Una porción diaria de legumbres ayuda a controlar el peso

Toca Comer. Una porción diaria de legumbres ayuda a controlar el peso. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Esta es la conclusión del último trabajo liderado por el doctor del departamento de Nutrición Clínica y Factores de Riesgo del Hospital St. Michael (Canadá), John Sievenpiper y que publica la revista Obesity.

El estudio, que ha supuesto una revisión sistemática y un meta-análisis de nueve ensayos clínicos con 126 participantes de entre más de 2000 documentos seleccionados, pone sobre la mesa el problema de que el 90% de las dietas de control de peso fallan debido a que el paciente pasa hambre y siente antojo de ciertos alimentos, por lo que descubrir qué alimentos hacen que el paciente se sienta más lleno o satisfecho por más tiempo, es un factor clave para ayudarles a perder peso y a no recuperarlo tras la dieta.

Del trabajo de Sievenpiper se desprende que las personas que comen 160 gramos (una porción) de legumbres (ya sean guisantes, lentejas, soja, garbanzos…) al día, se sienten un 31% más saciadas que siguiendo una dieta control y, por tanto, les ayuda al control de peso.

¿Por qué sucede esto? Las legumbres se encuadran dentro de los alimentos con un índice glucémico bajo (es decir que se descomponen lentamente) y aportan gran saciedad al ingerirlas, de ahí que se puedan utilizar en las dietas como sustitutivo de la proteína animal o simplemente para reducir su cantidad en las comidas.

Fuente: muyINTERESANTE

Elección de alimentos en materia de control de peso

Si alguna vez recibió la sugerencia de que las patatas fritas son buenas para usted, es una afirmación que  se disipa con evidencias. Un análisis de los datos de tres encuestas que asignan causas de aumento de peso por alimentos entre los que se encuentran las patatas fritas, refrescos y otros placeres diversos,  son los culpables más potentes del crecimiento de la cintura.

En el lado positivo, los investigadores atribuyen la pérdida de peso a comer yogur, fruta, frutos secos y verduras. El informe apareció el 23 de junio en la revista científica  New England Journal of Medicine.

«La sabiduría popular recomienda a menudo todo con moderación, con un enfoque único en el total de calorías consumidas, en lugar de la calidad de lo que se consume», dice el coautor del estudio, Dariush Mozaffarian, cardiólogo de la Escuela Médica de Harvard y del Hospital Brigham and Women de Boston (EE.UU.). «Nuestros resultados demuestran que la calidad de la dieta – los tipos de alimentos y bebidas que se consumen – están fuertemente ligados a la ganancia de peso.»

Mozaffarian y sus colegas combinaron los datos de tres estudios a largo plazo llevados a cabo entre 1986 y 2006 que incluyó a más de 22000 hombres y casi 100000 mujeres. La información sobre el peso, la dieta y el estilo de vida recogidos en las encuestas permitió a los investigadores calcular el efecto de determinados alimentos.

Ninguno de los participantes eran obesos o tenían algún problema de salud grave al inicio del estudio, y a nadie se le pidió ponerse a dieta. Comenzando con el peso de cada voluntario desde el principio, los investigadores monitorearon cualquier ganancia o pérdida en intervalos de cuatro años. En promedio, los participantes había ganado 1.52 kg en cada intervalo de cuatro años.

Las patatas destacaron como culpables. Una bolsa de una porción de patatas fritas añadido a la propia ingesta diaria implican 0. 77  kg en cuatro años. Las patatas preparadas como hervidas, en puré o al horno, agregan unos 454 g , mientras que las patatas fritas 1.52 kg. El azúcar que contienen las bebidas gaseosas (una por día) dio lugar a un incremento de masa de unos 450 g cada cuatro años. La mantequilla, granos refinados, dulces, carnes procesadas y rojas, jugos de frutas, frituras o alimentos que contengan grasas trans incrementaron el peso un poco menos.

Otros alimentos parecían lograr bajar de peso. L adición de una porción diaria de yogurt dio lugar a la pérdida de unos 450 g  cada cuatro años, mientras que la adición de una ración de frutos secos o frutas se asoció con una pérdida de alrededor de 225 g  cada uno. Una porción extra de granos enteros, vegetales o refrescos dietéticos redujeron el peso ligeramente

Cambios en la ingesta de productos lácteos, excepto mantequilla y el yogur, ya sean bajos en grasa o no, parece tener poco efecto sobre el peso.

El aumento de peso en edades medias es tan gradual que la gente no se da cuenta hasta que ya han ganado una cantidad considerable, afirma Mozaffarian. «Estas» pequeñas cantidades «son exactamente lo que está causando la epidemia de obesidad», dice.

La especificación de los alimentos que pueden disminuir o prevenir el aumento de peso es muy práctico, dice el científico nutricionista Christopher Gardner de la Universidad de Stanford (EE.UU.), quien no participó en este estudio. «Al elegir uno de estos alimentos, no optan por consumir algo más», dice. El punto fuerte del estudio, dice, es que demuestra que «estas diferencias son alcanzables porque la gente real, en vivo lo hicieron.»

Fuente: ScienceNews

 

 

Related Posts with Thumbnails