El aumento del CO2 reduce la calidad nutricional de los cultivos: un reto para la seguridad alimentaria global

Un estudio reciente realizado por Sterre F. ter Haar y colegas, publicado en la revista Global Change Biology en 2025, ha demostrado que el aumento del dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera afecta negativamente la calidad nutricional de los cultivos alimentarios fundamentales a nivel mundial. Este trabajo constituye una alerta sobre los impactos del cambio climático no solo en la cantidad de alimentos producidos, sino también en su valor nutricional, con posibles consecuencias para la salud humana.

El equipo de investigación analizó datos de aproximadamente 59000 muestras de 43 diferentes cultivos, incluyendo arroz, trigo, papas y tomates, evaluando cómo distintas concentraciones de CO2 afectan el contenido de proteínas, minerales como zinc e hierro, y otros nutrientes esenciales. Se encontró que el aumento de CO2 reduce en promedio un 4.4% la concentración de estos nutrientes en los cultivos, con algunas reducciones que pueden alcanzar hasta un 38%. Al mismo tiempo, el contenido calórico de las plantas aumenta, lo que podría contribuir a problemas como la obesidad, además de observar indicios de aumento en concentraciones de sustancias tóxicas como mercurio y plomo, aunque se requieren más estudios para confirmar este último hallazgo.

Estos resultados reproducen un efecto lineal: al duplicarse el nivel de CO2, el impacto negativo sobre los nutrientes también se duplica. Actualmente, la atmósfera contiene aproximadamente 425 partes por millón (ppm) de CO2, cifra que se espera aumente hasta 550 ppm en las próximas décadas, según los modelos climáticos, lo que indica que gran parte de este deterioro nutricional ya está en curso y se intensificará.

El estudio destaca que muchas poblaciones dependen en gran medida de cultivos básicos como el arroz y el trigo para su alimentación. La reducción en nutrientes esenciales como las proteínas y minerales afecta directamente la salud pública, generando situaciones en las que, aunque haya suficiente cantidad de alimento disponible, la malnutrición puede aumentar debido a la falta de calidad nutricional. Este fenómeno introduce el concepto de «seguridad nutricional» como un aspecto crítico dentro del marco más amplio de la seguridad alimentaria.

Desde el punto de vista agrícola, el aumento de CO2 puede estimular el crecimiento vegetativo y la producción total de biomasa, pero este «efecto fertilizante» no compensa las pérdidas en la concentración de nutrientes fundamentales, cruciales para una dieta equilibrada y saludable. Además, otros factores relacionados con el cambio climático, como el aumento de temperaturas y la variabilidad de lluvias, también contribuyen a la merma en la calidad nutricional, afectando especialmente a frutas y verduras, con pérdidas de vitaminas, antioxidantes, fibras y minerales, y aumento en azúcares simples, lo que impacta negativamente en la salud humana.

La investigadora Sterre F. ter Haar hace un llamado para que la atención en seguridad alimentaria incluya no solo la cantidad, sino también la calidad nutricional del alimento producido. Se insiste en la necesidad de orientar futuras investigaciones hacia estrategias de adaptación, como el desarrollo de variedades de cultivos resistentes al aumento de CO2 y al cambio climático, prácticas agrícolas innovadoras, y políticas públicas que ayuden a mitigar estos impactos.

En conclusión, el estudio revela que la crisis climática afecta la alimentación humana en un nivel invisible pero crítico: la calidad nutricional de los alimentos esenciales. En un mundo donde alimentar a la creciente población mundial ya es un desafío, esta nueva amenaza requiere urgente atención científica, tecnológica y política para asegurar dietas nutritivas y saludables para las generaciones presentes y futuras.

Este trabajo evidencia la importancia de integrar la nutrición y la salud humana en los debates sobre cambio climático y agricultura, resaltando la complejidad de las interacciones entre el ambiente y la producción de alimentos en un planeta cambiante.

Referencias:
Sterre F. ter Haar et al., «CO2Rise Directly Impairs Crop Nutritional Quality,» Global Change Biology, 2025 [DOI: 10.1111/gcb.70568].onlinelibrary.wiley+3

  1. https://onlinelibrary.wiley.com/journal/13652486
  2. https://www.universiteitleiden.nl/en/news/2025/11/higher-co2-levels-are-making-our-food-more-calorific-and-less-nutritious-food-crops
  3. https://phys.org/news/2025-11-higher-food-calorific-nutritious.html
  4. https://www.lavanguardia.com/vida/20250809/10953145/cambio-climatico-deteriora-calidad-nutricional-alimentos.html
  5. https://www.ipcc.ch/report/ar6/wg1/chapter/chapter-5/
  6. https://bg.copernicus.org/articles/14/5487/2017/bg-14-5487-2017-relations.html
  7. https://ustednoselocree.com/referencias/peor-de-lo-esperado/
  8. https://ciencia.ucp.pt/en/publications/impact-of-climate-change-on-plant-nutrition/
  9. https://www.universiteitleiden.nl/en/staffmembers/paul-behrens/publications
  10. https://www.facebook.com/groups/325874678149790/posts/nuevo-estudio-descubre-que-el-aumento-de-co2-en-la-atm%C3%B3sfera-est%C3%A1-haciendo-que-c/1865717997498776/
  11. https://www.wiley.com/en-us/journals/Global+Change+Biology-p-b13652486
  12. https://www.infosalus.com/salud-investigacion/noticia-logran-vincular-cambio-climatico-deterioro-calidad-nutricional-alimentos-20250709070348.html
  13. https://bg.copernicus.org/articles/22/6369/2025/bg-22-6369-2025.pdf
  14. https://www.infobae.com/america/ciencia-america/2025/11/11/el-enfriamiento-artificial-de-la-tierra-podria-reducir-la-proteina-en-alimentos-clave-advierte-un-estudio/
  15. https://www.biorxiv.org/content/10.1101/2025.06.30.662326.full.pdf
  16. https://chilebio.cl/2025/06/06/como-la-biotecnologia-conforma-la-agricultura-climaticamente-inteligente-en-asia-y-australasia/
  17. https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2950236525000155
  18. https://ecoinventos.com/nuevo-estudio-afirma-que-el-cambio-climatico-esta-degradando-el-valor-nutricional-de-los-cultivos/
  19. https://www.goldenagri.com.sg/es/what-is-the-agriculture-food-energy-trend-in-2025/
  20. https://www.ruralprimicias.com.ar/sitio/2025/08/01/el-coste-oculto-del-cambio-climatico/

Bodega calcula impacto de vinos en el cambio climático

Toca Comer. Bodega calcula impacto de vinos en el cambio climático. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

La bodega Grupo Faustino es la primera que conoce la huella de carbono de sus ocho vinos más representativos tras la elaboración, por parte de investigadores del centro de investigación Tecnalia, de un exhaustivo estudio pionero.

Tras un año de trabajo, se han obtenido las huellas de carbono de los ocho vinos más representativos de este grupo y que abarcan todo el abanico de clases de caldos: blanco, crianza, reserva o de autor.

Las fases del ciclo de vida de un vino comienzan en la fase agrícola (se emite carbono por el consumo de diésel en desplazamientos y trabajo de los tractores en todas las labores de campo, además de productos agroquímicos y del consumo de energía eléctrica en el riego); luego, la fase de elaboración (se produce un consumo de energía eléctrica y gasóleo, además de productos enológicos y materiales de embalaje).

Posteriormente, en la fase de distribución, se emite carbono en el transporte de las botellas, en su enfriamiento para consumo y, una vez bebido el vino, aún emite dióxido de carbono en concepto de gestión y transporte de los residuos, reciclado, valorización o vertedero.

Los resultados obtenidos por Tecnalia muestran que la huella de carbono de los ocho vinos analizados oscilan en valores equivalentes a 1000 gramos de CO2. Según los autores del estudio, no son valores altos; sino que se mueven dentro de la media.

El estudio de huella de carbono llevado a cabo, declaran desde el grupo bodeguero, forma parte de la política de compromiso medioambiental puesta en marcha que ha logrado reducir en un 20% su consumo de energía y en un 30% el de agua, según datos de la empresa, desde 2005.

Fente: Alimentariaonline

 

Agua envasada, no la compres

Toca Comer.  Agua envasada, no la compres . Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Según un estudio realizado en Italia y publicado en Nature Precedings, el agua embotellada tiene una huella de carbono 285 veces más alta que el agua de la canilla. Para producir, transportar y consumir 1,5 litros de agua en botella hay que emitir 0,26 Kg de CO2 equivalente, ¿parece poco? Para producir, transportar y consumir esa misma cantidad de agua pero de la canilla se usan 0,00091 Kg de CO2 eq. Por cada botella de agua que no comprás, estás evitando emitir 1/4 Kg de CO2. Pero la publicidad no habla de calentamiento global, habla de deforestación. Dejando de lado los efectos que el calentamiento global pudiera tener en los bosques, hay otro concepto que sirve para evaluar el impacto del agua embotellada en el suelo: la Huella Ecológica. Esto hace referencia al área de tierra necesaria para general los recursos y asimilar los residuos de una actividad. ¿Cuántos metros cuadrados se usan para producir 1,5 litros de agua embotellada?

Para producir agua embotellada se necesita un área 300 más grande que para el agua de red. Mientras que por cada 1,5 litros de agua del grifo se necesitan sólo 0,0024 m2, hacen falta más de 0,7 m2 para producir, transportar y disponer de la basura producida por la botella de litro y medio.

Ampliar en:  De Legos a Logos

Un kg de carne contamina más que un automóvil

Toca Comer.   Un kg de carne contamina más que un automóvil. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Para lograr un kilogramo de carne de vacuno en Brasil se producen 335 kilogramos de dióxido de carbono (CO2), exactamente la misma cantidad de gases de efecto invernadero que un viaje de 1600 kilómetros en un automóvil europeo de consumo medio.

A esa conclusión han llegado expertos de Austria y Holanda en un reciente estudio, cuyos resultados publicó hoy la agencia APA.

En el caso de la carne de vaca de los Países Bajos (Holanda), la producción de un kg equivale a 111 kilómetros de trayecto en automóvil, pues en ambas situaciones el CO2 emitido es de 22 kilogramos.

Kurt Schmidinger, de la Universidad de Viena, y Elke Stehfest, de la agencia PBL Netherlands Environmental Assessment Agency, han desarrollado un sistema especial para hacer un inventario del coste climático de los alimentos.

La mayor innovación en estos cálculos es que, además de las emisiones en la producción de los alimentos, también se contabiliza la superficie del pasto para los animales, un factor obviado hasta ahora, pese a considerarse central para el cambio climático.

La razón es que los pastos de grandes superficies impiden el desarrollo de bosques y plantas naturales, que a su vez actúan de absorbentes de CO2 de la atmósfera», lo que combate el efecto invernadero.

Cada persona emite dos toneladas de CO2 al año por alimentarse

Un equipo de investigadores de la Universidad de Almería (UAL) ha estimado el impacto ambiental que tiene la dieta española y el papel que juegan los excrementos humanos en el ciclo de vida de los alimentos. Es la primera vez que un estudio científico de este tipo introduce el papel que juegan los excrementos humanos.

“La alimentación en España genera unas emisiones de unas dos toneladas de dióxido de carbono por persona y año (más de un 20% de las emisiones totales por persona y año), y un consumo de energía primaria de 20 gigajulios”, explica a SINC Iván Muñoz, autor principal del trabajo e investigador de la UAL.

En el estudio, que ha publicado recientemente The International Journal of Life Cycle Assessment, se analiza la relación de la cadena de producción y consumo de alimentos con el calentamiento global y la acidificación y eutrofización (exceso de nutrientes) del medio, tomando como referencia lo que consumió una persona en España en 2005 (881 kilogramos).

En el cómputo se incluyó la producción agrícola y ganadera, la pesca, el procesamiento industrial que se hace de los alimentos, su venta y distribución, la preparación y cocinado en casa, el tratamiento de los residuos sólidos (restos de comida y envases), así como la excreción humana.

Según el trabajo el mayor impacto ambiental lo origina la producción de alimentos de origen animal, como carne y lácteos. La agricultura, ganadería, pesca e industria alimentaria son la mayor fuente de contaminación de las aguas y de dióxido de carbono, pero en ambos casos le siguen los efectos de la excreción de las personas (al respirar o por el tratamiento de las aguas fecales).

Ampliar  información en:  sinc

¿Existe el agua en polvo?

Según una investigación presentada por el Dr. Ben Carter en el «240 National Meeting of the American Chemical Society» que se celebra en Boston (EE.UU.), «pronto podremos ver olas de agua seca».

Consiste en gotas de agua cubiertas de una capa de óxido de silicio que adoptan el aspecto de un polvo fino, aunque siguen siendo 95% agua. Esta agua seca absorbe el CO2 con más facilidad que el agua normal.

¿La utilidad? Combatir el cambio climático, ya que el agua seca absorbe algunos de los gases que provocan el efecto invernadero como el metano y el dióxido de carbono.

Fuente: treehugger A Discovery company

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