‘Pilla Tortilla’: cuando una bolsa de patatas se convierte en restaurante

Madrid acaba de convertirse en el escenario de un experimento gastronómico sin precedentes: PepsiCo ha inaugurado en la capital española «Pilla Tortilla», el primer restaurante del mundo de Lay’s, centrado en la tortilla de patata elaborada con sus patatas fritas. No es una campaña publicitaria efímera ni una instalación de temporada. Es un bar-restaurante real, con carta, cocinero estrella Michelin y vocación de permanencia.

La bolsa de patatas sube de categoría

La premisa es tan sencilla como provocadora: sustituir la patata cocida de la tortilla española por patatas fritas de bolsa Lay’s. Un concepto que la marca lleva años insinuando en sus campañas de publicidad y que ahora materializa en dos locales en el corazón de Madrid.

El concepto cuenta con dos ubicaciones en el centro de la ciudad: un bar-restaurante en Fuencarral, 102, pensado para una experiencia de consumo completa y social, y un segundo local en Corredera Baja de San Pablo, 3, orientado a un formato más ágil y urbano centrado en el takeaway. Ambos abren de nueve de la mañana a medianoche, cubriendo desde el desayuno hasta la cena.

Para dar credibilidad culinaria al proyecto, PepsiCo fichó a alguien con autoridad suficiente para avalar la propuesta. El desarrollo gastronómico ha contado con la consultoría del chef Miguel Carretero, responsable del restaurante Santerra, galardonado con una estrella Michelin en 2024. Carretero fue el encargado de demostrar que una patata de bolsa puede tener sentido dentro de una receta icónica sin traicionar su esencia. «Hemos trabajado para que su presencia aportara valor al plato», explicó el cocinero.

Una carta construida alrededor de la bolsa

La tortilla puede degustarse en formato pincho por 3,90 euros, en bocadillo por 6,20 euros o entera por 18 euros, con cebolla o sin cebolla, y puede personalizarse con diferentes toppings. Entre las variedades figuran la mallorquina con sobrasada, queso brie y miel; la marinera con boquerones; la brava con torreznos y salsa brava; o la serrana con salmorejo y jamón.

Pero la presencia de Lay’s no se limita a la tortilla. El hilo conductor de las patatas de bolsa se extiende a lo largo de toda la carta: desde entrantes como fish and chips o mejillones con mayonesa de lima y gildas de anchoa con Lay’s, hasta los postres, donde las patatas fritas se combinan con helados de chocolate, queso de cabra con miel y dulce de leche, jugando con el contraste dulce-salado.

Estrategia detrás del snack

Lo que parece una ocurrencia simpática esconde una lógica empresarial clara. El proyecto se enmarca dentro de la división global Food Ventures, creada hace aproximadamente un año y con base en Barcelona, orientada a acelerar la penetración en la ocasión de comidas y en el canal fuera del hogar.

Fernando Moraga, director general de PepsiCo Iberia, explica que «las ocasiones de consumo se han fragmentado de forma significativa en los últimos años. Frente al esquema tradicional de comida y cena, el consumidor actual reparte su ingesta en múltiples momentos a lo largo del día». Pilla Tortilla apunta exactamente a esos momentos intermedios que el retail tradicional no termina de capturar.

La multinacional lleva trabajando en el proyecto más de un año y ha realizado una «inversión relevante». Respecto a la elección de Madrid, la firma se decantó por la capital española por su dinamismo y capacidad para marcar tendencias.

¿El comienzo de una cadena global?

La pregunta que flota sobre Pilla Tortilla es si este experimento madrileño es el embrión de una cadena internacional. La respuesta oficial es cautelosa pero esperanzadora. «Tenemos que aprender, es el primer bar-restaurante de Lay’s en el mundo y afinar el modelo para asegurar que es sostenible. Creemos que lo que funcione aquí lógicamente podrá funcionar en otros sitios, pero vamos a asentar estos dos de momento», señaló Moraga.

El restaurante permite además captar información directa sobre preferencias, aceptación de formatos y comportamiento de consumo. La compañía no descarta que el aprendizaje pueda trasladarse al lineal, en un mercado de platos preparados en crecimiento.

Madrid, ciudad con una de las escenas gastronómicas más activas de Europa y capital indiscutible de la tortilla de patata en España, resulta ser el laboratorio perfecto para averiguarlo. Si la bolsa de Lay’s supera el examen, el mundo podría llenarse pronto de Pilla Torillas. Si no, al menos habrá sido un experimento sabroso.

Dole abre primera planta de envasado en Colombia

Toca Comer. Dole abre primera planta de envasado en Colombia . Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Dole, la multinacional estadounidense, amplía sus negocios en Colombia. Además de la producción bananera que tiene en Santa Marta, abrirá su primera planta de producción en este país exactamente en Madrid, Cundinamarca, la cual se dedicará a procesar hortalizas y tubérculos, listos para preparar y consumir. La planta se inaugurará en noviembre de 2014.

El desarrollo del proyecto que lleva dos años implica una inversión de US$ 28 millones  e incluye el montaje de una planta de 8.000 metros cuadrados.

La planta se dedicará a productos denominados de la Cuarta Gama los cuales son productos procesados mínimamente que no sufren ninguna transformación física, pero son inocuos y con un proceso de limpieza especial para que el consumidor encuentre alimentos en óptimas condiciones.

“La tarea es garantizar desde la cosecha que todo el proceso nuestro, de agua, de días de carencia (el tiempo adecuado que debe cumplir el productor entre la utilización de fungicidas y el momento en que llega al consumidor final), fertilizantes y semillas cuenten con todos los requisitos para llegar a la planta”, declaró Julio César Cañón Gerente de Dole Vegetales Colombia.

Lechugas, espinacas, apio, brócoli, coliflor, acelga, repollo, variedad de hojas gourmet y cebolla cabezona estarán en la oferta de vegetales. Por su parte, en tubérculos incluye patata variedad R12 y criolla, yuca, arracacha y calabaza.

Patatas fritas exactas a las de los restaurantes de comida rápida

Toca Comer. Patatas fritas exactas a las de los restaurantes de comida rápida. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Si acudís a los fast food o compráis bolsas de patatas congeladas estaréis acostumbrados a un tipo de patata crujiente y sabrosa que a menudo no sois capaces de reproducir en vuestra casa a partir de lo que deberían ser los componentes básicos – y únicos – de esta receta : aceite, patata y sal. Generalmente obtenéis una patata que se reblandece y que presenta un aspecto poco apetitoso.

Os voy a explicar cómo hacer patatas fritas en vuestra casa exactamente igual que las de tipo industrial. En primer lugar hay que cortar todas las patatas fritas con la misma forma y longitud. Se que esto es difícil, así que lo mejor es hacerse con patatas largas y cilíndricas y cortarlas empleando una mandolina. Con ello el tamaño será parecido y no se harán unas antes que otras.
En segundo lugar hay que reducir el contenido de almidón la patata, el responsable de que queden blandas y sin gracia cuando las hacemos en casa. Para ello llenamos un recipiente con agua fría e introducimos las patatas que acabamos de cortar durante al menos de 5 a 7 minutos. Pasado este tiempo las sacamos del recipiente y veremos que el agua se ha enturbiado debido precisamente al almidón. Desechamos el líquido.
Ahora vamos a llenas de agua hirviendo otro recipiente. Para que la patatas adquiera el tono dorado exterior deseado vamos a disolver 3 cucharadas de azúcar y una de jarabe de maíz o bien, si no tenéis jarabe de maíz, una cucharadita de miel. Sí, en efecto, habéis oido bien : azúcar para que se pongan doradas. La explicación es la reacción de Maillard en presencia de este carbohidrato. La reacción de Maillard es esencial en cocina pero muy compleja de explicar, así que lo dejaremos para otro momento.
A continuación introducís las patatas en el agua caliente donde hemos disuelto los endulzantes y las dejamos reposar durante 10 minutos.
Pasado ese tiempo las extraéis con cuidado – el agua debe estar todavía muy caliente – y las escurrís para que no quede nada de agua. Cuando se enfrían las metéis en el congelado por espacio de media hora.
Las sacáis del congelador para freírlas. Para la fritura emplearéis aceite de girasol a un máximo de 180 grados. Mejor emplear una freidora, pero si no tenéis emplead sartén a fuego medio.
Cuando el aceite está bien caliente introducís las patatas de manera que las cubra por completo y la fritura sea burbujeante. Las mantenéis sólo 3 minutos. Pasado ese lapso de tiempo las sacáis con el cestillo, las dejáis escurrir el aceite y las dejáis enfriar durante unos 10 minutos. Vuelta a la freidora, misma temperatura del aceite y ahora ya la fritura definitiva durante 8 minutos.

Las retiráis, las saláis y quedarán perfectas…si es el aspecto y el sabor es lo que importa. No hace falta decir que no es proceso fácil. A nivel industrial no hay problema, pero a nivel doméstico es complejo y largo. Emplea algunos trucos como el jarabe de maíz y el uso de aceite de girasol que no son muy cardiosaludables, pero de muy de vez en cuando no debería causarnos problemas.

En China copian máquina de «vending» de patatas y la hacen pasar por invento

Varias de las publicaciones más prestigiosas del mundo alimentario en inglés han publicado una nota de prensa de la compañia china Beyondte Technology, en la que se asegura que su máquina de vending es la primera del mundo que dispensa patatas a la francesa. Sin embargo no es así. En el año 2001 McCain lanzó al mercado una máquina de este tipo. No dudamos del ingenio de los chinos, mas bien creemos en la ingeniuidad de los occidentales.

En agosto de 2001 The Grocer publicaba una nota de prensa en la que anunciaba que McCain entraba en el negocio del vending con una máquina dispensadora de patatas fritas (french fries) que basada en tecnología de la empresa Mono Equipment dispensaba el producto en 45 segundos.

Una norteamericana, Fresh Chips, que al parecer cuenta con tecnología para freir en 45 segundos diferentes tipos de masas en aceite de cánola. Sus maquinas rondan los US$ 13000, casi el 50% más económicas que su competencia.

Una australiana, Hot Fresh Fries, de la que no hay mayor información en internet  y la española Smart Shef Solutions, de la que solo quedan dos vídeos que en su día subió a youtube.

Fuente: ClubDarwin.NET

 

¿Quién inventó las patatas fritas?

Toca Comer. ¿Quién inventó las patatas fritas?. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Llos españoles las consideremos absolutamente nuestras.¿Alguien lo duda? Sin embargo, los belgas afirman que nacieron en su país y no admiten controversias. Se trata de una receta fetiche — aseguran — anclada en el alma de sus hábitos cotidianos.

Cierto que las venden por todas partes. En carromatos y freidurías a pie de calle con salsas diversas,entre ellas la salsa andaluza, que no tiene nada que ver con Andalucía. Se sirven en restaurantes con filetes de carne o en compañía de mejillones (sus famosos moules) Y por supuesto, se comen en todos los hogares casi a diario.

En Brujas hay unl insólito Friet Museum (museo de las patatas fritas) www.frietmuseum.be  Centro didáctico que relata el encuentro de los españoles con las papas en Perú y los itinerarios que siguieron hasta Europa. A España, puerta de entrada de las primeras, habrían llegado desde Canarias hasta el puerto de Sevilla. Y ya desde España hasta los Países Bajos.

Todo bien documentado, por lo menos hasta el desenlace del relato.  A partir de 1573 –aseguran los paneles — las patatas aparecen en las cuentas del Hospital de la Sangre de Sevilla, que las recibía del claustro de Las Carmelitas Descalzas, fundado por Teresa de Jesús (1515-1582).

En paralelo y según sus documentalistas, en 1567 un tal Juan de Molina habría enviado desde Gran Canaria hasta Amberes tres barriles a su hermano Luis de Quesada. Contenían naranjas, limones verdes y papas (patatas)

¿Quién tuvo la idea de freír patatas por vez primera?

El Friet Museum ofrece dos posibilidades:

La primera que fuera  Teresa en Sevilla en el XVI. Teoría dudosa, pienso yo, porque aquellas papas pequeñas y con picaduras, despreciadas por los sevillanos, se prestaban poco a la fritura.

La segunda, que fueran unos pescadores belgas acostumbrados a freír pescaditos los que alrededor del año 1650 hicieron las primeras. Hipótesis inconsistente y no documentada.

Artículo completo en: Gastronotas de CAPEL

Acrilamida y patatas fritas

Toca Comer. Acrilamida y patatas fritas. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

En el año 1997, las vacas de la península de Bjare en el suroeste de Suecia empezaron a manifestar síntomas de parálisis e, incluso, a morirse. Al mismo tiempo, sus preocupados dueños comprobaban que peces de distintas especies aparecían muertos en las aguas del mismo territorio. Todas las sospechas se dirigieron hacia la construcción del gigantesco túnel de Hallandsås, destinado al ferrocarril, todo un cúmulo de problemas desde su inicio, por el carácter poroso del terreno y en el que se habían producido muchas grietas que habían sido selladas con un producto denominado Rhoca-Gil, que se había demostrado que era el causante de que grandes cantidades de acrilamida se hubieran liberado al medio, contaminando tierras y aguas superficiales. Los propios trabajadores del túnel mostraban síntomas relacionados con la neurotoxicidad de la acrilamida. El asunto, sin embargo, tuvo una derivada imprevista que es la que vamos a relatar aquí.

Una tal Dra.Törnqvist, del Departamento de Química Medioambiental de la Universidad de Estocolmo, fue la encargada de estudiar los niveles de contaminación de los trabajadores del túnel. Tal y como mandan los cánones sobre exposición ocupacional a una sustancia química, además de una población representativa de dichos trabajadores, se eligió otra de control con ciudadanos que no habían estado expuestos a los problemas del túnel.

Y para sorpresa de los investigadores, se encontró que la sangre del grupo de control contenía también preocupantes niveles de acrilamida. A la vista de los resultados de dicho grupo, la hipótesis más razonable era que los citados niveles de acrilamida debieran provenir de la ingesta de la misma en la dieta. El resultado fue tan impactante que los datos estuvieron “congelados”, hasta su publicación en 2002 en la revista Journal of Agriculture and FoodChemistry.

Hoy existe un amplio consenso según el cual la acrilamida surge como consecuencia de las reacciones de Maillard, una compleja familia de reacciones químicas que se dan a alta temperatura y que proporcionan el aroma, el sabor y el color de muchos de nuestros alimentos (por ejemplo, el de la carne a la plancha).

En general, implican el concurso simultáneo de carbohidratos y aminoácidos, que se descomponen por acción del calor y generan una pléyade de moléculas nuevas que, a su vez, pueden reaccionar entre ellas. En el caso de las patatas fritas el carbohidrato es el almidón y el aminoácido la asparraguina. Uno de los subproductos finales de ese complicado proceso es la acrilamida de marras.

La acrilamida, como ya se ha mencionado, es tenida por neurotóxica y, además, diversos estudios llevados a cabo con ratas de laboratorio han mostrado su carácter cancerígeno, lo que indujo a que, en 1994, la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC) la declarara como posible cancerígeno para humanos en el Grupo 2A. En los últimos años, y como consecuencia de la alarma creada tras las revelaciones de la Dra. Törnqvist, diversas agencias de Salud Alimentaria y otros organismos que velan por nuestra salud han tratado de establecer niveles de ingesta diaria que puedan resultar más o menos seguros para la población.

Y es en este apartado en el que deben clarificarse los términos pues, en caso contrario, la alarma está asegurada.

Artículo completo en: NAUKAS

Patatas fritas no transgénicas, como todas

Toca Comer. Patatas fritas no transgénicas, como todas. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

En una reciente entrada del blog de José Carlos Capel hacía un ranking de patatas fritas embolsadas y las que salían primeras de la lista eran las de la marca San Nicasio, desconocida para mi. No obstante en la descripción de las patatas que hace José Carlos aparece algo que me desconcierta:

 Utilizan patatas no transgénicas que se fríen en aceite de oliva virgen extra a baja temperatura, procedente de almazaras de la Subbética. Se sazonan con sal rosa del Himalaya. Sabor inigualable.

¿Utilizan patatas no transgénicas? Raudo y veloz acudo a la página web de San Nicasio para ver si realmente son tan torpes que las publicitan así. Y si, ellos mismo lo dicen con profusión en la web.Como estrategia publicitaria una chapuza. Cuando quieres vender algo lo lógico es centrarte en lo que te diferencia de tus competidores, pero los feligreses de San Nicasio han optado por publicitar que sus patatas son no transgénicas. Solo hay una patata transgénica autorizada en el mercado (la patata Amflora de BASF) y se utiliza para la industria del papel, o sea que las patatas San Nicasio, las del resto de la lista de José Carlos Capel y todas las patatas fritas del mundo son no transgénicas, hasta las de la marca blanca del DIA. Mal empezamos si quieren que te fijes en algo que ofrece cualquier marca.

También publicitan que lleva Sal del Himalaya. Esta sal es básicamente cloruro de sodio (como cualquier otra sal) con magnesio. Tiene un llamativo color rosa, pero hasta ahora no se ha demostrado ninguna propiedad diferente de cualquier otra sal ni ningún efecto para la salud diferente de cualquier otra. El principal cambio es para el bolsillo.

Ampliar en: Los productos naturales ¡vaya timo!

Crean superpatata que se riega con agua salada

Toca Comer. Crean superpatata que se riega con agua salada. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

El profesor israelí David Levy lleva investigando más de veinte años el desarrollo de variedades de cultivo capaces de adaptarse a las condiciones extremas de Oriente Próximo.

Este científico del Instituto de Ciencias Vegetales de la Facultad de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente de la Universidad Hebrea de Jerusalén ha desarrollado una variedad de tubérculo que rápidamente ha sido calificado como “superpatata”.

La variedad desarrollada por Levy es capaz de adaptarse a las condiciones más extremas, ideal para los áridos climas tan característicos de la orilla oriental del Mediterráneo. Además, para sorpresa de todos, esta nueva patata se riega con agua del mar, esto es, con agua salada.

Sin duda es algo que puede cambiar radicalmente el mapa socioeconómico de toda la región y de otras zonas con condiciones climáticas similares.

Ya se están celebrando reuniones de científicos de Jordania, Egipto, Líbano, Israel y Marruecos para compartir conocimientos y tender puentes en información y tecnología. Una información que proviene de la Federación de Comunidades Judías de España.

Esta nueva patata podrá ser cultivada en el desierto y regada con agua del mar.

Las patatas blancas aumentan la ingesta de potasio

Toca Comer. Las patatas blancas aumentan la ingesta de potasio. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Por cada kilocaloría adicional de este alimento consumida, se produce un aumento de 1,6 mg en el consumo de potasio entre los adultos a partir de 19 años y un incremento de 1,7 mg en los niños y adolescentes de 2 a 18 años.

El potasio se considera un nutriente clave para ayudar a controlar la presión arterial. El estudio muestra que la papa blanca es un vegetal particularmente rico en nutrientes que aumenta significativamente la ingesta de potasio entre adultos, adolescentes y niños, afirma Maureen Storey, coautora del estudio.

Las dietas que contienen alimentos que son buenas fuentes de potasio y bajos en sodio pueden reducir el riesgo de hipertensión arterial y accidentes cerebrovasculares. Así, las patatas blancas son ricos en potasio, con o sin piel, naturalmente libres de grasas, grasas saturadas y colesterol y tienen muy poco sodio, según los expertos.

Por ejemplo, una patata pequeña (138 g) con piel, simplemente horneada, proporciona 738 mg de potasio y sólo 128 calorías. Un plátano grande (136 g) aporta aproximadamente el mismo número de calorías, pero mucho menos potasio (487 mg).

Incluso sin piel, la carne de la patata blanca es una fuente inagotable de potasio, ya que sólo unos 122 g de patatas al horno sin piel proporcionan 477 mg de potasio.

Fuente: Alimentariaonline

Las patatas fritas «chips» son adictivas hasta para las ratas

Toca Comer.  Las patatas fritas

«¡A que no puedes comer sólo una!«, decía el eslogan de una conocida marcha de patatas chips. Parece que tenían toda la razón y que no se trataba tan solo una estrategia de marketing.

El reciente estudio de intervención con dos grupos de ratas, «Manganese-Enhanced Magnetic Resonance Imaging for Mapping of Whole Brain Activity Patterns Associated with the Intake of Snack Food in Ad Libitum Fed Rats«, nos puede dar pistas sobre cómo actúa y cómo afecta a nuestro organismo este apetecible aperitivo.

Los investigadores dieron de comer a un grupo comida normal (considerado de control) y al otro patatas fritas, ambos ad-libitum (dejando comer libremente, sin restricción),  y posteriormente analizaron lo que había ocurrido y la actividad cerebral del cada uno de ellos.

Los expertos, mediante un sistema que utiliza un marcador basado en el manganeso, realizaron resonancias magnéticas a los cerebros de los animales, para visualizar los diferentes niveles de actividad. En la imagen que obtuvieron se observa cómo las áreas cerebrales que se activan cuando comen patatas (rojo) es muy diferente a las que se activa cuando comen la dieta normal (azul).

Observaron que al comer patatas fritas las menos activas eran las relacionadas con la regulación de la energía y la saciedad, y las más activas, las relacionadas con la recompensa y el apetito.

Como los mismos autores mencionan en el trabajo, son efectos similares a los de las drogas, consecuencia de una combinación diabólica: muchos carbohidratos de rápida absorción, muchas grasas y mucha sal. Toda una bomba alimentaria, vamos. Como para comer solo una…

 

Vodka elaborado con patatas

Toca Comer.  Vodka elaborado con patatas. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

El proyecto comenzó tras la reunión de unos amigos, el sumiller Xoan Torres Cannas y el bodeguero Juan Luis Méndez, los cuales emprendieron primero en la creación de ginebra gallega a la que denominaron Nordés pero muy pronto decidieron lanzarse a la fabricación del primer vodka gallego que es elaborado en la planta de Aguardientes de Galicia.

El vodka suele ser un destilado a partir de granos de cereales o vegetales ricos en almidón como el trigo, el centeno o la patata.

En Polonia comenzó a elaborarse vodka de patata pero pronto fue sustituida por cereales debido al alto coste del tubérculo. Así que Nordés Vodka no es un experimento, pero eso sí, está elaborado con patata gallega de Xinzo de Limia en Orense y esa es la diferenciación que estos empresarios le quieren dar, decantándose por ella antes que por otros cereales.

Doce variedades de patata gallega fueron las probadas para la elaboración de esta bebida, finalmente solo dos de ellas pasaron la prueba para quedarse, la variedad agria y la Kennebec, ambas con gran cantidad de almidón necesario para lograr una bebida de calidad.

Y aunque en el caso de otros vodkas se intenta buscar la neutralidad en el sabor de su cereal base, en este vodka gallego sus creadores han arriesgado y no han intentado enmascarar el retrogusto a patata, considerando que es lo que le aporta personalidad a esta peculiar bebida.

Ampliar en: Alimarket

El cambio climático puede dar lugar a grandes batatas

Toca Comer. El cambio climático puede dar lugar a grandes batatas. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Los crecientes niveles de dióxido de carbono en la atmósfera pueden tener un aspecto positivo: la duplicación del tamaño de la patata dulce, el quinto cultivo alimenticio más importante en el mundo en desarrollo.

La mayoría de los estudios de los efectos del aumento de CO2 en la atmósfera indican que están  aumentando  los tamaños de los granos de cultivos de arroz, trigo y soja. La patata dulce Hardy es cada vez más un elemento básico en África y Asia, produciendo «más energía comestible por hectárea por día que el trigo, el arroz o la mandioca», según un grupo de investigación del Centro Internacional de la Papa.

Hope Jahren en la Universidad de Hawaii en Manao y sus colegas, cultivaron plantas a diversas concentraciones de CO2: el nivel actual de 390 partes por millón, así como 760, 1140 y 1520 ppm. El Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático predice que los niveles atmosféricos de CO2 estarán entre 500 y 1000 ppm en el año 2100.

Por lo menos el escenario extremo en 760 ppm, el equipo encontró que los tubérculos crecieron hasta ser el 96 % más grandes.

El equipo ahora está probando su contenido de nutrientes. «¿Son estas las patatas dulces más nutritivas», un miembro del equipo, Ben Czeck se pregunta, «¿tienes que comer el doble para obtener los nutrientes necesarios?» Fundamentalmente, los estudios anteriores revelaron el contenido de proteína en el trigo, el arroz, la cebada y la papa se redujo en un 15 por cien Cuando se cultiva bajo dos niveles de CO2 doble del actual.

Czeck presentará la obra en diciembre en la reunión de la Unión Geofísica Americana en San Francisco (EE.UU.).

Fuente: New Scientist



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