales, además de una taza de café y un postre.

Las 18 ratas que se encuentran en el Rat Café están debidamente supervisadas por expertos, quienes velan por su higiene y para que no contagien ningún tipo de enfermedad a los clientes. Además (al menos que se les alimente), los visitantes no tienen que temer en caso las ratas decidan darle una probadita a su postre, ya que ellas ya han sido alimentadas correctamente antes de cada sesión.

Related Posts with Thumbnails