Comer fuera de casa equivale a comer más

Toca Comer. Comer fuera de casa equivale a comer más. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Un nuevo estudio descubre que las personas que comen fuera consumen aproximadamente 200 calorías más al día que cuando cocinan en casa. También consumen más grasas saturadas, azúcar y sal.

El estudio tiene algunas limitaciones. No dice nada de si las personas que van a restaurantes con frecuencia tienen un peor estado de salud que las que comen en casa, y no tiene en cuenta los posibles beneficios de comer fuera, como el hecho de socializar y reducir el estrés de cocinar.

Aun así, los hallazgos muestran que “comer en restaurantes debería ser la excepción, no la norma”, dijo la coautora del estudio, Lisa Powell, profesora de políticas de salud y administración en la Universidad de Illinois, en Chicago.

Powell dijo que los investigadores deseaban comprender mejor el papel de la comida de los restaurantes en la dieta de las personas. “Sabemos que junto con el aumento de las tasas de obesidad, los estadounidenses han estado comiendo cada vez más fuera de casa, y ahora consumen de promedio aproximadamente 600 calorías al día en los restaurantes”, dijo.

Eso no sería un problema para la salud de las personas si sus dietas fuera de casa fueran parecidas a las de casa. Pero este estudio descubrió otra cosa.

Los investigadores basaron sus hallazgos en las respuestas de más de 12000 personas de 20 a 64 años de edad que participaron en encuestas federales de 2003 a 2010. Los participantes respondieron a preguntas sobre qué comían en dos días distintos.

Las personas que comían en puestos de comida rápida o en restaurantes de servicio completo consumieron un promedio de 194 y 205 calorías adicionales al día, respectivamente. También consumieron más grasa saturada (3 y 2.5 gramos extra, respectivamente) y sal (296 y 451 miligramos, respectivamente).

¿De dónde vienen todas esas calorías adicionales? “De alimentos con una densidad energética mayor, de porciones más grandes y de más calorías vacías como las bebidas endulzadas con azúcar”, dijo Powell.

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Normas a la hora de sentarse a la mesa por Leonardo Da Vinci

Toca Comer. Normas a la hora de sentarse a la mesa por Leonardo Da Vinci. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Como se sabe, Da Vinci, un total genio, nos ha dejado (entre muchas cosas), un escrito conocido como el Codex Romanoff, escrito alredero de 1490. Es un compendio, con recetas y normas de etiqueta a la hora de sentarse a la mesa.
Dejo un listado, a ver si aprendemos a comportarnos a la hora de comer:

No te limpies las manos en el conejo.

“La costumbre de mi señor Ludovico de amarrar conejos adornados con cintas a las sillas de los convidados a su mesa, de manera que puedan limpiarse las manos impregnadas de grasa sobre los lomos de las bestias, se me antoja impropio del tiempo y la época en que vivimos. Además, cuando se recogen las bestias tras el banquete y se llevan al lavadero, su hedor impregna las demás ropas con las que se lava.”

“Tampoco apruebo la costumbre de mi señor de limpiar su cuchillo en los faldones de sus vecinos de mesa.
¿Por qué no puede, como las demás personas de la corte, limpiarlo en el mantel dispuesto con ese propósito?

Mi señora Beatriz tiene costumbres más delicadas:usa guantes blancos en sus manos y se los cambia tres veces en cada comida. Yo desearía que todos fueran como ella”

Como sentar a un asesino

”Si hay un asesinato planeado para la comida, entonces lo más decoroso es que el asesino tome asiento junto a aquel que será el objeto de su arte, y que se sitúe a la izquierda o a la derecha de esta persona dependerá del método del asesino, pues de esta forma no interrumpirá tanto la conversación si la realización de este hecho se limita a una zona pequeña. En verdad, la fama de Ambroglio Descarte, el principal asesino de mi señor Cesare Borgia, se debe en gran medida en su habilidad para realizar su tarea sin que lo advierta ninguno de los comensales y, menos aun, que sean importunados por sus acciones. Después de que el cadáver, y las manchas de sangre, de haberlas, haya sido retirado por los servidores, es costumbre que el asesino también se retire de la mesa, pues su presencia en ocasiones puede perturbar las digestiones de las personas que se encuentran sentadas a su lado, y en este punto un buen anfitrión tendrá siempre un nuevo invitado, quien habrá esperado fuera, dispuesto a sentarse a la mesa en ese momento”.

Cabe recordar que en esa época, los asesinatos políticos eran bastante comunes, y como vemos, formaban parte de la vida cotidiana.

Cómo sentarse a la mesa, para comensales comunes

“Ningún invitado ha de sentarse sobre la mesa, ni de espaldas a la mesa, ni sobre el regazo de cualquier otro invitado. No poner una pierna encima de la mesa. No sentarse debajo de la mesa en ningún momento”.

“No poner la cabeza sobre el plato”.

“No tomar comida del plato de su vecino de mesa a menos que tenga su conocimiento” .

“No poner trozos de su propia comida, o a medio masticar sobre el plato de sus vecinos” .

«No enjugar el cuchillo en las vestiduras de su vecino de mesa” .

“No utilizar su cuchillo para hacer dibujos sobre la mesa” .

«No tomar comida de la mesa y guardarla en su bolso o faltriquera para comerla más tarde”.

“No ha de escupir ni hacia delante ni hacia los lados”

“No ha de pellizcar o golpear a su vecino de mesa”.

“No ha de prender fuego a su vecino de mesa, mientras esté en la mesa».

“No ha de poner los ojos en blanco, ni caras horribles, ni cantar o vociferar, ni hacer ruidos o bufidos”.

“No cantar ni proponer acertijos obscenos si está sentado junto a una dama”.

“No ha de dejar sus aves sueltas sobre la mesa”.

“Ni tampoco serpientes ni escarabajos”.

“No tocar el laúd o cualquier otro instrumento que pueda ir en prejuicio de su vecino de mesa (a menos que mi señor así se lo requiera)».

“No ha de poner el dedo en la nariz ni en la oreja mientras está conversando”.

“No ha de conspirar en la mesa (a menos que lo haga con mi señor)”.

“No ha de hacer insinuaciones impúdicas a los pajes ni jugar con sus cuerpos”.

No ha de golpear a los sirvientes a menos que sea en defensa propia”.

“Si ha de vomitar, debe abandonar la mesa”.

Una colaboración de @YoeSpinoza para @Culturizando

Fuente: Culturizando

Comer caliente, incluso sin alejarse del equipo informático

Si se trabaja con un ordenador todo el día y se desea comer delante de la pantalla cuando se trata de la hora del almuerzo, hay un dispositivo interesante

Propuestos por la tienda en línea GeekStuffi4U, estas dos bolsas isotérmicas, para compartimentar correctamente los alimentos y pueden ser alimentadas a través  de la interface USB para mantener el calor.

Se trata de una temperatura de unos 60 C, lo suficientemente caliente para comer y para evitar un gran número de bacterias.

Toca Comer. Comida delante del ordenador. Marisol Collazos Soto

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