Cervezas Damm acusa a Sousa de manipular consejo de Pescanova, que seguirá en la presidencia

Toca Comer. Cervezas Damm acusa a Sousa de manipular consejo de Pescanova, que seguirá en la presidencia. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Damm ha asegurado que el presidente de Pescanova, Manuel Fernández de Sousa, «ha secuestrado el consejo abusando de su ilícita sobrerrepresentación», y que con la no convocatoria de Junta de Accionistas «ha impedido que prospere el voto de censura». Luego del polémico consejo Sousa ratifica por votación su puesto a pesar de la petición de dimisión por parte de Damm y Luxempart.

El consejo -que se celebró en un hotel del centro de Madrid-, duró unas tres horas y media, durante las que se trató la petición presentada por uno de los consejeros de Pescanova, la cervecera Damm, para que Fernández de Sousa presentara su dimisión como presidente de la empresa gallega. Tras analizarse la propuesta, seis de los diez consejeros presentes en la reunión votaron a favor de mantener a Sousa en su puesto, mientras que cuatro votaron en contra.

Sousa mantiene invariables los cuatro puestos en el consejo con los que cuenta, pese a haber vendido la mitad de su participación en los últimos meses, que ahora es del 7 %, ya que es la Junta de Accionistas la que nombra a los consejeros a propuesta del consejo, y todavía no se convocó.

El consejo trató también la propuesta de contratar a un despacho de abogados para que represente a la compañía ante los expedientes abiertos por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) al no haber presentado a tiempo las cuentas de 2012.

Fuente: ClubDarwin.NET

Pescanova: la banca la da por perdida, Sousa a interrogatorio y Deloitte asume mando

Toca Comer. Pescanova: la banca la da por perdida, Sousa a interrogatorio y Deloitte asume mando. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

La situación de la banca afecta básicamente y por orden de volumen a los principales acreedores: Banco Sabadell (222 millones), Banco Popular (165 millones), el heredero de las cajas gallegas y exaccionista de Pescanova, NCG (161 millones), CaixaBank (157 millones), Deutsche Bank (128 millones), Caixa Geral (130 millones), Bankia (127 millones), el grupo italiano UBI Banca (126 millones), Liberbank (97 millones) y Commerzbank (96 millones).

La cervecera Damm, con el 6,2% de Pescanova, también ha optado por provisionar todo su paquete este año. Por ahora, ha registrado un impacto en resultados de 21 millones de euros, cuando en 2012 había valorado todo el paquete en 25 millones.

Otros dan la inversión por perdida. Es el caso de Royan Bank of Scotland (RBS), que con 70 millones de euros en el pasivo ha abandonado el comité director de la banca acreedora.

El juicio contra Sousa: Se pedirá retirada de pasaporte

Por otra parte los accionistas minoritarios van trás Sousa. El juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz ha citado para los días 1 y 2 de julio a declarar como imputados por un delito de uso de información relevante al presidente de Pescanova, Manuel Fernández de Sousa-Faro; al consejero Alfonso Paz-Andrade, y a los accionistas José Alberto Barreras y José Antonio Pérez-Nievas.

Deloitte sustituye a Fernández de Sousa

Según un comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Deloitte también a informado que Pescanova ha revocado el poder general otorgado al presidente de la multinacional en 1993.

El administrador concursal de Pescanova, Deloitte, ha sustituido a Manuel Fernández de Sousa-Faro como su representante en aquellas filiales españolas en las que el grupo pesquero ostenta el cargo de administradora única.

Ampliar en: ClubDarwin.NET

 

Pescanova: el ocaso de un amigo del PP

Toca Comer. Pescanova: el ocaso de un amigo del PP. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

Una de las últimas decisiones de Manuel Fraga como presidente de la Xunta tras perder las elecciones de 2005 fue la aprobación del Plan Acuícola de Galicia. Blindaba así, ante la inminente llegada al Gobierno gallego de la coalición de socialistas y nacionalistas, el proyecto de Pescanova en Cabo Touriñán (Muxía, A Coruña): una piscifactoría de 357.000 metros cuadrados en un paraje virgen de la Costa da Morte incluido en la Red Natura.

Fue la culminación de muchos años de estrecha amistad entre el fallecido dirigente del Partido Popular y Manuel Fernández de Sousa-Faro (Mérida, 1951), el hombre que preside Pescanova desde hace 33 años, un personaje hasta ahora incontestable que vive sus horas más bajas.

La revelación de que De Sousa se embolsó 31,5 millones de euros mediante la venta de acciones en los meses previos a la entrada en preconcurso de acreedores, con el consiguiente hundimiento de los títulos, ha sido el último episodio del súbito descrédito de quien sigue siendo uno de los principales hombres de confianza del PP entre la clase empresarial de Galicia, herencia de la colaboración entablada en tiempos de Fraga.

Pero el apoyo inquebrantable se resquebraja, insostenible ya ante las crecientes sospechas de los artificios contables que han puesto a la compañía al borde del colapso. Hace apenas un mes, Feijóo insistía en la necesidad de contar “con la Pescanova de siempre”. Con inusitada tibieza, y en ausencia de Feijóo, de viaje por México, el vicepresidente de la Xunta, Alfonso Rueda, se limitó el lunes a exigir “claridad” a la empresa sobre su situación real.

Ariete contra los rivales del PP

Fernández de Sousa ha sido tradicionalmente un aliado del PP en la política gallega, cuando no un ariete contra sus adversarios. Desde que el bipartito suspendió la planta de Touriñán, emprendió una guerra sin cuartel que escenificó con la creación de una piscifactoría en Portugal, gracias al apoyo del Gobierno luso en forma de 43 millones de euros.

Con inusitado apoyo mediático –De Sousa es patrono de honor de la fundación de Santiago Rey, editor de La Voz de Galicia, el periódico más vendido en la comunidad autónoma–, Pescanova presentó esa planta como una deslocalización forzada por la supuesta obstinación del Gobierno bipartito contra su proyecto en Muxía, que convirtió en asunto de Estado durante los casi cuatro años de mandato de Emilio Pérez Touriño.

Si en Touriñán la estrategia fracasó, en otros proyectos la presión del presidente de la compañía tuvó más éxito. Un ejemplo paradigmático es el de otra piscifactoría, en Mougás, en el Ayuntamiento de Oia (Pontevedra), autorizada en 2000 por una Consellería de Fraga, la de Pesca, en contra del criterio de otra, la de Política Territorial, que dictó en 2005 una orden de derribo. Un juzgado de Tui imputó a los dirigentes de la compañía por presunta prevaricación y delito contra la ordenación del territorio.

Pese a carecer de la preceptiva autorización autonómica, no ajustarse a la licencia municipal, exceder en casi un 70% la ocupación máxima de la parcela y triplicar la edificabilidad, en julio de 2009 la Xunta de Feijóo no solo legalizó la planta, sino que autorizó su ampliación.

Contra Vigo y su alcalde

El intercambio de apoyos con el Gobierno de Feijóo fue especialmente notorio durante el tortuoso proceso de fusión de las dos cajas de ahorros de Galicia, que culminó con la completa desaparición de ambas. Con Galicia dividida entre el norte partidario de la integración y el sur que se resistía, desde Vigo –pero con apoyo mayoritario de Caixa Galicia, con sede en A Coruña–, De Sousa partió una lanza en favor de la fusión, para acusar de paso al alcalde vigués, el socialista Abel Caballero, de situarse “al borde del delito” con su resistencia.

Por aquel entonces, Caixanova contaba con el 5% de las acciones de Pescanova frente al 20% de Caixa Galicia, la gran interesada en la confluencia de las cajas. Feijóo ganó aquel pulso, pero de la caída de las cajas y su posterior desinversión en la compañía proceden muchos de los problemas que ahora atribulan a su presidente.

El entendimiento de De Sousa con el Partido Popular se extendió a múltiples instituciones, no solo la autonómica. La afinidad con Rafael Louzán, presidente de la Diputación y del PP en Pontevedra, se resume en la Medalla de Oro  que la institución provincial le concedió en 2007 en contra del criterio de la oposición.

En Vigo, el máximo responsable de Pescanova se ganó en 2004 el favor del entonces presidente de la Autoridad Portuaria, Julio Pedrosa, un histórico del PP local, para desarrollar un gran puerto deportivo en la falda del monte de A Guía que hizo desaparecer una playa. Sin permiso municipal de ningún tipo, ocupó un cortafuegos vecinal para el paso de camiones y paralizó durante años un paseo marítimo. Las obras dañaron el colector submarino que suministra de agua potable a la comarca de O Morrazo, cuya reparación corrió a cargo de la Xunta. Y sobre el relleno levantó sin permiso tres naves y un restaurante de lujo, construcciones sobre las que pesan sendas órdenes de demolición.

Pero si algún hito crucial existe en la colaboración entre De Sousa y el partido que ha gobernado Galicia 20 de los últimos 23 años, ese hay que situarlo en 1995, cuando la Xunta de Fraga firmó un contrato programa con Pescanova con una aportación 42 millones de euros de la época para blindar a la compañía del intento de compra por la multinacional angloholandesa Unilever. La empresa seguiría en Vigo, y al frente de ella, Manuel Fernández de Sousa, un buen amigo del partido.

Fuente: eldiario.es

Pescanova hace aguas

Toca Comer.  Pescanova hace aguas. Marisol Collazos Soto, Rafael Barzanallana

 

Hecho relevante: el presidente vendió sus acciones

Manuel Fernández de Sousa vendió casi la mitad de su participación en la compañía entre diciembre de 2012 y febrero de 2013 -un importe total de más de € 32 millones. Es lo que declara Pescanova en su último comunicado de hecho relevante.

Fernández Sousa colocó 1.98 millones de acciones de Pescanova, un 6.9% del capital, a precios que oscilan entre los € 13.6 y los € 17.7. Tras el anuncio en marzo del preconcurso las acciones se desplomaron; hoy están suspendidas de cotización, en los € 5.91.

Así durante todo 2012: para setiembre Fernández Sousa sólo tenía un 14.4% de participación –significativamente menos que el 22.3% que poseía a finales de mayo.

Fernández Sousa operó sin comunicárselo al CNMV, saltándose la Ley del Mercado de Valores según la cual todos los consejeros de compañías cotizadas están obligados a comunicar cualquier movimiento significativo en sus participaciones en el plazo de cuatro días hábiles bursátiles.

Desde Damm denuncian que ocultó información a accionistas y consejeros. Algo que sólo pudo hacer en connivencia con otros miembros del consejo de administración: su hijo Pablo Javier Fernández Andrade, su hermano Fernando de Sousa, y Jesús García García, en representación de la sociedad gallega de Importación de Carbones, propiedad de Fernández Sousa..

No es lo que parece

Pescanova justifica estas ventas, que supusieron “importantes pérdidas”, por la necesidad de “aportar liquidez” al grupo. De manera que Fernández Sousa dio instrucciones a los administradores para redirigir su patrimonio a Pescanova y “resolver problemas urgentes de liquidez” con el dinero neto obtenido.

Claro que en el comunicado no se informa del importe del crédito que Fernández Sousa inyectó en Pescanova a partir de la venta de acciones.

Además hay que tener en cuenta que convertir una inversión de en deuda otorga mayor preferencia en el cobro ante una situación de insolvencia o concurso –los accionistas pierden el dinero, pero los acreedores tienen opciones de recuperar algo.

Y una evidencia: si Fernández Sousa conocía al menos tres meses antes de solicitar el concurso la imposible situación financiera de Pescanova, incumplió con su responsabilidad como administrador de comunicar todos los hechos relevantes, más aún si hablamos de una compañía pública.

Sin liquidez no hay servicios de seguridad

La plantilla encargada de estas labores, de la empresa Seguritas, ha reducido de 17 a 5 –auxiliares- que no cumplen realmente con las funciones del puesto, según el sindicato, en la planta de Pontevedra.

La falta de líquido ha afectado también a otras empresas, como las contratas encargadas de jardinería o limpieza, que denuncian problemas de pago.

Problema en las plantas acuíferas

Pescanova apostó por la expansión: pasar de ser un mero comercializador de pescado a convertirse en una empresa vertical, encargándose de la extracción y cría de pescado y su posterior transformación.

Estas fuertes inversiones no han dejado los beneficios esperados.

Miremos a sus plantas de salmón en Chile, segundo país del mundo en la producción de esta especie, donde un virus afecta a su comercialización. Esta empresa ha dejado una deuda tremenda, muy preocupante en el actual contexto de depresión económica.

O el rendimiento de la planta de Mira en Portugal, lejos de lo esperado.

Allí hubo incidentes importantes, debidos a un defecto de construcción del sistema hidráulico de captación de agua del mar, que ocasionó problemas en el abastecimiento normal de agua, y tuvo como consecuencia la parada de una fase del proyecto.

Estos siniestros provocaron la muerte de peces de la planta de Portugal y ocasionaron pérdidas cercanas a los € 70 millones. Pescanova defiende que hizo públicos estos incidentes en las cuentas e informes de 2011 y 2012 de Acuinova Portugal, y fueron «cuantificados en las mismas por sus auditores».

Pero no hace falta salir de España: las plantas que tiene Pescanova en Galicia tampoco funcionan tan bien.

Fuente: ClubDarwin.NET
Foto: FaceMePLS via photopin cc

Related Posts with Thumbnails