Coca-Cola y Cutrale construyen zumoducto para naranja

Toca Comer. Coca-Cola y Cutrale construyen zumoducto para naranja. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

En la guerra de los zumos de naranja entre Coca-Cola y PepsiCo, Coca-Cola cuenta con un socio poderoso: Cutrale, la compañía fundada por el director de Coca-Cola FEMSA, José Luis Cutrale, que se encarga de comprar casi un tercio de los 145 millones de cajas de naranjas cultivadas por más de 400 agricultores en Florida (EE.UU.), además de sus propias explotaciones en Brasil. El proveedor apuesta por la tecnología de punta para el manejo del concentrado de naranja.

Ambas compañías construyeron un «zumoducto» subterráneo de 1,2 kilómetros desde la planta de procesado de Cutrale en Orlando hasta la planta de envasado de Coca-Cola para el transporte de zumo -antes requería 70 viajes diarios de camiones cisterna.

Un proceso al detalle

Ninguna parte de la naranja se desperdicia. Los aceites esenciales se embotellan y se vende en todas las formas, desde saborizantes hasta productos de limpieza del hogar. Las pieles se aprovechan en gránulos para la alimentación del ganado.

El zumo crudo es flash-pasteurizado después y se traslada por tubería a los tanques de almacenamiento de hasta dos millones de galones cada uno para un máximo de ocho meses.

Dentro de los tanques, el zumo se agita lentamente en la parte inferior de modo que no sedimente. Una capa de gas nitrógeno en la parte superior evita la entrada de la podredumbre de inducción de oxígeno.

Los lotes de zumo de diversos cultivos y estaciones están separados sobre la base de características tales como el tipo de naranja, dulzura y acidez. El zumo de temporada suele mezclarse con zumo de fuera de temporada.

En temporada alta (aproximadamente abril-junio), las naranjas pueden llegar del árbol a la botella en menos de 24 horas. Los equipos de la planta Cutrale y embotellado de Coca-Cola están en contacto permanente para  canalizar el trabajo de manera más eficiente.

Fuente: ClubDarwin.NET

Coca-Cola y Pepsi luchan por el mercado de los zumos de naranja

Toca Comer. Coca-Cola y Pepsi luchan por el mercado de los zumos de naranja. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Los zumos son oro líquido

De ahí la fuerte inversión con que los dos gigantes respaldan este sector de sus negocios, que se reparten así: el Tropicana de PepsiCo domina un 40% del volumen de ventas de un mercado de 4600 millones de dólares en EE.UU.

Coca-Cola se queda con el 28%, es decir, obtiene unos beneficios de cerca de 13000 millones en todo el mundo, según Euromonitor. Las ventas de zumos, y sus beneficios, hace años que van por delante de las carbonatadas.

El plan de Coca-Cola en EEUU es fabricar zumo de naranja 100% natural, porque sabe que los clientes están dispuestos a pagar la diferencia. Y marcar esta diferencia es complicado: la producción de zumo está sujeta a múltiples variables, desde el clima hasta las preferencias de los consumidores.

Megainstalaciones y algoritmos

Coca-Cola ha invertido  114 millones en su planta de procesado de zumos en Auburndale -la más grande del mundo, presumen. Para hacer buena esta inversión, han perfeccionado una metodología top-secret: Black Book, la llaman.

El objetivo es asegurar la producción de zumo de naranja de calidad constante durante todo el año; desde Coca-Cola afirman haber construido un simulador de vuelo para su negocio de zumos.

¿Qué es Black Book? Un algoritmo, diseñado por el mismo arquitecto que creó el modelo que Delta Air Lines usa para maximizar sus beneficios por milla en vuelo. Hay que tener en cuenta que en la composición de una naranja se encuentran más
de 600 sabores distintos.

Además de las preferencias de los consumidores. Estos datos se comparan con un perfil que detalla la acidez, la dulzura y otros atributos de cada lote de zumo sin procesar. El algoritmo entonces da las características que debe tener el lote para replicar cierto sabor, la consistencia y hasta el contenido de pulpa.

También está la parte del Black Book que incorpora los factores externos, como los patrones climáticos, la previsión de cosechas o los límites de costes. Así Coca-Cola puede planificar su producción y almacenar suministros hasta para 15 meses.

Si hemos pasado de la fórmula del refresco al algoritmo de los zumos, ¿cuál será el siguiente paso, presumiblemente en el sector de los lácteos?

Fuente: ClubDarwin.NET

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